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Relatos y Experiencias

Esta fantástica experiencia la tuve casi año y medio antes de casarme con la que entonces era mi novia por 10 años.

siempre me ha gustado el deporte y hacia casi un año, asistía a un gimnasio cerca de mi casa, allí conocí a Luis, el entrenador, un caleño de 35 años, trigueño muy buen cuerpo y muy sociablecomo persona, como 5 meses después de estar entrenando con él, me entere que además de licenciado en edufisica era masajista, cierto día, después de una agotadora faena de ejercicio, le dije que estaba un poco tenso, el me sugirió un masaje relajante, ahí comenzó todo, el masaje muy rico, todo normal, durante un par de meses, me siguió masajeando los viernes a eso de las 2 de la tarde después de terminar su turno de entrenador, durante uno de esos masajes, conversábamos de cosas de parejas y sexualidad, entonces me confesó que él tenía una fuerte preferencia por la bisexualidad, pues había estado con un primo en su adolescencia y unos años después con un amigo, aunque le encantaban las mujeres, también sentía un gusto especial por el sexo con un hombre, eso me llamo la atención y me inquietó, pues con mi novia algunas veces habíamos tocado el tema, incluso vimos algunas películas porno de bisexuales, cornudos, gay y hasta de travestis, se lo comente y se interesó mucho, ese día no pasó nada más.

un viernes que no pude ir a entrenar, lo llame para pedirle que si podía hacerme el masaje en el apartamento, pues tenía bastante trabajo y no podía salir, él me dijo que no, pero que el domingo tenía tiempo a eso de las 2 de la tarde, cuando las cosas van a pasar todo se da, ese domingo, mi novia estaría con mi suegra en casa de un familiar enfermo, por lo que yo estaba un poco aburrido de quedarme solo, pero eso lo preferí a ir de visita, entonces quedamos así.

ese resto de viernes y el sábado, estuve un poco inquieto, alisté todo lo necesario para el masaje, el domingo a eso de la 1, me llamo para confirmar el servicio, desde luego le dije que listo, como a las 2 escuche el timbre, baje del tercer piso donde vivía y ahí estaba él, con un pantalón blanco, una camisa roja manga corta y una chaqueta negra, estaba haciendo un sol bastante fuerte, así que ya en el apartamento, nos tomamos una cerveza y luego otras 4, finalmente dos brandis fríos y seguimos al cuarto algo entonaditos, me pidió que me quitara la ropa y me dejara en tanga, que era lo que usaba en esa época, ahora uso bóxer, me acosté bocabajo al borde de la cama mientras él alistaba el aceite, comenzó el masaje muy normal, comoa los 10 minutos estaba sudando, me pregunto si podía quitarse la camisa, le dije que se quitara lo que quisiera, él sonrió y me dijo, seguro?, si fresco, ponte cómodo, entonces para mi sorpresa, se quitó también el pantalón, tenía unas tangas brasileras muy sexys, eran rojas y algo transparentes, no pude evitar dirigir mi mirada entre sus piernas, no sé qué expresión tuve pero él sonrió con picardía y comenzó a masajearme de nuevo, me dijo que colocara los brazos a los lados de mi cuerpo y empezó a frotar mi cuello y hombros, como la cama era alta porque tenía doble colchón, quedaba apropiada parael masaje, por momentos, sentía un leve roce de su bulto contra mi brazo, eso me tenía un poco inquieto, cada vez los roces eran más prolongados, recuerdo que en uno de ellos mordí mis labios pues sentí como un corrientaso en todo el cuerpo, seguro él se dio cuenta, porque un momento después, ya me coloco ese bulto bien contra mi brazo y no lo retiro, por el contrario, se movía intencionalmente frotándomelo, note que tenía bastante erecta la verga, a medida que sus manos se acercaban a mi cintura, ya no masajeaban, acariciaban, sin quererlo me estaba excitando, tal vez por eso ya tenía mi verga erecta, de repente sentí que sus dedos se metieron discretamente bajo mi tanga acariciando la parte superior de mis nalgas, de nuevo sentí ese temblor en mi cuerpo, entonces él me pregunto, te gusta?, yo respondí con la voz un poco ahogada, si, se siente rico, en ese momento sentí su bulto pegarse contra mi mano que estaba con la palma hacia arriba, por un segundo tuve la intención de cogérsela, pero me detuve, él se colocó más aceite en las manos, comenzó a frotar mis caderas y parte de mis nalgas, entonces dijo, huuumm, se te van a untar de aceite las tangas, puedo bajarlas un poco?, con voz nerviosa y un poco indeciso respondí, si, si quieres quítalas, él sonrió y dijo, huy si? puedo?, si, quítalas, respondí un tanto nervioso y bastante excitado, era la primera vez que estaba completamente desnudo con él, en ese momento sentí como sus manos frotaban con firmeza mis nalgas, hasta me dio un par de apretoncitos, yo cerré con fuerza mis manos, él lo noto y me pregunto, te excita?, un poco, dije un algo agitado, solo un poco?, dijo él sonriendo, yo calle unos segundo y dije, no, bastante, entonces él me respondió, a mí también, mira como estoy, en ese momento tomo mi mano que estaba junto a su cuerpo y la coloco sobre su verga por encima de la tanguita, me estremecí, la tenía muy dura y era grande, de inmediato me pregunto te gusta?,yo respondí casi que gimiendo, huy, la tienes dura y grande, él dijo, adivina quién me la puso así, yo respondí y porque, entonces me dijo, puedo comentarte algo que pienso desde que te di el primer masaje?, si claro, le dije, tienes un culote y unas piernotas de nena, uuufff me excitan demasiado, de nuevo sentí ese temblor en todo el cuerpo y respondí, huy en serio?, si, tal vez no lo notaste, pero en varias oportunidades me pusiste así como ahora, yo suspire y el comenzó a acariciar mis nalgas de nuevo, volvió a preguntarme, te gusta?, sí, mucho, le dije, entonces me pregunto y lo que tienes en tu mano también te gusta?, suspire profundo y le conteste, sí, mucho? pregunto, yo calle un segundo y apretándosela respondí, sí, mucho, que bueno, dijo sonriendo, entonces sentí como una de sus manos impregnada de aceite se deslizo entre mis nalgas, en ese momento como un acto reflejo, se la apreté con fuerza y al mismo tiempo su verga con mi mano, a partir de ahí, el comenzó a acariciarme las piernas de una forma que me hacía estremecer, me sentía tan raro, tan distinto a lo que normalmente era, como si me estuviera convirtiendo en otra persona, de repente se colocó frente a mi cara y con un movimiento muy sensual se quitó la tanguita, una expresión de asombro se reflejó en mi rostro, frente a mi tenía ese cuerpazo moreno y atlético y esa verga de por lo menos 18 cm, de nuevo comencé a sentir ese temblor en todo mi cuerpo pero más fuerte que antes, él se corrió el prepucio y moviéndola me dijo, te gusta? al querer responder me atragante con mi saliva, al fin dije, huy, la tienes muy grande, él sonrió y pregunto, la quieres nenita?, no supe que responder, solo mordí mis labios sin quitar la mirada de ese miembro viril tan erecto, entonces sin decir nada, tomo mi cabeza con su mano izquierda y coloco mi rostro frente a su verga y casi de inmediato con su verga en la otra mano, la metió en mi boca, sin darme tiempo de nada, comenzó a moverse muy eróticamente y me decía, chúpala bien rico mi nenita, yo nunca había siquiera imaginado mamar una verga, sin embargo en ese momento tenía una y bien grande entrando y saliendo en mi boca, estaba en un estado de total incertidumbre y a la vez una gran excitación, entonces él me dijo muy suavemente, relájate, yo sé que dentro de ti estabas deseando encontrar a alguien como yo para hacer esto, sin duda tienes por dentro una mujer muy sexual que quiere ser satisfecha y yo quiero ser el macho que le dé gusto, me lo permites?, en ese momento tome su verga con mi mano izquierda y sacándola de mi boca le dije, sí, pero hazlo suave, es mi primera vez, el tomo mi rostro entre sus manos y dijo muy tierno, tranquila mi amor, te voy a llevar al cielo y ya no querrás bajarte de él.

sus manos masajeaban suavemente mis hombros y espalda mientras mi boca jugaba con su verga, cada minuto, sentía más placer de hacerlo, algo en mi estaba totalmente diferente a lo normal, la forma en que el me trataba como si fuera su mujercita, estaba surtiendo un efecto fuerte en mí, dicen que todo hombre tiene dentro una parte femenina y yo estaba casi convencido de eso, pues, cada momento con él, me sentía más mujer que hombre, me sentía mimada y consentida con sus caricias y palabras, por más que intente, no pude tragarme toda su verga, le dije, huy, no me cabe toda, él sonrió y muy tierno me dijo, mi amor, yo si se dónde te cabe todita, en ese momento me sentí como creo que se debe sentir una mujer que esta derretida por su macho, no dije nada y seguí chupándosela como si disfrutara de un delicioso manjar, después de unos 15 minutos así, él de nuevo se ubicó a un lado de mi cuerpo, me unto bastante aceite entre las nalgas y volvió a masajearlas muy delicadamente, con voz agitada me dijo, huy mi amor, que culote tan rico tienes, en ese momento tome de nuevo en mi mano su verga que parecía querer estallar y la apreté y solté repetidamente, ahora ya no estaba tan nervioso, disfrutaba plenamente de como él jugaba con mi culo y yo con su verga, me sentía su mujer, su nenita y un deseo muy fuerte de ser suya, sus dedos jugaban entre mis nalgas con el ojito de mi culo, poco a poco fue introduciendo uno de ellos en él, en ese momento apreté con fuerza su verga, el gimió profundo y me dijo, uuufff que piernotas las tuyas mi perrita, ahí hundió todo su dedo en mí, exhale un suspiro fuerte, volví a apretar con fuerza su vergota, cuando metía todo el dedo, se lo apretaba con fuerza y al sacarlo me relajaba, eso lo puso aún más arrecho, me dijo agitado, huy mamita, así me vas a apretar la verga?, si papito, así, le respondí entre gemidos, uuufff que perrita eres, mientras su dedo jugaba en mi culo, su otra mano se deslizaba deliciosamente entre mis muslos acariciando mis huevas, de repente la metió más profundo y cogió mi verga dura, dijo muy excitado, que arrecha estas perrita, ardo en deseos de hacerte mía, entonces me dijo, córrete para el centro de la cama, tomo las dos almohadas y las coloco debajo de mi pelvis, me dio varias palmadas en las nalgas, fue hasta su pantalón y de la billetera saco un condón, rápidamente se lo colocó y le aplico aceite, volvió a lubricarme entre las nalgas y se acostó sobre mí, sentí su cuerpazo musculoso muy pegado al mío, por primera vez, tenía su verga entre mis nalgas haciéndome una deliciosa rusa, sus manos acariciaban mi pecho mientras sus labios y lengua jugueteaban en mi nuca y orejas, sus palabras agitadas me murmuraban al oído, huy mamita, que delicioso cuerpo de putita tienes, que nalgas tan deliciosas, en ese momento me sentía plenamente su mujer, solo quería ser suya y darle todo lo que quisiera, el resto del mundo pareció desaparecer, solo éramos él y yo en esa cama, un macho preparándose a desvirgar el culito de su nena, no sé cuantos minutos pasaron, pero de repente, el tomo su verga con una mano y comenzó a frotar la cabeza entre mis nalgas, la sensación era demasiado deliciosa, era tan suave y dura a la vez, los nervios volvieron a apoderarse de mí, el noto mi temblor y me dijo muy suave al oído, tranquila mi amor, te la voy a meter muy suavecito, solo relájate, quiero que seas una niña buena y te la comas todita, mi respiración se puso más agitada, comencé a sentir la presión de la cabeza de su verga en mi ojito, un ardorcito suave que se iba incrementando, pero estaba en un punto tan alto de excitación, que parecía que él y yo éramos uno solo, muy suave y tierno me decía repetidamente, relájate mi amor, relájate, déjala que entre poco a poco, yo sentía que mi culito se estaba desgarrando, aunque sus movimientos eran muy suaves, esa vergota se abría paso en mi culo cada vez más, de repente un gemido muy fuerte salió de mi garganta, la cabeza de su verga entro totalmente en mi culito, mis manos se crisparon en las cobijas con fuerza, mi respiración se agito bastante, el dolor era fuerte, mi macho acababa de desvirgarme el culo, su verga se sentía enorme entre mis nalgas, una sensación muy extraña e intensa me invadía por completo, mis gemidos fuertes lo excitaban aún más, con mucha suavidad pero con firmeza, su verga se adentraba cada vez más en mi cuerpo, yo trataba de apretársela pero casi no podía, su pecho en mi espalda me producía una sensación muy excitante, sus manos acariciaban mi pecho y me dijo muy suave, que ricas teticas tienes perrita, cuanto más me hundía su verga, mas sentía un deseo como de defecar, pero a la vez, era delicioso tenerla ahí, sus movimientos muy eróticos, eran cada vez más agiles y fuertes, no podía asimilar aun que un hombre me estuviera culeando así, el dolor fue cediendo poco a poco, mientras los movimientos de mi macho eran más rápidos y fuertes, me preguntó, como te sientes mi perrita, le respondí, bien papito, me duele pero se siente rico, él sonrió y dijo, espera un ratico y sabrás lo que es ser una puta bien clavadita, mis gemidos eran cada vez más fuertes, sus envestidas también, sentía su pelvis golpear mis nalgas y su verga abrirse paso en mi culo, no tenía noción del tiempo que había pasado, pero de repente, el abrió mis nalgas con sus manos y de un empujón, hundió toda su verga en mi culito, de mi gargantasalió un fuerte grito que tuve que ahogar en las cobijas, en ese momento comenzó a culearme con más fuerza, con su respiración muy agitada me decía, huy perita, que rica estas, que culo tan voluptuoso y apretado tienes, eres una putita muy rica, yo aferrado a las cobijas solo gemía fuerte, sentía que mi culito se partía en dos, pero aun así, solo deseaba seguir, ser la perrita de ese hombre era lo único que me importaba en ese momento, sus movimientos cada vez más fuertes, aumentaban mi placer, el dolor casi desaparecía, como él dijo, llegaría el momento en que disfrutaría plenamente de su delicioso miembro viril en mi culo y todo ese cuerpazo contra el mío, sus movimientos eran tan sensuales, su piel se sentía espectacular, su lengua y labios jugando con mis orejas y nuca, eran una sensación muy deliciosa, me encantaba que me tratara como su mujer, su perrita, así me sentía por completo, adoraba sentir su gran verga moviéndose dentro de mí ysu pubis golpeando mis nalgotas, uuufff que puta me sentía.

no sé cuánto tiempo había pasado, pero fue más de media hora, desde que su preciosa verga rompió el virguito de mi culo, la verdad, lo único que deseaba en ese momento era ser suya completamente, sentir toda su potencia y su fuerza descargándose en mí, de repente sentí que se retiró y me pidió que me diera vuelta, ahí pude verlo bien, estaba sudoroso, jadeante, separo mis piernas y las llevo a mi pecho, volvió a penetrarme profundamente, sentí de nuevo su delicioso cuerpo sobre el mío mientras me culeaba desaforadamente, su verga estaba muy dura y en el sitio que yo la deseaba, sus fuertes brazos entrelazados con mis muslos, los presionaban contra mi pecho, haciendo que mi culo quedara completamente abierto a merced de su deliciosa verga que entraba y salía por completo, después de un rato así, yo sentí que estaba a punto de llegar, su pelvis masajeaba mi verga produciéndome una sensación deliciosa y muy excitante, cuando se lo dije, él respondió, espérame mi amor quiero venirme al tiempo contigo, sus movimientos se hicieron más rápidos y fuertes, su cuerpo estaba en una total tensión, nuestros gemidos eran más fuertes, de repente, muy agitado me dijo, perra me vengo, uuufff, puuutaaa, en ese momento deje de aguantar la ganas de eyacular y cuando sentí las contracciones de su verga en mi culo, también deje que mi verga explotara, me clavaba tan fuerte como podía y gemía como un toro, los dos estábamos en un éxtasis explosivo total, nuestros cuerpos temblaban muy fuerte, sentí como hundió su verga hasta donde no quedaba nada por fuera, sus brazos soltaron mis piernas y lo abrace con ellas por la cintura, en ese mismo momento, nos abrazamos muy fuerte, muy agitado y tembloroso le dije, huy papito que rico, uuufff mi amor, en ese momento el tomo mi rostro entre sus manos y me beso apasionadamente, mi primera reacción fue separarlo, pero fue mucho más fuerte el placer que sentía con su verga aun adentro de mí, que no pude hacer otra cosa que responder ese beso de la misma forma, duramos varios minutos así, su verga se sentía igual de dura en mi culo, trataba de apretársela, pero me tenía tan abierto que no podía, mis manos temblorosas acariciaban su espalda, sus hombros, me encantaba sentir lo fuerte que era, todo un macho, haciéndome sentir toda una hembra, ya un poco más calmados, mientras me daba besitos en las mejillas, me dijo muy tierno, mi amor, debo decirte algo sin faltar a la verdad, tú has sido el polvo más rico de mi vida, como una nena totalmente seducida, le di un besote muy rico, entonces le dije, de verdad papi?, no lo dices solo por alagarme, el muy serio respondió, te lo juro, nunca sentí una excitación tan fuerte y un deseo tan desenfrenado de culear, tienes un cuerpo muy rico y un culo espectacular, gracias por darme tu virguito, en ese momento volvimos a besarnos, parecíamos un par de novios en su primera vez, luego de darnos una ducha juntos y romancearnos un ratico, él se vistió y se fue, yo me quede desnudo en la cama sintiéndome totalmente mujer, me miraba en el espejo y no era yo al que veía, mi verga estaba pequeñita y mi culo me parecía más parado y redondo, mire mi ojito en el espejo y estaba completamente abierto, con una sensación de relajación muy deliciosa, esa noche lo llame como 3 veces, era casi media noche y no podía dormir, tenía unos deseos impresionantes de estar con él, al punto que lo convencí para que viniera a quedarse con migo, la casi media botella de brandy que quedaba no la tomamos mientras bailábamos en tangas y después volvió a hacerme sentir porque él era mi macho y yo su perrita, esa fue nuestra única vez, pues como una semana después, tuvo que viajar a Cali su ciudad natal y aunque estuvimos en contacto como un mes, luego no volví a saber de él.

después de esa desvirgada tan espectacular, duré como 2 meses sintiéndome mujer, cuando me bañaba y estando en la cama, lo deseaba intensamente, finalmente cuando vi que había perdido contacto con él, tuve que asimilar de nuevo mi estado normal y entonces vino el matrimonio, ahora todo está bien, pero acepto que en ocasiones, siento nostalgia por esos momentos con mi macho rico y cuando estoy arrecho, me asalta un deseo fuerte de repetir esa experiencia, con quién? ....no se aun.


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