Un día, estando lejos, le dije Ximena por teléfono que si me podía regalar un relato, ella me dijó que había visto un hombre muy interesante y le había dado el número de celular, la reté y le dije que porque no salian, ella aceptó y quedaron de salir un sabado, el día llegó y Ximena no fué capaz, así que le dije el Domingo que porque no lo llamaba y se ponía ropa deportiva, un short pequeñito que tenía, ella aceptó, siempre estuvimos hablando por teléfono y el final de reto era que yo debía escuchar como se la comian. Se encontró con él y quede de llamarla 1 hora después. Cuando la llame me contestó:
- Hola amiga!!
- Mi amor, cómo vas?- le dije nervioso.
- Bien, estoy tomandome unas cervezitas.
- Si, pero en donde?¿con ese shortcito?
- Pues donde quedamos.
- Estas en un sitio?- Mi pene comenzó a endurecerse
- Siiii
- En Un Motel?
- Aja, oye, te tengo que dejar
- Te llamo en 10 minutos-
Colgue y quede con una ereccion terrible, pense que me estaba bromeando, no sabía que pensar, espere 10 minutos y le marque, en esta ocación solamente escuche ruidos y note que era verdad, ella gemía mucho y se escuchaba como golpeaba el cuerpo de un hombre contra el de ella en un evidente acto sexual, casí que inmediatamente eyacule, colgue el teléfono y me masturbe otras dos veces, no la volví a llamar y espere que me llamara, como dos horas después me marcó y me conto la experiencia supersexual que tuvo, le dije que me la contara completa y así lo hizo, de todas formas le prohibí que lo siguiera viendo porque uno no deja de tener sus celos, el roblema se que varios aos después ya casados, con tragos en la cabeza me confesó que se vieron unas 4 veces más y tiraron hasta denro del auto. Yo la perdone y el día de la confesión tuvimos una deliciosa sesión de sexo apasionado.








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