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Relatos y Experiencias

Con Ana, mi compañera la tímida y reservada. Primera parte

En decimo, tenía una amiga llamada Ana, la cual era en el colegio muy reservada, la verdad no le prestaba mucha atención, pues siempre andaba con poco maquillaje, gafas de marco grueso, su cabello negro recogido, la chaqueta del colegio siempre cerrada, la falda y medias hasta la rodilla.

En los últimos meses habíamos empezado a ser compañeros para los trabajos de varias asignaturas, especial en matemáticas y castellano, por lo cual compartíamos descansos en biblioteca, cafetería o la hora final de la jornada, haciendo trabajos y hablando de alguna trivialidad del día.

Un día, note a Ana, algo dispersa, totalmente desconcentrada del taller de castellano que estábamos haciendo, entonces le pregunte:

- Yo: Ana, ¿Qué te pasa, por qué estas tan distraída?

- Ana: Perdón, estaba pensando en una conversación que escuche en el baño.

- Yo: en el baño, qué dijeron que te tiene tan distraída?

- Ana: escuche a Karol hablar con sus amigas, de cómo la pasó con Cristian el fin de semana, teniendo sexo.

- Yo: Eso que tiene de particular?, ellos son novios y todos sabemos que Karol, hace tiempo no es virgen.

- Ana: pero yo si lo soy, y quiero dejar de serlo.

En ese momento quede con una cara de sorprendido, Ana, mi compañera de estudios, la reservada, la tímida, con la que solo hablábamos de estudio y trivialidades del colegio, estaba manifestándome que tenia deseos de tener sexo. El tiempo paso tan rápido, que lo siguiente que escuche fue la campana del fin de clases, por ende en modo automático, me despedí de Ana y me fui a casa.

Ese mismo día, mientras estaba en casa, empezaron a llegar mensajes por Windows Live Messenger, eran de Ana, quien rara vez me escribía, pero hoy estaba siendo muy directa, tanto que llego a decirme

- Ana: Lo siento, pero la verdad no puedo seguir concentrada en los trabajos, quiero dejar de ser virgen, quiero calmar todos los deseos que tengo desde hace meses, he buscado poner mi atención en otras situaciones, pero siempre regresa a mi ese fuego intenso, que se va extendiendo por todo mi cuerpo, y me recorre de arriba abajo.

- Yo: Ana, eso es normal, a nuestra edad, solo tienes que hablarlo con tu novio – la verdad pensé que salía con alguien-

- Ana: la situación es esa, no tengo novio, con quien besarme o poder calmar esos deseos, solo te tengo confianza a ti, y por eso quiero que seas mi primera vez.

- Yo: Ana, hace solo unos meses que somos compañeros, y la verdad nunca espere que te fueras a sincerar así conmigo.

- Ana: eres el único hombre con el cual me hablo en el colegio o por fuera, mi familia es muy conservadora y me han enseñado a ser reservada, pero cuando estoy junto a ti, siento que puedo liberar todo lo que llevo por dentro y calmar mis deseos.

-Yo: Ana, gracias por la confianza – no sabía bien que decir-

Pasados unos minutos, y entre tantos mensaje, termine aceptando, la verdad no porque en ese momento la deseara, solo porque sería mi segunda vez, y esas oportunidades no se pueden dejar pasar; quedamos en que solo volveríamos a tocar el tema una vez concretara el lugar, mientras tanto las cosas debían seguir cotidianas entre nosotros.

Pasado ese fin de semana, logre que Juan, un primo, me prestara su apartamento el día miércoles, ya con el lugar, hable con Ana, el lunes, sobre que tenía que ser ese día, que saldríamos del colegio directo al lugar, ella manifestó su total alegría y deseos de poder por fin calmar ese fuego que tanto la estaba devorando.

Para mi sorpresa, el martes, Ana llego diferente, sin su típica chaqueta cerrada, y la falda más corta, revelando unas piernas marcadas, y un pecho mediano, pero realmente provocativo, no diré mentiras, yo también empecé a desear que llegara el día siguiente, para terminar de descubrir que ocultaba mi amiga, la tímida e inocente.

El miércoles cuando estaba cerca del colegio, sentí que el ambiente era diferente, no solo porque estaría con Ana, quien sería mi segunda vez, había más personas reunidas murmurando, por lo cual, le pregunte a José, un compañero, que pasaba

- Yo: José que está pasando?

- José: tu amiga, la nerd, vino maquillada, sin esas gafas raras, con el cabello liso, la falda a mitad de muslo y la blusa ajustada

- Yo: en serio, eso debe ser que está enferma

- José: no importa lo que sea, pero se ve muy buena, ahora falta ver quien se la va a comer primero.

-Yo: jajaja, eso será alguno de los de once.

Al rato vi a Ana, y la verdad José se había quedado corto, no solo estaba provocativa, todo se le resaltaba, su cola y senos se veían más grandes, muy tentadores, sus muslos eran de alguien que se cuidaba, que hacia ejercicio y su rostro antes de inocente, se había convertido en el de una mujer inspiraba lujuria, esos ojos, en los que por primera vez me fijaban eran azules, pero también eran un incendio de pasión.

Esa mañana, todos los hombres las rodeaban, todos querían invitarla y estar cerca de ella, las demás compañeras solo mostraban cara de odio, porque hoy fuese la “nerd” quien les robaba protagonismo, aunque otras también la miraban con lujuria. En un principio me sentí celoso, pero luego recordé que yo sería su primer hombre y eso me calmo, pues no dejaría por nada pasar la oportunidad de que ella fuese mía esa tarde.

En la última hora, por fin Ana se me acerco,

- Ana: donde te habías escondido, hoy todos me han acosado en los descansos, hasta el baño, recibí una nota de Kriss, diciéndome que cuando quisiera experimentar con una chica, ella estaría gustosa en iniciarme.

- Yo: eso suena interesante, no crees?

- Ana: no, a mi no me gustan las mujeres.

- Yo: ya no te preocupes por eso, tendremos toda la tarde para que te relajes y termines sintiéndote mejor, como lo has querido; o es que ya no quieres?

- Ana: claro que aun quiero, y que tú seas mi primera experiencia, no te imaginas cuanto lo estoy deseando y como está mi cuerpo ahora.

- Yo: pues el mío también está ardiendo en deseos, y desde que te vi en la mañana, bueno solo he pensado en quitarte esa ropa y recorrer cada centímetro de tu piel.

En ese momento nos interrumpió la profesora Paula, diciéndonos que esa hora era para adelantar trabajos y no para hacer vida social. Definitivamente hay gente experta en cortar un viaje, aunque también la profesora no podía disimular que Ana estaba muy provocativa; Señor, como pudo ocultar tanto tiempo todo eso.

CONTINUARA .....


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