Hola amigos, escribo a ustedes emocionado de haber vivido hace 15 dias el encuentro soñado con mi novia de juventud. Por motivos que no vienen al caso, cada uno tomo un rumbo después de los 18, enamorados pero alejados por el destino. Siempre la he tenido en mi mente y mi corazón pero pensé q jamás la volvería a ver.
Hace poco, en una reunión vi a su hermano y de inmediato le pregunte por ella, ya habían pasado 20 años sin verla; me hablo de ella y me dio sus datos. Le escribí dudoso de que se acordara y me respondió. Acordamos vernos y cuando llego el día esperado fuimos a tomar un vino para celebrar aquel encuentro.
Ella estaba radiante, tal como la recordaba. Su sonrisa, su cabello, sus ojos y su cuerpo que ya era de mujer adulta pero se veía muy bien tonificado y cuidado. Un vino tras otro acaparaba nuestros recuerdos, la música traía cantidad de anécdotas hasta que en un momento de emoción, nuestros labios se encontraron y la pasión contenida por muchos años desbordo ese encuentro. Salimos como locos buscando un lugar para estar a solas y no terminábamos de entrar cuando sus labios recorrían con frenesí mi cuello y fue bajando, soltándome el pantalón, bajando mi bóxer e iniciando la más intensa mamado que haya podido sentir. Su boca, su lengua recorrían mi verga sin parar; mis manos le quitaban su blusa, su brasier y se apoderaban de unas tetas grandes, redondas, de pezón perfecto. La ropa caía apresuradamente y al desnudarla pude ver un cuerpo muy bien formado, de linda cadera, nalgas redondas y suaves y su aroma me enloquecía.
Suavemente baje por su cuerpo, recorriéndolo con mi lengua, me detuve en sus muslos, duros, suaves bien torneados, los mordía y besaba con suavidad; con lo que ella reaccionaba vibrando y mojando su vagina de forma deliciosa. Pasaba mi lengua por el contorno de su cuquita, sin tocarla; su color rosa, su clítoris ya mojadito y los labios de su vagina desplegados ante mi cara hicieron que con un largo beso temblara, se estremeciera y con fuerza jalo mi cara para que fuera dueña de una vaginita muy bien depilada. Con lengüetazos castigaba su clítoris, besaba, chupaba y mi cara se mojaba en sus jugos. Jugos deseados desde mi juventud. Ella apretaba sus senos, se movía, jadeaba y tuvo un orgasmo, casi una convulsión donde yo no retiraba mi boca de su húmeda cuca.
Me retiro, se sentó encima y con su mano agarro mi verga y se la introdujo de forma inmediata, su cadera se movía con el más excitante ritmo, subía, bajaba y yo agarrado de sus tetas, pegado a sus pezones mamaba con locura mientras con mis manos trataba de abarcar ese hermoso culo que me tenía sin control. Sus orgasmos no tardaban en llegar, uno tras otro, sentía bajar por mi verga, sus líquidos y ella sin control pedía que no la dejara de clavar…. La gire, la puse en cuatro y le introduje mi verga sin dejarla de clavar, agarraba sus senos, me pedía que le diera duro y ella mientras tanto se masturbaba.
Bese sus nalgas con emoción, le daba pequeñas palmadas con las cuales gemía y recorría con mi lengua sus piernas, sus muslos mientras ella no soltaba nuevamente en una voraz mamada mi verga.
Fue una larga faena, en la cual se recuperaron años de deseos y lo que cada uno en su vida no había obtenido. El amor, la pasión el sexo desbordante fueron los actores principales de este primer encuentro.








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login Entrarmmmmmmmmmmmmm, deliciosa experiencia