Espero que esto sirva de guía para los que aún no se deciden a ir a un club swinger, ya sea por el miedo natural de la primer vez o por la información errónea que escucharon por ahí.
Hace mucho tiempo mi pareja me estaba insistiendo en ir a un sitio de esos, a un bar swinger o de intercambio de pareja; pero yo no deseaba ver como se acostaba con otras mujeres o pensar que me iba a tocar un hombre que yo no quisiera, porque yo era de las que pensaba que al entrar habían muchos hombres esperando una mujer para caerle. Después de tanto rogarme me atreví a confesarle que si quería, pero le aclaré que solo quería ver sexo en vivo ya que eso me excitaba, que no quería eso de cambiar pareja, todavía para eso no estaba preparada, entonces comenzamos a averiguar por todos los medios la mayor información acerca de ese nuevo mundo para mí y también para él, siempre en conjunto como para informarnos bien los dos; al fin me decidí por ir, pero un par de veces fallo la salida por diferentes motivos, tal vez no estábamos tan preparados como creíamos, luego un miércoles me levante con unas ganas sexuales tremendas, durante el día desde el trabajo, chateamos y terminamos metidos en el canal sw de guiacereza, allí mucha gente nos dió información, que lugar era el más recomendable, que días eran buenos para ir, que debíamos tener en cuenta por ser la primera vez y en ese momento salieron más dudas que respuestas, todo por la ansiedad de una decisión ya tomada y que no tenia vuelta atrás y lo único claro era que queríamos ir; pero...¿Cuándo vamos? ¿A dónde vamos? al final optamos por ir ese mismo miércoles, los nervios se dispararon y esa sensación extraña pero gustosita de la primera vez se mantuvo hasta la hora de salida al lugar.
Eran las 10 de la noche y con mucha pena y nervios salimos de la casa, como quien va a un motel por primer vez con su primer novio, tomamos el taxi y el pecado se nos veía encima, hasta la voz cambia, pero íbamos decididos. Llegamos a La Piscina, la puerta gris grande de garaje, al lado de unos grandes vidrios negros que no dejaban ver nada hacia adentro, tocamos el timbre y fue como un cornetazo anunciando con bombos y platillos que éramos nuevos y con el que todos en la cuadra escucharían y reconocerían, terrible lo de el timbre y a la vez chistoso; nos abrió un hombre y nos hizo seguir a la recepción donde nos explicaban que la única regla del lugar era estar en toalla y nadie te obligaba a hacer nada que no quisieras, entonces nos dieron la llave del locker donde encontraríamos las toallas, en ese punto ya no había marcha atrás.
Nos armamos de valor y nos tomamos un par de tragos, pues para nadie es un secreto que uno con un par de tragos ya esta más relajado.
Lo primero que uno piensa es que todo el mundo va a morbosiarte, y nada más lejos de la verdad, las parejas de todo tipo se encontraban regadas por el lugar que por cierto es más grande de lo que las fotos muestran, después de otros tragos y unas escenas porno que proyectaban los televisores, los besos apasionados y el calor de la noche empezaron a jugar con los dos, de vez en cuando se escuchaba el coloquial sonido del timbre anunciando una nueva pareja que todos deseaban conocer. La timidez se nos notaba y mucho más cuando ves otro grupo de parejas donde se besan entre todos y se tocan libremente, los cuerpos no son de dioses griegos y bellas Venus como pensamos, más bien era de gente más terrenal y eso aumentaba la confianza de todos, en ese punto dices, pues si esta o aquel no tienen pena de mostrarse porque no hacer lo mismo, se ven parejas mayores, parejas jóvenes, parejas todo tipo, inclusive el que no lleva pareja sino que contrata una chica para hacerse el ambiente, decidimos conocer el resto del lugar, y nos instalamos fuera de la habitación privada, que cuando no es privada es de lo más excitante que hay, y entre tantas cosas, fuera de la habitación se ven parejas teniendo relaciones y se alcanza a escuchar también alguno que otro delicioso gemido.
En ningún momento fueron irrespetuosos con nosotros, es más si no quieres hacer algo, te lo respetan, la excitación era general, se podía ver mamadas, caricias y gente tocándose, chicas haciendo shows para sus parejas, a veces dejaban la puerta de la habitación privada semiabierta y dejaba entre ver poses, movimientos y gemidos, la excitación era tanta que decidimos entrar al turco donde el vapor hacia de ropa invisible y las parejas se veían por doquier haciendo tríos o simplemente teniendo húmedo sexo, allí tuvimos solo sexo oral ya que por tanta gente y por tanta humedad no nos sentimos muy cómodos y después de un rato salimos.
Luego regresamos al segundo piso y el ambiente se ponía cada vez mejor, en un momento una pareja joven que estaban igual de tímidos que nosotros entraron al cuarto y decidimos entrar también , otra pareja mas se sumo, en ese momento cada pareja empezó a hacer lo suyo pero de una forma tímida, así que decidí soltarme y empecé a gemir, eso excitó a las otras dos parejas y no aguante mas, la pasión era tanta que me vine en ese instante abrí los ojos y vi a casi 10 personas mirándonos y podía escuchar cosas como - ven mira que ya llego al clímax - mira a los que vinieron disque por primera vez - mira como se ve de rico - .
La noche terminó, y quedamos muy satisfechos, y enseguida estábamos pensando en repetirlo otra vez, y tal vez experimentar con alguna chica mas, es una fantasía que tengo, besar otra mujer o quien sabe que más se nos ocurra esa noche.
Espero les ayude y los anime para ir, de pronto hasta nos veamos por allá o hasta compartamos una noche de pasión nunca se sabe.








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1 comentario
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login EntrarExcelente relato, muy informativo, aumento mi interes, curiosidad y seguridad para proponer a mi pareja ir alguna vez, ya sea solo por experimentar la visita y ver si nos gusta el ambiente, gracias y sigan asi.