Hola amigos de Guia, deseo contarles mi deliciosa experiencia acabada de suceder en este día son carro.
Trabajo en un negocio en Chia y por razones del día de no carro mi jefe no vino el dia de hoy, razón por la cual decidi llevar a cabo un deseo reprimidio que tenia dias atras.
A pocos metros de donde laboro, hay un restaurante donde trabaja una mujer. Ella, de unos 27 años ayuda a su madre en el manejo del sitio y cada vez que nos encontrabamos yo aprovechaba para molestarla, sonreirle y hablarle con picante. Palabras a las cuales ella aunque es casada y tiene 2 hijas respondia con sonrisas. De rostro bello y cuerpo con senos chicos pero caderas y cola generosas me llevaban desde varios dias deseoso. Su cabello largo me hacia pensar en ver esos senos cubiertos por ese lizo pelo y su sonrisa me tenia loco.
Hoy, aprovechando mi soledad, pedi el domicilio y al llegar ella cerre un momento el local con el argumento de que me acompañara mientras almorzaba, la tome de la mano y senti frio en ella, Senti que estavba nerviosa pero al ver que accedio me dije, es hoy.
Subi a la oficina y tomandola por la cadera la acerque y bese sin titubeos. Sus labios no se negaron y eso me genero mas adrenalina. Bese su cuello, sus orejas y sus manos cayeron hasta alcanzar mi pene. Su excitación era tal que se movio y jadeo con cada beso y más cuando quite su blusa y vi al descuebireto 2 bellos y pequeños senos, los cuales empeze a besar y lamer con felicidad. Levante su falda y meti sin dudar mi mano entre sus panties, estaban húmedos y una delicosa cuca depilada esperaba que yo la masturbara.
Me decia que soñaba con eso y que su esposo no la habia calentado nunca asi. Mientras mis dedos le propinaban peqieños masajes en su clitoris y ella retorcia me besaba mas fuerte. Bajo mis pantalones y boxer y se agacho adarme una mamada que ni mi esposa me da. Chupaba mi pene con locura y sin mas preambulos, la gire, la acoste sobre el escritorio y la clave con pasión. Gemia y pedia mas verga. La sente en la silla donde mi jefe atiende sus pacientes, le abri esas bellas piernas y segui clavandola mientras su vagina no dejaba de escurrir. Al escuchar llegar su orgasmo, lo saque y ella se encargo de exprimir con sus labios la ultima gota de mis semen.
Con un beso se vistio y siguio con sus domicilios y yo quede feliz por comer el postre antes del almuerzo.
Viva el dia sin carro.







Comentarios
2 comentarios
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login EntrarDe las pocas cosas buenas de este dia sin carro,deli relato corto y atrayente.♥
Bueno, me hiciste recordar el otro día cerca al trabajo en el local de las hamburguesas la hija de la señora esta Ufff, tendré que ver la forma de cerrar algún local , con o sin carro