Mi esposo llevaba mas de un año escuchándome acerca de varias fantasías que yo me había atrevido a darle a conocer, arriesgándome a que me fuera a tomar a mal, sin embargo el las había escuchado y las había aceptado de manera natural y sin mostrar ningún rechazo hacia ellas, a veces me daba la impresión de que se encontraba ambientando la realización de una de ellas que yo le había compartido pero que no había pensado en hacerla realidad. Cuando nos poníamos calientes y entrábamos en nuestro preludio amoroso yo le hablaba de mis fantasías y una de ellas era el imaginarnos encontrarnos en presencia de otras parejas y que hacían el amor junto a nosotros y en esta imaginación lográbamos acercarnos a estas parejas imaginarias e iniciábamos un contacto que en principio no era más que charlas y luego llegábamos a hablar de nuestras fantasías sexuales con otras parejas que yo imaginaba.
Para hacer más real la fantasía yo utilizaba los consoladores que mi marido me había comprado para que me deleitara cuando él no estuviera en casa, pues era un hombre muy previsivo y delicado. Y de esta manera yo vivía mi fantasía como una especie de sueño hecho realidad donde era tomada por mi marido junto a otro hombre y entre los dos me poseían lujuriosamente hasta sacarme toda la energía que tenía en mi cuerpo.
A veces en nuestras sesiones de amor mirábamos películas porno donde una mujer era poseída por dos hombres, esto me ponía a mil y mi marido se veía muy entusiasmado.
Alguna vez oí un comentario a una sexóloga que esta fantasía es bastante común entre las mujeres. No se que verdad será, pero yo siempre he fantaseado con que dos hombres me cojan a la vez me parece una fantasía un poco difícil de realizar pero muy erótica.
Una vez cuando estaba en la cama con mi marido y veíamos una película porno, yo me acerque a la pantalla del televisor e hice figuradamente como una intención de tomar una de las vergas de uno de los protagonistas de la película mientras me masturbaba frotándome con mucha suavidad el clítoris y veía a mi esposo con su verga en la mano frotándosela. Este me miró con ojos de lujuria mientras representaba el papel de la estrella de la película porno, luego hicimos el amor y mientras el me penetraba por mi vagina metía un juego de bolitas chinas en mi culito y a la vez yo tomaba un consolador en mi boca mamándolo e imaginándomelo como si fuera un pene de verdad.
En varias ocasiones y cuando mi marido ya se había acostumbrado un poco a mis fantasías, inclusive para hacerme sentirla mas real la participación de otras personas le di a cada uno de los consoladores un nombre imaginario y yo en mi actividad sexual los invitaba a participar de nuestras fiesta y llamándolos por su nombre les decía por donde y como penetrarme. Mi esposo se fue acostumbrando tanto que estas fantasías nos hacían disfrutar al máximo nuestra sexualidad. A el ya le gustaban y empezó a manejarlas como si fueran de su ideario.
Así estuvimos y lo hicimos por más de un año hasta que un día me dijo quedamente al oído,
-tu eres mi esposita swinger cierto?-
Y yo le respondí -Si, soy tu esposita swinger-
Y luego me dijo tú sabes que es ser swinger?-
Y yo le dije -no, no se-
Y el me respondió -No te hagas la loca que tu sabes-
Y agregó -es hacer intercambio de pareja-
Y en seguida me propuso hacer realidad mi fantasía como regalo de cumpleaños, la intención me hizo que me sintiera mojada por lo caliente que me puse con esta idea de celebrar mi cumpleaños así. La idea aunque no me disgustaba me parecía difícil realizar por que no quería que participaran personas conocidas que pudieran interferir luego en nuestra imagen social. Por lo que comenzamos a pensar como contactar un sitio para hacer realidad nuestra fantasía. Una de las cosas que pensamos fue hacerlo en un Club Swinger, pero no sabíamos donde.
Y dijimos, Bueno busquemos en Internet a ver que encontramos-
Y así fue un sábado nos sentamos frente al computador y comenzamos a buscar por Intercambio de Parejas ó Swinger, la verdad encontramos varias paginas, pero nos llamó la atención la pagina web “Guía Cereza” quisimos mirar todo el contenido pero solo se podía registrándose y fue así que creamos un perfil y lo marcamos “gozadorita” porqué así? porque se unía mi nombre y mi condición de gozar. Luego comenzamos a tener contactos con miembros de guía entre ellos quién nos invitó a una fiesta en un Bar llamado Adn Swing Bar, al que acudimos una noche de viernes, yo con mucha pena, eso sí me vestí para la ocasión, iba espectacular cualquier varón se interesaría por mí y eso se noto tan pronto ingresamos al lugar. Íbamos los cuatro yo, mi marido, y una pareja de amigos que habíamos conocido en guía cereza. No nos conocimos tan rápido todo fue un proceso, intercambiamos correos, hablamos varias veces en el chat, nos miramos en la cam y luego nos pusimos una cita y fuimos a Salitre Plaza a comer carne asada en Leños y helados en Bimbos.
El día del primer encuentro yo llevaba una peluca y en mi bolso guardaba un antifaz muy sensual para que ocultara mi identidad y quedamos en que no me presentaría como su esposa sino como su amante. Sin embargo la parejita resultó muy encantadora y en la relación me parecía que nos conociéramos de vieja data. La pasamos de maravilla y tuvimos buena empatía desde el comienzo, sin embargo la idea no era volvernos cotidianos por temor a resultar involucrados cualquiera de los cuatro y tal vez nos veríamos un par de veces y adiós, chao no nos volveríamos a ver, así la fiesta estuviera muy buena, era esa nuestra decisión para evitar compliques.
Para llegar a este punto antes habíamos decidido realizar algunos juegos previos a hacer mi fantasía central realidad. Era un viernes en la tarde y mi esposo me llamo diciéndome en tono cómplice que me vistiera extremadamente sexy que esta noche jugaríamos, le pregunte que como quería y el me dijo que lo sorprendiera. Con esta idea en mente cuando ya iba siendo hora me di una ducha, me perfume y aliste una mini tanga, con un diseño como para mostrarla era muy elegante y me quedaba lindísima, luego vestí una súper minifalda de Jean que me quedaba ajustada al cuerpo y al limite de mis nalgas, me sentía cómoda y muy sexi y complementaba mi vestuario una blusa muy corta que formaba aún mas mis senos, unos zapatos altos de cuerditas con amarre al tobillo y ese día me había hecho cepillar el cabello que lo lucia negro como el azabache y muy liso que me daba sobre los hombros.
Ya lista espere hasta que mi esposo me llamo al celular y baje cautelosamente para que ninguno del conjunto me viera, al rato llegó y me recogió al lado del ascensor en el parqueadero del condominio. Cuando me vio con una sonrisa dibujada en su rostro me dijo:
-Estas como una verdadera fufita, eres una pichadorcita de verdad-
Me acerque a la ventanilla y me puse de espaldas y levante un poco más la minifalda dejando mis nalgas al aire y le dije:
-uhmm...quieres comerte a picos el culito de tú fufis- Luego me subí al carro, nos dimos un beso apasionado y salimos del condominio a dar una vuelta por la ciudad.
La intención era que yo me bajara en algún sitio y caminara libre por la calle, como si estuviera sola, la idea me gusto y de saberla mi vagina se mojo de inmediato. Paramos cerca de un teléfono publico y camine hasta el, lo hice muy sensualmente moviendo mi cuerpo exageradamente y mirándolo fugazmente, me pare al lado del teléfono y lo tome haciéndome la que hablaba y aproveche para tomar posiciones muy sensuales y movimientos sutiles pero atrayentes, el a prudente distancia y desde el carro prendió la cámara y tomo varias fotos e hizo varios videoclips de la escena.
Los casuales transeúntes pasaban y me miraban fijamente, otros se atrevían a decirme piropos cachondos, eso me ponía a mil, yo entre arrechita y asustada ni los miraba solo atinaba a oírlos y sentirme muy fufa, lo que me daba una sensación súper agradable al sentirme muy deseada. No aguante más y con pasos seguros y rápidos camine hacia el auto subiéndome y arrancamos rápidamente, mi esposo me decía emocionado:
-Lo hiciste...te portaste como una verdadera fufis-
-Mira como la tengo- me explicó señalando su bragueta
Coloque mi mano en su entrepierna encontrando su miembro a tope, lo acaricié por encima de su pantalón y con mi otra mano acaricie mi chochito mojado. Buscamos un sitio muy solitario, salí del carro y frente a el con las luces medias le hice un strip tease quedando solo con mi tanga y mis zapatos altos, el se bajo ya con su pene en la mano y me puso de espaldas, coloque mis manos sobre el capó y sentí la penetración en mi vagina del miembro de mi esposo que tenia una gran erección, me bombeo rítmicamente mientras movía mis caderas, en poco tiempo llegamos simultáneamente quedando encima de mi y sobre el carro. Nos acomodamos y nos dirigimos a la casa satisfechos y cuando llegamos apenas cerramos la puerta, hicimos el amor de nuevo en el sofá de la sala hasta que quedamos agotados.
Días después alquilamos por una semana un piso amoblado en un sitio discreto y me mude temporalmente ese mismo día, aliste en mi maleta colocando entre otras cosas necesarias mi ropa mas sensual, mis consoladores y cd´s de música trance. Mi esposo me bautizo con mi seudónimo como Gozadorita, me llamaba durante el día y preguntaba descaradamente:
-Hola...esa es la casa de Gozadorita la arrechita, le sonreía y le respondía medio en broma medio molesta :
-No ..Gozadorita la arrechita no... esta es la casa de la que hará cabrón a su marido por arrecho-
Para sentirme más tranquila practique varios ritmos de baile y dedique un poco de tiempo a aprender a maquillarme como una verdadera y voluptuosa dama del jetset, también escogí unas películas porno súper extremas y bacanas, con escenas de parejas y que intercambiaban y hacían tríos donde dos hombres cogían a una dama, en resumidas cuentas me estuve preparando para un encuentro con la pareja de amigos que habíamos contactado y prepare todo para una fiesta que seria según lo planeado desde el viernes a las ocho de la noche hasta la hora en que yo decidiera terminarla.
Se llego el gran día, era viernes en la tarde y mi esposo llamo y me pregunto que si quería seguir con lo acordado, le respondí que si ya habíamos hecho todos los arreglos y ambos estábamos de acuerdo siguiéramos.
Tome un baño de espuma en la bañera, me vestí con una tanga que escasamente cubría mi pubis y se perdía una diminuta tira entre mis grandes nalgas me coloque un sostén que levantaba cuidadosamente mis senos y dejaba traspasar mis pezones cuando se paraban, vestí una falda hasta la rodilla con una abertura en ambos costados que subía hasta mis caderas, una blusa muy pequeña de seda transparente, calcé mis zapatos altos de tejido en tiras muy elegantes y exquisitos que empinaban aun mas mis provocativas nalgas, me maquille cuidadosamente y con mucho detalle labios, cejas, pestañas y finalmente cepille mis cabellos para destacar mi imagen que se me antojo muy sensual y provocativa.
Me tome un gran trago de Whisky para darme valor y llame a mi esposo al celular para decirle que estaba lista, el me contesto que mi regalo estaba en camino y que la pareja de amigos ya se dirigía hasta el apartamentico alquilado para el caso y el me anunció que el los esperaría en la puerta del apartamento y subiría con ellos. Como a la hora sonó el timbre y sentí el sonido de las llaves en la puerta, mire por el espejo viendo entrar a mi esposo acompañando a la pareja, mi marido casi no lo reconozco por que venia vestido muy juvenil con un blazer azul oscuro, y un Jean azul índigo y portaba una gorra de beisbolista.
Mi marido entró y coloco música y una película Hard Core que había dejado estratégicamente al lado del DVD. El vino hasta donde yo me encontraba, me miro y entendí que me daba el visto bueno y dándome un beso toco mis nalgas diciéndome lo buena que estaba. Antes de salir de mi cuarto me dijo que aprovecháramos para disfrutar esta nueva aventura y que no tuviera ningún temor de lo que pudiera pasar, que podíamos llegar hasta donde quisiéramos y lo que no quisiéramos pues no lo haríamos y me dio tranquilidad, por si sentía algún temor que estuviera pendiente de la señal que me haría cuando fuera el momento, que tomaríamos unos tragos y veríamos una película entre tanto para ir ambientándolos y me dijo vamos a saludar a Johnny y Andrea la pareja de recién llegados.
Luego de estar un rato viendo la película mi esposo le bajo el volumen a los gemidos de las actrices porno y en cambio puso a sonar un Cd de música tropical e inmediatamente me invito a bailar, la otra pareja nos imito y se pusieron a danzar rítmicamente. El hombre era delgado de unos 40 años, vestía elegantemente un traje gris con camisa blanca y corbata de estrellitas rojas. Tenía una piel blanca con un rostro en el que exhibía una amplia sonrisa y dejaba ver sus dientes blancos y bien cuidados. El tipo prometía, se veía de finos modales y muy educado desde que me saludo inicialmente lo hizo con mucho respeto y no era malicioso en su conversación por el contrario era muy agradable. La esposa era una rubia natural de piel sana y rozagante que exhibía un par de tetas que impresionaban, según me comentó la había operado el Dr. Ruiz un cirujano plástico muy prestigioso, que también la había hecho un levantamiento de cola implantándole grasa extraída de su cuerpo en una lipoescultura que le realizó hacia unos seis meses. La señora era igualmente una dama distinguida que llevaba un vestuario muy sexi y elegante a la vez, vestía un diminuto vestido negro en lycra, lucía zapatos en charol negros muy brillantes de tacón delgado tipo agujas como de doce centímetros de alto. Sus piernas torneadas y de buenos músculos la hacían ver atlética, tenía como unos treinta y cinco años y era muy jovial. Con ella tuvimos empatía y charlamos de algunas manías de los hombres en materia sexual.
Estábamos un poco acalorados por la copa que habíamos bebido y la danza que acabábamos de realizar. Mi esposo estaba entrando en calor y me besó apasionadamente, me introdujo la lengua en la boca y me succionó la lengua, yo le respondí la caricia y muy disimuladamente bajé mi mano y lo agarré de su miembro el cual se erecto inmediatamente, lo sentí duro y arrecho, el se quedó quieto y como esperando, por el espejo mire a mis visitantes y ellos también iniciaron como un ritual de enamoramiento, se besaban apasionadamente él le amasaba los pechos le esculcaba entre el vestido y le acariciaba esos deliciosos globos que tenía como tetas, luego tomaron asiento y continuaron las caricias en el sofá, mientras nosotros bailábamos reggaeton.
En el baile yo inicié un movimiento lascivo de cadera y mi esposo me siguió en el ritmo, hasta que en un momento me tomó por las nalgas y me apretó contra su cuerpo, cuando esto sucedía Andrea con mucha pericia le bajo la cremallera del pantalón a Johnny y comenzó a buscar la cabezota del pene del hombre, así estuvo luchando hasta que al fin lo encontró y comenzó una batalla para lograr sacarlo, pues por estar tan rígido no lo podía sacar de su escondite al fin salió y yo muy disimuladamente miré el pájaro del hombre y sentí un corrientazo tan fuerte que sentí como si gotitas salieran de mi cavidad vaginal, me moje inmediatamente, Camilo como que sintió mi estado y me estrechó entre sus brazos y me besó larga y apasionadamente, el estaba de espaldas a nuestra pareja de invitados, yo era la que miraba sus acciones y a pesar de los besos de mi marido no perdía detalle de lo que hacían.
Andrea le sacó el pene y comenzó a frotárselo con la mano derecha, el hombre se contraía y hacia expresiones de placer inmenso, en un momento le bajo el vestido straple y le dejó las tetas al aire, ella se inclinó y se introdujo semejante hermoso aparato entre sus delicados y carnosos labios, estos se sujetaron entorno al glande y comenzaron a succionar con suficiente experticio, parecía una profesional en el arte del sexo oral y chupaba con mucho gusto ese trozo inmenso de carne.
El tipo tenía el pene largo y gordo era grande, se veía rico y apetitoso, me gustaría chupárselo pensé. Andrea se lo chupaba sin ninguna inhibición eso me calentó y me dio más confianza. El hombre comenzó a hurgarle entre las pantaletas y vi asomar el rozagante clítoris de Andrea, ella se estremeció de pies a cabeza. Yo sentía líquidos que se me escurrían por entre los labios de mi vagina, cuando mi marido se dio cuenta de lo que pasaba con nuestros invitados comenzó a desabrocharme la blusa y a meterme la mano entre mi chochito y al sentirme húmeda me despojó de mis tangas e inmediatamente se bajó e inició la tarea de darme suaves y largos lambetazos, mejor dicho a darme tremenda mamada, el hombre me daba mordisquitos suaves en los labios exteriores de mi vagina y en el clítoris y esto me puso a mil por hora.
Habíamos iniciado nuestra primera experiencia Swinger y estábamos “tirando” digámoslo así con la presencia de una pareja de amigos, que también se entregaban a la lascivia y al placer sin restricciones. Aunque aún mi marido todavía no me había penetrado. En este momento Johnny tomó a Andrea y la giró sobre si y la levantó y la sentó a horcajadas sobre sus piernas y luego ella tomo el glande del pene de su marido y lo dirigió hasta su ranurita y una vez se la acomodó se la introdujo emitiendo un gemido de placer acompañado de rápidos movimientos de cadera a manera de danza de vientre.
Yo creí enloquecer cuando presencie esa escena, quería que mi marido me cogiera así ya, y el como entendiendo se sacó su poderosa herramienta, mi esposo es propietario de un pene como de dieciocho centímetros de larga y de dos pulgadas de gruesa, a mi me encanta porque cuando la he comparado con las que aparecen en las películas porno, yo le digo que tiene un pene pornográfico por lo hermoso que lo veo. La característica propia de mi marido es el color negrito de su pene aunque el es blanco. En ese momento me cogio y me puso en cuatro patas sobre una poltrona y me la metió sin más preámbulos, yo comencé a balancearme desde atrás hacia adelante y el me la empujaba con fuerza, el placer que sentía era intenso casi indescriptible, yo gemía con cada embestida el estuvo durante buen rato dándome así.
-miren esta es la dama que dice que ustedes no son capaces de complacerla, sonriendo nos dijo Johnny.
-Uhmmm…dije-
Ellos se pararon a nuestro alrededor y con un beso en mi mejilla se me acercó Johnny y yo desinhibidamente le toque su miembro y diciéndole lo grande y hermoso que lo tenía, todos sonreímos.
Creo que mi marido se quería hacer a un lado pero estaba incrédula ante tanta suerte, me parecía mentira todo lo que estaba sucediendo.
Me senté al lado de mi esposo y dije, -Bueno a lo que vinimos vamos-
Definitivamente la parejita estaba para chuparla todos por todas partes, mientras que mi marido tomo la cámara y comenzó a tomar fotos y videos sin perder detalle.
Me senté en el sillón principal para recibir las atenciones de Johnny que comenzó a efectuar movimientos como si fuera un striper que acercaban su bien formado cuerpo mientras yo como posesa lo observaba y comencé a tocarlo, besarlo y lamerlo por todas partes. El me rodeo, y comenzó a tocar mi cuerpo mientras yo tocaba sus partes, dulcemente miré a mi marido y este con un movimiento leve asintió lo que yo estaba haciendo, poco a poco lo fui tomando por el pene, se lo froté subiéndole el capuchón del glande y luego me lo introduje en la boca y se lo chupe suavemente como si yo fuera una experta mamadora como Andrea. Johnny se estiró sobre sus espaldas y lanzó un gemido fuerte.
Mi marido mirando a Andrea se paro frente a nosotros y nos dijo:
-bueno....mis amores ahora sigo yo...- y se lanzó sobre la conchita de Andrea y comenzó a chupársela como solo el sabía.
El Johnny realmente me hizo sentir llevada hasta el cosmos con todas sus piruetas, me cogio desde atrás tendida en el sofá de medio lado, me sentó sobre sus piernas y me metió ese gran y hermoso pene y me hizo transportar hasta otras galaxias. Realmente el tipo sabía tirar y lo hacia de manera deliciosa. Mi marido también hizo de las suyas con la linda Andrea, me arreché cuando lo vi penetrando a la rubia y ella se tragaba su semen, pues le pidió que se le derramara en su hermosa boquita.
Pasado un rato y luego de la faena inicial levante mi copa y tome hasta el fondo mi copa e inicie un baile sensual y lento estando toda desnuda acercándome para que los tres es decir mi marido, y la parejita invitada tocaran mis nalgas y toda, por momentos sentía muchas manos tocándome lo que me encendía mas, llevaba únicamente mis preciosos zapatos.
Me instalé en la mitad de la sala y mi marido y Johnny se acercaron colocándome sus enormes penes cerca de mi cara procediendo a metérmelos en mi boca, pasaba de pene en pene y ambos pugnaban por que me metiera su pene en mi boca, ambos estaban deliciosos y muy parados, cogía en cada mano uno y con mi boca les lamía el pene y las bolitas, cambiaba rápidamente para no dejar a ninguno sin servicio.
Era un éxtasis esperado largamente, tener esos enormes miembros a mi disposición, siempre había tendido esa fantasía. Cogía sus nalgas duras y las apretaba, los volteaba y besaba también, las miraba y lamía sus bolitas desde atrás, me pare rápidamente y me senté dejando que ellos lamieran mis tetas, mi marido lamía mi vagina y mi culito, ambos me tocaban como posesos. Mi marido cuando podía tomaba su cámara y hacia fotos y filmaba, el tenia su pene tieso como un palo pero no perdía detalle. Me puse en cuatro a mamar el pene delicioso de Johnny y mientras tanto Camilo palmeaba mis nalgas, las lamía y hurgaban con su lengua en mi culito.
No aguante mas y me pare para sentarme en el pene de Johnny metiéndomela lentamente hasta el fondo, Camilo se paro en el sofá dejándome al alcance de mi boca su pene. Pasado un rato Camilo me tomo por atrás e intentó metérmelo por allí yo le dije
–tranquilo vamos ...vamos...mete tu polla en mi culito que quiero sentirme bien penetrada-
Camilo mi marido se enardeció y hundió su parado miembro hasta las bolas, iniciamos un buen ritmo, me sentía muy arrecha con un pene en cada uno de mis orificios y además estiraba la mano para sobar como podía el pene y las bolas de Johnny que estaba debajo de mí mientras que Camilo se había acomodado encima y por detrás al otro lado compartiéndome con Johnny que delicia de experiencia.
Johnny no quiso soltar la posición privilegiada de mi vagina por lo que Camilo se tomo mi orificio trasero, cada que salía una y entraba otra sentía que mi vagina y mi culito se dilataban mas, ambos rebotaban en mis nalgas y se movían en todas direcciones como queriendo ampliar mis cavidades al máximo y yo les dije:
-Huyyyyy me van a partir por el medio... métanmelo todo, todito así rico papitos hasta las bolas....que delicia –
Camilo no pudo resistir más tiempo la venida e inmediatamente sentí que inundo mis intestinos de leche caliente y mientras se venia apretaba mis senos me susurraba –eres mi esposita Swinger si?-
Yo le decía -si-
Me susurraba –eres una fufa deliciosa-
Aumente mi ritmo para sacar la leche de Johnny pero inmediatamente Camilo volvió y me cogio por detrás y ensarto mi culito nuevamente aferrándose a mi con fuerza y con un ritmo rápido casi me inmovilizó mientras rebotaba rápida y fuertemente en mis nalgas.
Se volvió a venir casi de inmediato, tuvo un segundo orgasmo y apretando su cuerpo como queriéndose meter todo en mi culito, Johnny sin darme descanso agarro mis nalgas y atrayéndome hacia él aumento su ritmo mientras besaba mis tetas y mi boca, me perforaba mi vagina y con sus dedos acariciaba el reborde de mi culito, simultáneamente llegamos al orgasmo y él se vino abundantemente, mientras estábamos besándonos desaforadamente.
Caí tendida en el sofá y pensando que iba a descansar un poco Johnny me introdujo su hermoso pene entre mis labios, luego abrió mi boca con su mano y coloco sus bolas al alcance de mi boca y me dijo: -lámelas que me voy a venir-
Chupe y lamí sus bolitas y cuando se vino metió la cabeza de su pene inundando mi boca de su rico semen. El hombre parecía una fuente inagotable de semen estaba caliente, luego me recosté un poco y me relaje hasta quedar como si estuviera dormida con los ojos abiertos.
Pasado un rato mire a mi esposo que con lujuria miraba a través de su filmadora con su miembro como un bate y le dije:
-Amor...déjame descansar y cerré los ojos para disfrutar mi relax-
Fui a la ducha, acomode mi maquillaje, me coloque un vestido de baño diminuto y por supuesto mis sensuales y sexys zapatos súper altos. Al rato los encontré dándole gusto a Andrea que se había puesto muy cachonda y estaba siendo atacada por los dos machos por ambos flancos y ella se lo estaba disfrutando, la hembra gemía al sentir los dos penes penetrarla por ambos lados y Johnny y Camilo se mostraron muy entusiasmados con la esposa de nuestro visitante y mi maridito comento lo bien que la estaban pasando.
Les dije: -chicos.... me encanta que la estén pasando rico y le dí un besito con ternura a mi marido Camilo.
Esta había sido una experiencia deliciosa, me sentía totalmente realizada y totalmente realizada y pensaba que amaba más a mi marido.
Mi esposo tiernamente me dijo -cariño te amo, eres una fufis deliciosa, que buena que estas-
Los visitantes después se fueron y nos quedamos haciendo el amor toda la noche con mi marido al día siguiente tenía la vagina un poco maltratada de la faena de la noche anterior y la verdad no quería tener ni saber nada de sexo.
Esta aventura fue mi primera experiencia Swinger que al comienzo pensé imposible de realizar pero que realice y por eso me he vuelto “gozadorita” y quiero seguir siendo “gozadorita” y cuento con el apoyo de mi marido. La verdad no me asusté a la hora de la verdad y la pase de maravilla. La experiencia estuvo entretenida no les parece?








Comentarios
2 comentarios
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login EntrarMuy excitante experiencia rico poder compartir con ustedes algún día.
Felicitaciones! Eres una gran mujer y sabes disfrutar con tu marido, ojalá fuera el común y no la excepción. Los envidio, sanamente.