UNA GUAJIRITA ARDIENTE EINFIEL
Por cuestiones de trabajo Salí seleccionado para trabajar en la exótica Guajira, en un principio no me gustó mucho la idea pero con el tiempo me acostumbré y empecé a conocer amigos y su cultura la cual era nueva para mi, entre esas personas conocí a una mujer muy hermosa de 35 años, cabello negro liso, piel trigueña, delgada, con un trasero espectacular, labios carnudos muy exóticos, una personalidad agradable y simpática, al instante nos caímos bien y empezó una linda amistad, en inconveniente; era una mujer casada, en esa región para lo que la conocen el machismo esta a la orden del día, donde la mujer está supeditada en su gran mayoría a labores domesticas y a satisfacer a su macho Guajiro, su marido es un guache con toda la extensión de la palabra. En un principio solo eran miradas y risas, pero a en cierto día las cosas empezaron cambiar; sin darnos cuenta las cosas se fueron colocando mas comprometedoras, claro, a mi me daba miedo porque el guache de marido que tenia era una bestia, ya que fui testigo cierto día de sus insultos contra ella, cabe anotar que el swinger en esta zona es una utopía o miren las estadísticas de contactos en ese departamento.
Lo que más le gustó de mi fue el trato que le daba, nos mirábamos con pasión en reuniones nos sentábamos juntos y disimuladamente me agarraba la pierna mientras argumentaba su ideas a su jefe. Un día no me aguante mas la calentura que me inspirada y en un descuido la bese apasionadamente, le gustó y nos acariciamos tanto que nos calentamos, si no fuera por un compañero que nos interrumpió al sentir sus pasos las hubiésemos terminado culiándonos en el escritorio, bueno dejamos eso para otro día, ¿pero en qué día? Si a ella su marido la controlaba constantemente.
Un día cualquiera me llamo al cel y dijo que estaba cerca al apartamento donde yo vivía, me citó a un ciber chat para que le ayudara con un trabajo, yo corrí como perrito en celo al sentir su llamado, en una de las cabinas, nos encontramos, nos besamos tan rico que cuando me acuerdo me caliento, me abrió la cremallera y empezó darme un chupada espectacular, su saliva, se confundía con mis fluidos, y me decía que rica la tienes papi, gruesa y rica como me gusta, quiero que eches tu lechita en mi boca, mientras me masturbaba rápido sus deseos se hicieron realidad, la lechita que me tanto me pedía iba dentro de su boca, con esos labios carnudos que bombeaba de arriba a hacía abajo, hasta que se trago todo el esperma, el cual escurría en sus manos lo lamia hasta tragarse la última gota, fue una tarde inolvidable, después se fue corriendo cuando el marido la llamo insultándola por el cel.
Otro día preparamos un encuentro en mi apto, se le escapó un tarde al marido, con una excusa que solo las mujeres pueden inventarse y uno como estúpido le cree, eso es lindo e las mujeres, son tan convincentes bueno, esa tarde llegó muy hermosa como siempre, me dijo tápate los ojos que te doy a dar una sorpresa, se coloco un baby doll (me corrigen si escribo mal), un hilo tan pequeño que solo le cubría su húmeda rajita, y su obsesión es el sexo oral, (ha sido el mejor que me han dado), comenzó a lamer delicadamente mi verga, su lengüita iba muy despacio lo humedecía con esos labios carnudos que me chupaban delicadamente mi miembro, luego cuando yo gemía de pasión me apretaba con sus labios la cabeza del pene mmmmm, rico y seguía rápido y duro hasta que llegaba mi leche en su boca, luego se la tragaba con una sabrosura como su fuera leche condensada, la chica muy considerada conmigo me dio solo 10 minutos de reposo para cargar baterías, esta vez empecé yo. Lamiéndole desde el ombligo hasta la rajita, luego con mis labios le chupaba salvajemente su clítoris, obedeciendo la orden que me daba, me decía: papi méteme lo cuatro dedos, hazme rápido, chúpame, méteme el dedo en el culito, … eran tantas cosas que me pedía que mi cerebro no procesaba tanta orden pero le cumplí hasta saciarla, luegose coloca en cuatro y me dice “entiérrame toda esa verga gruesa que este culo es tuyo el marica de mi marido no se lo merece” tus deseos son ordenes, y le clave hasta el ultimo centímetro de mi pene hasta hacerla gritar, y tenía que meterle mis dedos en su boca para que bajara sus gritos de pasión, después de un sinnúmero de posiciones como cualquier película porno, al saber que iba a eyacular, saco mi miembro de su húmeda rajita y le llegué en la cara, termino chupándomela suavemente hasta quedar exhausto. Luego paso algo que hasta el momento no entendí, se cambió y se fue sin siquiera despedirse, a los pocos días la llamé y me dijo que la disculpara ya que era la primera vez que le era infiel a su marido. Y me pidió que no nos viéramos mas ya que yo le gustaba mucho y claro ella también a mí, que su marido era capaz de cualquier cosa si se enteraba de algo, entonces llegamos a un acuerdo y no hemos visto mas por seguridad de ambos, pero me queda una enseñanza, y di cuanta que aparte del sexo que ella me brindaba, lo que más le gustaba era el afecto que yo le brindaba.








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login EntrarEstupendo !!! Muuuchas gracias.