Comiendo embolado
En su adolescencia, él fue su profesor de baile en la pequeña Manizales, ella siempre hablaba de él y lo mucho que lo admiraba, aun cuando era solo una adolescente, de regreso a su Cali natal nunca más tuvo noticias de él.
Se enteró por Facebook que se había mudado a la ciudad, y ella busco la forma de contactarse con él, acordaron verse un viernes en la noche, irían a una pequeña taberna cerca a nuestro apto.
Yo no me opuse, la vi colocarse su diminuta tanga roja, y esa blusa que deja ver sus hermosos senos, uso la loción que más me gusta y salió justo para encontrase con él. En el apto yo solo pensaba en lo que pasaría, me la imaginaba bailando con él, acercándose a ella, rosándole la verga o metiéndole la mano cuando charlaban, estaba inquieto y miraba el reloj esperando que llegara, la espera me consumía y el morbo me motivaba.
Después de la media noche llego me miro y dijo “tomare un baño, me siento manoseada” no le dije nada, esperaba ansioso que saliera, salió con una diminuta toalla, a medio secar, no mediamos palabras, la tome recorrí con mi lengua todo su cuerpo, le chupe esa panocha con más gusto que de costumbre, la tire contra la cama y le metí mi verga que parecía un roble. Le di tan duro que hasta las paredes vibraban, se vino unas 8 veces y llegue en su boca como buscando en sus ojos algún gesto.
En la mañana, cuando ella aun dormía y yo me alistaba para ir a trabajar, su teléfono sonó era un mensaje de su exprofesor, “Anoche la pase ufffff, eres una bomba. Besos” la levante y le pase el teléfono, bese su frente y Salí.








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login Entraresoes muy rikopoder disfrutarla asi