Pasaron algunos días después de la fiesta de los 15; yo seguí entonces con mi vida normal, no obstante la quinceañera de la fiesta me reconoció caminando un día por un parque skate, ella estaba con otras dos peladas, también de la fiesta; me hizo señas cuando pasaba, entonces me acerque a una de las barandas del parque, y empecé a hablar con las tres, tiramos caja un rato e intercambiamos números de celular y todo eso; ya que ellas necesitaban hacer un trabajo de español para el colegio y yo quede en ayudarlas.
Al otro día fui de nuevo al parque skate, ellas muy juiciosas llevaron sus maletas y sacaron sus cuadernos; venían del colegio, nos hicimos en unas gradas que hay ahí y empezamos entonces; aunque no faltaba la señora que pasaba mirándome feo por estar allí con tres peladas en uniforme de colegio, cosa que me causaba gracia, en fin; después de un rato llego la mama de la quinceañera, Estela; las muchachas la saludaron, la hija súper entusiasmada hasta la felicito, haciendo anotación en que ella prácticamente vivía como una monja enclaustrada en la casa, entonces Estela recrimino a las peladas el no haberse presentado siquiera mientras estábamos haciendo la tarea; la hija de Estela se llamaba Daniela, y sus amigas eran Ana y Claudia respectivamente, les seguí ayudando mientras Estela se quedo ahí con nosotros, yo sentía su mirada, y varias veces al alzar mi vista hacia ella la pillaba mirándome como embobada, y entonces miraba hacia cualquier lugar haciéndose la loca; no hablaba tanto como en la fiesta, pero si se mostraba agradecida por que era el primer hombre que le ayudaba a su hija en las tareas, hizo algunos comentarios negativos sobre el esposo, en cuanto a eso Daniela la miraba con tristeza.
Después de terminar el trabajo; las muchachas empezaron a hablar de cosas entre ellas, y Estela y yo nos alejamos un poco y empezamos a hablar los dos, - que bueno que estas aquí, te ves hermosa-, le señale; cosa que era verdad ya que se había arreglado, tenia un labial suave; una blusita roja pegadita al cuerpo que realzaban aún mas sus senos y había venido en falda, la cual le llegaba hasta debajo de las rodillas y unas sandalias, se había pintado las uñas de los pies de rojo al igual que las de las manos, - gracias, hay pero que pena contigo; hoy vine para disculparme de lo que paso en la fiesta, es que- empezó a decirme cuando en ese momento pasaron vendiendo chococonos, como no habíamos comido nada, yo me excuse con ella y llame al vendedor, compre chococonos para todos y seguí escuchándola.
Se paso toda la tarde excusándose; que ella nunca había sido infiel, que había sido un error, para pasar a desahogarse y quejarse de la vida que le estaba tocando, yo la escuche pacientemente y le señalaba una que otra cosa, cayo la noche y entonces Daniela le pidió permiso para irse un rato con sus amigas, Estela se lo concedió; y entonces me dijo que ya era hora de que ella se fuera para la casa también, que tenia que hacer comida para su hija y su esposo, - ¿te puedo acompañar?- , - pues si, antes me acompañas un rato en la casa, es más te invito a comer-
Otra vez en la sala de su casa, me volví a sentar de nuevo en el sillón, ese sillón; desde ahí empecé a mirarla, ella notó mi mirada, - no me mires así- dijo bajando la mirada, -¿cómo?- le pregunte, - es que así era como me mirabas ese día-, entonces fue a la cocina; yo me levante y la seguí, seguimos hablando, - ¿y tu esposo?- , - hoy es jueves, debe estar con una de sus amiguitas bebiendo-, me quede callado ante esa respuesta, entonces ella sonriendo siguió hablando, -pero tranquilo, no hay problema, esperemos a Daniela y comemos los 3- , - bueno- respondí, Estela preparó una carne asada que de solo verla se me hacia agua la boca; arroz y ensalada, no obstante no servía aún porque Daniela aún no llegaba, - yo la pase muy bien en la fiesta-, le dije; ella me sonrió, - yo también-, me respondió, empezamos a hablar de nuevo, pero esta vez la conversación fluyo.
Ya llevábamos casi 2 horas hablando, cuando observe que Estela de nuevo estaba mirando mis labios, igual que esa noche; - ¿quieres besarme?- pregunté, - hay, perdón es- empezó a responderme pero yo la interrumpí robándole un beso, el cual ella continuo; fue un beso largo, yo acariciaba su lengua con la mía mientras ella correspondía acariciándome el pecho tiernamente, de pronto separo su boca de la mía, yo envié mi mano derecha a su entrepierna y ella la agarro por la muñeca justo antes de que llegará a su vagina, - no, no-, me dijo susurrando, - si no quieres me voy-, se quedo mirándome un instante con mucha dulzura; entonces envió su otra mano a mi cara y la jalo hacia su rostro, volvió a besarme pero lentamente, deteniéndose a sentir mis labios, mi lengua, con muchas intensidad; entonces fue subiendo mi mano lentamente hacia su sexo; el cual toque por encima de su ropa interior, alce bien su falda y mientras la besaba la subí sobre el pollo de la cocina, deje de besarla entonces y baje hacia su cáliz; acariciando en el camino sus senos, corrí su blusa hacia abajo, - ¿te gustan mis tetas?- preguntó ella, -si, me matan-, con una sonrisa que envolvía ternura y sensualidad entonces ella sin quitarse el sostén, saco sus senos por encima de este quedando todos pegaditos, hermosos, sensuales; - aquí están, para ti- dijo Estela empezando a colocar su irresistible cara de morbo, yo entonces le bese los senos y empecé a masturbarla; sus gemidos estaban empezando a emerger, abrió las piernas cuanto pudo tumbando una olla al suelo que hizo un estruendoso ruido; nos reímos un instante, la volví a besar y baje de nuevo a su vagina, corrí su ropa interior, de encaje negro muy sensual con mi mano derecha, y empecé a lamer, acariciaba con mis dientes su clítoris y descaradamente enviaba mis dedos empapados de ella a explorar su anito estrechito; ella solo se revolcaba dejándome jugar como quería con sus partes; acto seguido, ella se recostó aún mas de piernas abiertas recitando un desesperado eco de ha, ha, si, me gusta, ho, Dios, ha, ha, ha, mientras yo introducía un dedo en su ano; así estuvimos un rato mientras ella acariciaba mi cabeza y mi cara hasta que ella me jalo fuertemente del cabello, pero yo me pegue aún mas a su vagina mientras ella dejaba escapar un Hooooooooooooooooo liberador; me levante y la vi envuelta en sudor, respirando entrecortado; se veía tan increíble así, con sus senos junticos y gigantescos, sudada y mirándome con picardía; así que yo me desabroche el jean y baje el cierre, bajando un poco el jean y los bóxers; ella me dijo – me vas a hacer tuya, hazme tuya, te quiero dentro-, yo mirándola con morbo acerque entonces mi pene y la penetre, suavecito; quería disfrutar, así que para que afanes, empecé a darle suavecito pero firme, ella entonces rodeo mi cintura con sus piernas atrapándome y con sus brazos me jalo hacia ella, quede totalmente el frente de sus senos, ella sonriendo entregada empezó a gemir de nuevo, lentamente, delicioso; me dio un concierto de gemidos encantadores al oído y yo aprovechando la posición mientras la embestía jugué descaradamente con sus senos, lamiéndolos, besándolos; me tomaba mi tiempo para embestirla, disfrutándola al máximo, y a ella parecía encantarle, me beso tiernamente varias veces en esa posición; después, sin cambiar de posición saque mi pene y lo baje a su ano, -eres el único que ha estado ahí- me dijo mirándome como hipnotizada, -sabes que a mi me gusta hacerlo duro por ahí-, -pero lo estas, ha, haciendo muy bien así, hazlo igual por detrás, suave, como me gusta-, me argumento; yo sonreí, a esta chica le gustaba durar, le gustaba el sexo y mucho; lo note, así que empecé a hacerle anal suavecito mientras ella seguía dándome ese maravilloso concierto de gemidos, coloco sus manos en mi espalda y empezó a recorrerla con las uñas con firmeza, se sentía rebien; incremente la fuerza con que la estaba clavando, mas no la aceleración, le estaba dando duro pero como a ella le gustaba, -gracias, gracias por esto, gracias por todo- susurro antes de volverme a besar; -me voy a botar-, le dije, entonces ella me pidió permiso para bajarse del pollo de la cocina, se arrodillo y empezó a darme una chupada a lo bestia mientras se pasaba mi pene entre sus senos, yo solo disfrutaba, y ella chupaba, empezó a meterse todo mi pene en su boca, mis bolas quedaban en su cumbamba, sabia que le llegaba hasta la garganta, - ahí viene- grite; - lo quieres en mi boca o en mis tetas amor- , dijo ella, - en tus tetas- respondí; entonces empezó a pajearme mientras me ofrecía sus senos, me vine entonces, mi semen era abundante cayendo sobre sus senos, bañándolos mientras ella me miraba extasiada,- amor, te quiero; estas tetas son para ti, que rico sabes-, decía mientras tomaba con sus dedos parte de mi semen y se lo llevaba a la boca saboreándolo, -eres una nena perfecta; que rico es follarte- conteste acariciándola; cuando de pronto ambos escuchamos una voz que nos saco de la situación inmediatamente: - ¿usted comiéndose a mi mama?-, era Daniela; que nos encontró en la cocina, obviamente se nos había olvidado que ella estaba por llegar, y allí estaba, viendo a su mama de rodillas frente a mi, después de botarme en sus senos y diciéndonos esas cosas; dio media vuelta y entro a su cuarto; yo me quede pálido, sin palabras, Estela entonces se levanto, respiro profundo,- tranquilo, después hablamos, lastima que no probaste mi receta-, yo me subí los bóxers y el jean mientras ella acomodaba sus senos otra vez adentro de su sostén, note que yo había roto su blusa, así que ella se la quitó del todo mientras bajaba bien su falda; - tranquilo amor; yo hablo con ella, después hablamos bueno, ¿cierto que quieres seguir?-, me dijo algo temerosa, - por ti, hasta las puertas del infierno- conteste; nos besamos y yo Salí de la casa…








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1 comentario
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login Entrarque buen relato, y en que paro todo eso?'??