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Relatos y Experiencias

En esos últimos 15 días, mi esposa había estado muy caliente, mi verguita apenas si le hacía sentir algo y ella deseaba intensamente que su novio (que estaba en otra ciudad), regresara para que la follara como solo él sabe hacerlo, es un macho muy potente y dotado que la trata como una puta y le da verga hasta dejarla exhausta, aunque con frecuencia hacían video llamadas y se masturbaban varias veces, lo que ambos deseaban era estar juntos para dar rienda suelta a sus locos deseos, a ella no le importaba que yo la viera desnuda en nuestra cama retorciéndose de placer para su hombre (como ella lo llama), por el contrario, le excitaba mucho que viera como la llevaba al límite de la excitación y el deseo sexual, cosa que nunca logré.

Pasó casi una semana y mi esposa estaba bastante estresada, llevaba casi un mes sin que su macho la follara y eso la tenía mal, entonces ese viernes él la llamo como a media noche, estábamos durmiendo ya y de repente ella quedó sentada en la cama diciendo muy efusiva, ¡huy mi amor enserio?!, en ese momento colocó el altavoz de teléfono para que yo escuchara, aunque fingí seguir dormido él le dijo, si mi puta rica, mañana puedo viajar para allá, ella respondió y cuánto tiempo te puedes quedar, el respondió, solo dos días, pero tengo un inconveniente, voy con un amigo de la oficina, a eso Adriana contestó, tranquilo mi vida no hay problema, el replicó, segura?, si amor tráelo.

El sábado a eso de las 11 am, llegaron a casa, ella abrió la puerta y con una efusividad muy grande, se colgó del cuello de Joel (su novio) besándose muy apasionadamente, luego él le presentó a su amigo Jeison, un joven trigueño de unos 25 años, a su vez ella me presentó con él, ese día, ella se colocó un vestido negro muy sexy que yo le había regalado un mes antes para su cumpleaños, quería que lo usara conmigo para ir a bailar esa noche, pero como novio macho mata cornudo, el estrene fue con él.

¿Luego de unos minutos, Adriana y Joel se fueron a la alcoba y Jeison y yo nos quedamos en la sala, un par de minutos después, los gemidos de ambos se dejaron escuchar, entonces Jeison me dijo sonriendo con picardía, te gusta que se culeen a tu esposa?, yo mordí mis labios y tímidamente respondí, sí, me excita mucho, uuumm que bien, dijo, en ese momento sonó su celular, noté una expresión de sorpresa al leer el mensaje, entonces se volteó hacia mí y me dijo, bueno y que más te excita, la forma en que me miró me hizo estremecer, sorprendido y titubeando le contesté, pues… varias cosas, supongo, si, respondió él en tono malicioso, eso me acaban de decir, más sorprendido aún le pregunte, como así, quien, en ese momento, el me mostro en su teléfono el mensaje que acababa de recibir, mi esposa y Joel le habían enviado unas fotos que ella me había tomado unos días antes, desnudo y en poses poco masculinas, entonces Jeison tomó una actitud de macho dominante y me dijo, así que además de cornudo, en la cama eres toda una perrita y te encanta esto, en ese momento, tomo una de mis manos y la colocó con firmeza entre sus piernas, me estremecí muy fuerte al sentir su verga completamente dura, instintivamente se la apreté y retire mi mano al instante, en ese momento, el volvió a colocármela allí y me dijo, me encanta tu culo y ese cuerpo lampiño, parece de mujercita, me tomo la mano que estaba en su verga y comenzó a frotarla con firmeza, te gusta verdad perra, dijo en tono dominante, respóndeme, yo muy desconcertado le dije si, aunque no había hecho esto antes, entonces dijo, muéstrame cuanto te gusta lo que tienes en tu mano de nenita, entonces un poco indeciso pero visiblemente excitado, comencé a frotársela a apretársela, metí la mano entre sus piernas y acaricie sus bolas, eran grandes y duras, al sentir eso me dijo, ves? Las tengo llenitas para ti y adivina donde las voy a descargar, yo cerré por unos segundos los ojos y respire profundo, el replicó, lo sabes perra?, tímidamente le dije, en mi… boca?, eso será la segunda vez, dijo en tono lujurioso, yo callé, sabía la respuesta que él esperaba pero no me atrevía a decirla, entonces me dijo en tono autoritario, dilo, volví a tomar aire fuerte y respondí, en mi…..culito?, él contestó, si perra, justo ahí, en ese momento sonó de nuevo el celular de él, era una video llamada de Joel, le preguntó a Jeison, como van, el respondió, bien, acá enseñándole a esta perrita como complacer a su macho, eso está muy bien contesto Joel, entonces se dirigió a mí y me dijo, mira cornudo lo que está haciéndome tu mujercita, de inmediato la enfocó, ella estaba cabalgando su verga de una forma desaforada, su mirada esta desorbitada y sus gemidos eran muy fuertes y profundos, el enfocó su vagina para que viera como se tragaba toda su vergota, eso me excitó demasiado, subconscientemente, apreté con fuerza la verga de Jeison, el lanzó un gemido fuerte y de inmediato enfocó la cámara entre sus piernas, escuche a Joel decir, huy que bien cornudo, así me gusta, espero que complazcas a mi amigo como tu mujercita lo está haciendo conmigo, en ese momento, Jeison se sacó la verga y comenzó a masturbarla con mi mano, escuché la voz de mi esposa que entre gemidos decía, huy mi amor, que verga tan rica estas cogiendo, aprovéchala mi vida, yo estaba como hipnotizado, estaba masturbando una verga como de 16 cm, gruesa cabezona y venosa, la llamada se cortó, en ese momento, Jeison se puso de pie, tomó mi cabeza con sus manos y sin darme tiempo de nada, metió su verga en mi boca, comenzó a moverse frenéticamente, quería meterla hasta mi garganta pero me dio una fuerte toz y le obligo a sacármela por unos segundos, volvió a meterla más suave y en ese momento inició otra video llamada con Joel, contesto mi esposa, ahora estaba bocarriba con sus pierna contra el pecho y Joel fallándola como un toro salvaje, ella dijo muy emocionada, huy mi amor que ricooo, así quería verte, a eso contestó Jeison, le falta práctica pero la chupa rico, mi esposa le contestó, enséñale, el aprende rápido, sobre todo cuando algo le encanta, de nuevo la llamada se cortó y los movimientos de Jeison se hicieron más intensos hasta que por fin logró lo que buscaba, la cabeza de su verga estaba en mi garganta y mis labios rozaban sus huevas.

Pasaron unos 10 minutos y de repente escuchamos abrirse la puerta de la alcoba y al momento aparecieron Adriana y Joel, ella estaba colgada de su cuello rodeando su cintura con las piernas mientras él la balanceaba arriba y abajo aferrado de sus ricas nalgas, en ese momento, Joel se acercó a nosotros, colocó el culo de Adriana justo frente a mi cara, quería que viera como ella se tragaba toda su verga hasta las huevas, entonces ella dijo, ya quítense esa ropa y vengan a la cama con nosotros, al instante se alejaron besándose con un intenso deseo, miré a Jeison y en ese instante de nuevo hundió su verga hasta mi garganta moviendo su pelvis de una forma muy erótica, ver a mi esposa así y tener en mi boca la verga del que en ese momento ya era mi macho, me tenía demasiado excitado, mi identidad sexual estaba cambiando muy rápido, el hombre estaba quedando atrás y la puta ansiosa de macho afloraba muy rápidamente, Jeison lo sabía y no perdía oportunidad de ayudar a que eso llegara a su punto máximo.

Después de mamársela un rato, él me dijo, ven perra, desnuda a tu hombre, lentamente y con nerviosismo pero lleno de ansiedad, lo desnudé, su cuerpo, aunque algo delgado era muy varonil, ver su verga gruesa y venosa tan dura, me producía unas sensaciones que no podía entender pero que me hacían temblar todo el cuerpo, luego de chupársela otro poquito, él me puso de pie y desnudó mi torso, mientras acariciaba mi espalda, me besaba el cuello, bajó lentamente a mi pecho y me chupó las tetillas de una manera muy erótica y sensual, se sentía increíblemente delicioso, tienes unas téticas ricas mi perrita, te las voy a hacer crecer a chupones, me dijo muy excitado, siguió bajando hasta mi ombligo, allí su lengua me hizo sentir lo que las mujeres llaman, maripositas, desabrochó mi pantalón y de un jalón lo bajo junto con mis bóxer, miró con sorpresa entre mis piernas y dijo, vaya, sí que la tienes pequeña, con razón Adriana tiene un amante como Joel, en ese momento, sus manos aprisionaron con fuerza mis nalgas y exclamó, uuufff…. Que ricas nalgotas tienes, me dio varios apretones y unas nalgadas, giró mi cuerpo y sus labios y lengua se adueñaron de mi culo en una chupada frenética, las piernas me temblaban incontroladamente, esto lo excitó aún más, en ese momento la voz de Adriana se escuchó diciendo, que hacen, vengan para acá, Jeison terminó de desnudarme, ambos de pie, él se colocó atrás de mí y puso su verga entre mis nalgas, me tomó con firmeza por la cintura y así comenzamos a caminar hacia la alcoba, entonces me dijo, quiero que camines como la puta que eres, mueve ese culito bien rico, trate de complacerlo, tal vez no tan bien como el esperaba, así llegamos a la alcoba, Adriana estaba parada junto al borde de la cama con su pecho sobre el colchón, así, Joel la follaba con fuerza sujetándola por las caderas, entonces ella dijo algo que no sé porque me excito aún más, sonriendo exclamó, huy mi amor, que rico se te ve ese clítoris, al instante Joel dijo, sí, eso es lo que es, entonces Jeison me coloco en la misma pose que estaba Adriana, comenzó a hacerme una rusa muy rica, al instante mi esposa le dijo, en esa mesita hay un frasco con aceite o vaselina, de inmediato trajo los dos, dejó caer un chorro de aceite entre mis nalgas y frotó firmemente con sus dedos, de nuevo comencé a temblar, sabía que en unos minutos ocurriría lo que tanto había fantaseado con Adriana, la virginidad de mi culo pasaría a la historia y mis sueños de puta se realizarían por completo, cuando la verga de Jeison comenzó a moverse y a masturbarse entre mis nalgas, una sensación de feminidad me invadió por completo, nada masculino había en mí en ese momento, Adriana lo notó de inmediato y me dijo muy tierna, sé una buena nena con tu hombre y hazlo muy feliz, yo solo cerré mis ojos, mordí mis labios y dejé que las cosas siguieran su curso normal.

Unos minutos más tarde, sentí como uno de los dedos de Jeison se deslizaba suavemente entre mis nalgas buscando mi agujerito, las apreté con fuerza y el usando más fuerza aún me penetró hasta el fondo, al instante dijo, uuufff, que rico culo, tan caliente y apretadito, su dedo giraba mientras lo metía y sacaba suavemente, mis gemidos profundos y fuertes tenían muy excitados a los tres, sé que Adriana estaba súper ansiosa de ver como la virginidad de mi culo quedaba en la verga de Jeison, después de penetrarme con dos y luego tres dedos, el momento de la verdad llegó, Adriana tomó su celular y comenzó a filmar, primero la expresión de mi rostro, luego a Jeison que con un gesto de macho dominante, golpeaba mis nalgas con su verga dura como el acero, Adriana se sentó en mi espalda para grabar en detalle cada instante, note que su vagina estaba muy caliente y mojada, sentí como Jeison deslizaba la cabeza de su verga entre mis nalgas frotando por momento mi agujerito, mi esposa y su novio no perdían detalle, entonces el momento llegó, sentí como la cabeza de su verga comenzó a presionar suavemente, soltando y presionando, una y otra vez, dilatando cada vez más mi estrecho agujerito, sabía que me iba a doler hasta el alma cuando esa verga gruesa y venosa se abriera paso en mi ojito, de repente Jeison se detuvo, yo me relaje y en ese momento, la verga de mi macho se abrió paso en mi culo haciéndome gritar de una forma desgarradora, Adriana salto de dicha sobre mí y dijo jubilosa, huy que ricooo amor, yo mordía con todas mis fuerzas las cobijas para ahogar mis gritos de dolor, sentía que mi culito se había partido en dos, esa verga me lo estaba desgarrando, lentamente se hundía más y más dentro de mí, por un instante, sentí que me desmayaba, entonces note que Adriana se retiraba de encima mío, en ese momento, Joel se sentó justo frente a mi cara y me dijo en tono de macho, chúpame la verga perra, yo estaba tan anonadado que la sujeté con mi mano derecha y comencé a mamársela, Adriana no perdía detalle con la cámara de su celular, muy excitada me dijo, que rico mi amor, tevés como toda una puta, a partir de ese momento, mi nuevo macho y el de mi esposa, me convirtieron en su objeto sexual, me hicieron todas las poses que se les ocurrieron, siempre manteniendo mis dos agujeritos completamente llenos con sus vergas, no sé cuánto tiempo paso, pero cuando Joel clavaba mi culo con todas sus fuerzas, sentí muy dentro de mi un baño de semen caliente, casi al mismo tiempo, mi boca y garganta recibían de Jeison la misma ración, no podía creer que todo eso estaba pasando, unos minutos después cuando los dos se habían retirado de mi cuerpo, un líquido viscoso y caliente se deslizaba entre mis nalgas llegando a mis muslos, mientras en mi boca, un fuerte olor y sabor al semen de mi macho me hacían sentir completamente mujer, la mujer de dos hombres que minutos más tarde, le darían verga a mi esposa hasta quedar exhaustos.

Ese fin de semana no salimos para nada, lo necesario se pidió a domicilio, el domingo, Joel me hizo vestir prendas íntimas de Adriana y así les atendí con un rico desayuna en la cama, luego, mi esposa y yo fuimos sus putas hasta entrada la madrugada del lunes, quedamos tan maltrechas, pero tan felices que unas horas después que se habían marchado ya deseábamos que llegara pronto el día de la próxima visita.


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