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Relatos y Experiencias

Últimamente Grindr me ha brindado buenas experiencias, no puedo quejarme… pasando pico y placa me conecte a ver que salía y hacer de esta hora y media algo productivo, o bueno al menos diferente; hablaron varios pero con uno existió en cierta forma un poco de química virtual por así llamarlo, después de las preguntas de rigor y antojarnos mutuamente, me conto que estaba en el apartamento de dos amigos y que si me le media a estar con los tres, una vez vi sus vergas accedí a hacerlo, me mandaron la ubicación y numero de apartamento.

Hice una vuelta pendiente y llegue al edificio, parquee, y tome el ascensor al piso 14, toque la puerta me abrió Víctor, me invito a entrar y luego me presento a sus dos amigos, cuyos nombres desconozco, tenían una gran vista desde su balcón, medio nos saludamos y hablaron entre ellos sobre donde sería el encuentro, me invitaron a su cuarto, Víctor y Raúl por así llamarlo se desvistieron quedando solo en bóxer y acostaron uno al lado de otro, hice lo mismo y fui de inmediato por la razón que me había llevado allí.

Saque sus vergas y aun sin pararse comencé a acariciarlas e intercambiaba para mamarlas, Raúl tenía una verga grande, aunque su grosor era normal, Víctor por su parte tenía un tamaño promedio, aunque su verga era más delgada en la punta y terminaba considerablemente gruesa, estaba dispuesto casi que a todo, y ellos disfrutaban de mi mamada, Víctor me dejo disfrutando de Raúl y bajo a chupármela, una sensación que hasta ese día desconocía, era delicioso chuparla y sentir que otro te la chupaba, de repente entro Carlos, con una verga gruesa y no muy grande, para fortuna mía eran aseados, ninguna olía mal; procurando ser justo intercalaba la chupada entre Raúl y Carlos, mientras Víctor pasaba de mi verga al culo, sentí que comenzaba a jugar con mi ano y una crema para dilatarme, aprovecho que estaba en cuatro se dispuso a ponerse un condón sin dejar de dilatar mi ano, una vez listo comenzó a clavarme suavemente sin imaginar que mi culo no ofrecería resistencia alguna, al sentir la facilidad para entrar su ritmo se incrementó frenéticamente, sentir unas guevas rebotar contra las mías siempre me ha excitado demasiado y esta no sería la excepción, estaba a mil tener dos vergas para mamar y una clavándote no es una sensación fácil de describir, pero sin duda alguna lo recomiendo, retornando a lo que nos atañe, Víctor aun no quería venirse, por lo cual cedió su puesto a Raúl, se puso su condón y aprovechando que ya estaba clavado comenzó a hacerlo sin reparo alguno, sus embestidas eran enérgicas, mi culo permitía la entrada de toda su verga, lo cual lo calentaba demasiado y me nalgueaba mientras seguía complaciendo mis otros dos machos, cuando me cansaba de masturbar con una mano alternaba con mamadas, el sabor de sus vergas alcanzaba a confundirse, para entonces había chupado tres vergas y sentido dos en mi culo, Víctor aprovechando que me tenían boca arriba comenzó a chupármela mientras chupaba la de Carlos y Raúl me clavaba con toda la lujuria posible, sentir sus embestidas, como chupaba mis dedos, como me chupaban la verga y otra en mi boca me tenía a punto de venirme, pedí bajar un poco el ritmo pues un faltaba sentir la verga de Carlos y no quería quedarme sin hacerlo, Víctor se retiró un momento y se masturbo mientras veía como me hacían su puta esos dos machos, estaba cerca de llegar al éxtasis, Carlos si tuvo un poco de dificultad en meterme su verga, era increíblemente gruesa, quizás tanto como su contextura, y ahora que lo pienso aquellas tres vergas representaban los cuerpos de mis poseedores; una vez mi culo se adaptó a su verga comencé a disfrutarlo de nuevo, lo hacía con más tranquilidad pero terminaba la clavada con mucho fuerza, me agarraba la cadera como si me fuese a escapar; nada más lejano a la realidad; quería permanecer allí y disfrutar de aquel carnal encuentro, apreté mi culo y Carlos aumento su ritmo, le pedí sentir su leche adentro, con una sonrisa acepto mi petición y pasadas unas cuantas embestidas sentí palpitar su grosor, se retiró, fue a limpiarse mientras que Víctor de nuevo se dispuso a clavarme, para su infortunio mi culo estaba dilatado por el de Carlos, aun así me la metió con ganas y estreche mis piernas para brindarle un poco más de placer, Raúl no me permitía dejar de chuparla, estaba por venirse, comencé a sentir sus bombeos retire su verga y la puse frente a mi rostro, su leche me había cubierto casi toda la cara, mire hacia atrás a Víctor indicándole que quería ya sentir su leche, retiro su verga y comenzó a masturbarse sobre mí, Raúl entre tanto me chupaba la verga para hacerme venir, el momento no podía ser más lujurioso, el sexo y morbo se sentía en los poros, Víctor dejo luego de masturbarse un poco dejo su leche sobre mi pecho, una vez sentí ese calor, me vine casi que en la boca de Raúl, alcanzo a correrse y mi leche se mezcló con la de Víctor.

Repose un momento mientras reponía algo de energías, veía la cara de mis comensales llenas de lujuria, sexo y placer, estaban exhaustos lo cual me dejaba a mí en una situación placentera, disfruto mucho saber que mi culo brindo un extremo placer… me repuse, pedí un baño y toalla y fui a organizarme, al salir mientras me vestía decían que era toda una puta arrecha, que disfrutaron mucho comerme y que cuando desease podíamos repetir la experiencia, agradecí la atención y le momento, y salí de ese apartamento pensando que aquel instante era difícilmente inigualable y que por tanto no volvería a ser su puta.


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