Siempre he sido de mente abierta y considero que el sexo no es lo fundamental entre la parejas.
En una revisión médica, me encontraron la presión alta. El médico me mandó una droga, dijo que no podía suspenderla por almenos 1 año, para evaluar luego y ver si podía cambiarla. Me dijo que tenía efectos secundarios, como la impotencia sexual.
Le dije a mi esposa. Las compré y.. presiso. Dejó de parárseme. Ella intentaba, me cogía la verga, pero nada. ¿Qué vamos a hacer me dijo? le respondí. búsquese otro que se la pueda comer bien.
La cosa quedó así. A los días invitó un amigo a la casa campestre donde vivíamos. Todo fue normal. Toamos mucho. Pusieron música, no quería bailar. Ellos sí. Bailaron y al rato fueron por algo más a la cocina, que queda al fondo de la casa.
Esperé como cinco minutos o algo más. Volvieron. Él fue al baño. Ella me dijo: me calentó, me cogiío por atrás y me besuqueó el cuello y rozó mis tetas. ¿Estás caliente? Sí, me dijo. Tranquila.
Él volvió y seguimos tomando y ellos bailando. Él fue por una botella más de licor. Le dije a mi esposa: yo me voy a dormir, quédense ustedes. Y si algo pasa, vayan al cuarto afuera, independiente de la casa, al que se llegaba por el garage.
Luego me cuenta.Cuando regresó él me despedí. Me fui a la pieza. Apagué la luz, pero dejé entreabierta la puerta. Donde ellos quedaron estaba con poca luz, en un corredor externo de la casa, de modo que podía mirar sin que me viran.
No tardó mucho en que él la apretara, le cogiera el culo y comenzara a besarla. Ella se resistió un poco, él con fuerza la tomó la mano y la obligó a tocar encima de su pantalón, abultado. Ella no supo qué hacer, dejó la mano ahí. Él le metió la mano entre la falda y le agarró la chocha, ella comenzó a mover su mano hasta que él se la metió dentro del pantalón, abrió el cierre y luego se dsabrochó. Ella asustada se la movía lentamente. La cogió y la hizo arrodillarse para que se lo mamara, al comienzo ella se resistió pero si hay algo que le gusta a mi mujer es chupar penes y huevas y que sele corran en la boca o en la cara.
Ella empezó a mamárselo un rato, hasta que él la jaló y la desvistió. Le quito los cucos, ella le decía que ahí no, pero a él poco le improtó. Ya estaba muy mojada y se la hundió toda. Ella jadeaba, él le daba con fuerza, sacaba y m,etía, le aprisionaba duro las tetas hasta que se corrió dentro de ella.
No la dejó descansar. La tomó de la mano y sin dejarla coger sus ropas se la llevó para la pieza.
Ella me contó luego que se la comió otras dos veces. Hata por el culo le dio, que no es lo que más le gusta a ella pero se dejó.
Me moría por comérmela cuando me contaba, pero esa verga no se me paraba.
Al fin de semana siguiente él volvió.
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Siempre he sido de mente abierta y considero que el sexo no es lo fundamental entre la parejas.
En una revisión médica, me encontraron la presión alta. El médico me mandó una droga, dijo que no podía suspenderla por almenos 1 año, para evaluar luego y ver si podía cambiarla. Me dijo que tenía efectos secundarios, como la impotencia sexual.
Le dije a mi esposa. Las compré y.. presiso. Dejó de parárseme. Ella intentaba, me cogía la verga, pero nada. ¿Qué vamos a hacer me dijo? le respondí. búsquese otro que se la pueda comer bien.
La cosa quedó así. A los días invitó un amigo a la casa campestre donde vivíamos. Todo fue normal. Toamos mucho. Pusieron música, no quería bailar. Ellos sí. Bailaron y al rato fueron por algo más a la cocina, que queda al fondo de la casa.
Esperé como cinco minutos o algo más. Volvieron. Él fue al baño. Ella me dijo: me calentó, me cogiío por atrás y me besuqueó el cuello y rozó mis tetas. ¿Estás caliente? Sí, me dijo. Tranquila.
Él volvió y seguimos tomando y ellos bailando. Él fue por una botella más de licor. Le dije a mi esposa: yo me voy a dormir, quédense ustedes. Y si algo pasa, vayan al cuarto afuera, independiente de la casa, al que se llegaba por el garage.
Luego me cuenta.Cuando regresó él me despedí. Me fui a la pieza. Apagué la luz, pero dejé entreabierta la puerta. Donde ellos quedaron estaba con poca luz, en un corredor externo de la casa, de modo que podía mirar sin que me viran.
No tardó mucho en que él la apretara, le cogiera el culo y comenzara a besarla. Ella se resistió un poco, él con fuerza la tomó la mano y la obligó a tocar encima de su pantalón, abultado. Ella no supo qué hacer, dejó la mano ahí. Él le metió la mano entre la falda y le agarró la chocha, ella comenzó a mover su mano hasta que él se la metió dentro del pantalón, abrió el cierre y luego se dsabrochó. Ella asustada se la movía lentamente. La cogió y la hizo arrodillarse para que se lo mamara, al comienzo ella se resistió pero si hay algo que le gusta a mi mujer es chupar penes y huevas y que sele corran en la boca o en la cara.
Ella empezó a mamárselo un rato, hasta que él la jaló y la desvistió. Le quito los cucos, ella le decía que ahí no, pero a él poco le improtó. Ya estaba muy mojada y se la hundió toda. Ella jadeaba, él le daba con fuerza, sacaba y m,etía, le aprisionaba duro las tetas hasta que se corrió dentro de ella.
No la dejó descansar. La tomó de la mano y sin dejarla coger sus ropas se la llevó para la pieza.
Ella me contó luego que se la comió otras dos veces. Hata por el culo le dio, que no es lo que más le gusta a ella pero se dejó.
Me moría por comérmela cuando me contaba, pero esa verga no se me paraba.
Al fin de semana siguiente él volvió.








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