QUIEN SE IBA A IMAGINAR
Relato de comunidad Hetero: Infidelidadschedule 5 min de lectura calendar_today Noviembre de 2014

QUIEN SE IBA A IMAGINAR

Yo quería saber lo que siente una mujer casada cuando tiene un amante y a su esposo al mismo tiempo. Hací que empecé la tarea de conseguir un afortunado que me tuviera, ya lo había platicado con mi marido y el por supuesto acepto con gusto, quería a mi víctima con una pareja estable para de....

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Yo quería saber lo que siente una mujer casada cuando tiene un amante y a su esposo al mismo tiempo. Hací que empecé la tarea de conseguir un afortunado que me tuviera, ya lo había platicado con mi marido y el por supuesto acepto con gusto, quería a mi víctima con una pareja estable para de esta manera convertirme en “la otra”.

Es así entonces que empiezo la búsqueda de mi nuevo “amor”. Lo quería lindo, apasionado y sobre todo Militar. Y llego. Es alguien espectacular a quien llamare “Mi Soldadito”. Esa era mi fantasía, un militar súper dotado y este se sobraba. Entonces empezamos con la relación extra matrimonial, ambos casados, con infinitas ganas de devorarnos, cada vez que hablábamos y si se podía hacíamos el amor por teléfono y era una nueva experiencia para mí, se sentía delicioso porque aunque no lo tenía físicamente si escuchaba su voz gruesa y excitadora además de su sonrisa. Pasaron algunas semanas y por fin lo tuve frente a frente y es inexplicable esa sensación de adrenalina que aunque mi marido sabia era un nuevo pene en mi vagina, pero no tienen ni idea de la rica sensación que me causo mi soldadito cuando lo vi así vestido, con su uniforme hermoso y bien arreglado, ese primer encuentro después de haberlo hecho varias veces por teléfono fue súper sensacional. Le había pedido que quería hacerlo con el camuflado puesto y acepto. Y aquí les cuento como fue. Ya sabía cuando estaba en la ciudad y el tiempo que duraría, así que nos vimos en un motel, yo estaba muy nerviosa, parecía mi primera vez, llegue primero al motel, pedí el cuarto y lo espere, fueron casi ciento o veinte minutos pero para mí fue una eternidad, al fin llego, golpeo la puerta, yo tome aire para tranquilizarme y abrí. Allí estaba el con su maleta pequeña, y algo nervioso también, lo salude con un besote en sus labios y un abrazo gigante a los cuales el respondió con gran agrado y gozo, entramos hablamos algo del viaje y me confeso que me veía primero a mí que a su esposa, y esa parte fue la mejor al empezar la conversación, él se bañó y se cambió, se puso su uniforme, tomamos algunas cervezas si dejar de besarnos y acariciarnos, luego empezó la faena, lo bese en la boca, deslizaba mi lengua en sus labios suavemente y el respondía junto con caricias en mis piernas, yo llevaba una faldita que llegaba hasta la mitad de la pierna unos centímetros más arriba de la rodilla, sentados en la cama de ese motel donde quizás muchas parejas como nosotros se habían demostrado su “amor inmoral”, baje y seguí besándolo en el cuello, por encima del camuflado le tocaba su miembro que estaba súper duro, él también me beso el cuello y me decía al odio “mami estas linda, mi mama sota rica” y cosas así, yo seguía bajando muy lentamente, abrí su pantalón, saque esa verguita durita, era muy grande y gruesita, me hice de rodillas frente a el mientras estaba sentado en la cama y lamia su pene duro y firme, me lo metía en la boca y acariciaba con cuidado, el por su parte después de un rato de consentirle a su amiguito, me levanto y empezó a desnudarme, cuando soltaba mi sostén me dijo “bebe este el primero que te quito de miles” y eso obvio cualquiera se derrite, me acostó en la cama, deslizo sus dedos hacia mi pequeña vagina y los introducía muy suavemente, corrió mi tanguita hilo y acariciaba su recompensa ganada por tanta entrega a la patria, luego me besaba mis senitos, los lamia tan rico y mi excitación era demasiada, luego bajo hacia mi abdomen, me besaba delicioso, siguió bajando y retiro mis tanguitas, empezó a lamer mi vaginita con su lengua, la introducía en mi vagina y decía “que cosita más rica mami” yo casi no podía hablar de lo excitada que estaba, era otra persona diferente a mi esposo y nueva experiencia para mí, por eso era que yo estaba así de excitada, tanto que tuve mi primer orgasmo solo con su lengua y él se puso súper contento, ya se imaginaran, luego él se sentó, yo volví a besarle su vergota y me senté encima suyo y con uniforme y todo empecé a moverme de arriba abajo con mucho ritmo y excitación no quise q se quitara el camuflado al menos en la primera parte de la faena, así que seguimos, nos apretábamos fuerte de las manos, me besaba donde alcanzaba con su boca juguetona, después de unos minutos cambiamos y él se subió encima mío, se movía como los dioses hasta que se derramo en su casita, su lechita era espesa y se sentía su calor, descansamos un ratico, hablamos, nos bañamos y volvimos a empezar, compartir la ducha con mi amor prohibido fue sensacional, lo hicimos ahí, luego volvimos a la cama seguimos con más pasión. Me menciono sobre querer derramarse en mi boca yo acepte con gusto y esta vez juntos desnudos aproveché y bese todo su cuerpo, lamí su cola y le fascino, según el nadie le había hecho eso, así que me sentí bien en hacérselo, dimos muchas vueltas en esa cama acompañadas de posiciones fascinantes, por primera vez introducía su pene en el ano de una mujer, a su esposa nunca le llamo la atención esto y él lo quería, así que yo lo complací y le gustó tanto, que lo repitió, yo estaba deseando ese cuerpo desde hacía varios meses y por fin estaba entre mis brazos, alto, acuerpado, militar, era el hombre perfecto para hacer realidad mi fantasía, así estuvimos, disfrutando de los placeres de la carne durante muchas horas. Descansamos, comimos para recuperar fuerzas y dormimos un rato. Yo había llegado al sitio indicado a las siete de la mañana, me arregle para el encuentro y el llego a eso de las nueve. Salimos de allí casi a las ocho de la noche, yo no tenía fuerzas, y el igual. Fue un día muy caloroso, pero ahí no llego mi descanso, al legar a casa me esperaba la verguita de mi marido, le conté todo mientras lo hacíamos, fue muy placentero para el escuchar los detalles de cómo un hombre extraño se comía a su esposa en el cuarto de un motel mientras el realizaba actividades laborales.

Ese encuentro fue el primero de muchos, Tuvimos un encuentro sensacional en un sitio público para esto, Que en otro relato les contare los detalles…

— katax

19 de noviembre de 2014

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katax

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Comentarios

1 comentario

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  • disciplinador
    disciplinador · 19 de nov de 2014

    que buen relato.... la vidaces de momentos.

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