desde hace un mes más o menos, mi esposa muy sutilmente me comento que el cuñado de nuestra vecina, un hombre de 35 años, la verdad bastante atractivo y con una fama de mujeriego, la ponía muy inquieta, pues casi todos los fines de semana se cruzaba con él en el jardín y le decía cosas morbosas mientras la devoraba con la mirada, ella me confesó que un par de veces se colocó un short que se le ciñe bastante y él no le quito la vista de su entrepierna, ella fingía hacer sus labores de jardinería pero deliberadamente lo provocaba, hasta el punto de hacerle tener una fuerte erección, me confesó que la había perturbado el tamaño del bulto entre sus piernas, que después de ese momento, pensaba con frecuencia cosas morbosas con él, entonces le dije, me imagino que cuando estamos culeando te has imaginado con él, ella callo un momento y como tenemos tanta confianza y complicidad en estos temas, termino por aceptar que tenía muchas ganas de hacerlo con él, entonces vino la pregunta, me dejarías acostarme con Darío?, resupiere profundo y le dije, tantas ganas tienes?, ellame miro entre tierna y excitada y respondió. si mi amor, me gustaría mucho, no porque quiera algo con él, es solo que me encantaría probarlo como hombre, después de un suspiro profundo le respondí, no se amor, déjame pensarlo.
pasaron los días y ella aprovechaba con frecuencia la oportunidad de insinuarme el tema como siempre muy sutilmente, la idea me daba vueltas en la cabeza, no podía dejar de imaginarla desnuda con él, cada vez me sentía mas excitado con ese tema, el viernes pasado, le comente que el sábado tendría turno de noche, ella me dijo que si podía quedarse donde una hermana que vive cerca, yo no le vi problema, ese viernes en la tarde, la vecina vino a nuestra casa para invitarnos el domingo al cumpleaños de su hijo menor, seguramente mi esposa le comento lo de mi turno porque ella le dijo que porque mejor no se quedaba en la casa de ella y le ayudaba a arreglar lo de la reunión, desde luego a mi esposa le llamo mucho la atención, pues es un poco compinchera y se lleva muy bien con Claudia nuestra vecina.
ese sábado, salimos a almorzar pues no queríamos hacerlo en casa, cuando regresamos como a eso de las 3 de la tarde, nos cruzamos con Darío que salía de la casa de Claudia, de inmediato note la forma lujuriosa como miro a mi esposa, ella se puso un tanto nerviosa, cuando entramos a la casa, me dijo, si lo ves como se pone cuando me ve?, si, respondí, te desnudo con la mirada, ella sonrió y me dijo mientras me abrazaba, si mi amor, pude sentirlo, entonces la bese apasionadamente y luego le pregunte, te excitaste?, ella no dijo nada solo comenzó a bajar la cremallera de su ajustado jean con movimientos eróticos y esa mirada de coqueta que me mata y se lo bajo hasta mitad de muslo, tomo mi mano derecha, la metió entre sus piernas debajo del diminuto hilo rojo y me dijo, tú qué crees, en ese momento mis dedos resbalaron entre los labios de su vagina, de verdad estaba mojada, en ese momento me beso muy fuerte y me dijo, mi amor, déjame acostarme con él, no respondí nada, solo me agache y le quite el jean, comencé a mamarle esa cuca súper rica, mojadita y muy bien rasurada, a los 10 minutos, estábamos culeando como locos en el sofá, la note muy excitada, se movía mas sensual que de costumbre, después de un rato así mientras estaba entre sus piernas le pregunte, te estás imaginando con él?, ella entre gemidos y retorciéndose me dijo, si, en ese momento comencé a clavarla con más fuerza, ella se desaforó de una manera inusual hasta tener un orgasmo muy intenso, yo seguía dándole verga muy fuerte y cuando ella sintió que terminaba, se retiro y puso mi verga en su boca, la chupo de una forma que en un minuto su rostro estaba todo lleno de semen, se frotaba mi verga por toda la cara, la chupaba con fuerza y finalmente me beso desaforadamente haciéndome tragar una buena parte de mi semen, eso siempre la ha excitado mucho.
luego de tomar un respiro, me comento que iba a ayudarle a Claudia pero solo un rato y después se iba para donde la hermana, me pidió que le ayudara a llevar unas sillas, pues nuestra amiga vive en un segundo piso, para sorpresa, cuando timbramos, nos abrió la puerta Darío, tenía una pantaloneta más bien corta y no muy holgada, el caso es que se veían muy bien sus piernas musculosas y el buen tamaño de sus genitales, allí la cara de sorpresa fue la de mi esposa, note como se abrieron sus ojos mientras mordía sus labios, yo la empuje suave para que reaccionara, ella con sonrisa nerviosa le dijo, venimos a traer estas sillas para la reunión de mañana, el solo dijo sonriendo, sigan, yo me fui adelante de me esposa con la sillas pues estaban un poco pesadas, aunque no lo vi, me imagino como la miró, con ese jean tan ajustado y ese cuerpo, uuufff, cuando bajamos, el ya estaba en su habitación del primer piso, a eso de las 7 de la noche, me alistaba para ir a mi trabajo, estaba un poco excitado con lo que había pasado un rato antes, pero igual debía concentrarme en lo mío, mi esposa se dio un buen baño y se arreglo para ir donde Claudia, como siempre se veía espectacular con esos jeans ajustados, y estos que se puso eran licrados, para tener más comodidad, se le ceñían de tal forma que se veía súper sexy, lo que paso después de que salí para mi trabajo, ella me lo conto al día siguiente unos minutos después de despertarnos, solo que me tenía una gran sorpresa.
casi a las 8 de la noche, Claudia la llamo para pedirle el favor que le prestara unas sillas mas, a lo que mi esposa contesto, desde luego, pero que solo quedaban las del comedor y son un poco pesadas para llevarlas sola, entonces Claudia le dijo, ya te mando a alguien para que te ayude, un momento después alguien timbro, mi esposa salió a abrir y para su sorpresa, frente a ella estaba Darío, casi al instante, sus ojos la recorrieron de arriba abajo y exclamo, waaaooo, estas relinda, mi esposa sonrió con su clásica coquetería y feminidad y se dio una vueltica, en ese momento el dijo, huy mamacita, mi esposa le dijo, ay, no es para tanto, el entro y al cerrar la puerta, le dijo, uuufff, me pusiste a mil, ella se puso un poco nerviosa y casi de inmediato lo miro entre las piernas, sin duda tenía una fuerte erección, ella se mordió los labios como de costumbre cuando está empezando a excitarse, en ese momento el no oculto las ganas que le tenía y sin darle tiempo de nada, la tomo por la cintura y la beso apasionadamente, ella trato de resistirse pero el bajo una de sus manos y la tomo por las nalgas apretándola con fuerza contra su cuerpo, el bulto de su verga erecta quedo justo entre las piernas de mi esposa sobre su hermosa y voluptuosa vagina, sin dejar de besarla comenzó a moverse muy eróticamente, frotándole su miembro viril en su abultadita cuca, con las ganas que ella le tenía, no paso mucho tiempo antes de que cediera y se entregara a él por completo, según me conto ella, estuvieron casi 10 minutos cogiéndose por todo lado y besándose, de repente él se saco la verga para que ella se la mamara, mi esposa la miro con sorpresa, realmente era grande y morena, entonces ella le dijo, ahora no, tenemos que llevar las sillas, Darío insistió con tal vehemencia que ella termino dándole una deliciosa mamada que fue interrumpida por el sonido de su celular, era Claudia que los estaba esperando, mi esposa tuvo que inventar de rapidez que estaban tomándose un tinto que ya iban para allá, antes de regresar a la casa de Claudia él le hizo prometer que cuando terminara de ayudarle a Claudia, le avisara para acompañarla a la casa, ella le dijo que si, antes de salir, volvieron a besarse un par de minutos y a manosearse por todo lado, hasta que por fin salieron.
a eso de las 11 de la noche, Claudia le dijo a mi esposa que ya estaba todo listo, después de despedirse, mi esposa bajo para dirigirse a nuestra casa, luego que entro, Claudia se subió y un par de minutos más tarde, Darío salió sigilosamente y timbro en nuestra casa, mi esposa pensó que era Claudia y cuando abrió, ahí estaba él, traía puesta una sudadera y según ella me conto, sin nada debajo, sin darle tiempo de nada, el se entro y cerró la puerta, de una forma casi salvaje, la beso y casi la desnuda ahí mismo, le tomo una mano y la metió entre el pantalón de la sudadera para que ella sintiera su verga desnuda y casi erecta, el hizo lo mismo entre el jean de ella, estando así, él la fue empujando hasta que llegaron a la alcoba, de un empujón, Darío tiro a mi esposa sobre la cama, se quedo mirándola mientras acariciaba con morbo su verga sobre el pantalón totalmente dura, le pregunto que si tenia cámara de video, ella respondió que sí, él la saco y la instalo a un lado de la cama en el trípode que usamos en las reuniones familiares y lo que paso después lo vi en el video que ellos hicieron para mí.
por las cosas de sexo que hablábamos con mi esposa, algunas veces tocamos el tema de los cuernos, al comienzo parecía una fantasía lejana de realizar, pero desde hace algo más de un mes, después de ver con ella algunas películas porno sobre el tema, sentí una morbosa inquietud de experimentarlo, tal vez por eso, ella decidió hacer este video con Darío, para ver mi reacción cuando la mirara culeando con otro deliberadamente.
el video comienzo así: mi esposa estaba acostada de medio lado cerca al borde de la cama, observabaa Darío alistar la cámara, cuando el entro en escena, se sentó junto a ella, y se inclino para besarla mientras con su mano derecha le frotaba la vagina sobre el jean, ella por su parte, hacia lo mismo en la verga muy erecta de él, era evidente que mi esposa estaba muy excitada por la forma en que le apretaba la mano con sus muslos, aunque el audio era un poco bajo de volumen por la distancia, alcanzaba a escuchar cuando le decía, huy mi amor, que rica estas, si no fueras casada, me casaría contigo y te culearia todos los días a toda hora mamacita, uuufff, los dos estaban frenéticos acariciando sus sexos, parecían fieras en celo, mi esposa es muy caliente, pero con ese hombre parecía fuera de sí, de repente él se puso de pie y rápidamente le quito la camiseta a mi esposa, ahí me di cuenta que la muy perrita no tenia brasier, sus lindas teticas talla 34 quedaron a merced de la boca de Darío, que arrodillado en el suelo comenzó a chuparlas con avidez, entonces ella le quito la camiseta y casi de un salto quedo de pie frente a él, se abrazaron fuerte y se besaron muy apasionadamente, las manos de mi esposa acariciaban la espalda de ese macho que la tenía tan caliente, el por su parte, desabrocho el jean de mi esposa y metiendo sus manos lo bajo hasta donde pudo, el hermoso culo de ella quedo al descubierto y apenas si se notaba ese diminuto hilo blanco que tenia, ella no tardo en hacer lo mismo con el pantalón de Darío, su gran verga de casi 20cm quedo al descubierto, ella lo masturbo con ansiedad mientras se besaban, de repente el arranco de un halon el hilo de mi esposa,lo paso por su boca varias veces lamiéndolo,, mientras la miraba con una lascivia impresionante, entonces le dijo a mi esposa, quítate ese pantalón, mientras ella lo hacía, el froto el hilo desgarrado varias veces en su verga que parecía fuera a explotar, ya completamente desnuda, ella desnudo totalmente a Darío, volvieron a abrasarse y besarse mientras mi esposa frotaba su vagina contra la verga de él con movimientos muy eróticos, de repente él la tomo por las nalgas, la levanto y ella le abrazo la cintura con sus piernas y el cuello con sus brazos, se ubicaron frente a la cámara de modo que ella daba la espalda y de esa forma el froto la cabeza de su verga entre los labios de la vagina de mi esposa y en un instante, se la hundió casi totalmente, mientras se besaban, él la subía y bajaba con fuerza mientras hacia el movimiento contrario con su cuerpo, culeaban casi que desesperadamente, no era difícil notar lo mojada que estaba mi esposa, pues la verga Darío se veía brillante entrando y saliendo ahí, unos minutos después, él se sentó en el borde de la cama y se acostó, mi esposa quedó sentada sobe su verga, era muy excitante ver como la tenia completamente adentro, comenzó a cabalgar como loca, con fuerza sacaba esa verga hasta la cabeza para luego hundirla totalmente, los movimientos de sus caderas atrás y adelante, denotaban un deseo inmenso de sentir todo ese gran miembro en su vagina, en nuestros años de casados, jamás me cabalgo así, entonces él la llevo contra su pecho, el culo completamente abierto de mi esposa, comenzó a subir y bajar mientras él hacía lo mismo con movimientos contrarios, sus pelvis chocaban con fuerza una y otra vez, los abundantes jugos de la vagina de mi esposa, tenían empapada la verga y los testículos de él, una y otra vez, Darío daba palmadas en las nalgas de ella, esto la excita bastante, imagínense como estaba en esos momentos, él le decías cosas que no alcanzaba a capturar la cámara, pero algo escuche cuando le dijo muy excitado, que rico culeas perra, no creí que fueras tan buena en la cama, que caliente y apretadita estas, uuufff, al rato, él la giró dejándola debajo, se acomodaron de modo que la cámara captara todo y llevándole la piernas contra el pecho, la clavo despiadadamente, nunca había escuchado gemir y gritar de esa forma a mi esposa, estaba completamente fuera de sí, lo abrazaba y besaba de una manera casi desesperada, en un momento, cambiaron de pose, ella se puso en 4 y él la penetro profundamente, la tomo por las caderas y la clavo con fuerza, el la empujo por la espalda para que pegara su pecho a la cama y así pudo meterle toda la verga sin dejar nada por fuera, la sacaba totalmente y la hundía con fuerza, una almohada le sirvió a mi esposa para ahogar sus fuertes gritos, sus manos crispadas se aferraban al cubre lecho, esa gran verga le estaba rompiendo la cuquita a mi mujer, sin duda ahora estaba cumpliendo su fantasía de ser poseída hasta el delirio por un macho arrecho y Vergon, pasoun buen tiempo y de repente ella dijo, huy papito, me vengo, en ese momento el la cogió aun más fuerte, un gritodesgarrador salió de la garganta de mi esposa, se contorsionaba de una forma desmedida, parecía que tenía un ataque, unos instantes después, Darío saco su verga y volteando bocarriba a mi esposa, se la coloco frente a su cara, descargando un torrente de semen que le baño el rostro por completo, varias veces golpeaba sus labios y mejillas con esa verga palpitante, froto con ella todo el semen en su rostro, ya un poco más calmados, el se acostó bocarriba, mi esposa llevo su boquita de chupona hasta esa verga aun dura y comenzó a mamarla, mientras lo hacía, miro a la cámara con ese aire de perrita coqueta e hizo un saludo con su mano, sin duda era para mí, hasta que sus labios y lengua no dejaron completamente limpia la verga de Darío, no se recostó sobre su pecho, unos minutos después, el CD de la cámara llego a su tiempo límite de grabación y lo que paso después, fueron 2 réplicas de lo, que anteriormente les narre.
cuando llegue a eso de las 6 de la mañana del trabajo, al entrar en la alcoba, lo primero que sentí fue un fuerte olor a sexo, sobre el tapete pie de cama, estaba el hilo blancodesgarrado, su ropa tirada junto a la cama, ella estaba profundamente dormida, completamente desnuda, en ese momento supe lo que había pasado, una gran excitación me invadió, la cámara estaba aun en el trípode y el desorden de las cobijas comprobaba lo que había sucedido en mi ausencia, cuando despertó, y después de contarme lo que paso antes del video, le pregunte si había quedado con ganas de repetir, ella con su coquetería de siempre me beso metiendo toda su lengua e mi boca y me dijo, siii, todas las veces que tú me lo permitas mi amorcito.








Comentarios
2 comentarios
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login EntrarYo también quiero conocerlos;)
super experiencia, veo en tu perfil que esres bicurioso, me encantaria conocerlos