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Relatos y Experiencias

Mi historia con el viejo comienza por Messenger; un señor muy sexy me agregó y me escribió: señorita. “Disculpe el atrevimiento de haberla agregado. No le escribo con ningún interés”. Y yo pensé: yo si quisiera que tuviera algún interés en mi. (Porque si lo acepté es porque ya lo había buscado en Facebook y me había parecido muy agradable). Luego me escribió un par de días más y yo me emocionaba cuando recibía sus mensajes... Y me imaginaba el viejo entre mis piernas haciéndome sexo oral, y me masturbaba imaginándolo, pero él no sabía de mis fantasías.  Y un día me invitó a su casa a un café. Yo iba con ropa interior de encaje y muy bien organizada porque quería algo más con él. Entré a su casa y el me preparó el café y me dijo que lo podíamos tomar en la sala o en su habitación. Yo preferí la habitación y me senté en su cama. Luego el se acomodó y me dijo que por qué no me quitaba los zapatos para estar más cerca comoda, luego la blusa, luego el jean, que no iba a pasar nada. Y el continuaba vestido. Yo ya estaba mojada a mares pensando en mi fantasía del sexo oral del viejo. Pero me tomé mi tinto muy despacio mientras veíamos algo en netflix. Terminé mi tinto y me acomodé acostada dándole la espalda y me pidió permiso para tocar mi piel. A lo que accedí. Empezó acariciándome el cuello, el cabello, la espalda, los brazos, y me volteó hacia él tocándome los senos por encima del brasier de encaje. Yo excitadisima y con los pezones parados. Y me quitó el brasier y me empezó a besar los senos como nunca me lo había no hecho. Con ternura pero con experiencia y yo me iba a enloquecer de placer. Luego me besó el abdomen y siguió bajando. Hasta qué pasó su lengua por mi vagina con las tangas puestas. Y yo me acomodaba para permitirle más alcance. Luego me quitó las tangas y me hizo el oral que yo había soñado con el. Yo ya a ese punto me vine de verlo ahí entre mis piernas como lo había imaginado tantas noches. A ese punto el ya no aguantó más y se quitó la ropa. Me volteó de espaldas sobre la cama mientras él buscaba un condón. Regreso besándome las nalgas así boca bajo y siguió haciéndome sexo oral. Hasta que me tenía enloquecida de placer  me penetró. Que sensación tan deliciosa tener ese señor dentro de mi, tan serio, tan caballero y tan mío. Luego me volteó boca arriba y me siguió penetrando hasta que eyaculó y yo continuaba viniéndome y mojándome como nunca antes me había pasado con hombres jóvenes. Terminamos. Nos bañamos  me llevó a mi casa. Quedamos pendientes para otro encuentro. 


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