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Relatos y Experiencias

Tengo 29 años, y realmente debo decir que empecé a disfrutar mi sexualidad homosexual tardíamente. A eso de mediados de 2018 terminé una larga relación, que fue mi única experiencia estable y digamos el 90% de mi vida sexual. Debo decir, modestia aparte, que no soy feo, mido 1.87, trigueño, barbado, labios gruesos con bonita sonrisa y si bien no tengo un cuerpo marcado no soy gordo, bastante proporcionado eso si, me presentaré como Samuel.

Luego de salir de esa relación que tuve, empecé un despertar sexual, algo así como aprovechar la libertad de la soltería. No he estado inmerso en el ambiente gay, no me lo había planteado nunca, estaba bien alejado de eso. En enero de 2019 sin embargo me surgió una curiosidad, quería ir a un club gay (sauna gay), vivo en Medellín y decidí empezar a consultar como eran y cuales habían.

Encontré varios, los mas famosos: Club 55, Spartacus, el Club de Tobi, sin embargo estos estaban en la zona centro de la ciudad y no me llamaba la atención, encontré uno entonces en la zona occidental, se llama Olympo Club en el sector del velódromo, sin pensarlo mucho decidí ir al otro día. Llegue a la dirección (muy temprano, a eso de las 3:00pm), reconocí fácilmente la casa que vi en el street view, sin ningún tipo de anuncios, bastante discreta, toque el timbre y me abrió el joven ayudante del aseo, muy simpático él, fui a la recepción y el administrador muy amable me dio la bienvenida y me contó que ese día (un jueves) era nudismo, con sorpresa pregunte que si era obligatorio quitarse todo, lo cual era bastante obvio. Me entregó un trapito pequeño, unas llaves y un candado para el casillero, me dijo que fuera a desvestirme y guardara las cosas para que luego me mostraran las instalaciones. Me dio algo de susto, pero ahí empezó el morbo, realmente no me molestaba estar desnudo, guarde todo rápidamente y el administrador me mostró el lugar, un jacuzzi en la planta baja, en el segundo piso un baño turco, un cuarto oscuro, un cuarto de video, y tres cuartos privados, bastante pequeños, pero bueno, eso me dejaba pensar que podría hacer cosas muy interesantes ahí, finalmente una terraza al aire libre en el tercer piso.

Cuando yo llegue habían solamente dos personas mas, un hombre maduro y un joven gruesito, realmente no me interesaron y decidí entrar al baño turco, estaba nervioso pero ansioso, paso un rato largo y llegaron algunos otros hombres maduros, sentí la mirada de ellos sobre mi, era algo así como “carne fresca”, pero debo admitir que fueron respetuosos y no intentaron tocarme. Luego de estar aproximadamente una hora llego un joven, tendría entre 1.75 y 1.80 de estatura, trigueño, contextura delgada, algo mas moreno que yo, con arete y una cara de malo que despertaba todo el morbo del mundo. Lo vi entre el vapor del turco y lo mire descaradamente, pero no sentí ninguna mirada en retorno, las cosas pintaban como que no pasaría nada. Ocasionalmente lo miraba y cuando salí a refrescarme lo encontré en el hall del segundo piso, lo vi desnudo totalmente ya que él no usaba aquel trapito que nos habían dado para taparse, fue inevitable no mirar su entrepierna, con algunos pelitos, aun flácida era algo hermoso, era sin duda un ejemplar masculino bastante provocativo. Así seguí un rato, yo ya no tenía ojos para otros hombres, solo me interesaba él en ese lugar. Decidí dar una vuelta por las habitaciones, miraba curiosamente en cada cuarto, entonces iba a entrar a uno de esos cuartos cuando veo que él estaba adentro, se sentó en un sillón que había allí y estaba momentáneamente tapado, cuando yo entre disimule y en un momento fue inevitable mirarlo ahí sentado, me devolvió la mirada, mientras eso pasaba se destapó, para mi sorpresa vi como esa hermosa verga crecía, entonces empezó a tocarse y mi mirada estaba mas fija que nunca, de pronto me hizo señas con la mirada, me acerque, me senté al lado y tímidamente toque esa delicia que me tenia loco, él me miró con un morbo increíble y me dijo: “péguese pues”, no tuve que pensarlo mucho, era lo que mas quería, estaba lubricado ya, un manjar, metí ese hermoso glande en mi boca y luego toda, toda hasta el fondo, sentí ahogarme pero no me importo, era el cielo, y él lo disfrutaba mucho, se le veía en su expresión, me tocaba la cabeza con pasión, ya en otras ocasiones me han dicho que soy excelente en las artes orales, lo comprobaba allí una vez mas. En un momento que reaccionamos de nuestra embebida pasión nos dimos cuenta que habían dos personas detrás observándonos, nos incomodamos y paramos, pero al rato decidí seguir, sin embargo él me dijo que fuéramos a un cuarto cerrado. Entonces nos pasamos, el cuarto cerrado era bastante mas estrecho, pero no importaba yo seguí en mi trabajo, ahora él estaba de pie frente a mi y yo sentado en un puff que había allí. Alternaba mi mamada con recorrer su pecho con mi lengua y manos, olía a macho, a pura testosterona, me volvía loco, de pronto me pare y nos besamos, nos besamos largo y rico, le bese el cuello con pasión y mientras eso pasaba sentí como me tocaba las nalgas e iba buscando mi hoyo con sus dedos, empezó a tocar y fue una maravilla, realmente sabia como hacerlo, continuamos así unos minutos más y me habla al oído, me dice: “me tenés muy caliente guevon”, luego algo mejor: “Dame ese culito” yo le dije que no, y básicamente era que me daba algo de susto hacerlo ahí, entonces seguimos besándonos y seguí haciendo oral y nuevamente se acerco a mi oído y me lo pidió por segunda vez, le dije entonces que si, si, pero que fuera con condón, él me dijo que estaba de acuerdo, entonces dijo que lo esperara ahí y fue a buscar un condón a la recepción, se demoró poco y seguimos en lo nuestro solo que ya sabíamos a donde iba la cosa. En un momento decidí voltearme y apoye las manos en el puff, me encorve para parar el culito hacia él, inmediatamente empezó a dedear y a pesar de su cara de malote fue un príncipe, me pregunta entonces si estoy seguro, si quiero que me lo meta, le dije que si, que estaba muy seguro ya, él se puso el condón y mientras me punteaba deliciosamente me decía que si me dolía él paraba, a partir de ese momento estaba muy preocupado por mi, y eso me hizo ponerle mas interés. Finalmente en esas punteadas sentí su cabecita abrirse paso y lentamente lo introdujo, eran unos 19cm de placer abriendo mi culo e internándose en mi, que rico fue sentir ese hombre adentro, yo en un momento hice un gesto de dolor, algo apenas normal, él me preguntó si debía sacarlo, y le dije decididamente que por nada del mundo, que lo metiera hasta el fondo y no me lo sacara, y así fue, lo metió todo lo que pudo y sentí el cielo, empezó entonces una maravillosa culiada, lo metía y lo sacaba y me tocaba de manera deliciosa, me hablaba y me decía que yo estaba muy chimba que lo tenia muy caliente y así lo sentí, yo pensaba lo mismo de él, fue un rato largo y finalmente sentí que me hizo llegar al orgasmo, me vine encima del puff y el también en el condón, dentro de mi, cuando lo saco vi lo cargado que estaba, fue increíble.

Nos limpiamos y salimos juntos del cuarto, decidimos bajar al jacuzzi, estuvimos metidos allí con otro joven que había llegado, a pesar de todo lo que paso nunca le pregunte el nombre, supe si, que tenia 28 años, luego de estar un rato en el jacuzzi el decidió irse, tenia afán y se despidió, fue por sus cosas, no lo volví a ver. Mi día allí termino haciéndome una paja con el joven que llegó al jacuzzi con nosotros, tendría unos 22 años, un lindo rostro y una verga bastante considerable, se veía bien, pero ya había saciado mi deseo del día, así que en el cuarto de masturbación se hizo una paja que acompañe gustoso. Cuando nos vinimos, decidí ir a bañarme y salir, cuando salí realmente tenía una gran sonrisa, el sitio había cumplido todas mis expectativas, yo y mi culito nos fuimos felices a casa, claro que volveríamos allí, esta sería la primera de varias.


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