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Relatos y Experiencias

Para los japoneses la virginidad es una cuestión de honor, pero para los hombres colombianos es un lastre que deben soportar al ser motivo de algunas burlas de parte de jovenes de mayor edad que ya han sido desvirgados. los compañeros de colegio y de barrio empiezan conocer sensaciones que trae su kit como hombre y es donde no se perdona ida al baño, y aunque no está comprobado científicamente algunos dicen que a los pajuelos les nacen pelos en la mano.

Cierto día me recibí una llamada, que, aunque no tenía nada de especial se notaba que no era la voz de un hombre mayor, se pactaron las condiciones del servicio y quedamos en que al otro día a las 10 am ya llegaría a la casa de mi cliente.

Al otro día en la mañana me arregle para salir a cumplir la cita, iba bastante casual y deportiva, llevaba un leggins con estampado de la bandera británica el cual dejaba ver bastante bien mi cola, camiseta blanca ceñida al cuerpo, tenis y un saco al cuello.

La cita era cerca a Bulevar Niza, al llegar a la dirección me encontré con una casa muy grande y bella, de esas que tiene garaje doble y que el solo jardín de la entrada es casi la mitad de la misma, solo esperaba que mi cliente fuera así de imponente como la casa.

Al tocar a la puerta un hombre alto, delgado, joven, se asomo por una de las ventanas corriendo un cortina.

-a la orden?

-soy Andrea. Conteste.

Cerro la cortina y abrió la puerta

-sigue, bienvenida.

Al entrar a la casa, note que el lujo ese la nota dominante, muebles Luis XV hacían parte de la sala, cuadros grandes de imágenes vistosas, comedor de 12 puestos, jarrones, esculturas y tapetes árabes hacían parte de la decoración.

-me llamo camilo, yo te llame ayer.

-hola camilo, el servicio es para ti?

-si. Mientras me contestaba me pago el servicio

Guarde el dinero y empezamos a tener nuestra acostumbrada entrevista para entrar en ambiente, me pregunto si quería tomar algo y antes que contestara me ofreció whisky, haciendo una mala imitación de James Bond.

Note que estaba algo nervioso y le acepte el whisky, para ayudar a que entrara en ambiente y se relajara un poco. Yo no había terminado de tomarme el que me había servido y él ya se estaba tomando el tercero.

-camilo, estas solo? Le pregunte.

-sí. Contesto.

-por qué estas nervioso, pasa algo?

-la verdad es la primera vez que estoy con una prepago.

-tienes novia?

-tenia, terminamos hace 15 días.

La charla empezó a fluir y camilo empezó a relajarse cada vez más, pero como en ese negocio el tiempo es oro, ya era tiempo de pasar de la las pasar de la charla a la acción.

Nos dirigimos a una de las habitaciones de arriba, era una habitación enorme con una cama King size, sábanas blancas y gran cantidad de almohadas, tenía baño privado así que entre para cambiarme. El baño era inmenso y divino lleno de lujos y buen gusto, claramente esa habitación debía ser de los dueños de casa.

Mientras me cambiaba note que había vellos sobre el lavamanos, lo que indicaba que mi cliente se había depilado antes de yo llegar, cosa que aprecio mucho en un hombre porque es bastante desagradable mamarlo con un vello púbico estilo Bob Marley.

Ese día mi atuendo era conjunto negro de brasilera, brasier de encaje y bragas, aplique crema de Victoria Secret de coco en mi cuerpo, un poco de perfume Lolita Lempicka en el cabello y los senos y ya estaba lista.

Al salir del baño camilo está ya listo en la cama metido entre las sabanas, me acosté junto a él acomodándome de frente, iniciamos con unos besos mientras sentía como acariciaba mis senos con sus manos frías y al temblorosas, lo bese más apasionadamente para tratar que dejara el nerviosismo, su forma de tocarme el cuerpo era errática y desordenada así que le pregunte:

-te sientes bien, pasa algo?

Se recostó contra la almohada y me dijo:

-sí, lo que pasa es que soy virgen.

-Cuántos años tienes?

-cumplo 19 el próximo mes.

Me quede mirándolo, mientras pensaba para mí: bueno ya estoy aquí, esto no tiene vuelta de hoja, nunca me había tirado un virgen así que había que tenerla paciencia porque se notaba que era bastante inexperto, yo creo que tal vez ni películas porno había visto por la forma en la que actuaba.

-no te preocupes, no pasa nada, vas a tener muy buen sexo conmigo. Le dije

Le puse el preservativo y noté que se había depilado a los trancazos, muy seguramente era también la primera vez que se depilaba la verga porque había partes en que tenía vellos largos. Se lo empecé a mamar y de una se le paro, tenía buena verga y eso me motivo a seguir mamándolo, sus manos acariciaban mi cabello y en ocasiones intentaba legar a mis senos para tocarlos, se lo mame un rato más y le pregunte:

-cómo quieres que te lo haga?

-hazme lo que quieras.

Me senté sobre el, pero lo que me sorprendía era que no se quejaba como uno de mujer que en su primera vez le duele hasta el alma, me movía tratando de encontrar el ritmo mientras él estaba enloquecido chupándome los senos y tocándome todo el cuerpo, así duramos un buen rato y la verdad ya estaba excitada comiéndome este virgen, tenía una verga deliciosa ni muy grande ni muy gruesa, el instinto humano y el placer de la carne hicieron que se empezara a mover a mi ritmo, cosa que aprecie mucho mis gemidos no se hicieron esperar. Este hombrecito que estaba desvirgando no era como otros hombres a los que al hacerles esa pose a los pocos minutos se vienen, me chupaba los senos duro, pero sin violencia y eso me ponía cada vez más loca, ya del virgen no quedaba mucho, sus manos ya estaban tibias, su respiración era fuerte y agitada, lo estaba convirtiendo en hombre y eso me hacía sentir más perra, me daba mucho morbo pensar que su primera vez era conmigo y así nunca más nos volviéramos a ver estoy segura que nunca me olvidaría.

Cuando el polvo estaba en su mejor momento, se escuchó que la puerta de la entrada se abrió y se cerró, en ese momento camilo me quito de encima y salió corriendo para el baño, obviamente algo malo estaba por suceder, así que también me bajé de la cama y me metí a baño, estando ahí note que ambos estábamos desnudos y la ropa había quedado afuera en la habitación, así que me envolví en una de las toallas y le pregunte:

-camilo que pasa?

No había terminado de completar la frase cuando afuera se escuchaba una voz de hombre adulto gritando a todo pulmón:

-¡CAMILO, USTED QUE ESTA HACIENDO!

Voltee a verlo y estaba pálido, bastante angustiado, caminaba de un lado a otro y solo escuchaba que decía:

-jueputa me van a matar, me van a matar, mi papa me va matar!

Afuera ese señor gritaba furioso, histérico, golpeaba la puerta de habitación como queriendo tumbarla.

-SALGA CAMILO Y ME EXPLICA QUE ESTA PASANDO AQUÍ!

Mierda! En ese momento me di cuenta que estaba metida en un rollo muy feo, claramente este man era un niño de papi y mami, que quiso echarse un polvo en su casa tal vez como muchos de sus amigos de universidad, pero no contaba con que el papa ese día regreso a la casa por algún motivo que no me interesaba saber.

Había que pensar rápido porque ese señor estaba muy alterado, se oía entrar a las otras habitaciones azotando la puerta como buscando a más personas, así que senté camilo en el borde de la tina y le dije:

-camilo, tenemos que hacer algo o tu papa nos va a joder. De aquí tenemos que salir los dos.

Abrió la puerta de baño, entro a la habitación y trajo el teléfono inalámbrico, yo aproveche recogí mis cosas y empecé a cambiarme, mientras él le marcaba a una tía.

Cuando le contesto le conto lo que estaba pasando, que lo habían pillado culiando en la casa con el agravante que era en la habitación de los papas.

Camilo le armo una película a la tía diciéndole que yo era la novia, estudiábamos juntos en la misma universidad, y que habíamos convenido ese día perder nuestras virginidades.

Casi me cago de la risa de escuchar la historia de este man, pero en medio de las circunstancias era lo mejor que podíamos decir.

La tía le dijo que no saliéramos de la habitación, que ella ya venía en camino. Efectivamente la sra llego como a los 15 minutos y afuera se escuchaba al papa aun gritando como loco, pero no entendía muy bien que era lo que decía.

Escuchamos que tocaron a la puerta, mientras la tía decía:

-camilo ábreme, quiero que hablemos.

Escuchar la voz conciliadora de esa sra era una dicha, era algo así como mi pasaporte de salida de esa casa.

Antes de abrir la puerta, camilo me pidió que por favor no fuera a decir que yo era prepa, que le siguiera la corriente en el carretazo que había armado. La verdad ni loca pensaba decir a que me dedicaba, y menos que ese sr supiera porque era hasta capaz de llamar a la policía.

Camilo abrió la puerta y la sra entro y nuevamente cerro.

La tía era una sra muy bonita, tal vez tendría unos 50 años, muy bien arreglada, con unas joyas preciosas, es más por un momento se me pareció a la hada madrina de Shreck pero sin alas y un poco más delgada.

Nos sentamos los tres en la cama y nos preguntó qué era lo que estaba pasando:

-tía, ayúdame mi papa me va a matar.

-cálmate camilo que eso no va a pasar, aquí nadie va matar a nadie, cuéntame que pasa.

-tía, te presento a mi novia.

-mucho gusto sra, Andrea Pardo.

No se dé donde saque ese apellido, fue lo primero que se me ocurrió decir.

Camilo le empezó a echar el carretazo tal como habíamos convenido antes que la sra llegara, la verdad poco opine, solo en ocasiones reforzaba lo que camilo decía, después de escuchar la historia la tía pregunto:

-se están protegiendo?

En coro respondimos:

-si sra.

Bueno, espérenme aquí. Voy a hablar con tu papa en el estudio y le explico toda la situación, cuando entre con el al estudio ustedes nos esperan en la sala, por que seguramente el querra hablar con los dos.

La sra salió y apenas escuchamos que la puerta del estudio se cerró, Salí de una de esa habitación ,baje las escaleras y camilo venía detrás de mi diciéndome:

-para dónde vas, mi tía dijo que la esperáramos.

Me volteé y le dije:

-cual espere ni que nada, yo me voy ya!

Abrí la puerta de la entrada despacio para que no se dieran cuenta y tan pronto la pase, empecé a caminar lo más rápido posible para alejarme de ahí, mientras caminaba iba algo paranoica pensando que tal vez el papa saliera a buscarme en el carro para que le diera alguna explicación.

Camine tan rápido que no tarde más de 5 minutos en estar en Bulevar Niza, entre a centro comercial y me sentí mas aliviada, fui a la plazoleta de comidas para sentarme y retomar el aliento. Ya sentada me di cuenta que era más de medio día, habían pasado casi 3 horas en esa casa y un servicio de 1 hora se me convirtió en uno de los sustos más grandes que he tenido.

Como estaba luquiada, mire los avisos de los restaurantes y me llamo la atención una pechuga a la plancha con papas a la francesa que estaba exhibida, mientras almorzaba recordé todo lo ocurrido esa mañana y empecé a reírme sola, tanto así que cuando caí en cuenta las personas de las mesas vecinas me estaban viendo.

Al otro día en la mañana recibí una llamada de camilo donde me decía:

-hola Andrea, que pena lo que paso ayer

-no te preocupes, como te termino de ir.

-bien mi tía se encargó de solucionar la situación.

-Andrea, te llamo porque en vista que ayer no me vine y el servicio quedo por la mitad, que te parece si nos vemos en un motel y completamos lo que falto.

Jajajaja, no pude contener la risa mientras le decía:

-oye, en este negocio no hay tiempos parciales, es más si te das cuenta el servicio era por una hora y dure en tu casa casi 3 horas, creo que en este momento tú me sales a deber.

Trato de convencerme diciendo que me pagaba una hora más por estar conmigo, pero la verdad después de ese susto tan hijueputa ni loca habría aceptado ni pagando el doble.


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