Ese viernes por la tarde Magdalena iba nerviosa para la Universidad, hacía poco se había matriculado en la Facultad de Bellas Artes de la Nacional, ya había vistos temas generales como perspectivas, pintura al carboncillo, manejo de oleos y acuarelas, etc. , sin embargo hoy tenía la primera clase de dibujo de personas con modelos vivos, y eso la intranquilizaba .Había sido criada en un ambiente muy conservador, en donde la desnudez solo se permitía en un ambiente de mucha intimidad como era la pareja matrimonial, pero ver a un hombre desnudo diferente a su esposo nunca lo había hecho.
Magdalena se había casado hace ya bastante rato, su esposo era profesor y ya era una persona sexagenaria dedicada a sus clases y actividades académicas, sus relaciones íntimas eran muy escasas y ella se había dedicado a quemar el tiempo en labores de la casa y entretenciones sencillas como leer, escuchar música pero respecto al sexo hacía tiempo ni lo conocía ni lo disfrutaba. Para salir de esa rutina había ingresado a la Universidad , le había ido hasta ahora bien pero hoy se sentía insegura .
Cuando llegó al aula ya había bastantes estudiantes , cada uno con sus respectivos caballetes y sus implementos de dibujo, la mayoría eran jóvenes, ella era la más veterana pero aún así su porte distinguido y una rara belleza la hacían sobresalir ,era una mujer relativamente alta de bellas facciones, con una cabellera negra que enmarcaba una cara muy bonita. Su cuerpo no tenía nada que envidiarle a sus compañeras de clase, sus senos todavía erguidos , su cintura pequeña y una piernas largas y bien torneadas, unas caderas cimbreantes y un trasero firme gracias a sus rutinas de ejercicio diario la hacían blanco de muchas miradas masculinas y una que otra mirada femenina.
Pronto apareció la profesora seguida de un hombre moreno cuya gran estatura hacía ver la profe como una mujer pequeña , lo presentó como el modelo y en breves términos les explicó el comportamiento que debían tener con él. Nada de acercamientos personales, aprovechar al máximo el tiempo pues el modelo tenía su estancia definida y pagada por la Universidad, se harían descansos para evitar el cansancio del modelo, etc., recalcó que en caso de no terminar el trabajo en el tiempo pactado, el sobre tiempo del modelo debía ser cancelado por los alumnos, el trabajo debía terminarse el sábado en la mañana y ser entregado el lunes a primera hora.
Cuando el modeló se desnudó en un pequeño cuarto que había en el paraninfo y pasó al sitio donde debía posar a más de una de las estudiantes presentes se le fue el aliento, el modelo era un hombre alto moreno , de constitución atlética, con músculos pectorales pronunciados, un abdomen plano y unas piernas atléticas lo mostraban como el prototipo de un atleta grecorromano, sin embargo lo que más les impacto fue su sexo, tenía un tremendo pene que en estado de flacidez podía fácilmente medir 20 centímetros además de un diámetro bastante notorio, Magdalena sintió un escalofrío, nunca había visto algo semejante y sin querer lo comparó con el de su esposo, un pene pequeño y flácido que escasamente llegaría a unos 12 centímetros de longitud cuando estaba en plena erección y que por la falta de actividad sexual más parecía un apéndice sin vida adosado a un cuerpo enclenque y sin ninguna musculatura.
El tiempo pasó volando y Magdalena impactada por el modelo no encontraba la fluidez de sus trazos y sin quererlo cada vez que miraba hacia la zona púbica de ese moreno lleno de virilidad era presa de los nervios y la figura en el lienzo recibía trazos irregulares que no concordaban con el objetivo que se buscaba, esto la llevó a dejar muy inconcluso su trabajo ese viernes por la tarde.
Al terminar la jornada la profesora pasó por cada uno de los esbozos para observar los trabajos, uno de los primeros en sufrir ese examen fue el de Magdalena, que presentaba un notorio retraso, la profesora le recomendó tratar de corregir lo que pudiera en casa .
Rompiendo las reglas de juego el modelo pasó muy cerca de Magdalena y rápidamente le pasó una tarjeta susurrándole muy quedo que lo llamara, Magdalena nerviosa tomó la tarjeta y la guardó rápidamente en su bolso.
Al llegar a su casa Magdalena se enfrentó a la eterna rutina, su esposo la esperaba en la sala leyendo el periódico, le preguntó cómo le había ido y al recibir la respuesta lacónica de su esposa se retiró a su alcoba. Magdalena tomó algo de cenar y también se retiro a su alcoba. Hacía rato dormían en alcobas separadas lo que incrementaba más el alejamiento de la pareja, Magdalena antes de acostarse tomó una ducha y mientras se bañaba se acordó del modelo. Un escalofrío pasó por todo su cuerpo y un intenso hormigueo le recorrió su bajo vientre. Conocía esa rara sensación que únicamente la sentía cuando la excitación sexual se apoderaba de ella. Salió de la ducha y se dirigió frente a una gran espejo que había en su habitación, se contempló desnuda y se sintió orgullosa de la imagen que le reflejo el gran espejo: su cabellera negra, larga y hermosa caía hasta sus enormes senos, apartando un poco su cabellera se fijó en ese par de enormes tetas que presentaban una pequeña caída y que terminaban en unos pezones carmelitos oscuros que resaltaban en su torso blanco. Las tomó en sus manos y con la yema de sus dedos acarició los pezones que al roce de sus dedos se pararon con fuerza propia desafiando el efecto de la gravedad, luego miró su sexo adornado con un triángulo de vello púbico igual de negro a su cabellera, resaltaba sobre su vientre plano dando la sensación de estar superpuesto sobre su abdomen, deslizó sus dedos a través de ese tapete negro encontrando la abertura de su vagina ligeramente húmeda, al principio creyó que era agua pero al palpar entre la yema de sus dedos las gotas que tenía en su mano su consistencia pegajosa y ligeramente viscosa se dio cuenta que era lubricación de su vagina, cuánto hacía que no sentía esa sensación..! subió sus dedos hasta el clítoris erecto y palpándolo con sus dedos lo acarició sintiendo un estremecimiento de pies a cabeza. Magdalena se reclinó en su cama completamente desnuda, el roce de la sábana sobre su cuerpo le brindaba una sensación placentera, estaba arrecha y haciendo un esfuerzo para tener sexo con su marido quiso buscar una nueva oportunidad , se puso una bata casi trasparente y fue al cuarto del esposo, éste continuaba leyendo su periódico y sin expresar ninguna emoción se corrió un poco en la cama para abrirle campo pero no le prestó mayor atención, Magdalena en un acto de osadía buscó con sus manos el sexo de su esposo que como de costumbre estaba flácido entre sus piernas, él molesto por la interrupción cogió la mano de su esposa y la apartó, Magdalena se dio cuenta que era inútil tratar de tener sexo con su esposo, se paró del lecho, se encaminó a su alcoba y pensando en el modelo se quedó dormida.
Antes de acostarse abrió su bolso y se encontró con la tarjeta del modelo…..vaciló un poco , tomó el teléfono y lo llamó, el hombre sorprendido por la llamada a esas horas le contestó casi dormido pero al oír el nombre de la interlocutora quedo completamente despierto, la verdad esa mujer lo había impactado, era una mujer muy atractiva y a pesar de su bata de estudiante se adivinaba que debajo de ese uniforme impersonal se escondía un cuerpo precioso. Magdalena le ofreció disculpas por la hora de la llamada pero necesitaba saber si en caso de no terminar el trabajo podía pagarle un tiempo adicional para finiquitar esa tarea, el hombre aceptó sin pensarlo y le dijo que al final de la clase del otro día ultimarían detalles.
Al otro día muy temprano se bañó y se arregló, buscó un juego de lencería sexy que había comprado para tratar de impresionar a su esposo con resultados negativos, se miró al espejo y sonrió, estaba realmente impresionante y estaba segura que cualquier hombre la desearía. Escogió un traje ajustado que realzaba su curvilínea figura y para evitar piropos atrevidos en el trayecto de su casa a la Universidad encima del traje se puso su bata blanca.
Todo sucedió como ella lo había planeado, su trabajo quedó inconcluso y al finalizar la jornada esperó al modelo que la invitó a una cafetería cercana para ponerse de acuerdo. El modelo la invitó a que fueran a su apartamento donde él podía `posar para que ella trabajara el tiempo que fuera necesario. El costo lo hablarían más adelante. Magdalena y el modelo salieron para el sitio acordado. El sitio era un pequeño aparta estudio , una habitación con una enorme cama, una sala con un sofá de cuero y una butaca especial para posar en algunos casos especiales .Magdalena se presentó y el modelo hizo lo mismo, se llamaba Marlon y su actividad era el fisicoculturismo del cual era profesor en un afamado club, además era modelo y a veces stripper. Marlon le ofreció algo de beber a Magdalena quien aceptó gustosa, destaparon una botella de vino, ofrecieron un brindis por el encuentro y después de unas breves frases Marlon pasó a la tarima y se quito la bata que lo cubría quedando completamente desnudo. Por su parte Magdalena se sentó en el sofá, arregló su caballete y empezó a tratar de culminar su trabajo. El recinto era bastante cerrado y el calor era sofocante, Magdalena aflojó un poco su bata y un escote bastante atrevido surgió de esa bata blanca. Marlon que ahora estaba libre de miradas ajenas sintió que la excitación estaba dando inicio a una incipiente erección, pidió un descanso y nuevamente lleno las dos copas de vino helado que mitigaron la sed que los acosaba, Marlon sabía que el vino era uno de los afrodisiacos que él no podía resistir y sin querer su pene se empezó a despertar, Magdalena cuando notó que esa verga inmensa estaba tomando vida se sintió atemorizada pero él sin dar importancia se cubrió un poco la parte del pene para no incomodar la pintora. Sin embargo los deseos sexuales reprimidos de Magdalena, junto a los vinos cuyo efecto ya estaba sintiendo y ese ambiente de intimidad la fueron impulsando a querer materializar algunas fantasías. Marlon sirvió unas nuevas copas de licor y el efecto etílico despertó el deseo entre esa pareja. Magdalena se quitó su bata, su precioso y atrevido vestido excitaron a Marlon que vió como su pene se fue parando hasta alcanzar su máxima elongación, Magdalena se acercó tímidamente y luego en un arrebato de pasión se arrodillo frente a Marlon y empezó a chupar semejante falo. Marlon quedo mudo y estático, esa mujer tan linda estaba haciéndole sexo oral, miro hacia abajo y vió como esas dos turgentes tetas querían salirse del brasier , no pudo resistirse y agachándose bajó la cremallera del vestido, quitándole la parte superior desnudó ese torso y sus manos desabrocharon el brasier dejando libre los hermosos senos de Magdalena, ella se incorporó y besando apasionadamente a Marlon lo abrazó mientras el deslizaba sus manos por la espalda hasta llegar a sus dos preciosas nalgas, mientras tanto Magdalena bajó su mano y busco afanosamente el pene de Marlon, no fue difícil encontrarlo pues por su tamaño sobresalía netamente creando una distancia entre los dos cuerpos. Magdalena empezó a masturbar a Marlon quien empezó a retorcerse de la emoción, no aguantando más cogió a Magdalena y levantándola en sus brazos la depositó en la cama , se lanzó encima de ella acabándola de desnudar, enseguida le abrió sus piernas y como un loco se abalanzó hacia la vagina de Magdalena que en su tremenda excitación se había convertido en una fuente inagotable de fluidos vaginales que Marlon con deleite degustaba, su lengua como todo lo de él con suficiente longitud empezó a penetrar en esas grutas inexploradas lamiendo , besando, chupando sus paredes haciendo temblar de pasión a Magdalena, luego se centró en su clítoris y empezó a lamerlo con delicadeza dando algunos chuponcitos de vez en cuando lo que generó una excitación que hacía temblar a Magdalena, sin dejar de lamer su clítoris introdujo su dedo índice en la vagina y empezó a hacerlo rotar en la entrada de su cosita , le excitación hizo que Magdalena empezara a retorcerse del placer y en uno de sus movimientos bruscos el dedo de Marlon se salió de la vagina, él trató de meterlo nuevamente pero su índice se clavó sin querer en el culito de Matilde que sintiéndose tocada en su puerta trasera dio un gemido de placer , Marlon notó esa reacción y más hundió su dedo en el recto lo que generó unas convulsiones de lujuria que casi la sacan de la cama. De pronto un orgasmo sacudió a Magdalena que aferrada a las sábanas y mordiendo la almohada trató de acallar sus gritos de pasión . Marlon que seguía con su verga erecta colocó en cuatro a su pintora y ante la vista de ese hermoso culo, por donde metió su dedo empezó a penetrar a Magdalena que sentía como ese inmenso cilindro de carne le penetraba por su conducto rectal haciéndole sentir emociones nunca antes sentidas. Marlon se dio cuenta de la inminencia de una gran eyaculación, sacó su verga del hermosos culito y abriendo las piernas de su hembra la empezó a penetrar con todo el ímpetu de un animal salvaje, sus recias nalgas daban un impulso desmedido a su inmensa verga que empezó a buscar las paredes más profundas de esa insondable vagina, cada vez que Marlon empujaba su pene Magdalena sentía que las paredes de su vagina se dilataban y un delicioso ardor le quemaba sus entrañas, ahora estaba sintiendo un placer inédito y aunque pareciera extraño ella que no creía que podía albergar ese pene inmenso ahora quería estrechar más y más a Marlon para que esa verga inmensa entrara hasta el fondo; los rápidos movimientos de Marlon y los espasmos en su cuerpo le anunciaron que venía su eyaculación , ese chorro de semen que estaba esperando y que tal como lo anticipaba llegó en cantidades abismales, solo sintió una fuerte descarga de líquido seminal dentro de su ardiente vagina, era una verdadera irrigación en todo su interior, sentía la calidez de su semen , y fue tanto que empezó a escurrir por sus labios yendo a parar a su culito. Marlon chupó esa vagina nuevamente, tomó de esa mezcla heterogénea de semen, de líquidos vaginales y del mismo sudor que emanaba de sus cuerpos producto de ese caluroso encuentro. Magdalena al sentir esa boca en su vagina nuevamente se excitó y tomando la verga de Marlon la empezó a chupar hasta obtener una nueva erección, sus mamadas espectaculares surtieron efecto y Marlon nuevamente sintió una erección fuerte que una vez más convirtió su pene en un poderoso ariete . Estaba tan arrecho que quiso nuevamente gozarse ese culito y después de unos minutos su poderosa verga entró por el esfínter anal de Magdalena y una nueva eyaculación dejó una lechada de semen en el recto de esa mujer ardiente.
Exhaustos se tendieron en la cama, casi sin aliento Marlon a duras penas pudo pararse; llegó a la mesita donde estaba la botella de vino sirvió otras dos copas de licor bien frías para calmar esa sed inclemente que los abrasaba y después de degustar sus respectivas copas se pararon de la cama.
Magdalena miró el reloj y se dio cuenta que el tiempo había pasado demasiado rápido, se vistió y se medio maquilló, sonriendo le dijo a Marlon cuanto le debía por el rato que posó para su trabajo y el dándole una palmadita en las nalgas le dijo que no le debía nada. Magdalena cogió su lienzo , lo enrolló , cogió su caballete, se puso la bata encima de su traje sexy y salió a su casa. Marlon la besó apasionadamente y le dijo que siempre ese cuarto estaría esperándola para degustar las mieles del sexo.
Magdalena temía que su marido le dijera algo por la demora , pero para variar estaba ensimismado leyendo su periódico, fue a su cuarto tomó un baño , se acostó y se quedó profundamente dormida
El domingo en la noche casi no puede dormir, no pudo evitar recordar ese sábado apasionado y sin querer queriendo surgieron las inevitables comparaciones entre su esposo ,el hombre que la había acompañado toda la vida tenía todas las de perder frente a Marlon, las comparaciones eran odiosas , por edad, por esa impresionante contextura física, por su ardiente pasión y sobre todo por esa fabulosa verga que la hizo recordar que todavía ella era una mujer viva, una bella hembra que podía complacer cualquier hombre, que su vida sexual estaba tan activa como en su juventud, Marlon ganaba de lejos esa odiosa comparación De sólo recordar ese encuentro sus sentidos se exaltaron y sintió la necesidad de masturbarse para mitigar el inmenso deseo de sentir un orgasmo. Y lo hizo con todas las de la ley, sus dedos recorrieron su sexo, acariciaron su vagina , frotaron sus clítoris mientras un dedo juguetón acariciaba su culito que aún le dolía pero que le proporcionaba un inmenso placer hasta ahora desconocido pero encontrado, todo gracias a Marlon Le debía tanto a ese hombre….pero su esposo también era parte de su vida. Esa noche tomó una decisión trascendental.
El lunes muy temprano se dirigió a la Universidad y con una firme determinación canceló el semestre. Aunque las comparaciones favorecían a Marlon ella no podía abandonar al hombre que había sido su compañero desde hacía muchos años….aunque sabía de antemano que a esta hora estaba leyendo su periódico. Un consolador del tamaño de la verga de Marlon que acababa de comprar en un sex shop le ayudarían a satisfacer sus deseos sexuales, sin incomodar las rutinas de su esposo.








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