Finalizaba la noche, como era de esperarse, lo habíamos disfrutado al máximo. Hasta ese momento lo habíamos hecho solo los dos, a los ojos de aquellos curiosos que se deleitaban viendo el vaivén de mis caderas sobre Él, suave y armoniosamente. Vestida ligeramente con mi lencería roja…. Un mini brasier transparente que no dejaba nada a la imaginación de quienes contemplaban mis senos, un liguero de encaje que protectoramente escondía una diminuta brasilera que quería meterse no solo entre mis nalgas…. sino también entre mis labios inferiores, emparejaba mi atuendo unas medias veladas rojas hasta la mitad de mi grueso muslo, sujetadas firmemente por el liguero. Así vestida, encima de Él…. La imagen no se escapaba de la búsqueda curiosa y lujuriosa de aquellos desconocidos “invitados” a dicha fiesta.
Nos disponíamos a salir del lugar, pero decidimos dar un paseo por la piscina, haber que veíamos…..el cuadro que encontramos no fue para nada despreciable: dos hermosas y voluptuosas mujeres, contrarrestando el ondeaje que sus mismos cuerpos formaban con el agua, aquella agua celosa, ya que por más tibia que estuviese jamás alcanzaría la temperatura que las invadía. Ellas, se tocaban entre sí, las dos tenían unos senos deliciosos, se besaban con la sensualidad con la que solo pueden besarse dos mujeres, sus manos entraban al agua, pero era evidente que terminaba la una en medio de las piernas de la otra, en sus gestos se dibujaba el máximo placer. Tratando de irrumpir aquella emanación de calor y sensualidad, cuatro manos masculinas tocaban los cuerpos de ellas, uno detrás de cada una, movían sus caderas generando cierto golpe en el agua, este sonido sumado a los placenteros gemidos que ellas emitían nos invadieron dándonos a entender perfectamente el llamado ….. sin pensarlo más nos despojamos de lo poco que nos cubría y tímidamente pero decididos entramos a formar parte de aquel cuadro de perfecta lujuria, sensualidad y pasión.
Solo basto que ellos se dieran cuenta que yo entraba en el agua para dejar sus mujeres y correr a buscarme… como si yo necesitase de una fuerte y varonil ayuda para pasar del borde de la piscina al centro. Él se ocupó entonces de esas dos desprotegidas mujeres que abruptamente fueron abandonadas por sus hombres.
Sentí entonces el placer de esas cuatro manos acariciando todo mi cuerpo…. Tocando mis senos, mis piernas, intentaban incesante cada uno ganarle al otro los besos de mi boca. Yo en medio de los dos, sintiendo a mi espalda uno y el otro en frente…. Solo me daban un mínimo espacio para entre ver como Él disfrutaba solo de aquellos dos bellos cuerpos, al verlo así, me desinhibí y me dejé llevar. No fue difícil entregarme al placer y responder a lo caliente que se sentía mi cuerpo por sentirme rodeada por los brazos de estos dos nuevos amantes, sentía en sus cuerpos que querían devorarme…. Y yo ….sufridamente dejé que lo hicieran. Mientras uno besaba y lamia mis senos, mi cuello, tocaba mi vulva sintiendo como se mezclaban mis fluidos con el agua, tocaba deliciosamente mi clítoris, con movimientos fluctuantes entre lento-duro y rápidos-superficiales y me besaba como si quisiera robarme el último aliento; el otro, a mi espalda, introducía su pene en mi como queriendo llegar hasta el último espacio disponible. Los dos me hablaban suavemente, el aliento de los dos me quemaba y debo confesar que me excitó sobre manera estar atrapada en tan seductora celda…. Uno de ellos me pidió permiso para invadirme por aquella entrada…. bastante restringida por mi, pero yo estaba supremamente arrecha, me tenía a mil el sentirme devorada por dos hombres viéndolo a Él disfrutar de esas dos mujeres. Mi respuesta fue un rotundo “SI”
Eso me excitó a un más….. Él pareció intuir a lo que había accedido y no se como en un instante dejo aquellas dos deliciosas mujeres y de un manotazo, como el león rescata su presa, me libero de aquella sensual prisión…. Me preguntó “accediste a una doble?”, le dije que sí, me dijo entonces que Él debía ser uno de los dos que me penetrara. No tuve duda en complacerlo. Uno de mis amantes comprendió lo que pasó y se retiro a suplir la vacante que Él había dejado en el arduo trabajo de darles placer a aquellas dos mujeres.
Mientras, Él, recostado al borde de la piscina, yo encima, con todo su pene invadiendo mi interior, empecé a moverme de forma armoniosa con las olas que se formaban en el agua, nuevamente me excitaba el tener cuatro manos recorriendo mi cuerpo, desesperadas sin saber en que punto concentrarse…. el otro, se hizo detrás de mi, al límite de su máxima expresión recorrió mi espalda con su pene… abriéndose camino al final entre mis nalgas para acceder al punto poco frecuentado. Yo, al tener mi vagina totalmente llena, sentí que el cuerpo seme incendiaba al percatar aquella inmensidad tratando de entrar por mi ano…. Que delicia…. Literalmente, babeaba por ello, los quería todos…. Para mi!!! Mi amante, me hablaba suavemente, me excitaba diciéndome que me relajara, que lo disfrutara, que los dos estaban solo para mi….
En intentos fallidos por esa tan anhelada penetración…. Yo llegaba al límite de excitación, tanto no se distinguía si el vapor que se veía era del agua o emanaba de mi cuerpo….enloquecía solo sintiendo su cabeza tratando de pasar ese estrecho portal. Estrecho portal, que tal vez por el agua envidiosa de mi disfrute, que me quitaba la lubricación que pudiera otorgarme mis fluidos, no accedió a abrirse más para aquel amante fortuito, que no quiso lastimarme y se apartó.
Me quedé entonces, agradecida por aquel momento, que aunque no se cumplió con mi deseo… no puedo negar que me dio placer…………… pero evidentemente me he quedado con la física y literal gana de esta doble…… antes no lo pensaba, ni lo había contemplado… ahora lo quiero. Quiero sentir la plenitud que solo se podrá sentir tener dos grandes penes invadiéndome, llenándome, clavándome…… ummmmm que delicia….. espero sentir esto!!!!!








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1 comentario
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login EntrarExcelente relato! Muy exitante. Una delicia de fantasia que ya quiero leer cumplida. Saludos!