Este es mi primer relato, así que espero les guste y motivarme a seguir escribiendo mis experiencias.
Entre a trabajar en un almacén de un centro comercial muy conocido aquí en la ciudad de Cali, era un trabajo que solo me tocaba asistir los fines de semana. El primer día que fui, vi a una mujer esperando en la entrada del almacén (la llamaremos P), P era una compañera de trabajo que estaba esperando que abrieran el almacén para iniciar la labor, entonces me senté al lado de ella y nos presentamos, de inmediato comencé a analizarla, es una mujer casada muy bonita con ojos verdes, una cabello largo y de ese color rubio que es mas anaranjado, lo tenia en “cola de caballo”, un cuerpo espectacular a mi gusto, con una cintura delgada, una cola que inspiraba deseo, no tenia muchos senos pero así le quedaban bien.
Después llego otra compañera (la llamaremos L), L a comparación con P es mas bajita, tiene el cabello castaño, ojos café oscuro, con una cola de esas pequeñas que le dan ganas a uno de pegarles una nalgadita, sus senos son de igual tamaño que los de P y también casada.
En el transcurso de los día que iba a trabajar, hablábamos todos y nos conocíamos mas, entonces me empezó a llamar la atención L, me inspiraba ternura por lo bajita, su forma de hablar y su sonrisa, pero no me atrevía a decirle nada atrevido, solo le coqueteaba pero no era muy notable que digamos, así que ella no me ponía mucha atención como para que sucediera algo mas que una amistad y menos por su situación de casada.
Por estar solo con mi mirada puesta en L, no me estaba dando cuenta que P me estaba coqueteando y pues no me fije en esto ya que en mi mente no se me pasaba por la mente que esa mujer tan hermosa se pudiera fijar en y sobretodo que es mayor a mi edad, yo tengo 20 y ella 33, entonces renuncie a L y empecé a seguirle el coqueteo aP, de ella yo no sabia que era casada, hasta un día que la invite a salir de noche y me dijo que no podía, le pregunte porque y fue cuando me dijo que era casada, en fin, seguimos coqueteando por unos días, hasta que un día en la bodega del almacén, estábamos en un pasillo angosto y su cuerpo estaba pegado al mio sintiendo yo, como sus senos se aprisionaban contra mi de una manera que me excitaba y yo creo que ella sintió como en mi pantalón iba teniendo una erección que se apretaba contra su abdomen, entonces nos quedamos mirando y nos besamos, fue de esos besos que sientes que no te importa nada alrededor, de esos que sientes que la ropa empieza a sobrar.
Después de ese beso intenso lleno de pasión, nos detuvimos porque si nos veían, podíamos perder el trabajo. Unos días después que nos toco el mismo turno los dos solamente, yo estaba en la parte de las cajas donde se paga, atendiendo unos clientes que estaban al otro lado del mostrador, entonces P pasa a la parte donde yo estaba como buscando algo y pues yo normal seguí atendiendo a los clientes, de un momento a otro P se agacha, en la parte que yo estaba parado atendiendo, los clientes no pueden ver desde mi cintura para abajo, cuando empecé a sentir que una mano subía desde mi rodilla suavemente por encima del pantalón hasta llegar a mi pene, mire hacia abajo y P me guiño el ojo, uff sentí que me hervía la sangre, esa situación me estaba excitando como nunca y lo peor es que no podía hacer ningún gesto porque sospecharían los clientes que atendía, entonces ella después de un rato de masajes empezó a bajar el cierre de mi pantalón y me saco el duro como una roca y lubricado por la calentura de tan increíble momento, P me masturbo por unos 5 segundos, después sentí su cálida respiración cerca de mi pene y lo acerco a sus labios dándole un jugoso beso que me hizo estremecer y metió de nuevo mi pene en el pantalón y se fue guiñándome, dejándome a fuego.
Un día acordamos una salida cuando estuviéramos libres del trabajo y ella también libre de su esposo.
Fue un viernes cuando nos pudimos ver, la recogí cerca de su casa y nos fuimos a un restaurante a almorzar, después fuimos a un centro comercial a caminar y hablar, compramos media botella de Ron y nos sentamos a tomar. Unos tragos más tarde le dije que quería ir a un lugar más privado, a lo cual ella accedió con gusto.
La lleve a un motel, llegamos, entramos a la habitación, tomamos unos tragos mas y nos empezamos a besar intensamente, ella me mordía los labios con un gran deseo y empezó a quitarme la camisa, yo le quite la blusa y ella me empujo a la cama y caí sentado, ella se arrodillo me desabrocho el cinturón, bajo el cierre del jean y dejo ver mi pene en el bóxer ya erecto deseoso de hacerla gozar de placer, ella mordió mi pene por encima de mi bóxer lo cual aumentaba mas el deseo, bajo mis bóxer y salió mi pene goteando un poco de lubricante en la punta, ella inmediatamente cogió mi pene en sus manos y le paso la lengua por la punta, lo besaba, hasta que lo empezó a introducir en su boca, ahh que placer, su boca caliente y jugosa me hacia llegar casi al limite, después de chupármela un rato ella se paro le baje el jean, tenia unos cacheteros de encaje bien sexis, le mordí una nalga deseoso por ese culo espectacular, le baje los cacheteros y le dije que hiciera un baile erótico en un tubo que estaba en medio de la habitación, me fui a sentar en un sofá frente a ella y mientras ella bailaba me miraba con deseo apretando sus labios, ella paro y se acercó a mi, se arrodillo y me dijo “como me encanta chupártelo!!”, se lo metió a la boca y yo solo recosté mi cabeza así atrás y cerré mis ojos para gozar al máximo tal placer, luego la mire y ella me miro pasándole la lengua por la cabeza de mi pene, le tome la mano, nos paramos y la lleve a la cama, se acostó y comencé a meterle dos dedos, pasándole la lengua por el clítoris, apretaba sus labios entre mi boca, ella me cogía la cabeza apretando fuertemente mi cabello, me excitaba muchísimo ver como ella gozaba acelerando su respiración y moviéndose de un lado a otro, pare e inmediatamente ella se puso en 4 y me dijo ”quiero que me la metas Ya”, le sobe mi pene en su clítoris, por en medio de sus nalgas, para que se pusiera mas caliente que nunca, después le fui metiendo la punta y fui sintiendo su cálido y húmedo sexo y de un solo golpe la metí toda, ella se estremeció y dijo ”uff que delicia”, seguí en el mete y saca con una calentura que me hacia sentir próximo a correrme, pero no quería que fuera tan rápido, así que la sacaba un poco y volvía a metérsela, cada vez que hacia esto, sentía como ella gemía mas y mas duro, ella de vez en cuando me empujaba y tomaba mi pene entre sus manos para chuparlo y me decía “rico, quiero que el primero sea en mi cara o en todo mi cuerpo”, eso si que me ponía mas y mas arrecho, una posición que me éxito mucho fue cuando ella estaba encima mio cabalgándome, mire al techo y vi un espejo que reflejaba todo el deseo, la pasión, la lujuria, la arrechera que mostraban nuestros cuerpos y veía las caras de placer que ella ponía, yo se la metía con unas ganas inmensas queriendo llegar hasta lo mas profundo que pudiera y ella gimiendo de tanto placer, hubo un momento que grito durísimo y se retorcía diciendo “ahh esto es lo mas rico del mundo, si papi me encanta como lo estas haciendo” hay supe como gozaba con el orgasmo que estaba teniendo, después de unas posiciones mas sentí la necesidad de descargar todo mi semen, se la deje de meter y ella comenzó a chuparlo metiéndoselo casi todo en su boca y yo sentía como se estrechaba en el fondo de su boca y fue cuando sentí un corrientaso con el cual vino una gran descarga de semen, ella lo sostuvo todo en su boca y lo trago, no creí que fuera a hacer eso, mire hacia el techo viendo el reflejo y me sentí como actor porno, me recosté en la cama y me dijo “que rico todo, si así fue el primero, como será el segundo? Estoy ansiosa!”, así que recupere el aliento por unos minutos y continuamos por unas horas mas.
La deje donde avía pasado por ella porque allí iba a pasar el esposo por ella y me dijo “Estoy hay que seguirlo haciendo cada que se pueda”.
Después de todo esto follamos hasta en la bodega del almacén y cada lugar que tuviéramos oportunidad.








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