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Relatos y Experiencias

(5) LA VIUDA.

Me quedé con la boca abierta al verlos masturbándose el uno al otro, ellos no parecieron inmutarse con mi desconcierto.

YO: ¿Ustedes son bisexuales?

RAFAEL: No nos gustan los títulos, solo nos gusta tocarnos.

DIMAS: Y alguna que otra vez nos hemos mamado la verga.

RAFAEL: Pero nunca nos hemos cogido.

DIMAS: Yo creo que eso no nos hace bisexuales.

YO: A mi no me importa si se cogen o no, lo que necesito es que me den verga hasta por debajo de las orejas.

RAFAEL: Ven, putita, siéntate en mi verga y cabálgame… así, métete tu misma mi moronga en tu panochita, así… huy, que ricas siento tus nalgotas en mis huevos, así putita, apriétame los huevos con las nalgas.

DIMAS: Esta puta coge casi tan bien como nuestras mujeres.

YO: ¿De verdad? Por favor no me engañen, quiero aprender a ser la mejor puta que se hayan cogido.

DIMAS: Mámame la verga, putita… que rico… mama casi tan bien como tu mujer…

RAFAEL: Y se mueve casi tan bien como la tuya.

YO: ¿Qué hacen ellas que yo no? Quiero aprender.

DIMAS: Para superar a la puta de Isabel, tienes que mover tu lengua con la verga metida en la boca… así… pásame la lengua por la cabeza de la pija, pero sin sacarla, puta de mierda… así, putita… ahora trata de meterte los huevos a la boca… sin sacarte la verga, cabrona… uf… así… mueve la lengua… puta, que rico… así… eres una buena mamadora… ahora trágatela toda… así putita… quiero sentir en la cabeza de la verga tu garganta… ayyyy que rico… no tosas puta de mierda… aguanta cabrona… así… que buena alumna resultaste… ahora vas a tragar leche… así culona… así chichuda rica… me vengo… te voy a inundar la boca de semen… que rico… más… así… más… maaaaas… yaaaaaaaaa… agh… casi estás lista para igualarte a Isabel.

YO: ¿Qué hace ella que yo no?

DIMAS: No tose, ya irás aprendiendo, ella solo lagrimea, pero se la traga hasta los pelos.

RAFAEL: ¿Quieres aprender a moverte como Lorena?

YO: Quiero ser mejor que ella.

DIMAS: Eso va a estar difícil, mi mujer es una batidora cogiendo.

RAFAEL: Yo te enseño, primero apriétame la verga con los músculos de tu cuchara, ay, así que rico… ahora muévete de adelante hacia atrás… así putita… ahora en círculos… muy bien… brinca sobre mi verga sin sacártela, eso requiere mucha práctica… ¿ves? La sacaste, idiota… ya irás aprendiendo… ahora mezcla todas las técnicas sin pensarlo… está mejor, pero te falta mucho para moverte como Lorena, no te desanimes, debes coger más seguido y ponerlo en práctica.

DIMAS: Yo me voy a bañar.

RAFAEL: Que rico… así, mueve el culo…

Rafael era feo y panzón, pero tenía una verga que me hacía enloquecer. Sentía horrible ver su cara desfigurada por mi gran cabalgata, pero cuando a una se la están cogiendo tan rico, lo único que importa es la VERGA, lo que más me sorprendía era el aguate de Rafael, ya llevábamos tiempo cogiendo y no se venía… como que mis pensamientos lo influenciaron porque me inundó la cuca de leche, no pude menos que tener otro orgasmo… Rafael también se fue a bañar… me quedé reflexionando en la mujer en que me había convertido, nunca pensé llegar a dejarme coger por dos auténticos desconocidos, pero la furia era mucha, así que tiré por la borda mis sentimientos de culpa y me juré nunca más ser la dama respetable que era, quería venganza y la iba lograr aunque para eso debiera ofrecer mi cuerpo… aunque pensándolo bien, creo que la venganza era un pretexto para satisfacer mis más bajos instintos.

Cuando ellos salieron del baño venían con las pijas bien paradas, les pregunté que habían hecho allá dentro, se rieron y se acostaron de ladito a hacer un sesenta y nueve, yo creí que ya lo había visto todo, pero ver a dos hombres mamarse las pijas me alborotó las hormonas, así que me senté en sus cuerpos, me chupé los dedos de mis manos y les metí un dedo a cada uno dentro del culo.

DIMAS: Que delicia, mi puta, así, méteme hasta adentro ese dedo, estimúlame la próstata, que rico.

YO: Creo que te estimularía más la verga de Rafael.

RAFAEL: Nunca lo hemos hecho… yo no me atrevería… una cosa es mamarle la verga a Dimas y otra es cogérmelo… así… que rico me metes el dedo… más… mas adentro.

DIMAS: Estoy de acuerdo, yo tampoco me dejaría… que rica verga tienes … y que rico me mamas… uf… que delicia mamar siendo mamado y con un dedo metido en el culo, esto se lo tenemos que enseñar a nuestras esposas.

YO: Vaya, por fin algo que ellas no hacen.

RAFAEL: Ya, dejemos de mamarnos porque no quiero venirme todavía, vamos a partirle el culo a Alicia hasta que chille.

DIMAS: Sí, turnémonos ese culazo bien parado, te vamos a dar verga hasta que te dejemos vacía de tantos jugos que nos vas a echar.

YO: Solo tengo una condición.

LOS DOS: ¿Cuál?

YO: Quiero verlos cogerse.

RAFAEL: No, eso no pasará jamás, que cabrona nos resultó la puta… yo mi culo no lo doy.

DIMAS: Ni yo el mío, ¡Estás loca! Esta vieja nos quiere volver maricones.

YO: Ok. Entonces ya se pueden ir vistiendo y largarse de mi cama.

RAFAEL: ¿Pero mira como nos tienes?

DIMAS: Yo necesito meterte la verga en el culo, ya hasta me duelen los huevos, vamos, Alicia, déjate coger y nos vamos.

YO: Ya puse mis condiciones, si quieren mi culo van a tener que probarse los suyos primero, todos los hombres son iguales, la quieren desvirgar a una por atrás sin saber el dolor inmenso que me imagino se siente.

RAFAEL: Vámonos a la mierda, Dimas, yo prefiero hacerme una paja en mi casa que darte el culo… ¿qué esperas?... vámonos a la mierda.

DIMAS: …yo con tal de cogerme ese culo… si dejaría que me cogieras… no sé… siempre lo he pensado… ¿Qué se sentirá?

RAFAEL: ¡¿Estás loco?! No te voy a coger solo para darle gusto a esta puta.

YO: Pues esta puta piensa que no es suficiente, necesito ver que Dimas también te coja.

RAFAEL: ¡PUTA! Ya te dije que NO. Vámonos, Dimas.

YO: No me negaras que te encantó que te escarbara el culo con mi dedo.

DIMAS: A mí sí me gusto, no se los voy a negar.

RAFAEL: Sí, a mí también, pero una cosa es sentir un dedo que una verga.

DIMAS: ¿Y cómo lo puedes saber si nunca lo has probado?

RAFAEL: ¿De qué lado estás? ¿Quieres que te coja? Para eso no necesitamos a esta puta de mierda.

DIMAS: Yo sí, porque me quiero coger su culo y si no hacemos lo que ella quiere, nos quedamos sin probarla.

RAFAEL: Lo que sobra en el mundo son culos, ya te dije que no.

DIMAS: Pero no como el de Alicia, mira esas nalgas bien paradas ¿No se te antoja ser el primero en partirle el culo en dos? Al primero, las mujeres nunca lo olvidan.

YO: Ya basta de tanta palabrería, o se cogen, o se van.

DIMAS: Rafa, por favor, pídeme lo que quieras, pero hagamos lo que ella dice, debes de reconocer que ninguna de nuestras mujeres tiene ese culazo, además de tanto darles verga ya lo tienen flojo.

RAFAEL: … en eso tienes razón… pero… no sé… ¿Y si me duele?

YO: Te aguantas, cabrón, así como me voy a aguantar yo.

RAFAEL: Yo siempre he querido hacer un trío con Ramón y tu mujer, pero tú no has querido.

YO: ¿Y que tiene ese tal Ramón que no se la presta para hacer un trío?

DIMAS: Es que tiene la verga como la del negro de WhatsApp… y mi a mi mujer le da miedo… bueno, está bien, te la presto… pero hagamos lo que quiere Alicia.

RAFAEL: ¡Que conste! Después no te vayas a arrepentir… ¿Y cómo le hacemos?

DIMAS: Estrénale el culo a Alicia.

YO: Que rico, pero tienes que dejarte coger por Dimas al mismo tiempo.

RAFAEL: …no sé… es que… bueno, al mal tiempo buena cara, acuéstate boca abajo que te voy a sangrar el culo por hacerme hacer esto.

YO: Sí, papito, reviéntame el culo, hazme sufrir, ¿quieres que te pare más el culo? ¿Así está bien?

RAFAEL: Perfecto, culona, prepárate que te voy a sacar la mierda a vergazos.

YO: Espérame, solo déjame echarme un poco de vaselina… huy que frío siento el culo… échate tú también porque al que le van a sacar la mierda es a otro.

DIMAS: Dame la vaselina… me voy a echar yo también porque luego me va a tocar sufrir… ¿Te gusta mi dedo en tu culo?

RAFAEL: Sí… me gusta… trátame con cuidado, mira que somos amigos… espérate… primero deja que le ensarte la verga a esta puta… ay, que rico… tiene bien apretadito el hoyo.

YO: Ayyyyy… despacio… con cuidado, pedazo de mierda… ay, me duele… sácamela por favor… no la aguanto.

RAFAEL: Quieta, puta, verga querías, VERGA tendrás… no te muevas, deja que tu culo se acostumbre al tamaño de mi verga, y ya verás que luego gozarás como una potra en celo… así, quietecita… te la voy a empezar a meter y a sacar suavecito… así… que rico culo… ¿ya no te duele?

YO: Sí, pero al mismo tiempo estoy sintiendo rico… despacio, cabrón, no te emociones… ay…siento que me voy a cagar… ay…

RAFAEL: Así, putita, ya te va gustando ¿Verdad?... así… mueve ese culo… así, que rico, aprieta las nalgas… tenías razón… que buen culo tiene esta vieja…

YO: Sí, que rico me coges, Rafael… no tan duro, papi… ay… ya me sacaste las lágrimas… me tienes bien atorada la verga… así, papito, despacito siento rico… ahora, Dimas, cógete ese culo aplastado de tu amigo, dale verga a este viejo cabrón, hijo de puta.

DIMAS: Lo que tú ordenes, Alicia.

RAFAEL: Despacio, Dimas, mira qué si me duele, te voy a llevar a tu mujer sin culo luego que Ramón la haga mierda… despacio, cabrón… así… métela poco a poco… ay… sí, así… despacito… poco a poco, hijo de puta… uf… ya siento tus huevos en las nalgas… ah… para serte sincero, no me dolió mucho… ay, que rico.

DIMAS: Ves que Alicia tenía razón… ¿sientes como mi verga te estimula la próstata?... tienes el culo tan flojo como el de tu mujer… ¿Estás seguro que no te habían cogido?... ay, que rico, mueves ese culo… ¿Te gusta?

RAFAEL: Me encanta… que sensación más deliciosa coger mientras te cogen… así, Dimas… púyame más el culo… así, hasta adentro… dame verga… nunca imaginé que fuera tan rico recibir y dar verga al mismo tiempo.

YO: Así, cógetelo duro, Dimas, que rico, así siento como Rafael me entierra más la verga con tus grandes embestidas… ¿Verdad, viejo cabrón, que te gusta que te den pija? Ahora vas a ser el desagüe de todos tus amigos… cómo protestaste, que eso jamás pasará, ja ja ja… y ahora tienes el culo bien abierto… ay, que rico, púyame… méteme la verga hasta el fondo, sin compasión, hazme mierda…

RAFAEL: Que buen culo tiene esta vieja puta… así, Dimas, barréname bien el culo… ¿Por qué paras, cabrón?

DIMAS: Dime, papito, dime que te trate como a mi mujer, dime que me vas a dar el culo cuando yo quiera, dime que eres mi mujer, mi culito, mi puta.

RAFAEL: Soy todo lo que quieras, pero entiérrame la pija, papito, soy tu puta, seré tu esclava, si eso quieres, pero cógeme duro, así, fuerte, párteme los ovarios.

YO: Ay, me vengo, me vengo… que rico venirse por el culo, ya, yaaaaa, estoy acabaaaando…

Nos desenchufamos… yo quedé echa una piltrafa, me ardía el culo, pero ese orgasmo bien valía la pena el sufrimiento, yo quería darme una ducha, pero esas fieras estaban calientes, así que Dimas me puso boca abajo y como tenía el culo abierto, me zampó la moronga sin compasión, yo pegué un grito, pero no era de dolor, era del más infinito placer que haya sentido, ahora sí lo estaba disfrutando, ¡Que verga, Dios mío! Hasta mencionar a Dios se me hizo morboso, de pronto Dimas se quedó quieto, señal inequívoca de que Rafael se lo iba a chimar (coger), yo solo oía como Rafael pujaba intentando trabarle la verga a su amigo, Dimas disfrutaba de como su nuevo amante le metía varios dedos en el culo para desflorarlo.

Un grito desgarrador llenó el ambiente, Dimas lloraba suplicando que le sacara la verga, él era el que quería probar y resultó ser Rafael al que le gustaba la pija, fue tan grande su dolor, que nos tiró a los dos en su desesperación de destrabarse, corrió al baño, pero no le dio tiempo, en el camino dejó unas manchas de mierda con sangre, Rafael se moría de la risa, le pedí que limpiara el desastre de su amigo y le llevé un trapeador, lo dejó todo nítido, Dimas salió como a la media hora del baño, pero lo más extraño era que los dos seguían con las pijas bien paradas, me halaron del pelo y me hincaron, yo sabía que tenía que poner a trabajar mi boquita, así que me esmeré en darles una buena mamada, hasta que me bañaron la boca, la cara, el pelo y las tetas de leche caliente, como ya era mi costumbre, corrí al sanitario fingiendo que iba a vomitar y cerré la puerta para depositar el semen en sendos frasquitos.

En uno puse la letra D y en el otro la R, puse la fecha y los guardé en el botiquín, al salir, ya se habían ido.

Luego llegó Camilo con nuevas noticias, afortunadamente me dio tiempo a bañarme, porque apestaba a sexo y este hombre me amaba, me dio un beso, me metió la lengua muy rico, lo que no me dio tiempo fue a lavarme la boca, así que el beso debió saberle a vergas, pero no me dijo nada, empezó a tocarme, yo estaba agotada, así que me escapé preguntándole por sus nuevas noticias, me contó que había investigado a una de las pacientes de Héctor, y que ella lo había llevado a otras dos mujeres, amantes del maldito de mi marido, resulta que eran tres hermanas que se habían casado con tres abogados, amigos entre sí, lo extraño era que ellas se llamaban María, Mercedes y Mirta; y ellos Enrique, Estuardo y Elmer.

Pregunté qué tenían de extraño sus nombres, riendo me dijo que los nombres de ellas empezaban con M, y los de ellos con E. Sí, que curioso. Entre los archivos de Héctor encontré los números de teléfono de ellas y Camilo, me dio la dirección del bufete de abogados, ya planearía como cogerme a los maridos de este trío de hermanas putas. En eso sonó su teléfono y se apartó buscando privacidad, hablaba muy bajo, justo cuando pasa eso yo agudizo el oído y me entero de todo, al colgar le pregunté quién era y me dijo que una exnovia, le dije que por qué lo llamaba Silvio, apenado me dijo que se llamaba Silvio Camilo, pero que no le gustaba su primer nombre porque en la escuela le decías “Chiva”, a mí me dio risa y le dije que me encantaba Silvio, que así lo iba a llamar en honor a Silvio Rodríguez, me facina ese cantante cubano. Silvio me quería coger, le prometí que mañana estaría dispuesta para él, así que para quitármelo de encima le di una buena mamada de paloma y quedó satisfecho, si supiera la atorada de verga que me habían dado mis dos amantes desconocidos.

Al día siguiente me dirigí a la cárcel a sacar a Andrés, pero me informaron que ya había salido, lo llamé a su teléfono y no me contestó, pensé que tal vez estaba con Vilma, la llamé y me dijo que no lo había visto y que no lo quería ver en el resto de su vida, me hice la desentendida y me dijo que le había desfigurado la cara, que le habían recomendado hacerse una cirugía plástica, pero que no tenía dinero y encima su jefe había desaparecido, se había quedado sin trabajo, le dije que lo sentía y colgué. No me reconocía, una leve sonrisa se dibujó en mi boca, Ya me había vengado de una puta, ahora me faltaban las otras nueve.

Pero seguía preocupada por Andrés, así que llamé a Sofía y tampoco me contestó, mi intuición me llevo a visitarla, la mucama me dijo que estaba ocupada con su instructor de ejercicios, le dije que no tuviera pena, que solo pasaba a saludarla, me dejó entrar y me dirigí a su humilde gimnasio, Sofía estaba llorando, Andrés la abrazaba, consolándola.

YO: Hola, ¿Cómo están? Estaba muy preocupada por ti, Andrés, ¿Cómo saliste?

ANDRÉS: Cómo usted me dijo que me iría a sacar hasta hoy, llamé a Sofía y ella pagó mi fianza.

YO: Me alegro, ¿Qué te pasa, Sofía? ¿Por qué lloras?

SOFÍA: ¡Mi novio me engañaba con mi mejor amiga y lo mandé a volar!

YO: Lo siento, los hombres no saben ser fieles. Ya te pasará, querida, por ahora enfócate en cultivar ese cuerpo maravilloso que tienes, que cinturita, ay, dichosa juventud.

SOFÍA: Pero tú no puedes quejarte, ya quisiera yo llegar a mis cuarenta con ese cuerpo tuyo, pareces modelo, y ese rostro tan fino, cualquier hombre se volvería loco con tus encantos.

ANDRÉS: En eso estoy de acuerdo.

SOFÍA: Ni lo sueñes, dije cualquier hombre de su categoría, tú, mi querido Andrés, estas muy lejos de pretenderla.

YO: Andrés siempre ha sido muy respetuoso, siento mucho lo de tu esposa.

SOFÍA: Eso mismo le dije yo, que no se merecía tener a una mujer que lo traiciona tan bajo.

YO: Por lo, visto los dos están iguales, solteros y traicionados. Deberían consolarse el uno al otro.

SOFÍA: ¿Qué quieres decir?

YO: Nada, que debería salir, contarse sus penas.

SOFÍA: No creo que ninguno de los dos esté listo para tocar esos temas.

ANDRÉS: Tienes razón, Sofía, de momento no quiero saber nada de nuevas relaciones.

Andrés, mientras abrazaba a Sofía, me tocaba las nalgas a mí sin que ella se diera cuenta, me encantaba el descaro de Andrés, me daba mucho morbo la situación, ella llorando en su hombro y él metiéndome mano, que rico sentía su mano recorrer toda la raya de mi culo, Andrés tomó mi mano y la llevó a su verga parada, que situación más lujuriosa… Sofía dijo que se iba a bañar, yo me despedí y Andrés se ofreció a acompañarme a la puerta tocándome el culo, yo aproveché y le sobaba la pija sobre el short, en un movimiento inesperado me metió a una habitación, me bajó el pantalón, hizo a un lado mi tanga y me ensartó la moronga en la cuca, como estaba tan mojada, resbaló como cuchillo en mantequilla, que rico polvo, yo temía que alguien nos viera, así que acaricié mi clítoris y moví el culo como me había enseñado Rafael y nos vinimos juntos en un delicioso orgasmo, yo me vestí sin lavarme y me agaché a limpiarle la verga, que rico tomar semen, no cabía duda, estaba a poco de graduarme de puta.

Salí bien cogida hacia mi casa, busqué en los archivos de Héctor, necesitaba algún dato que me permitiera conocer a mis tres futuras víctimas y lo encontré, que poca imaginación la Héctor, había un archivo que se llamaba “Sisters”. Lo que ahí vi no tenía comparación, han de haber estado en un motel porque el ambiente estaba lleno de espejos, las tres hermanitas putas estaban en posición de perras, mientras Héctor se las cogía por turnos, pero lo que me descompuso fue un vídeo donde las tres degeneradas se burlaban de mi edad: - ¿Cómo te puedes coger a esa vieja asquerosa? – decía la más joven, otra opinaba: - ¿La vieja te aprieta la pija con la cuca cómo lo hago yo? – y la última decía: - Aquí tienes tres culos frescos, ¿Para qué vives con esa vieja celulítica? - ¡¿Celulítica yo?! Para estas putas tenía que pensarme una buena venganza, estaba indignada, tenía retortijones del coraje ¿Qué pasaba en este podrido mundo? ¿Cómo era posible que tres hermanas compartieran la verga de un viejo de sesenta años? Tenía la excusa perfecta para cogerme a sus maridos.

Al día siguiente me vestí lo más sexi posible, sin caer en la vulgaridad y me presenté en el bufete de abogados para pedirles asesoría legal, ya que la aseguradora no quería pagarme el millón de dólares que me debían del seguro, lo cual era cierto, Enrique me reconoció al ver mi apellido de casada y dijo que yo era la viuda del psiquiatra que atendía a sus esposas, se los confirmé y ahí empezó una competencia de seducción por esos tres machos con quienes pensaba divertirme a lo grande.

Fui a visitarlos como por espacio de un mes, AL PRINCIPIO ME TRATABAN CON MUCHO RESPETO, PERO AL VER QUE YO LES COQUETEABA SE FUERON SOLTANDO, HASTA HACÍAN BROMAS: LA VIUDA, NEGRA QUIERE. Nunca estaban solos, siempre los tres, uno no dejaba que los otros me tuvieran a solas y yo me sentía la reina de los abogados, Enrique era el más guapo de los tres, pero Estuardo se veía muy fuerte, de una personalidad avasalladora y Elmer era el más joven y a la vez el más tímido. En una de esas reuniones Enrique me invitó a salir, pero los otros dos dijeron que ellos nos acompañarían, que maravilla es sentirse deseada por tres hombres a la vez, les dije que yo no tenía problemas en que saliéramos los cuatro, pero ellos protestaron, al final Estuardo propuso que saliera una noche con cada uno y que luego les dijera con quien me había sentido mejor y que los otros dos se retirarían.

Así lo hicimos, salí con los tres, fueron noches muy excitantes, los tres querían cojerme pero no me dejé, luego me preguntaron que quién era el elegido, yo dije que los tres, ellos dijeron que no podían acostarse los tres conmigo… contesté: - ¿Por qué no? -

CONTINUARÁ…


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