Mendigando un polvo
Comencemos por el principio. Tengo 43 años, soy casado desde hace 8, con una hija de cinco. Como
a muchos hombres, he llegado a esa etapa en el matrimonio en la que todo se convierte en una
rutina interminable. Una charla ligera con mi cónyuge al llegar de trabajar, acostar a la chiqui luego
de hacerla lavarse los dientes y luego el típico “arrunche” de pies fríos. Luego, un pico cariñoso y
buenas noches. Y así, día tras día, semana tras semana. A veces, hay suerte, es decir, hay sexo.
Pero se ha convertido en una cuestión metódica y es cuando ella tiene ganas, que es casi nunca. Las
excusas varían. Desde el siempre bien conocido dolor de cabeza, al estoy muy cansada de trabajar,
al usted no piensa si no en eso, la niña se puede despertar o estoy viendo la película. No me
considero un sujeto de magnanimidad suprema pero en aras de mantener la paz hogareña me he
hecho el de la vista gorda. Al fin y al cabo, ella es una gran mujer y una buena mamá, y si, fue con
ella que decidí compartir mi vida, para bien y para mal, en la riqueza y la pobreza… ya tienen la idea.
Ahora pasemos a lo siguiente. Mis opciones sexuales.
Sí, me masturbo. Y lo hago en la soledad del baño por lo menos una vez a la semana. Lo hago
porque me gusta y porque lo necesito. Tal vez digan que no es así, pero es la verdad. Yo si necesito
el sexo, porque me gusta y porque me hace falta. Si, veo porno, aunque al pasar el tiempo lo
encuentro soso y aburrido. Penes descomunales y mujeres en poses acrobáticas gritando como
posesas lo rico que sienten poco o nada tienen que ver con MI realidad. Soy honesto. NUNCA me
ha tocado una gritona que diga que la estoy matando pero de gusto. Jamás he estado en una orgía
y dudo mucho que si trabajara limpiando piscinas terminaría encamándome con la dueña de casa.
El primer paso.
Lo llamo así simplemente porque la rutina, y el desazón que he estado viviendo me llevaron
lentamente allí. Tinder. Tanto se ha hablado, escrito y comentado de la dichosa app que yo decidí
instalarla. No voy escudarme en la palabra curiosidad. Mentira. La instalé con pleno conocimiento
de causa. Ver fotos de mujeres, darles un like y ver si había suerte y me ligaba algo. Pero nunca
sucedió. Después de darle like a no menos de 200 mujeres me comunique con 12. Y de esas, 11 me
mandaron a volar cuando les dije que era casado. Y con la que continué hablando, quisiera decir
que “tuve un cuento”, pero no pasó de un interminable chat en el que si hubo sexting, pero no pasó
de ahí (por mas intentos que yo hice por pasar al siguiente nivel). La dichosa app no funcionó y
finalmente la borré del teléfono. Y de nuevo a la rutina
El segundo paso.
No crean que cuando uno quiere un “arrocito en bajo” la cosa muere al primer fracaso por eso de
que la experiencia lo deberían a uno curar del asunto. No. La idea sigue en la mente, dormida y
lista para saltar al frente en el momento menos imaginado. Y un viaje de trabajo sí que sirve como
detonante. Es la excusa perfecta. Yo solo, en una ciudad lejos de la casa y sin la “fiscalía” a la vista.
Nuevamente regresó Tinder al teléfono y nuevamente comenzó el proceso. Esta vez, tuve suerte.
Si lo admito. Conocí a una mujer, separada y con dos hijos, con la que pase una tarde muy agradable.
Con ella creo que me desahogue físicamente y lo disfrute. Sin culpas o remordimientos. No la volví
a ver ni volví a hablar con ella. Fue el mejor ejemplo de una relación por un ratico y ya. Y al regresar
a casa, nuevamente a la rutina. Nada cambiaba. Hola, como estás, como te fue en tu día, acostemos
a la chiqui, hasta mañana y que descanses.
El tercer paso.
Los días pasaron. Mi vida siguió como siempre, sin cambios que destacar. Un nuevo viaje, muchas
reflexiones mientras manejaba rumbo a la ciudad en la que pasaría poco más de una semana.
Registro en el hotel y a continuar con la misma vida del trabajo, que tampoco cambia demasiado.
Compañeros solteros o más liberales que yo correteando por el hotel con compañeras solteras o
más liberales que muchas y yo en mi habitación viendo cualquier cosa en Netflix. Momento de
reflexión, de esos momentos de iluminación en los que uno se pregunta qué carajos hace con su
vida (Admitámoslo. Todos hemos pasado por esa conversación de voz interior en la que
cuestionamos nuestro paso por el mundo y lo que hacemos con nuestras vidas) que no sirve de
mucho salvo para deprimirse estúpidamente en el momento y lugar menos oportuno. Y regresa el
Tinder al teléfono y a ver si funciona. Y obviamente, en una ciudad pequeña, las fotos se acaban en
cinco minutos y los rechazos son casi automáticos (que te crees, que yo soy de esa clase de
mujer????, fue la respuesta indignada de un treintañera en cuyo perfil anotaba que solo quería
divertirse rico).
Total que el final nada sucedió y al regreso la manejada se hizo en medio de una eterna conversación
con la voz interior que cuestionaba cada una de las cosas hechas y por hacer.
Cuarto paso.
Ashley Madison! Ahí estaba en medio de miles de datos almacenados por años en la cabeza. Sin
mucho pensarlo, hice la inscripción, ver cómo era la página, un gasto en la tarjeta de crédito (aquí si hay
que pagar) y comenzar a leer perfiles. E increíblemente encuentra uno en una página de y para
infieles. mujeres que quieren relaciones a largo plazo. Ok, un par de perfiles interesantes, un par
de mensajes y a esperar. Y las respuestas eran más menos las mismas que en Tinder.
Pero no todo resultó inútil. Si, recibía respuestas al correo! Si, eran mujeres interesadas! Sí, me
estaba resultando cómodo e interesante el asunto!. Finalmente un par de contactos de WhatsApp
y comenzar a hablar. Y hablar, y hablar y hablar y hablar. Y nada real. Un par de fotos y un par de
promesas para conocernos y al final nada.
La semana pasada apareció una mujer que me escribió diciéndome que le parecía interesante mi
perfil. Intercambiamos contactos y comenzamos a chatear diariamente por horas. Yo me lancé al
agua. La invité a almorzar y ella acudió. Un rato muy agradable en donde hablamos de todo y de
nada. Promesas de seguir hablando y seguir conociéndonos y…
Y… ayer simplemente me escribió diciéndome que si me hubiera conocido unos meses antes habría
pasado absolutamente todo pero ahora, ella entraba en un nuevo periodo de su vida en la que serle
infiel a su pareja ya no le apetecía y que me guardaría como un lindo recuerdo.
Nuevo fracaso, nuevo rechazo, ligera depresión por lo sucedido y serios cuestionamientos de si es
necesario seguir mendigando por las redes por un polvo.








Comentarios
10 comentarios
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login EntrarMe encantó como escribes ... así estoy en mi relación igual que tu esposa
Cómo mujer admiro tu franqueza y me encantó tu sinceridad..no sabía que esas redes eran tan aburridas....jejeje...y respecto a lo otro te seré honesta. Todas las mujeres tenemos una diablita por dentro pero depende de ustedes que salga a flote ..pero debes ser muy cauto para que llegues a ese punto. Y respecto a tener alguna amiguita con derechos te regalaré un dato..una mujer se abre de piernas o por amor..por curiosidad ..o por interés. No te aconsejo que enamores a nadie porque sería desonesto...pero si rodearte de muchas amigas sin compromiso que te confiesen sus fantasías y te vean como el diablito que les despierta la curiosidad o el generoso que les da gusto en lo que no pueden...y ojo con esa porque hay unas aventajadas que se pueden sacar hasta los ojos. Jejeje mucha suerte
Lokitasexycali: Muchisimas gracias por tus palabras. Un beso y un Abrazo, I
compadre suele pasar pero no frenes al contrario sigue intentando en cualquier momento caera ...
muy buen relato, el placer no depende de otras personas sino de uno mismo, explora en tu mente que mas te podria gustar y no limites tu placer a la monotonia del matrimonio
Alexabogota2016: Muchisimas gracias por tus palabras. Un beso y un abrazo, I
Excelente, muy bien escrito
Pasajeros: Muchisimas gracias por sus palabras. Un abrazo y un beso, I
A parte de que el relato esta muy bien redactado no puedo cuestionarte hay veces la vida es asi pero tranquilo créeme ya llegara alguien.......
PUES AMIGO ES UNA INCOMODA SITUACION, LE RECOMIENDO QUE VAYA A SITIOS SWINGER EN LOS DIAS DE SOLOS, TAMBIEN PUEDE TOMAR UN CURSO RAPIDO DE OFICINA O DE COCINA, ALLI SE CONOCEN MUJERES INTERESANTES Y POR ULTIMO UN CLASIFICADO, QUE TAMBIEN FUNCIONAN. MUCHOS EXITOS