Servicio De Reparaciones De Madrugada
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 7 min de lectura calendar_today Marzo de 2013

Servicio De Reparaciones De Madrugada

Ese fin de semana me contactó una pareja de guiacereza, esperaba lo típico: un tipo haciéndose pasar por pareja, un tipo quien saldría con una chica y no tenía suficiente dinero o una pareja real buscando un tercero quien les financiara una rumba costosa a cambio de realizar un trío.....

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Ese fin de semana me contactó una pareja de guiacereza, esperaba lo típico: un tipo haciéndose pasar por pareja, un tipo quien saldría con una chica y no tenía suficiente dinero o una pareja real buscando un tercero quien les financiara una rumba costosa a cambio de realizar un trío. Conversé agradablemente con la pareja, pensé que se trataba de alguien haciéndose pasar por pareja por el interés y por la forma en cómo ese termómetro de mercurio se quería estallar a medida que avanzaban los minutos, nos vimos por cam y comprobé que efectivamente fue así, pero lo increíbles es que…, no era un tipo, ¡era una mujerrrrrrr!, si señores, una mujer haciéndose pasar por pareja. Ella estaba acostada en una hamaca de colores como una mariposa abrazada por alas de arcoíris, una mujer de piel blanca, quizá unos 40 años de edad, su cuerpo dejaba ver el efecto del paso de los años, nunca me ha parecido fea una mujer porque su cuerpo muestre la madurez producto de las experiencias vividas, por el contrario, me parece hermoso, casi arte, casi poesía, me parece que esas cosas la hacen más mujer, una sonrisa linda que se explayaba maravillosamente en su rostro me cautivó.

En la conversación hubo mucha química, mucho compartir de fantasías, por ello el lunes cuadramos una cita para el día martes en la noche, la idea era realizar un trío con un amigo suyo, y que en el trío hubieran ciertos contactos con su amigo, es difícil decir estas cosas, pero mas difícil decirlas que escribirlas, por eso les escribiré que la verdad es que se trataba de un trío HHM o no sé si MHH o HHM, yo creo que más bien todas las anteriores, algo así como una batalla naval en la que todos terminaríamos siendo víctimas de todos. Ella me contó que una amiga tenía una fantasía similar y que le gustaría hacer parte de esa guerra sin trincheras, o quizá con 4 trincheras. Como era de esperarse me negué rotundamente, ya que tres están bien pero 4 es multitud, mmm, en verdad traté de disimular mi alegría con esa noticia, pero no pude, si pensaba que tres son algo bueno, 4 son algo que es difícil de expresar, algo que es mejor no expresar sino vivir, porque como lo dice el lema del carnaval de barranquilla: “quien lo vive es quien lo goza”.

Mientras conversábamos le dije lo que hacía para ganarme la vida, fue de esa forma como supo que me las llevo bien con las instalaciones eléctricas, enterándose de mis conocimientos en el tema, me comentó acerca de un problema que tenía con el timbre de su lugar de trabajo y que necesitaba con urgencia que se lo repararan, revisando mi agenda para esa semana, le dije que solo tendría un espacio muy temprano en la mañana, entre las 6:00 a.m. y 8:00 a.m., acordamos entonces la revisión y posible reparación del timbre para el martes a las 6:00 a.m.

De la emoción y las ganas de conocerla, casi no pude dormir, sin embargo a las 4:30 a.m. ya estaba despierto, a las 4:50 a.m. salí de mi casa rumbo a mi destino, a las 4:55 a.m. me monté en un taxi colectivo hacia el centro de Cartagena, ese día sentí que todos los planetas estarían alineados, que el mundo interpretaría mis necesidades y actuaría en función de estas. El automotor fue tan veloz que a las 5:10 a.m. ya estaba en la India Catalina, la llamé para avisarle que llegaría al lugar de nuestro encuentro a las 5:30 a.m., lo hice para que se fuera preparando, allí rápidamente abordé otro Taxi colectivo, este me dejó en la calle indicada, a las 5:25 a.m., caminé unos metros en la calle y en la mitad de la misma decidí llamarla para que me diera más detalles que me permitieran llegar a ella, su voz dulce me describió exactamente el lugar donde estaba parado, valla que tenía al universo y hasta a mis instintos conspirando a mi favor, me dijo que saldría en un minuto, supuse inmediatamente que se trataba de un minuto de mujer o de taxista, es decir: de 5 a 10 minutos.

Esperé pacientemente en medio del silencio, en medio de la soledad y las luces del alumbrado público, en medio del olor a playa, en medio de una brisa fuerte y fría que mostraba el enfurecimiento del océano, quizá porque ese era un día épico, un día en el que estarían en movimiento todas las fuerzas de la naturaleza.

Pude ver como se encendió una luz en aquella edificación, era una casa grande convertida en hotel, como muchas en una ciudad turística como Cartagena, pude oír el sonido de las llaves abriendo la puerta, mi corazón palpitaba, mi estomago se movía como un mar picado, ví su mano asomarse y luego a ella, sentí como si unas manos invisibles sacudieran mi cuerpo como un niño sacude un muñeco de felpa, no era lo que me esperaba, no era lo que vi en cam, era muy diferente, era lindísima, quizá la cam captó unos años que a simple vista no se ven, su cara redonda quizá hacía pensar que su cuerpo también lo era pero la realidad era otra, un cuerpo bien cuidado, armonioso, un rostro bello, su pelo y sus ojos eran como el color de la tierra que se esconde tras los verdes pastos de los llanos Colombianos, mirar las tonalidades de su rostro era como sentarse al alba a mirar la puesta de sol.

Miré a un cielo aún oscuro y pensé: “es mi día, todo es maravilloso para mí”, ella me llevó a su habitación, allí me senté en la hamaca, ella me tocó la pierna, en un beso sentí toda la suavidad de sus labios, la humedad de su boca, el sabor de su saliva, mi falo se endureció, ella lo tocaba, ansiaba verlo, yo tan solo dejé ese manjar de chocolate descubierto a sus ojos, ojos que lo devoraban con su mirada, su rostro se dirigió hacia él, hasta cubrirlo con su boca caliente, con mis manos retiré su rostro de mi verga para besarla, eso hice para que supiera que me encanta su boca aún después de acariciar verga la dejé para que ella nuevamente volviera a lo suyo, al cabo de un minuto, la tomé de la barbilla para besarla nuevamente, ella se puso de pié, allí nos dimos un beso profundo, pasé a su cuello, ella me detuvo, diciéndome que aún no se había bañado, le dije entonces que me moría de ganas de acompañarla a la ducha, ella se quitó el vestido y quedó totalmente desnuda, yo me fui desprendiendo de cada prenda hasta quedar como un Adán de ébano, nos bañamos entre besos, caricias y roces, eran 4 manos enjabonándola, enjabonándome.

Al terminar de bañarnos nos secamos, recogimos la hamaca y nos fuimos a la cama, allí si pude disfrutar su cuello, pude sentir mejor su piel suave, delicada, bien cuidada, el exquisito olor de los productos de belleza en su pelo, después de vestir a mi amigo de látex, este se hundió dentro de ella, mi lengua se hundió en su boca y mis manos se hundieron en su pelo. Ella se puso en cuatro para nuevamente sentir como la penetraba, esta vez con fuerza, terminó acostada en la cama, yo seguía penetrando mientras la besaba en el cuello, hasta estallar en placer.

Los dos, desnudos en esa cama seguíamos acariciándonos, hasta que estuve jugando con mi verga alrededor de su vagina, ella me decía: "no seas malito, mételo, mételo", yo disfrutaba de la tortura a la que la sometía, hasta que ella me pidió la puntica, al sentir ella algunos centímetros de pene en su interior, decidió asegurarlo todo empujándome hacia adentro con sus piernas, a terminar, algunos huéspedes y trabajadores la requirieron, ella se puso el vestido con el que me recibió y salió a atenderlos, dejó la puerta abierta, yo me quedé quieto, desnudo en su cama, al su regreso me cambié, mientras eso pasaba recibió una llamada, ella dijo que había contratado a alguien para que le revisara el timbre, eran las 7 de la mañana, a esa hora empecé a buscar el daño, no fue algo fácil, revisé por todas partes pero al final, bastante sucio, sudado y desatalajado pude encontrar el daño y reparar fácilmente el timbre, pensé que ese favor me lo había pagado en especie pero ella me llamó a la oficina principal y me pagó por el servicio de reparación.

A las 8:00 a.m. salí de ese lugar feliz, me pareció increíble esa experiencia, hasta pensé en montar un negocio de reparaciones nocturnas y de madrugada, lo más increíble es que el día apenas empezaba, en otra entrega sabremos lo que ocurrió en la noche.

Continuará…

— negrocarta

18 de marzo de 2013

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