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Relatos y Experiencias

Aproximadamente 15 días después de aquella primera vez, siendo viernes, contacté a Gabriel (mi mejor amigo) sobre el medio día y le dije que debíamos vernos para hablar sobre lo sucedido. Yo quería escuchar su versión de los hechos.... así que nos encontramos en un bar a eso de las 6 pm.

Empezamos a beber y mientras bebíamos él me contaba su versión... coincidía perfectamente con lo que Aleja me había contado de su primer encuentro y la conclusión de la conversación fue:

-Mi hermano... definitivamente, su novia es un polvo increíble y delicioso.

Yo por supuesto, al escuchar a mi mejor amigo contarme como se había follado a mi pareja, me puse muy excitado, así que no pude evitarlo y le escribí a Aleja por Whatsapp; ella se encontraba en clase en la universidad: 

-Hola amor. ¿A qué hora sales de la u?

-Mi vida a las 8 pm.

-Apenas salgas... ¿te gustaría portarte mal hoy?

-¿De qué hablas?

-Sabes de que hablo. Nos vemos en mi casa apenas salgas de la u.

Ella salió de la universidad y llegó a mi casa. Al entrar vio a Gabriel en la sala y me miró con cara de "¿es enserio?"

Ella venía vestida con falta y blusa.

Nos sentamos en la sala a hablar un rato mientras tomábamos. Aleja y yo en un sofá y Gabriel en el otro. Nos prendimos y cuando ya estábamos algo tomados Gabriel me preguntó: 

-¿Mi hermano... puedo abusar de su confianza?

-Claro - respondí.

-Lo siento, pero es que tengo muchas ganas de tirar con Alejandra.

 Aleja me miró con cara de sexo... y exclamó: 

-¿Perdón? Es que ustedes creen que soy un objeto sexual, ¿o qué?

-Gabo, ella no quiere... - dije riendo.

-¡No! ¡no! ¡no! tampoco dije que no quisiera, pero… reflexiona.

Los tres nos reímos… Así empezaba nuestra gran complicidad.

En ese momento Aleja se puso de pie y se acercó a Gabriel, se arrodilló y le desabotonó el pantalón... yo por supuesto estaba a mil. Estaba presenciando por primera vez como mi novia, la mujer que amaba, estaba a punto de disfrutar de un excelente sexo frente a mí con mi mejor amigo.

Ella le quitó el pantalón y claramente podía verse que él estaba muy endurecido bajo la ropa interior... yo solo observaba con sorpresa que en efecto su pene parecía bastante grande. Ella le quitó la ropa interior y me miró: 

-Mi vida... ¿estás listo? ¿Se lo puedo chupar?

Yo no sabía que decir... estaba en shock y solo balbuceé: 

-Eh... esa decisión no es mía. Tu eres la que manda en esto.

Al oír eso, ella me lanzó una mirada muy picara, agarró el pene de Gabriel con una mano y se lo llevó a la boca... yo sentía muchos celos, pero también una arrechera indescriptible. Se lo empezó a mamar y yo no sabía qué hacer, solo acerté en empezar a tocarme.

Se lo estuvo mamando un rato hasta que él estaba muy sensible. Ella se puso de pie, él le levantó la falda y haló sus bragas hacia abajo, dejándola al descubierto: 

-Mi vida, alcánzame un condón - dijo ella.

Yo si tenía condones, pero me dio muchísimo morbo y solo dije: 

-Amor, no tengo.

-¿Qué? ¿Y entonces?

-Pues toca así...

-¿Estás seguro?

-Claro amor, igual estamos planificando y Gabriel es de confianza.

Ella hizo cara de incredulidad y sin mediar palabra se acomodó en 4 sobre el sofá. Él se puso de pie y se le acercó poniendo la punta de su miembro entre sus labios vaginales.

Allí estaba yo, viendo como mi mejor amigo estaba a punto de clavar a mi novia sin condón. Por supuesto ya me encontraba a reventar. Un pequeño empujón bastó para que lo introdujera, Aleja gimió suave y el pene de Gabriel se deslizó profundamente... en ese punto yo estaba por venirme así que tuve que parar de tocarme.

Empezó a clavarla duro en esa posición... ella ya gemía fuertemente así que yo me calenté muchísimo, pero noté que la posición en la que estaban debido a la altura del sofá, no era tan cómoda así que les propuse ir a la habitación. Él se la sacó y arrancamos para el cuarto.

Ya en el cuarto ella se acostó en mi cama boca arriba, el por supuesto no perdió tiempo y la montó. La penetró con todas sus fuerzas, ella empezó a gemir fuertemente y a pedirle que lo hiciera más duro. Gabriel solo gemía mientras se lo empujaba más y más... por supuesto yo estaba en éxtasis presenciando esa escena.

En esa posición de misionero estuvieron como 5 minutos hasta que el no aguantaba así que la hizo poner en 4 mirando hacia mí.

Gabriel la penetró con mucha fuerza. Ella lanzó un grito ahogado y empezó la follada con todas las de la ley. Ella en 4, con el culo paradito mirándome a los ojos, Gabriel extremadamente duro empujándoselo hasta el fondo y yo sin poder parar de mirarla, su cara de sexo era increíble. El la agarró del cabello y empezó a clavarla con violencia y entre gemidos: 

-¡Ahhh! ¡Ahhh!... que rico… amor, ¿te gusta ver como me clavan?

-Me encanta – respondí.

-A mi me encanta que me mires… me encanta sentirme deseada… amo esta fantasía tuya, me estoy volviendo adicta a ser tu actriz porno.

Así estuvieron un buen rato, Ale tuvo un orgasmo y enseguida el empezó a tensarse, al sentirlo ella le preguntó:

 -Espera Gabi... ¿te vas a venir?

El asintió y por unos momentos hizo el ademán de sacárselo... Aleja lo detuvo y sin decir palabra, lanzó su mano hacia atrás agarrándolo de la pierna y halándolo para que no lo sacara. Esto fue un momento crítico para mí, pues sin haberlo hablado con antelación, Aleja había tomado la decisión de invitarlo a venirse dentro de ella… lo cual me dio mucho morbo y me vine enseguida.

Gabriel tensó todo su cuerpo y empezó a lanzar gemidos, claramente se estaba viniendo. 

-¡Dale! … eso, no lo saques… hazme tuya, lléname toda.

Quién lo haya experimentado me dará la razón. Ver a tu pareja totalmente clavada y el otro viniéndose adentro es algo muy excitante. Se quedaron así pegados mientras el pene de Gabriel reducía su tamaño. Ella me lanzó un beso diciendo: 

-Mi amor, tu mejor amigo me acaba de hacer suya por completo... siento su semen muy adentro.

Una vez su pene estaba flácido, él se retiró al baño. Aleja se acostó boca arriba abriendo las piernas... su sexo muy rojo, algo inflamado, los labios abiertos y en la comisura inferior se podía vislumbrar un hilo de semen empezando a derramarse... Esa imagen hizo que yo recuperara la potencia enseguida y sin perder tiempo, la monté.

Al penetrarla lo primero que sentí fue que estaba hirviendo por dentro... y claro, muy mojada y llena de semen... yo me sentía poseído. Follamos un buen rato hasta que yo no aguanté más: 

-¿Te vas a venir mi amor? ¿Me vas a terminar de llenar? – dijo ella con agitación.

 Yo gemí y exploté. 

-Eso mi amor… no pares, lléname. Me siento como una puta… ¡Tu puta!

Yo se lo saqué y por supuesto su vagina ya era un desastre… en esas Gabriel ya había regresado del baño y había recuperado su erección al vernos tirar, así que la hizo poner de nuevo en 4, abriendo bien sus piernas puso su pene entre sus labios y se lo empujó con fuerza. El mete-saca sonaba muy húmedo por la cantidad de fluidos involucrados. El sonido del golpe seco de sus testículos contra su clítoris sumado con sus gemidos suaves y su cara de sexo aprentando los ojitos con cada embestida me hizo arrechar de nuevo fuertemente, recuperando la potencia así que me acerqué para que ella me lo mamara mientras Gabriel la penetraba... así estuvimos un buen rato hasta que ambos estallamos, el en su vagina y yo en su boca.

Así terminó nuestro primer encuentro en trío. Luego de eso Gabriel se arregló y se fue. Aleja y yo nos quedamos tumbados en la cama… estábamos exhaustos, pero eso no impidió que pasados unos minutos yo tuviera potencia de nuevo por pensar en todo lo que acababa de presenciar. Tiramos una última vez, nos bañamos y nos fuimos a dormir.

Continuará…


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