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Relatos y Experiencias

Esta es una historia que le sucedió a mi esposa y de la que tengo un fiel recuerdo porque mi esposa me lo contó con lujo de detalles.

Yo trabajo mientras mi esposa se queda en casa atendiendo las labores del hogar. Ella es bajita delgada de piel blanca tetas pequeñas, pezones grandes y cafes, cola paradita, unas piernas que provoca desnudarla, en fin, una mujer muy llamativa pero natural.

Somos pareja cuckold desde que nos conocimos y entre muchas aventuras vivimos una que quiero contarles hoy.

Como era habitual salí a trabajar y por problemas con la señal de televisión y el internet tuvimos que solicitar una revisión por parte de un técnico.

Como es normal en estos casos nos advirtieron que el técnico llegaría entre las 10 y las 12 am, hora en la que evidentemente yo ya no podía estar en casa, por tal razón coordiné con mi esposa para que ella atendiera la visita del técnico (y vaya que la atendió).

Mi esposa usa pijamas transparentes para dormir y mientras hace las tareas de la casa no se molesta en cambiarse, igual esta vez porque tenía previsto organizarse poco antes de que llegara el técnico.

Con lo que no contaba fue que a las 8.30 timbraron a la puerta dándole chance solo de ponerse una levantadora cortita de seda que tiene, para que no se le vieran las tetas ya que como dije, la pijama es de una sola pieza transparente y muy cortita.

Cuando abrió la puerta era el técnico de la tv, un hombre de mas o menos 1,70, trigueño, de barba poblada, de unos 30 años con aspecto normal, nada llamativo, el cual después de identificarse dijo que como su compañero estaba en una casa cercana y el trabajo era sencillo, quería saber si podía adelantar la revisión programada.

Mi esposa no le vió inconvenientes y le dejó pasar, fue inevitable que el tipo le mirara las piernas y le brillaran los ojos pero no dijo nada.

Mi esposa le resumió los problemas que teniamos con el internet y la tv y el hizo preguntas de rigor sobre los puntos de entrada del cable y demás y se puso a trabajar.

Ella continuó con sus labores poniendo cuidado de echarle un ojo al técnico de vez en cuando.

En un momento el técnico se quitó la parte superior del overol y dejo traslucir unos musculos marcados, lo que inquieto a mi esposa en su parte baja "wow pero que bueno está el técnico", pensó mientras sentía que se le mojaba la entrepierna.

En ese momento, ella decidió que iba a jugar "un poco" para calentar al tipo, nada más, entonces bajo a la cocina y quitandose la levantadora sirvió agua en un vaso y se la subió al técnico. Obviamente el no pudo dejar de verle sus erectos pezones de aureola grande café y prácticamente verla desnuda, salvo unas diminutas tangas de hilo que dejaban muy poco a la imaginación.

Mientras ella le conversaba, no pudo dejar de notar el bulto inmenso que se dejaba ver en el overol.

El no decía mucho, solo la miraba y con cierto respeto, contestaba a las tonterías que ella le preguntaba.

Después de un momento ella bajo nuevamente y se perdió un rato mientras el técnico continuaba en sus rollos, lo veía sacar cable y hacer su trabajo mientras ella pasaba por los lados, sobre todo cuando el estaba agachado o tirado en el piso, en esos momentos aprovechaba para agacharse y dejar ver todo.

Ya había pasado casi una hora y mi esposa intuía que el trabajo estaba próximo a terminar, pero ella cada vez más mojada y con la cabeza dándole vueltas, no podía dejar de pensar en el bulto que había visto y que el técnico se tocaba de forma descarada por encima del pantalón cuando ella estaba cerca.

Así que decidió darle un empujón más a la situación y en la habitación se quitó sus empapadas tangas.

Al salir el hombre estaba en el suelo terminando de configurar el decodificador, oportunidad que ella aprovecho para recoger cualquier tontería del piso, demorándose más de la cuenta, con lo que le dejó ver su coño impregnado de sus jugos, su vagina hinchada de la excitación se veía de lejos.

En ese momento el se paró y acercandose mucho le dijo a sus espaldas que ya había terminado, "¿le puedo ayudar en algo más?", ella no sabía bien que decir, la exitación la tenía a mil. 

Sin voltear le dijo "no se, ¿en que más me puede ayudar?"

La situación explotó, el se acerco y se apretó contra su espalda dejándole sentir su poderosa verga y con dos dedos bajo y empezo a masturbarla muy suavemente, metiéndole uno o dos dedos un poco para sentir lo mojada que estaba.

Mi esposa temblaba de pies a cabeza y se echó para atrás casi recostándose en él. en ese momento el aprovechó para rodearla con sus potentes brazos, la cargo y la llevó a la cama más cercana, diciéndole al oído "¿Usted cree que no me dí cuenta que me estaba provocando? tranquila que yo le doy lo que esta buscando"

Mi esposa tumbada en la cama con las piernas abiertas, viendo al tipo quitarse el overol a toda velocidad y dejando al descubierto una verga grande, gruesa y palpitante casi hicieron que mi esposa tuviera un orgasmo.

Él se agacho y poniendose entre sus piernas empezó a chuparle todo el coñito, tomándose los liquidos mientras ella aferrada a su pelo, quería hundirlo hasta lo más profundo de su ser.

Después de un rato de una buena chupada el tipo le dijo "ahora le toca a usted, venga chupemela". Acto seguido se subió a la cama y le puso el pene (que ahora parecía más grande) a mi esposa en la cara, ella sin pensarlo dos veces se lo metió en la boca, no tenía que hacer nada porque el se le estaba comiendo la boca, se la metía como si estuviera tirando con su cara, mientras tanto mi esposa aguantaba cuanto podía todo ese pene entrando a buen ritmo en su boca.

Así estuvieron un rato, de repente el se levantó y le dijo "ahora venga se la meto para bajarle esa calentura mamasita" y sin mediar más palabras le abrió las piernas y se la metió de un solo golpe, salvajemente la penetraba mientras los huevos le chocaban en la parte baja, ella sentía como la llenaba, como esa poderosa verga subía y bajaba por dentro suyo caliente como un hierro y la llenaba de placer mientras él le decía "¿está muy ganosita?, ella le decía "si mucho, claveme duro", eso le daba más motivación a el que le decía "¿no será que a su marido no se le para?, a lo que ella respondió "a mi me gusta comerme lo que me gusta y ud lo tiene muy rico".

Hicieron diferentes poses y tiraron en diferentes lugares de la casa, el la cogía del pelo, la elevaba en el aire y la clavaba en su ardiente y aguantadora polla, ella tuvo un par de orgasmos ante la morbosidad que representaba eso, especialmente cuando la llevo al patio de la casa desde donde cualquier vecino la hubiera podido ver, pero eso no le importó, ella gozaba de ese hombrazo y se dejaba tratar como una muñeca.

Al final se fueron para la cama de nosotros y le dijo: "quiero que su maridito cornudo nos vea" dijo mirando una foto de mi esposa y yo cuando nos casamos. Acto seguido se le subio, puso las piernas de ella en el pecho y la empezó a penetrar con un ritmo frenético, un salvajismo que la hacía sentir a ella descontrolada y gritaba "uyyyy que rico, que rico, que hombre, comame, comameeee". El técnico no pudo más, en un momento todos sus músculos se tensionaron y el pene pareció crecer mientras bombeaba todo su semén en el interior de mi esposa, parecía que la fuera a partir y ella parecía a punto de desmayar.

Mi esposa explotó al último instante en un tercer orgasmo y quedó tendida en la cama, con semen saliendo de su maltrecha vagina. El técnico sin mas miramientos se paró, se puso el overol y le dijo "cuando necesite cualqueir reparación no dude en llamarme, acá le dejó mi teléfono, llámeme cuando quiera".

En la noche mi esposa me contó con lujo de detalles toda la historia mientras yo me masturbaba, no se dejó penetrar porque según ella seguía sintiendo al técnico adentro suyo y no quería que yo dañara eso.

En todo caso prometimos repetirlo y así fue, pero eso es parte de otra historia. No olvides visitar nuestro perfil.


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