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Relatos y Experiencias

Siempre he pensado que tenemos sexo por muchísimas razones, o bueno, al menos, las situaciones sexuales pueden empezar en un sin número de situaciones.

En esta ocasión un rico encuentro sexual empezó por una de esas situaciones que yo considero no muy habituales.

Tengo una amiga que conozco hace unos 7 años, ella tiene actualmente 30 años y siempre hemos sido buenos amigos, buenos cómplices y confidentes en muchas cosas de nuestras vidas. Desde que nos conocemos hemos tenido encuentros sexuales casuales y exporádicos a pesar de en muchas temporadas tener ella o yo pareja, eso no ha sido nunca impedimento y hemos sido algo así como lo que llaman fuck friends.

Estando la semana pasada en mi oficina recibí la llamada de mi amiga para pedirme el favor de acompañarla a ponerle el polarizado al carro y hacerle otro par de arreglos, acordamos encontrarnos el día siguiente que fue el pasado jueves. Nos encontramos temprano a la 1 de la tarde y fuimos al taller de un amigo mío que queda en el barrio 7 de agosto. Mientras esperábamos empezamos a tomar cervezas corona y resultamos tomando ahí en el taller como hasta las 6 de la tarde, a esa hora ella recibió una llamada del novio que la estaba esperando en el apartamento y pues me pidió el favor que la acompañara para que yo manejara puesto que ya estaba prendida. Así fue y llegamos al apartamento de ella, me invitó a subir junto con el novio, nos presentó y ahí seguimos con el man hablando y tomando más cerveza hasta casi las 10 de la noche cuando yo les dije que ya me iba. 

Cuando yo iba a salir ya para irme cuando llegó el taxi ella nos dijo que también bajaba al carro que tenía que subir algo y así lo hicimos bajamos en el ascensor juntos, tan pronto se cerró el ascensor se lanzó a besarme y me dijo que tenía ganas, que no pensaba que el novio fuera a llegar ese día, yo obviamente le correspondía los besos y producto de la cerveza y la atracción sexual que tenemos tuve una erección inmediatamente. Le dije q también me habían dado ganas y le dije vamos para el carro, entre risas le dije de una vez probamos el polarizado, a ella le dió risa, de esa risa nerviosa pero me dijo que de una, que fuéramos.

Tan pronto estuvimos en el carro entramos a la parte de atrás, ya en los pocos metros de la salida del ascensor al carro nos habíamos medio aflojado los jeanes y no fue si no sentarnos para terminar de bajarnos los pantalones hasta las rodillas y ella automáticamente mandó su mano a mi pene a masturbarme y yo igualmente mandé mi mano dentro de sus tangas para masturbarla y probar lo mojada que estaba, estuvimos así unos minutos masturbándonos mutuamente hasta que ella se agachó a darme un poco de sexo oral mientras se quitaba un zapato y se sacaba el pantalón únicamente de una pierna, una vez estuvo ella más libre para moverse se subió de frente a mi penetrándose mientras yo la besaba, besaba su cuello, su cara, y subiéndole la camisa besaba, mordía y chupaba sus senos, así estuvimos también unos minutos en los que ella me cabalgaba enérgicamente hasta que sentí su orgasmo, ella tan pronto se viene siempre queda un poco sensible y se detiene, esta vez no fue diferente y tan pronto tuvo su orgasmo se bajó de mi, se sentó al lado y se agacho a seguir dándome sexo oral mientras recuperaba energías. Una vez tomó aire se volvió a sentar sobre mi, pero esta vez dándome la espalda y de nuevo empezó a moverse, me decía que no me fuera a venir en su vagina porque le daba cosa con el novio yo le dije que entonces por detrás, a lo que ella se levantó, se pasó los dedos por su vagina recogiendo un poco de su humedad y se la puso en su ano, cogió mi pene y suavemente se fue sentando hasta que lo tuvo todo dentro, una vez lo tuvo así empezo a moverse rápido hasta que yo tuve mi orgasmo y dejé todo mi semen en su ano. Ella es de las pocas mujeres que conozco que tiene una facilidad extrema para el sexo anal, además que lo disfruta mucho. Estuvo sentada sobre mí un par de minutos hasta que los dos recuperamos el aliento, medio nos vestimos y nos bajamos del carro donde terminamos de arreglarnos la ropa, ella salió hacia el ascensor y yo a la calle donde me tocó pedir otro taxi porque el que había pedido ya se había ido. 

Y bueno, así terminó el día que empezó sin ninguna expectativa y con lo que era ir a hacer un arreglo a un carro.


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