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Relatos y Experiencias

Todos tenemos muchas fantasias pero la mejor es la que uno tiene con alguien que uno quiere. Siempre me ha gustado hablarle a mis parejas, pienso que el estímulo mayor esta en la cabeza y funciona tanto para nosotros como para ellas. 

A pesar que he tenido un par de experiencias de tríos HMH, siempre he sido él invitado y aunque es rico, he quedado con las ganas de que el invitado sea otra o otro. 

Normalmente le hablo a mi esposa cuando hacemos el amor. Mientras se lo estoy metiendo le digo que si le gustan grandes, que si le gusta tenerlo todo adentro, sentirlo grande adentro, me pone muy caliente verla exitada. 

Ella se exita y se humedece, la siento y le digo que me la aprete, que quiero que sentir la mojada. Me encanta sentirla y hacérselo suavemente, sacarlo del todo y volverselo a meter hasta el Fondo. 

Un día empeze a decirle que se imaginara que : mientras yo me masturbaba habia alguien más que la tocaba y la ponía caliente.  Sentía como su vagina se mojaba y yo mientras se lo sacaba suave y se lo metía de nuevo hasta el fondo, podía sentir que en el fondo no le disgustaba la idea a pesar de ser una mujer con una moral y unos principios bien definidos. 

Un día le dije que fuéramos a un motel, que había conseguido a una persona para hacerle un masaje erótico, le mostré un par de fotos y no le disgusto. Me pregunto si yo si sería capaz y le dije que si, que era un juego y que además era un total extraño, que finalmente era solo un masaje erótico.

Descripciones nuestras: 

Mi esposa es una mujer alta y a mi me encanta, tiene unas tetas grandes paradas y un pezón rozado del tamaño perfecto, tiene una buena cintura y una nalga grande. Tiene una vagina cerrada, depilada y un clitoris en la justa medida. Es una mujer que en cualquier lado llama la atención.

Es una buena mujer con buenos sentimientos y eso me gusta. Somos amigos. Desde que la conozco me me pone a mil!! 

Yo, soy un tipo normal; alto y con un cuerpo bien tenido sin llegar a ningún extremo. Tengo un pene normal y nunca me ha dejado mal parado. 

Normalmente siempre me e considerado un buen amante, de besos ricos, me gusta satisfacer lo mejor posible a mi pareja. El límite lo pone es mi pareja, me encanta simplemente hacerle de todo, no soy de los tipos que les da asco o que dejan de hacer cosas por prejuicios.  Morboso pero cariñoso. 

Los dos limpios y de buen nivel. 

Dicho lo anterior, ese sábado nos fuimos para un motel en Medellín, habíamos tomado ron toda la tarde; había además comprado dos máscaras que nos tapaban la parte superior de la cara. 

Cuando llegamos al motel, pusimos música y bailamos, empece a tocarla de a poco, me encantaba como se veía con el vestidito que llevaba esa noche, la empelote y sus grandes tetas se veían hermosas, le empezar a meter la cabeza suave y ha sentirle esa vagina como se mojaba, hace mucho no la sentia tan mojada, la puse en varias posiciones: la paraba mirando al muro y le abría con mis dedos su vagina, se lo metía suave y sentía como estaba, le decía : ahora viene el invitado y el freno solo lo pones tú... Hacía que se tocará y se calentaba mas, lo podía sentir, estábamos en un éxtasis total. De pronto sonó el timbre, creo que los dos estábamos súper calientes y a la vez asustados, que experiencia tan excitante. Cuando llegó él masajista algo pasó, hubo un ah en nuestra cabeza. El famoso negro latino no media 1.60 Mt y como les dije anteriormente nosotros somos altos; además que su descripción nada tenía que ver. 

De todas maneras aunque los dos pensamos lo mismo, continuamos... Él masajista se metió al baño y salió sin nada, mi esposa estaba acostada boca abajo y yo sentado en el sillón, empezo a tocarla y a pesar que no era la persona que nos imaginamos había una tensión exitante. 

En un momento la voltio boca arriba, le tocaba sus tetas y ella se veía muy tranquila;  sumisa yo solo miraba. En un momento él le preguntó si le podía quitar sus tangas; en ese momento pensé que iba a decir que no pero para mí sorpresa le dijo que si, uuuy !! pensé, esta mujer mía me salió bien atrevida. Se las bajo y la empezó a tocar suavemente pero fue extraño porque los dos nos mirámos , el chico no nos conectaba.

Total, le dije: hermano mejor paramos. El paro inmediatamente, pienso que ya había sentido nuestra energía, se vistió, le pagué y se fue. Mi esposa y yo nos quedamos solos, seguimos haciendo el amor pero no con la calentura del principio ni las expectativas. 

La verdad yo quedé con un poco de rabia porque el hombre no dio la altura y hasta le pague. Pensaba: que huevón tan de Buenas, encima de que puede tocar a mi mujer que esta bien buena, le tengo que pagar. 

Pero bueno... Vendran nuevas aventuras. 


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