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Relatos y Experiencias

Desde mi adolescencia he tenido la curiosidad de tener intimidad con un hombre. Me encantan las mujeres, pero bueno, también me atraen físicamente algunos hombres, ese cierto morbo especial en ver una buena verga.

En el colegio tuve algunos acercamientos clandestinos y rápidos con un par de mis compañeros. Una vez en un pasillo nos sentamos y entre dos de mis amigos y yo nos empezamos a tocar el pene por encima del pantalón.

Hasta hace un par de años esa había Sido mi única experiencia como bisexual. Pero siempre me ha gustado ver porno gay, en especial amateur y leer relatos eróticos gays al igual que disfruto del contenido heterosexual. A medida que fui creciendo me empecé a interesar más por probar con un hombre. Busque por chats y páginas algún contacto pero entre los nervios, la desconfianza y el miedo no concretaba nada. Hasta que por fin por cosas del destino coincidí con un compañero de la universidad.

Lo llamaré Diego. Tiene un par de años menos que yo, me gustó su forma de hablar, teníamos muchos temas en común y sentí que había encontrado lo que estaba buscando, un parcero con el cual intentar probar, experimentar mi lado gay. Él también estaba en esa búsqueda de probar, quería lo mismo que yo. El sexting no se hizo esperar, hablamos de nuestras fantasías y deseos, era la primera vez que lo hacía con un hombre, y despues tomarle fotos a mi verga erecta mientras me pajiaba viendo las fotos del culo y el pene de él era algo muy excitante.

La primera vez que lo ví fue en la cafetería de la universidad estaba en bermudas, sus piernas gruesas, su culo se veía pronunciado, marcado. Se asomaba un bulto interesante, es un poco más bajito que yo, morenito, cuerpo atlético, unos ojos oscuros encantadores. 

Entre los nervios surgió el morbo, nos mirábamos con malicia, yo rozaba mi mano con su pierna y caminando por ahí, en un lugar solitario de la u decidimos besarnos. Un beso firme, labios gruesos, saliva deliciosa. Ambos miramos como estaban reaccionando nuestras entrepiernas. Nos tomamos algo por ahí mientras nos mirábamos con deseo, quería desnudarlo y tener ese culo y esa verga a mi disposición. Lastimosamente cada uno tenía clases después y acordamos vernos pronto.

Cada uno salió para sus clases pendientes, recuerdo que no me podía concentrar, seguía pensando en él, eran como las 3 de la tarde cuando me escribe por WhatsApp que su mamá tenía que salir y que después de las 5 tendría la casa sola todo el resto de día hasta tarde la noche. Yo le dije que no iba a permitir que pasara tanto tiempo solo en esa casa y que con gusto le haría compañía. Él obviamente acepto mi solidaria propuesta. De la clase no atendí nada más jajaja

Nos encontramos en la puerta de la u, tomamos un bus y en 30 minutos estábamos en su casa. Estaba muy nervioso, siempre me gusta estar limpio y bien depilado pero la emoción me hacía pensar en muchas cosas. Él también estaba nervioso, me ofreció algo de tomar y ahí en la sala nos sentamos a ver televisión. Pero nos pudieron más las ganas que los nervios. Diego empezó a besarme, a tocar y yo le correspondía, él se arrodilló frente a mi mientras yo estaba sentado en el sillón y sacó mi verga del pantalón, estaba muy dura, Diego me miró y empezó a lamerla y meterla delicadamente en su boca, claramente era inexperto pero lo estaba haciendo de maravilla, me tenía muy excitado. Me la chupó y con una buena paja me hizo venir a chorros por todo lado. Caímos en cuenta que estábamos en la sala y no podiamos dejar leche por ahí, así que limpiamos entre risas nerviosas y le dije que mejor fuéramos a su habitación.

Era mi turno de experimentar. Estando ambos de pie, lo bese, le quite su camisa, pase mi lengua por su pezones y fui bajando mi boca ir su abdomen hasta llegar a su bermuda. Se la quite y Vi como el bulto de su boxer estaba bien marcado. Lo baje lentamente y su verga saltó frente a mi cara. Estaba bien depilada, olía a hombre, a esa mezcla que todos tenemos de algo de sudor. La tomé en las manos, estaba tan emocionado que no podía dejar de verla. No era algo fuera de lo normal, un tamaño promedio, pero me sentía en la gloria y me tenía el corazón (y mi verga) a mil. Lo empecé a lamer, a sentir su sabor, a dejarme llevar por su aroma, acariciaba sus guevas y sus piernas con mis manos. Sentía como sus piernas empezaban a temblar a medida que iba metiendo su miembro en mi boca. Enloquecí cuando sentí todo su sabor en mi boca, el líquido preseminal inundó mi lengua y sentía que no podía parar de mamarlo. No pensaba en otra cosa, solo  quería meterme eso a la boca lo más que pudiera. Acariciaba sus nalgas y poco a poco me fui acercando a su culo.  Exploré con mis dedos su entrada anal, el estaba un poco nervioso y apretaba sus nalgas un poco decidí dejar de mamarselo y volverlo a besar. Bese su cuello y le pedí que se subiera de rodillas a su cama mientras yo seguía de pie en el suelo, me hice a sus espaldas y seguí besándolo, tocándole, acariciando todo. Él poco a poco se fue poniendo en cuatro, empecé a lamer y morder suavemente sus nalgas, su año rosadito fue invadido poco a poco con mis dedos, untados de mi saliva como había visto en algunos videos. Empece introduciendo uno, estaba duro, estrecho, yo seguí y lo acariciaba y le hacía una suave paja con mi otra mano. Se lo quería meter intenté por varios minutos dilatar su agujero pero él ya estaba muy nervioso y no se dió.

Desistió de la idea y optó por parar la situación. Nos besamos y nos acariciamos un poco más, hasta que cada uno empezó a pajear al otro hasta hacerlo venir. Lastimosamente me quedé con las ganas eternas de probar ese culo. De sentir y ver cómo entraba mi verga en ese agujero. Después de eso casi no seguimos hablando. Hasta el momento ha Sido mi única experiencia gay real. Siempre con la idea de volverla a vivir con alguien más, de volver a sentir ese aroma a pene, ese sabor en mi lengua y de tener un culo a mi disposición en donde meter mi verga.

Gracias por leer este relato. Me gustaría leer sus comentarios, saber su opinión y leerlos.  mi buzón de mensajes siempre está abierto al igual que mi correo: [email protected]

Me gustaría conocer gente joven, relajada y parchada en Soacha o Bogotá. Ojalá (no exclusivamente) al igual que a mí, curiosos, heteros que quieren probar cosas nuevas.  Siempre digo que lo primero es que sea alguien con quien salir, con quién parchar y ya si se da la química y el morbo probar nuevas cosas.


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