Luego todo lo ocurrido en Miami, teníamos tanto “material” que le estuvimos sacando provecho por largo rato, hasta que hace un par de días, ocurrió una nueva historia.
En días pasados hubo unos problemas eléctricos en la casa, y evidentemente no tengo la más remota idea de ese tema, por lo tanto decidimos acudir a los técnicos que se encargaron del sistema eléctrico cuando nos mudamos., el tema era de extrema urgencia pues la casa estaba a media luz, La cosa iba normal sin ningún tipo de plan, hasta que mi esposa me conto que el técnico le había manifestado que dado el nivel de urgencia solo estaba disponible el domingo en horas de la mañana a las 6:00 de la madrugada, a esa hora un domingo todo el mundo duerme y mi esposa me dijo que buscaría a otro ya que no quería hacerme levantar tan temprano, pero casi instintivamente, quizás por el olfato cornudo, le respondí que no había necesidad de llamar a otro que mejor lo recibiera ella sola; mi cara de malicia y mi sonrisa perversa le hicieron entender rápidamente a que me refería.
El técnico era un tipo normal, procedimos a buscar su perfil, y constatamos que no había cambiado en nada, de unos 48 años, delgado, un poco más alto que yo, y de apariencia normal, ningún actor de Hollywood, de hecho soy mejor parecido que el futuro afortunado. Esa misma noche, para encenderla y predisponerla, le mostré algunos videos de amas de casa tirándose a técnicos de lavadora, electricistas, albañiles; además le sugerí que lo recibiera con el mismo babydoll y ropa interior con la que habíamos estado, asi no solo se veria super sexy, si no que además su aroma a sexo seria una gran atracción feromonal para el electrisista. Colocamos el despertador unos minutos antes para no correr el riesgo de dejar plantado a nuestro invitado.
A las 6:05 am, sonó el timbre, ella me pregunto que si estaba seguro de dejarla bajar sola a recibir al técnico, y yo agarrándome la polla totalmente parada le dije, mira como me tienes, baja y se amable con el señor, quizás hasta una buena rebaja nos haga, ella me dio un beso que me supo a gloria y bajo a iniciar el día.
Al abrir la puerta el técnico, la saludo respetuosamente y le sugirió cambiarse de ropa, pues ella estaba prácticamente en ropa de dormir, que el podía esperar unos minutos más afuera, mientras ella se cambiaba de ropa, pero ella no respondió, y por el contrario con la mirada le indico que no había problema, y el hombre ingreso a realizar su labor.
El invitado seguía tímido y respetuoso, aun no había entendido nuestro juego, pero mi esposa prontamente le haría comprender, el técnico se encontraba bajo las escaleras que es donde están los interruptores, entonces ella para irle revelando la intención se coloco unos escalones más arriba, y al conversar y mirar hacia arriba eran evidentes las nalgas y el coño de mi esposa cubiertos únicamente por su diminuto hilo, así estuvo algunos minutos para que el entendiera que no era ninguna molestia para ella ser observada, con el correr de los minutos el hombre fue entrando en confianza y ya no disimulaba incluso le pedía ayudarlo con las herramientas para así verla agacharse y lograr que su babydoll se levantara. El tipo pronto comenzó a empalmarse y se encargaba de hacérselo notar a ella agarrándose la “herramienta” cada vez que cruzaban palabras, el hombre fue comprendiendo lo que podía ocurrir ahí e hizo la pregunta mágica,?
A qué horas se levanta su esposo? No creo que le haga ninguna gracia encontrarla atendiéndome así.
A lo que mi esposa contesto:
Los domingos siempre se levanta después de nueve, pero anoche fue enfático en pedirme que no lo levantara hasta que usted hubiese terminado su trabajo.
Y las niñas? pregunto el hombre
Ellas están donde su abuelo. Respondió ella.
Entonces Estamos solos? pregunto sorprendido el electricista
Y ella de nuevo sin pronunciar palabra pero con un gesto ya más decidido le confirmo que sí.
Pero si su esposo baja antes y la encuentra vestida así, que dirá? Siguió indagando el nervioso trabajador.
A lo que ella atino a responderle: esta mañana cuando usted llego, y me disponía a salir del cuarto, el solo me miro de arriba abajo, se mordió los labios, me dio una palmada en la nalga, y me dijo: “suéltate el cabello, así te ves más sexy”.
Esta vez fue él quien no respondió, pero se sobo descaradamente la verga completamente erecta por encima del pantalón.
El hombre bajo rápidamente de las escaleras y le pidió a ella que subiera con el pretexto de verificar si el trabajo ya estaba en orden, ella no lo dudo ni un segundo y en breves segundos estaba arriba de la escalera con sus nalgas y coño a escasos centímetros de aquel afortunado hombre, el lentamente poso sus manos sobre sus muslos, gesto que ella respondió abriendo un poco más las piernas, el hombre inicio un lento acenso por sus muslos, y con su lengua le recorría las piernas desde el tobillo hasta las rodillas, pero ella solo balbuceaba que se detuviera, deténgase señor le decía ella, mi esposo está a pocos metros en el cuarto, no, no, no, señor no, pero esa negativa pronto se convirtió en un tenue gemido, todo estaba dicho entonces, el técnico, recorrió cada centímetro de las piernas y muslos de mi esposa con su lengua y manos, pronto ya estaba cerca a su coño y el aroma a sexo de la noche anterior lo hizo perder el control por completo, enterraba toda su nariz y lengua en el coñito depilado de mi esposa y en el culito le introducía uno de sus gruesos dedos, en esa posición completamente expuesta mi esposa gozaba como una perra en celo, y se arqueo sobre la escalera para facilitar el trabajo, el hombre le dio una inolvidable ración de sexo oral a mi esposa y le provoco cerca de tres orgasmos. Luego le toco su turno, ella bajo de la escalera, le quito como una hambrienta el pantalón y se introdujo en la boca un garrote de casi 25 centímetros, gordo y venoso, ella también se lo devoro con ansias. Luego la separo de su polla la levanto la sentó en el mesón de la cocina, y la embistió sin reparo, su enorme verga se perdió en su delicioso coño, ella con sus piernas le rodeaba la cintura y con sus manos rodeaba su cuello, pegándosele por completo para sentir su verga hasta el pegue. era exitante escuchar como ella le pedia verga y mas verga, que le diera duro y el sin compacion le enterraba su enorme polla una y otra vez mientras le decia lo puta y zorra que era culeando con el cabron de su marido a pocos metros.








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