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Relatos y Experiencias

Me animo a escribir esta experiencia porque fue extraña y porque siento que tengo que contársela a alguien...

Ella era una ingeniera, de un lugar donde habia hecho un contrato por algunos meses, que me gustaba mucho y no hacía esfuerzo por ocultarlo. Trigueña, cabello castaño, ojos café 1.70, como de 35 años, un cuerpo proporcionado, muy sexy. usaba jeans apretados que le dejaban ver una cintura y unas nalgotas que me desconcentraban siempre, en el trabajo de campo era imposible no notar que iba adelante con su casco, su chaleco y esos jeans que me ponian mal... ella lo disfrutaba, devolvía sonrisas pícaras, cuando tomábamos café se hacía la desentendida y esperaba a que todos salieran para pasar por mi lado y rozarme la mano cuando dejaba la taza en el mostrador. 

¡Era una coqueta! y lo peor es que todos sabían que disfrutaba coquetear con los nuevos...

Bueno, yo de nuevo no tengo mucho. Me separé hace tres años, mi esposa y yo no pudimos seguir juntos y decidimos dejarnos. Supuestamente estábamos bien, pero de eso tan bueno no dan tanto... después me di cuenta que otro la "atendía" mientras que yo viajaba. Nunca me molestó eso, peeeero, como dice la canción: "sorpresas te da la vida" (ese es otro cuento que despues relataré).

Soy alto, blanco, con barba, cabello corto, ojos café, con 42 años y no sabía que era lo que le gustaba a Andrea (así se llamaba la ingeniera) pero que quería algo, lo quería. Una noche tuvimos que trabajar para entregar un adelanto de un proyecto, en la oficina estabamos cuatro personas, cuando llegó la hora de comprar la comida, mi compañero y una compañera de ella salieron a traer algo de comer, yo estaba arrecho, y se me notaba por encima del pantalon, bajé hasta el baño grande del primer piso a orinar, y mientras esperaba (porque con el pene erecto no podía) sentí que me abrazaron por detrás y me lo cogieron fuerte... Era ella, Andrea. 

Me había seguido sigilosa y esperó a que estuviera desconcentrado para hacerse detrás y cogerme a mansalva. Coqueta, se reía y empezaba a mover la mano hacia arriba y hacia abajo, yo estaba muuuuuy excitado y no podría controlarme. Ella bajó su tronco y empezó a mamarmela de tal manera que no podía aguantarme las ganas y solté un gemido. Qué forma la de chupar de esa vieja. No podía creerlo, pero lo gozaba. Uffff Andrea. Lamía el glande suavemente, luego se metia centímetro a centímetro la verga a la boca y luego se atragantaba delicioso para empujarla toda, volvía a la cabeza y empezaba a presionar suavemente con los labios, subía, bajaba, empezaba otra vez, lamía las bolas... que mamada tan deliciosa, como para venirse.

"Siempre me gustaste" me dijo, mientras mamaba con fuerza mi verga, "te miraba en las reuniones y en las visitas, con esa cara de serio que haces" me tenía muy arrecho y empecé a halarle duro el cabello para que se la tragara toda, con la otra mano le manoseaba las tetas por encima de la camisa, y luego le meti la mano y empecé a sobarselas sacandolas del brassier. Andrea gemía más y me daba susto que los vigilantes del edificio llegaran, así que la levanté y le dije que nos arreglaramos, que podía comermela en mi casa porque ya vivía solo, que la llevaba esa noche y arreglábamos. 

Nos organizamos la ropa y, cuando salíamos de los baños, nos encontraron los compañeros con la comida. Nos preguntaron por qué veniamos a esos baños y les dijimos que para desperezanos y movernos... y sí que nos estábamos moviendo. jajajajaja.

Comimos, nos reímos, me dí cuenta que a mi compañero le gustaba la compañera con la que había ido por la comida, y que por eso no pidió domicilio, tan pendejo yo. algo había pasado en ese carro, y él sabía que algo había pasado en los baños. Pero, nada es perfecto, el computador en el que había guardado la información se dañó y tuvimos que hacer maromas para entregar el proyecto a tiempo despues de la 8 am, sin ir a la casa y sin comerme a Andrea, por supuesto.

El proyecto no siguió y mi contrato se acabó, así que adiós Andreita. No volví a verla y no le había pedido el telefóno, ¡qué hueva! con lo rico que lo mamaba y con ese culazo que tenía... perdí la oportunidad de un polvazo monumental... bueno, eso pensaba hasta que...

Un dia metido en la guía cereza, encontre unas fotos que me pusieron a pensar... una mujer de 37 años, profesional, cabello castaño, ojos café, y su esposo, un man velludo, 38 años, con algo de barriga, piernón, barbado, publicaron que les gustaria invitar a un tercero a su cama... a mí siempre me han llamado la atención los tríos, eso era lo que le molestaba a mi mujer, me gustaba hacer tríos y morbosearme al man que quisiera comérsela, al principio los manes se ponian serios, pero luego iban soltando hasta que eran capaces de probar verga... pero a mi ex le molestaba mi morbo y me decía que yo era muuuuy sucio (pobre, no sabe que hay cosas mas fuertes y deliciosas) (y dale con mi ex, dificil de olvidar esa mujer).

En fin, yo acababa de abrir este perfil y decidí probar suerte, les envié un saludo, me presenté, les dije que me interesaban, y que me gustaría tener un encuentro. Ellos (ahora no se quien fue) me devolvieron el saludo y me dijeron que les encantaría, que charlamos un poco mas por el chat guiacereza.com y que vieramos como se iban dando las cosas...

Pues vi las fotos un poco atrevidas de ellos, Ella mamando (con una máscara) cabalgando y bocarriba) y su marido (con máscara tambien, aunque con su barba arreglada) dandole lengua, besandole el pecho... deliciosos ambos.

Yo les envié algunas fotos mías, una que tenía con mi mujer que no dejaba ver la cara, y una con una amiguita que le gusta follar mucho; me dijeron que les gustaron, sobre todo la mujer me hacía enfasis en que queria mamarme la verga, y eso me excitó.

Les pregunté por sus preferencias, por sus gustos, y me mostraron arneses, fustas, máscaras, ropa interior de cuero y lencería, que les quedaba bien a ambos, les juro que me hacían excitar de solo imaginar lo que podríamos hacer juntos, además la cama que tenían era cómoda y deliciosa y provocaba follar a cada rato.

Un día, Ella me dijo que si conversabamos por whatsapp, que me daba su numero y que podriamos charlar los tres, que ella estaba con su marido. Le pasé mi número y ¡oh sorpresa! me llego un mensaje que tenia de remitente la foto de... "ANDREA", Andreita, si señores, la ingeniera que mamaba delicioso y que me puso en jaque un día en la oficina. 

Yo no sabia que hacer, y fue cuando le dije "¿no te acuerdas de mi?" de la oficina de proyectos... se quedó callada y no me contestaba. Entonces pensé que la había embarrado, le dije que lo sentia que la había confundido, pero ella me contestó "sí, claro, ¿como estas?" yo seguí como si nada y le dije que llevaba como dos años sin verla, le pregunte por su familia, y me contó del esposo, que llevaban cinco años y que siempre hacia falta mi presencia en la empresa.

Yo me extrañé por lo que dijo, ya saben solo era contratista, y a los contratistas nadie los extraña (jajajaja) y empecé a pensar que algo raro pasaba. le pregunté por su marido y me dijo que había salido al gimnasio, que si no quería charlar solo con ella. Yo seguí, pero andaba pensando que tal vez no era Andrea, sino otra que quería hacerse pasar por ella y así engañarme, por lo que le propuse que nos vieramos para tomar café y recordar viejos tiempos. Ella se puso reacia y cambió el tema diciendome que estaba usando unos cacheteros negros, y andaba sin brasier, eso me excitó mucho y me hizo distraer al punto de tener una erección. Así distraido, olvidé que pude haberla probado de verdad porque había algo que siempre recordaba: un lunar en las tetas. 

Dejé de charlar porque me había dado desconfianza y porque no sabía si el marido me iba a dar en la jeta por andar de coqueto a sus espaldas, hasta que a los tres meses me llegó un correo a mi buzón de guiacereza y un mensaje a mi whatsapp. Y decía lo mismo: "ingrato, ¿ya no quieres vernos?" y me timbré porque me había olvidado de ellos, y me acordé que tenía como tres meses sin culear... mucho tiempo para un separado, y me lancé al ruedo otra vez. pero, recordando que quería pedirle una foto de las tetas a "Andrea".

Y me la enviaron, y tenía el lunar, y me timbré... ¿Cómo iba ella a olvidar la mamada en el baño de la empresa? ¿Cómo iba a olvidar que nos quedamos con el polvo atorado? ¿Por qué me decía que me recordaba si en verdad no lo hacía? ¿Sería por arrechera de ella, o porque el man quería verla como yo a mi mujer? ¡Qué mujer mas rara! Pero polvo es polvo y les dije que tenía muchas ganas... y ellos también

Una tarde estaba charlando con "Andrea" y me dijo que le excitaba mucho mamar, sobre todo en lugares públicos, yo le dije que si no se acordaba como nos habíamos hecho cercanos, me dijo que más o menos, que le refrescara la memoria... Empecé a contarle como me había seguido esa noche hasta los baños del primer piso, y como me había sorprendido por detrás y como me la había mamado... y ella me dijo que le había encantado la forma en que le habia quitado la falda, las medias y como le había excitado... Yo me timbré de una, y le dije que si recordaba bien, y me dijo que claro, que yo la había puesto a mamar, que le había bajado la falta con medias y todo y que la habia clavado en un cubículo, y que había sido de afán.

Me emputé conmigo mismo, por hueva y calentón, quien sabe con quien me estaba metiendo que usaba las fotos de Andrea, y aun más videos intimos con su marido, para joderme la vida, seguramente era mi ex, qué mierda, todavía me jode la vida.

Pero al rato me hicieron video llamada, y, ¡sorpresa!, eran Andrea y William (el marido gordito) ella me reconoció, me preguntó por mi vida, dijo que nos habíamos perdido y cosas así, el marido se puso rojo (de la piedra) y morboseamos un rato, hasta que quedamos de vernos al otro día. Como era sábado nadie iba a molestar y tendriamos tiempo.

Ese sábado me alisté, me arreglé la barba, me recorté el vello (por si las moscas) compré un postre y algo de tomar, me vestí cómodo y me fui para el apartamento de ellos (que estaba lejos, por cierto). Llegué, me anuncié, me hicieron subir, toqué la puerta, y, cuando abrieron la puerta, me llevé la mayor sorpresa que hubiera podido pensar... Abrió WILLIAM, ¡Desnudo! (bueno, con una tanga) y seguí a la sala.

Él, cerró la puerta, entro tras de mí, me recibió los obsequios, me dio las gracias con un beso -que me dejó frio- y se sentó en el sofá junto a mí.

-"Te tengo dos noticias, una buena y una mala" sonrió pícaro "¿Cuál quieres primero?"

"¿Qué fue lo que pasó?, todo está muy raro" le dije yo.

"Pues que te tengo dos noticias, pero debes decidir cuál quieres primero" repitió él.

"Andrea no está, ¿Cierto?" dije con algo de mal genio, "mejor me voy".

"Esa es la mala" dijo William Coqueto y acercándose más a mí "Llevaron a la abuela al hospital y ella se fue", y continuó: "me dijo que te avisara, y bueno, te estoy avisando" 

"Ustedes han estado jugando conmigo todo este tiempo, ¿Verdad?" le dije, con ganas de zamparle un golpe porque me estaba dando rabia. 

"La buena noticia, es que estamos solos y me puedes aprovechar a mí" me soltó de una el man. Y no les miento, me hizo arrechar tanto verlo así, insinuándoseme, que me puso a pensar.

"Y, ¿qué propone?" le dije mirándolo con desprecio "yo vine porque quería que su mujer me lo mamara otra vez, como en la empresa". El tipo abrió los ojos y me miro fijamente. "¡Ahhh! ¿no sabía?" hablé duro con rabia, "ustedes me mintieron, y yo caí como una güeva" grité ahora sí con ganas de salir de una de ahí.

"Espérate, déjame explicarte" me dijo el man sin darse cuenta que yo ya iba a abrir la puerta. 

"No, nada. no hay nada para explicar" le dije y cuando iba a abrir la puerta el man me tomó por la cintura por detrás y rodeando con sus brazos mis nalgas y con la cara a un lado de mis cintura. Me pidió que no me fuera y que lo perdonara, que él se había inventado pedazos de la charla diciendo que era su esposa, solo porque quería que estuviera con ellos, bueno con él. Que no sabia que decirme cuando hablamos del cuento del baño, por eso se inventó de afan eso de la falda y las medias veladas -obvio era mentira, le faltó imaginación- y no sabía como disimular la cara roja cuando empezamos a charlar por la video llamada -para no embarrarla más- 

Me dijo que Andrea le había pedido que pospusiéramos el encuentro para cuando las cosas estuvieran mejor y que él había pensado que no quería dejar de verme. Así que se atrevió a quedarse callado y dejar que llegara, y que ahí estábamos, yo de pie con la manija de la puerta, engañado y él agachado, casi desnudo -en tanga- y suplicando.

Como se me había puesto dura la verga de la rabia que tenía, el man aprovechó y empezo a sobármela por encima del jean. Se me puso mas dura y el man la sacó muy hábil (parecía que Andrea le había enseñado como) y me la mamo como ella lo había hecho en el baño... parecía que habían aprendido a mamar juntos, lo hacían igual, y me dejaba verle ese culo peludo y delicioso que tenía, el man iba al gimnasio y jugaba fútbol, y uffff si que le rendía, tenía unas piernas deliciosas y unas nalgas firmes y peludas que me hacian olvidar las de andrea -por momentos-.

¡Qué forma la de mamar de William! en un momento resultamos en el sofa, yo sentado y sin pantalones y el en cuatro y mostrandome su tanga. Se notaba que les encantaba mamar a ambos y que dedicaban tiempo, empezaba suavemente con el glande, iba tragándose la verga hasta la base, no podia más y volvía a sacarla, succionaba y lamía delicioso el glande y empezaba a mover la cabeza ritmicamente, hasta que paraba, lamía las huevas y volvía a repetir, casi que me hacia venir el man...

Le empecé a acariciar el pecho, la espalda, le di nalgadas y le dije que me iba a cobrar el engaño, que eso no se iba a quedar así, él movía la cabeza en aprobación, mientras seguía mamando y gemía suavecito con cada nalgada, cada pellizco de las tetillas, cada cachetada suave que le daba, y contorneaba el culo como pidiendo verga. Duro le iba a dar, por mentiroso, por convencido, por impostor...

Me quité el resto de ropa y lo llevé a la alcoba, a la cama de ellos, le dije que me lo iba a culear en la cama de su mujer, y me dijo que le encantaba la idea, que siempre había querido probar mi verga, porque andrea le habia dicho la noche anterior que la tenía rica. Y como juntos son golosos, el no queria quedarse atrás. 

Le quité la tanga y le empecé a morder las tetillas, a lamer las axilas, lo acoste y le lamí los pies, olia delicioso ese hombre. Luego le mordí suavemente las piernas gruesas hasta llegar a su entrepierna y quedarme jugando con la mano, le acaricié las bolas, la verga y con un dedo le hundí suavemente su culito, para tantear la cosa. Ya me habia comido un par de operarios y un ingeniero practicante (pero estaban nerviosos y la cosa fue buena pero no tan rica como esta vez) William tenía práctica, y eso cambiaba las cosas, se movía, jadeaba, gemía, me parecía que podía culearme a Andrea culeándomelo a él, y no me equivoqué el man casi que culeaba como su mujer.

Me dijo que le chupara el culo, y, pues, sin asco, empecé a chuparle ese culo peludo, que se abría cada vez que le pasaba la lengua, luego le fui metiendo la lengua y un dedo, para saber si estaba dilatando. Él se hizo emcima mío y empezó a mamarme la verga sin piedad hasta hacerme arquear del placer y yo seguía en lo mío, hasta que le metí dos dedos y me pidió que lo clavara.

Lo puse bocarriba, le abrí bien las piernas, me puse el condón y un poco de lubricante -estaban en el nochero, lo tenía todo calculado- y empecé a metersela, se sentía estrecho, calientico, el man de repente me besó, me dijo que con besos le entraba más fácil, le fui abriendo el culo con mi verga, hasta que senti que había diliatado un poco más y le entró toda. Hasta la base. Hasta las huevas. Empecé a empujar suavemente mientras me robaba besos con lengua -que me empezaron a gustar más- y sentía su culo palpitar en mi verga. lo fui empujando hasta que le daba un poco mas duro y empezó a gemir con cada empujón.

¡Como culeas de rico William! le decía al oído mientras lo seguía clavando, lo besaba, le chupaba las tetillas y el cuello y lo nalgueaba... cuando me cansé, le pedí que se hiciera en cuatro, le puse mas lubricante, le di un par de nalgadas duras -le marqué las palmadas y le quedaron rojas- y empecé a clavarlo en cuatro, con rabia, con furia porque me había cañado, le di tan duro que ni ganas de venirme tuve y el man se contorneaba, se movía, me pedía mas verga y yo le daba sin oírlo. Tanto fue así que resultó encima mío cabalgándome de espaldas y yo bocarriba en la cama, le arañé la espalda, seguí dándole nalgadas por mentiroso y me decía que era delicioso.

Luego se giró y exhausto, empezo a venirse a chorros en mi pecho hasta que paró de cabalgarme y se recostó encima mío, "¡qué polvazo!, ¡qué culeada! uffff me hacia falta" dijo mientras me besaba otra vez y se recostaba en mi pecho. pero yo seguia tieso. Lo moví para que sintiera mi incomodidad y mi arrechera, se sacó la verga lentamente, me quitó el condón y me dijo que fuéramos a la ducha. Empezó a mamarmela otra vez hasta que no me aguante y me vine en la cara, la barba y el pecho, llevaba tres meses sin culear y este man con pinta de oso me había deslechado mas rico que las viejas que me culeaba.

Me paré, el man me besó, yo cerré los ojos y me dejé llevar. Abrió la ducha, nos bañamos largo rato, me secó, salimos, comimos torta con vino y me dijo que quería dormir conmigo en su cama.

Estuve tentado a castigarlo por mentiroso, pero podría aprovechar ese culito otra vez más tarde.

Dormí sabroso, llevaba dos años sin dormir con alguien en la misma cama toda la noche. y al otro día...

Lo del otro día prometo contárselos después, William me gustó, aunque me engañara, y yo quería repetir...


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