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Relatos y Experiencias

Hola, les voy a contar algo que recientemente me ocurrió.

Hace un poco más de un mes me escribió a través de facebook un excompañero de la universidad, me escribió saludándome y pues lo normal de unos compañeros que no se ven ni hablan desde hace casi 12 años que salimos de la universidad, hablamos de la familia, los rumbos profesionales, amigos en común, etc. La verdad se me hizo raro su saludo porque aunque en la universidad fuimos compañeros de clases nunca fuimos amigos muy cercanos, yo siempre a pesar de ser bueno académicamente tuve fama de vago, mujeriego, toma trago y él por el contrario era de los tipos más juiciosos y dedicados 100% a los estudios. Así quedó ese primer saludo y charla y al final intercambiamos números de whatsapp. 

Pasados unos días, como una semana, me volvió a escribir mi excompañero y estuvimos hablando principalmente de algunos temas de los trabajos de cada uno, al finalizar la conversación me propuso encontrarnos y almorzar, yo supuse que era para algo laboral pues las empresas en las que trabajamos son afines y creí que era para hablar de alguna oportunidad de negocio, me agradó la idea y quedamos de vernos un par de días después.

Llegó el día del almuerzo, nos encontramos y hablamos normal y agradablemente, cuando en un punto del almuerzo mi excompañero, Fabián, me dijo que la verdadera intención de haberme escrito no era nada laboral, yo le respondí que entonces me dijera qué era, antes de responderme me pidió discreción con lo que me iba a decir y que si me incomodaba algo por favor olvidara todo el tema, yo ya bastante extrañado y hasta asustado le dije que no había problema, que me dijera que pasaba. 

Fabián procedió a contarme que él y su esposa desde hace un tiempo asisten a fiestas swinger y que tienen varias parejas amigas del ambiente, pues resulta que un día ellos le preguntaron a una pareja amiga por un hombre soltero para hacer un trío y la pareja amiga les mostró unas fotos mías, pues efectivamente con ellos habíamos compartido un par de veces. Obviamente Fabián y la esposa, que se llama Carolina, me reconocieron y después de un tiempo de hablarlo y todo su cuento como pareja fue que decidieron hablarme.

Acá hago un paréntesis para explicar un poco como llegamos a este punto. Yo desde hace tiempo tengo un perfil en twitter de single u hombre soltero, con el cual he tenido la oportunidad de conocer mujeres solteras y una que otra pareja, es por esto que resultamos teniendo sin saberlo estos amigos en común.

Volviendo a la historia central yo quedé frío, pues no me esperaba absolutamente nada de lo que estaba escuchando. Después de asimilarlo y un par de risas nerviosas, no tuve más que responder pues que chévere que me hubiesen contactado y agradecer sobre todo la confianza, pues la verdad que son temas que en la sociedad erróneamente no se pueden hablar y tratar con cualquier persona. Allí empezamos a hablar un poco de sus experiencias y lo que querían como pareja y específicamente lo que querían que pasara entre nosotros. Fabián me dijo que lo que querían era cumplir la fantasía que yo tuviera sexo con la esposa y él estar allí presente mirando, me contó que Carolina le había dicho que en la universidad yo siempre le había gustado y que cuando vieron en mi un posible candidato para su fantasía pues ella aceptó que me contactaran y acá estábamos.

Otra vez yo no daba crédito a lo que escuchaba y de entrada le dije que bueno, la idea inmediatamente me pareció excitante, le dije que sería rico vernos un día los tres, tomar algo, charlar y ver como fluyen las cosas y que si hay química por parte de todos pues podríamos seguir adelante. Para mi en este tema como en cualquier otro de la vida me parece fundamental que haya buena vibra, comodidad de todos, buen ambiente, finalmente estando estas cosas dadas, de ahí en adelante muchas cosas buenas pueden pasar. Así terminó ese almuerzo y quedamos entonces de cuadrar los tiempos para vernos un fin de semana. 

El fin de semana llegó la semana pasada, el fin de la primera quincena de octubre, cuadramos para vernos en el apartamento de ellos el sábado en la tarde. Yo llegué al apartamento sobre las 7 de la noche, llevé dos botellas de whisky para compartir. De entrada cuando llegué me saludo Carolina, estaba más bonita de lo que la recordaba en la universidad, la maternidad le había sentado muy bien, estaba más caderona y con los senos más grandes, yo la recordaba mucho más flaca sin muchas curvitas. De cara siempre fue bonita y su diseño de sonrisa resaltaba ahora muy bn. Estaba vestida con un body negro, un jean ajustado bastante bonito y tacones, bastante sexy pero nada vulgar. 

Nos sentamos los tres en la sala y servimos whisky para los tres y lo acompañamos picando de una tabla de quesos y jamones que ellos habían preparado, todo empezó la verdad bastante relajado hablando de todo un poco y tomando los tragos al son de la música, pasados ya unos cuantos tragos Fabián fue al baño y me propuso cambiar de asiento, así que cuando él se levantó yo también hice lo mismo y me senté al lado de Carolina, cuando Fabián volvió del baño se sentó justo frente a nosotros. Seguimos otro rato hablando y tomando y yo ya con más confianza ponía mi mano sobre el muslo de Carolina hasta que empezamos a besarnos. Estuvimos un rato besándonos y tocándonos sobre la ropa hasta que yo empecé a abrir su jean y ella rápidamente se puso de pie y se quitó los tacones y el jean quedando únicamente con el body, se volvió a acercar a mí pero se sentó sobre mis piernas frente a mí, a lo cual yo aprovechaba para besarla y tocar todo lo que estaba a mi alcance desde sus senos, su rostro, su cuello, su cabello, hasta su vagina y su ano que los acariciaba desde atrás con mis dos manos, estuvimos un rato así hasta que Fabián le preguntó a Carolina que si quería seguir ahí o íbamos para el cuarto, ella me preguntó y yo le dije que fueramos mejor al cuarto. Ella se levantó y caminó hacia el cuarto tomando la delantera, Fabián ya se había quitado el jean y los zapatos y yo era el único que tenía aún toda la ropa. 

Cuando entramos al cuarto Fabián se sentó en una silla y Carolina se sentó en el borde de la cama, tomándome de la cintura me llevó hacia ella y como pudimos entre los dos me abrió el cinturón y yo me quité el jean empezando ella con un delicioso sexo oral, mientras me hacía sexo oral yo terminé de quitarme toda la ropa, ella se dedico buen tiempo a hacerme sexo oral pasando su lengua por todo mi pene, mis bolas y llegando incluso hasta mi ano que acariciaba un poco con su lengua, mientras hacía esto yo estando de pie pellizcaba sus pezones, sus senos y cogía su cabello para controlar un poco el ritmo de la mamada, mientras tanto Fabián se dedicaba a contemplar la acción y se masturbaba lentamente. Estuvimos un buen rato hasta que me tenía muy excitado y me tocó decirle que parara y le dije que se pusiera en cuatro, estando en cuatro me dedique a devolverle la atención oral jugando con mi lengua en su vagina y su ano a la vez que la masturbaba con 2, 3 y hasta 4 dedos por su vagina... Estuve también largo rato hasta que sentí una gran lubricación por parte de ella y me dijo que ya la penetrara, tan pronto dijo esto Fabián me alcanzo un condón, yo me lo puse y empezamos así en cuatro como estaba ella, Fabián volvió a tomar su asiento masturbándose y nosotros empezamos una buena sesión de sexo en la que hicimos varios cambios de posiciones hasta que ella cabalgando sobre mí tuvo otro orgasmo, después de su orgasmo ella me pidió que la volviera a poner en cuatro y poniéndose ella frente a Fabián procedí yo a seguir con la penetración; estando cerca de mi orgasmo le pregunté que donde quería que eyaculara a lo cual ella me dijo que sobre su vagina, le avisé cuando ya era inminente y ella rápidamente se dió vuelta quedando acostada boca arriba y mientras yo me quitaba el condón y terminaba masturbándome ella se tocaba y abría su vagina, mientras hacíamos esto Fabián se acercó a nosotros y veía la escena de mi masturbación bien de cerca hasta que descargué todo mi semen sobre la vagina de Carolina, ella seguía con su masturbación y en ese momento se acercó Fabián y tomando mi lugar hizo lo mismo que yo acababa de hacer masturbándose y terminando de llenar la vagina de su esposa de semen mezclándose ambas eyaculaciones y ella terminó en otro orgasmo su masturbación. 

Finalizado esto yo quedé sudando profusamente para lo cuál fuí hasta la sala a traer la botella de trago y los vasos, llegué y serví tragos para todos mientras veía que ellos recostados en la cama se besaban. Me invitaron a recostarme para recuperar energías hasta que Carolina dijo que se iba a bañar y ya volvía. Cuando volvió venía tapada únicamente con una toalla y volvió a sentarse quedando entre Fabián y yo, que estábamos sentados en el borde de la cama, a decir verdad el momento en el que quedamos solos Fabián y yo no cruzamos ninguna palabra y el silencio fue más bien algo incómodo.... Cuando ella llegó se dedicó un buen rato a besar a Fabián y Fabián lo único que le decía era que gracias por cumplirle una de sus fantasías, acto seguido comenzó Carolina a besarme y a masturbarme, cuando estuve de nuevo erecto se dispuso a hacerme más sexo oral y dándose cuenta que la botella de trago se había acabado le pidió a Fabián que trajera la otra botella que había quedado en la sala, Fabián salió por la botella y Carolina seguía haciéndome sexo oral, cuando Fabián entro al cuarto le dijo a Carolina que mejor no destapar la botella que ella ya estaba muy tomada y que mejor dejáramos así, que para que desperdiciar el trago, en fin.... Yo automáticamente noté en Fabián una actitud un poco cortante que obviamente enfrió todo lo que estaba pasando en el momento; y les dije que claro, que estaba bien, que si querían ya descansar por mí no había lío alguno... La verdad fue algo super incómodo porque mientras yo decía esto Carolina tenía su mano en mi verga y le decía a Fabián que destapara la botella, pero Fabián le decía que no porque ya estaba muy tomada... Para salir de la situación yo me aleje un poquito y busqué mi ropa y les dije que no había problema que iba a la sala mientras ellos hablaban. Ellos salieron como a los 5 minutos, yo obviamente ya estaba vestido, le dí un beso y un abrazo a Carolina y un apretón de mano y un abrazo a Fabián agradeciéndoles la invitación y todo el momento.

Con Fabián hablamos por whatsapp al día siguiente, yo obviamente le volví a agradecer por todas las atenciones recibidas y él por su parte me explicaba que no le gustaba que Carolina tomara de más; pero realmente lo que yo sentí en el momento es que fue él quién por alguna razón quiso detener el momento y no alargarlo. Obviamente yo no comenté nada y simplemente le decía que no había ningún problema; finalmente la experiencia para mí y creo que también para ellos fue deliciosa. 

La reflexión final es si vivir este tipo de experiencias es más fácil con alguien conocido de mucho tiempo o alguien que recién conoces? Qué opinan ustedes?


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