Para ese entonces el ya no trabajaba conmigo, sin embargo hablamos mucho y ya habríamos tenido un encuentro previo. Recordando el porqué de la sorpresa que le tenía, mi mente se fue aquel día que como un juego de jóvenes con ganas de descubrir, jugamos por cam, de manera deseosa y picara. Esa oportunidad se dio para que viera mis prendas blancas, quizás las mas sensuales y picantes. Un liguero blanco que guardaba y que decidí a mostrárselo por morbo y por hacer de esa noche un juego erótico diferente.
Lo que ocurrió fue que le gusto mucho mis prendas y eso que no las tenia puestas jaja, en mi mente quedo eso y por ellos decidí darle una grata sorpresa.
Decidimos tener un encuentro un día cualquiera que tenía que hacer algunas vueltas y que sabía que podría sacar algún tiempo para disfrutar de una tarde sexual intensa con mi amante. Inicialmente habíamos decidido encontrarnos en su apto pero por cosas que se presentaron finalmente no pudimos y decidimos encontrarnos en un punto de Bogotá, para dirigirnos a un lugar mas privado.
Después de un tiempo de espera, donde mi mente volaba y lo deseaba, donde quería sentirme deseada y ostentada por mi amante, donde quería y tenía la necesidad de sentirlo de nuevo, llego a recogerme. Me encontraba con un vestido, medias de diseño veladitas y debajo… Una gran sorpresa para él. Las medias y el vestido por que le fascinan mis piernas, siempre ha dicho que son sensuales, lindas y bien cuidadas, como no querer complacerlo?
Llegamos al lugar donde la mente y los deseos iban a volar, donde nuestra complicidad se iba a desinhibir y en medio de una tarde sexual y erótica íbamos a ser presos del deseo y del gusto por el otro.
Comenzó a besarme de manera muy apasionada, sin prisa pero sin pasar a ser tan Obvio. Sus manos recorrían mi cuello y dentro de mi comenzaba a sentir una sensación que recorría mi ser y llegaba al punto mas débil que podría tener en ese momento. Fue quitándome la ropa sin dejar de tocarme, sin dejar ver el afán que tenía y sentía por tenerme, yo era algo valioso que no valía la pena probar tan rápido. Él decido a disfrutarme, tocaba cada parte de mi cuerpo, me besaba con pasión y con sus dedos lograba a sentir mi piel deseosa de mi amante.
Comencé a manejar la situación y decidí montarme encima de él, no hay como mirar a una persona que te desee tanto y ver a través de su mirada, la intención más sensual de comerte completamente.
Comencé a quitarme la ropa mientras el hacía lo mismo, la sorpresa fue que al quitarme el vestido y después de haber sentido sus manos recorrer mis piernas que tanto le gustan y después de haber sentido sus manos por mi sexo, por mi flor por mi….. Quería que se dedicara a verme por que debajo de mi vestido y mis medias, tenía puesto el liguero con el que tanto añoraba tenerme.
Si quería sorprenderlo y su cara lo decía todo, estaba dispuesta para él en mi liguero blanco, con corset que sujetaba mis medias blancas, una tarde de luna miel entre mi amante y yo, y él con una mirada deseosa y agradecida por lo que tenía para él.
Después vino el deseo mas intenso en cada beso, mis manos decidieron llegar a su pene y sentir como estaba erecto por mí y para mí. Mientras el me tocaba y besaba mis senos, pasaba su lengua sobre mis pezones, los chupaba con suavidad y de un momento a otro con muchas ganas, como si quisiera que fueran tan suyos que los disfrutaba cada segundo que pasaba con ellos. Llego un punto de climax de este gran preámbulo, que sentía su erección como si ya quisiera tenerme, por ello baje a su falo y comencé a hacerle un sexo oral que disfrutaba con cada toque de mi lengua, con cada vez que introducía su pene a mi boca sentía su palpitación y su liquido que lo iba lubricando para penetrarme completamente.
De allí comenzó una tarde de sexo delicioso, lo cabalgue en cuanto pude, cambiamos las veces que pudimos y quisimos, nalgadas, palabras, deseos… De fondo, películas porno que ambientaban nuestro encuentro, recuerdo ver dos mujeres besándose y tocarse, recuerdo una escena de un trio (fantasía que queremos cumplir con mucho deseo) y esto ayudaba a que me pusiera mas caliente aun, sinceramente son excitantes pero mi cabeza la tenía puesta en este momento que me sentía penetrada tan profundamente, que solo podía gemir para desahogar mi fuente de satisfacción que me tenia muy mojada y que no lograba retener por mucho tiempo.
El corrió mi ropa interior a una lado, mientras me penetraba me tocaba con su mano, cosa que me éxito tanto, sentía tanto placer que solo podía cerrar mis ojos e imaginarme el elipsis que solo ese sexo lograba llevarme. Si… me vine un par de veces.. si… él se vino conmigo.. Sí…. Fue una tarde de sexo entre dos amantes, dos cuerpos deseosos por el otro, dos mentes que querían volar entorno al otro, dos sexos deseosos de sentirse… La atracción era el ingrediente principal, lo prohibido el elemento sorpresa (soy casada), nuestros cuerpos el medio para sentir tanta satisfacción.
Al final cumplí su deseo de verme con el liguero con el que tanto deseaba verme y comerme, al final 3 veces tuvimos sexo, al final una charla de dos cómplices que generaban tanta química que no lograban saciar sus deseos con tal solo un rato de sexo… Al final y como siempre, logramos tener una tarde de sexo tal, que solo basto despedirnos con un beso en la boca para saber y ver en los ojos del otro, que había sido un gran encuentro, que había sido una gran escapada, que había sido un gran sorpresa para un gran sexo. Al final………..







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