Una noche loca,
Hemos leído muchas aventuras de guía desde hace años y hasta ahora nos atrevemos a escribir una de las nuestras.
Era una noche de Juernes más o menos fría, la zona rosa de la ciudad estaba un poco apagada pero en nosotros hervía la ansiedad de complicidad y placer. Nos conocimos bailando y nos fascina, ella baila muy sensual y le gusta seducir, estábamos dispuestos a disfrutar, a conocer alguna pareja y a pasarla delicioso.
Nos dirigimos a una de las discotecas de la zona y por cosas del destino habían solo dos o tres parejas , una buena pista un poco escondida , la luz era tenue y las música estaba deliciosa, pedimos media de brandy y bailábamos delicioso mirando a las otras parejas pero cada una estaba en su cuento, la ansiedad estaba haciendo estragos ella tenía un vestido negro corto de tirantas y zapatillas negras altas, por acá no se usa media velada,llevaba un hilo dental que dejaba contornearesas nalguitas deliciosamente, bailábamos y la acariciaba de arribaabajo por encima del vestido, una canción tras otra, merengue vallenato y salsa, las dos parejas se sentaron y nos veían a media mirada, descansamos un rato y el mesero un chico de unos 28 años nos atendía con mucha cordialidad, le sugerí a mi señora que bailara con él y así paso, el mesero “Johan” con mucha timidez y asombro, bailaba cohibido y tieso, una pieza tras otra hasta que tomo confianza, le poso las manos en la cadera, la tomo por dé tras y la apretaba contra su cuerpo ella se contorsionaba, bajaba y subía al son de la música, yo disfrutaba del espectáculo y las otras parejas solo miraban intrigadas. Se acabo la tanda de música y Emily le dio un beso en la mejilla en muestra de agradecimiento. Se quedo paralizado, empezó una nueva canción y las otras parejas salieron a bailar, nos quedamos en la mesa la acaricie por debajo del vestido y estaba lavada, estoy a mil dijo, ¿te gusto? Pregunte animado, uuuyyy si esta rico, al principio estaba rígido pero después aflojo y se le puso rígido otra cosa jajjaja. ¿Te gustaría llevártelo? Umm bailemos otro rato. Un traguito mas y a la pista, bailamos como si no hubiera nadie mirándonos, veíamos al mesero des de la puerta observándonos, lo que nos excitaba mas.
Las otras parejas se fueron y quedamos solos en la disco, era como la una de la mañana, Emily volvió a sacar a bailar a Johan y esta vez yo me senté a la barra para tener una mejor vista. Emily se le colgó al cuello literalmente y se contorsionaba al son de una samba pegadita a él,cuyas manos no descansaban en acariciarle la espalda y bajaba hasta las caderas emocionado, se animo y le cogió las nalgas, primero una luego la otra, ella respondían con un mayor contoneo volteándose para que la cogiera por detrás, le acariciaba las caderas y subía hasta sus senos suavemente, ella se mordía los labios y cerraba los ojos, lo estaba disfrutando, bailaba con un desconocido que la acariciaba delante de su esposo estaba a mil como había dicho. Sonó un disco romántico y siguieron bailando como si estuvieran solos, él le besaba los hombros, la nuca y las orejas, la apretaba y bailaban como en una baldosa, algo susurraban se reían y seguían acariciándose. Al finalizar la canción vino hacia mí y me dijo ya esta, se va con nosotros, voy al baño.
Salimos rumbo a un motel, se subieron en la parte de atrás de carro, fuimos hacia las afueras de la ciudad, en el camino se besaban él le acariciaba las piernas y la nalgas, ella abrió las piernas para que le tocara el clítoris y escuche una ex salación de placer cuando esos dedos acariciaron ese clítoris lavado, Emily susurraba así papi hazlo suave ponlo a mil , así papi que me vengo, suavesitoooo asiiiiiii que me haces venir ricooooo y se pego a los labios de Johan apretando las piernas e impidiendo que se moviera mas, uuyyy asi, asi uffff. Yo solo escuchaba y miraba por el espejo.
Llegamos al motel, música suave un brandy, me senté en el sofá y Emily me invito a bailar, Johan sirvió unos tragos y se recostó en la cama, lo invitamos a bailar y empezamos a acariciarla los dos le quitamos el vestido y nos dijo no se vale, quítense la ropa, nos desvestimos y seguimos bailando, Johan se sintió un poco cohibido, sin embargo le acariciaba los senos yo le acariciaba el clítoris y le besaba la espalda, se recostó en la cama y le di una suculenta lengüita en el clítoris mientras ella le daba una buena mamada, el pene era de tamaño normal pero estaba corrido, yo me hice a un lado para que Johan la penetrara, se coloco el condón y la fue penetrando, ella gemía y me tomaba de la mano apretaba a cada envestida, no duro mucho Johan se vino y quedo como en shock, solo decía no aguante, esto no me había pasado, lo siento, no te preocupes dijo Emily, tomate un traguito y descansa relájate, entonces entre yo en acción estaba arrecho, la tome por la espalda y la penetre con pasión le di una buena ración de verga y decía no mas, estaba bocabajo mordiendo la almohada y nos pegamos la venida del día. Johan nos miraba desde la silla, solo dijo esto nunca me había pasado, es la primera vez que salgo con una pareja y estoy perplejo.
Ven acá le dijo Emily a Johan lo acostó al lado y empezóacariciarle el pene con la mano y a besarlo NO tardo en empezar a ponerse duro, lo lamio y lo puso en forma, le coloco un condón y se sentó encima de él cabalgo y cabalgo, yo me recupere y no desperdicie la oportunidad de penetrarla por detrás en un sabroso doblete, gemía besaba a Johan y decía así papi dame duro por ese culo dame, dame que me vengo dameeeee que rico esas dos vergas rico me vengo, me vengoooo, yo solte un suspiro y sentí como los tres nos dejábamos caer exhaustos.
Nos duchamos y salimos dejamos a Johan en el camino, ya estaba amaneciendo, era viernes y había que trabajar. Imagínense con que ganas.








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1 comentario
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login Entrarmm que delicia, y a la vez envidia con el mesero