¿Dudas sobre tu compra?
 01 8000 423 503

Relatos y Experiencias

hay circunstancias que uno jamás pensaría que pudieran pasar, pero nuestra vida tiene un camino y es por ese justamente que todos debemos seguir.

tengo una hermosa ahijada de 19 años, Valeria, como toda chica de su edad, es alegre y siempre llena de expectativas, para no dar tanto rodeo, hace un par de meses durante una fiesta que se dio en casa de ella, como era normal, bebimos y bailamos muy alegremente, ella siempre ha sido muy cariñosa y juguetona conmigo, lo que me encanta pues es muy hermosa.

esa noche a eso de la 1 de la mañana, se acabó el licor y me ofrecí a traerlo de una licorera que estaba en el barrio contiguo, cuando ya iba saliendo en mi vehículo, ella me alcanzo, y sin decir nada se subió, colocamos música y nos dirigimos sin prisa al lugar, ella estaba algo tomada pero lúcida, se movía muy alegre al ritmo de la canción que sonaba, al llegar a la licorera habían algunas personas allí al parecer discutiendo con el propietario, decidimos esperar un poco a que se fueran, entonces ella se recostó contra mí y me abrazó muy tiernamente, hacia bastante frio afuera así que el abrazo nos dio calorcito, una de sus manos acariciaba mi cintura por encima de la camisa, aunque la sensación era muy agradable, no cruzaba por mi mente ningún pensamiento raro, un par de minutos después, ella se acercó aún más a mí, yo me corrí tanto como pude contra la puerta del carro para darle más espacio y quedara más cómoda, entonces la abrace pues me dijo que tenía frio, con mucha ternura, le di varios besitos en la frente, ella a su vez hacia lo mismo en mi pecho, pues mi camisa tenía un par de botones sin abrochar, de repente le dio por jugar y hacerme cosquillas, yo respondí de igual forma, como una gata, se montó sobre mis piernas quedando de frente a mí, haciendo maniobras logró reclinar un poco el asiento y continuó haciéndome cosquillas por todo el torso, durante los forcejeos, su cuerpo se deslizó hacia mí y en un momento ella estaba sentada sobre mi verga, trate de correrla hacia mis muslos, pero por sus movimientos en el juego volvía a regresar a ese punto, tras un par de minutos en ese jueguito, mi condición de hombre no pudo frenar el hecho de tener una fuerte erección, sé que ella lo notó, pero no dijo nada, parecía disfrutar sentir el bulto de mi verga dura justo en su vagina, ya que la falda que usaba esa amplia y no ofrecía ningún obstáculo, yo me sentía excitado pero a la vez muy incómodo, pues de ninguna manera deseaba algo sexual con ella, por fortuna, las personas que discutían frente a la pequeña ventana de atención de la cigarrería se fueron, entonces el juego terminó y bajea comprar el licor.

el resto de madrugada transcurrió muy normal en la fiesta, a eso de las 4, ya todos se habían ido y en casa nos disponíamos a dormir, pues yo estaba un poco tomado para conducir y me quede en la habitación de huéspedes que estaba ubicada en el primer piso.

a pesar de que mi comadre me dio un par de cobijas, el frio era intenso a esa hora y la verdad nunca pude dormir con ropa, siempre en bóxer, habrían transcurrido unos 30 minutos cuando de repente se abrió la puerta de mi habitación, allí apareció Valeria, su pijama era un shortcito y una blusita, me sorprendió mucho que ella estuviera allí, estaba temblando y me dijo, padrino tengo mucho frio y mis papás se acostaron mal y no dejaron campo para meterme con ellos, entonces sin decir nada más, se metió bajo mis cobijas y temblorosa me abrazó con fuerza, pronto nuestros cuerpos cogieron calor, resultaba muy agradable estar así, yo estaba acostado bocarriba y ella de lado muy pegadita a mí al lado derecho de mi cuerpo, de repente, ella colocó su pierna derecha sobre mis muslos, el tacto de su piel de seda me hizo estremecer, ella solo sonrió y con su mejilla sobre mi pecho me abrazó más fuerte, por momentos movía su pierna frotándola contra las mías, otra vez esa sensación de excitación me invadía, trataba por todos los medios de evitarlo pensando en otras cosas, pero el tacto de su piel y sus pequeños senos sin brasier eran demasiado sensuales, por momentos, su mano derecha acariciaba mi torso haciendo que me pusiera aun más inquieto, deseaba decirle que ya se fuera a su habitación, pero no encontraba la forma de hacerlo sin herir su susceptibilidad, total, lo inevitable sucedió, de nuevo tuve una fuerte erección, no podía movermea otra posición pues me tenia abrazado muy fuerte, la situación era tremendamente incómoda para mí, pero el momento mas difícil fue cuando ella subió intempestivamente su pierna y quedó justo sobre el bulto de mi verga erecta, yo quedé como petrificado, ella también se quedo muy quieta, fueron unos segundos de mucha tensión, en ese momento, ella muy tierna, comenzó a darme pequeños besitos en el pecho, la abrace con firmeza, entonces de repente como una explosión ella me dijo, relájate padrino, comenzó a hacerme cosquillas y un minuto después estaba sentada sobre mis muslos, sus cosquillas hacían que me retorciera y también se las hice a ella, tenía el presentimiento de que todo eso ibaterminar en algo que no debía ser, el juego continuaba y ella se inclino sobre mí para soplar en mi cuello haciendo vibrar sus labios, es algo que yo le hacía cuando apenas era una niña, sus cosquillas hicieron que me moviera con fuerza y encogí un poco mis piernas, eso provocó que su cuerpo se deslizara y de nuevo como en el carro, su vagina quedó sobre mi verga dura, solo que esta ve estábamos casi desnudos, en ese momento, los dos quedamos quietos por unos segundos, entonces los soplidos en mi cuello se transformaron en tímidos besos, mi cuerpo y mis sentidos se desbordaron, el parentesco con ella desapareció de mi conciencia y tomándola por las caderas, la moví violentamente frotando su vagina contra mi verga, ella se quedó sorprendida por unos segundos pero reaccionó y me beso apasionadamente, ahora sus caderas se movían con fuerza sobre mi verga que parecía querer estallar de la excitación tan intensa, metí mis manos por debajo de su short y pude notar que tenia puesto un diminuto hilo, acaricié y apreté con firmeza sus deliciosas nalgas, entonces ella se incorporo y se quito la blusita, ante mi quedaron sus pequeñas teticas de pezones rosados y erectos, sin darle tregua, la tome por la espalda y la traje hacia mí, comencé a chupar sus ricas tetas, era maravilloso, sus gemidos me excitaban aun mas, estaba como poseído chupando sus increíbles pezones, entonces le dije, quítate el short, ella vaciló unos segundos y de un salto se acostó bocarriba junto a mí y se desnudo completamente, entonces le dije, ven, siéntate en mi cara, ella me miro sorprendida y dijo, huy padrino, ven hazlo, le dije, no podía creer lo que veía, entre sus piernas una hermosa vagina muy bien rasurada y dirigiéndose muy coquetamente hacia mi rostro, ella muy erótica, paso varias veces su linda cosita sobre mi boca pero sin tocarla, quería que sintiera su aroma y ese calorcito tan delicioso, yo alucinaba de placer, estaba completamente fuera de toda razón, en un momento que ella se movía hacia abajo, no aguante mas y sacando cuanto pude mi lengua, la metí entre sus labios vaginales, estaba muy mojada y mi lengua se empapó con el fruto de su placer, en ese momento ella comenzó una frenética faena de sexo oral sobre mi cara, eso era sencillamente divino, mi lengua y mi boca se pegaron a su sexo como una ventosa, quedándome por momentos sin respiración, entonces ella se inclinó hacia atrás y apoyando una de sus manos en mi cadera, llevo la otra bajo el bóxer y sujetando mi verga con fuerza, comenzó a masturbarme, pasaron pocos minutos cuando de repente, ella se coloco sobre mí en posición de 69 y su boca se apodero de mi verga dándome un placer que enloqueció mis sentidos, durante un buen rato, disfrutamos del más intenso sexo oral de nuestras vidas, entonces ella de un halón me quitó el bóxer y sin mediar palabra, se sentó en mi verga y en unos segundos esta desapareció dentro de su fantástica vagina, aunque ya no era virgen, si estaba bien apretadita, caliente y muy mojada, sus gemidos profundos y algo reprimidos, hacían que mi experiencia sexual con ella fuera muy diferente a todas las demás, se veía divina cabalgando sobre mi verga, no aguanté mucho tiempo en esa pose y tuve que acostarla bocarriba para quedar entre sus piernas y darle como yo deseaba, llevé sus rodillas contra su pecho y la follé tan duro y profundo como pude y se merecía, ella respondía perfectamente a mis requerimientos y la compaginación de pareja no podía ser mejor, quería hacer con ella todas las poses imaginables, su vagina estrecha y muy húmeda me producía unas sensaciones alucinantes, todo fue tan intenso que transcurrió algo más de media hora y ella tuvo un violento orgasmo, yo me sentía aun lejos de terminar, así que baje mi ritmo y comencé a besarla y acariciarla mientras la penetraba suavemente, Valeria temblaba en mis brazos, yo buscaba con cada movimiento que ella sintiera mi verga lo más delicioso posible, estar entre sus piernas penetrándola era algo imposible de describir, los minutos fueron pasando y ella se recupero rápidamente, la tome en cuatro y de nuevo la folle fuerte, me excitaba demasiado ver como entraba y salía mi verga en esa estrecha y deliciosa vagina, me invadía una ansiedad inmensa por poseerla mas y mas, comenzamos a hacerlo en diferentes poses, siempre tratando de sacar el mayor placer a cada una de ellas, después de un buen rato de follar increíblemente rico, tuvimos un explosivo orgasmo casi simultaneo, ella se vino primero y un minuto después yo, mi semen bañó su maravillosa vagina y con mi verga los esparcí entre sus piernas hasta dejar su vulvabien mojadita, lleno de lujuria, posé mi cara entre sus piernas y chupe su voluptuoso sexo hasta dejarla completamente limpia, esto la excitó mucho, seguro nunca otro hombre le hizo eso.

aunque después de esa deliciosa faena sexual queríamos seguir, preferimos dejarlo así, ella regresó a su cuarto y yo me quede extasiado recordando cada segundo de esa alucinante experiencia, aunque no hemos vuelto a tener sexo, nuestras miradas dicen muchas cosas cuando nos encontramos, ansío volver a tenerla, pero en un sitio más apropiado y con más tiempo para disfrutar de nuestros cuerpos y dejar que nuestros sentidos se desquicien para perdernos en el infinito mundo del placer sexual.


¿Dudas sobre tu compra?
 01 8000 423 503

Ingresa a tu cuenta

¿No tienes una cuenta? Crea una AQUÍ