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Relatos y Experiencias

Se arruncho colocando una de sus manos sobre mis piernas por encima de las cobijas y su carita sobre mi estómago, quedaba viendo mi pene parado debajo de mi pantalón de la piyama, yo le coloqué una de mis manos en su rostro y la otra sobre sus brazos y la apreté un poco, quería que sintiera que estaba a su lado en ese momento, sentí que me soltó un poco y quiso retirarse porque levantó su carita, empecé a dudar si ella estaba cómoda porque estaba sintiendo lo acelerado que estaba mi cuerpo y mis nervios.Mi niña hermosa dime si estas cómoda así o quieres cambiar de posición, recuerda que quiero que estés tranquila y puedas ver la película y no pienses en nada más.No te preocupes papi, me siento cómoda así, solo que me moví para acomodar mejor mi cara es todo.En ese momento me volvió el alma al cuerpo, mi niña hermosa no estaba incomoda, le gustaba sentir mi cuerpo como estaba y tampoco le incomodaba ver mi pene erecto frente a ella, no podía controlar mi erección por el contrario, sentía que estaba ahora más erecto, pero no puedo negar que respiraba tranquilidad, porque sabía que se podía repetir lo que había pasado en la ducha y depronto esta vez mi hermosa niña me permitiera hacerle el amor.Seguimos viendo la película, pero yo de vez en cuando con mi mano acomodaba mi pene, pero siempre lo hacía por encima del pantalón, no me atrevía a hacerlo por dentro, porque si ella lo veía de pronto se levantaba, prefería estar así con ella que solo, ella ahora se había acomodado su cabeza sobre mi pecho y una de sus manos estaba al lado de mi pene.La verdad no veía mucho la película, porque me distraía viendo como estaba recostada sobre mi pecho y pensaba que la tenía tan cerca, pero el temor que embargaba mi cuerpo me impedía tan siquiera insinuarle algo, lo único era que había empezado a acariciar su rostro y su brazo suavemente, como queriendo despertar el deseo que sabía estaba dentro de ella.Se me ocurrió arriesgarme a dejar caer un poco mi mano y acariciar su estomaguito por encima de su camisón, cuando sintió mi mano se contrajo un poco, sentí cuando lo hizo, pero yo me hice el loco y seguí así, luego deje de acariciar su rostro  y empecé a acariciar suavemente su mentón y baje hasta su cuello, mis dedos entraron un poco por su camisón pero no seguí, pare inmediatamente porque sentí otra vez que ella se movía, en ese momento sentí un impulso que me decía que me acomodará mi pene otra vez, pero que me bajara un poco el  pantalón de tal forma que ella lo viera, así lo hice, metí la mano por debajo del pantalón y tome mi pene con mi mano y baje un poco mi pantalón, en ese momento deje al descubierto mi pene por un momento fuera de mi pantalón y lo solté, me quede estático por un momento, quería saber que reacción tendría mi niña hermosa, si ella seguía ahí, era la confirmación que ella deseaba volver a experimentar lo de la ducha y de pronto sería nuestra primera noche y nuestra primera vez, eso pensé en ese momento.Decidí hablarle en ese momento, pensaba que lo único que me podría decir era que le molestaba y ya, en cambio si me lo permitía ella podría querer tocarlo un poco o jugar con él.

Mi niña hermosa, te molesta que baje mi pantalón para que mi pene quede así por fuera es que me incomoda un poco con el pantalón porque esta muy grande y así descansa un poco, le dije acariciando su rostro.
Papi si te molesta dejalo así y no te preocupes porque no me incomoda si se queda así.

Sí era un logro, ella quería ver y sentir mi pene, estaba seguro de eso, de lo contrario me hubiera dicho que no lo sacará.Seguimos así hasta terminar la película, pero de vez en cuando yo acariciaba mi pene con mi mano, tocaba la cabeza que estaba bien lubricada para que ella se diera cuenta y luego bajaba mi mano como si me estuviera masturbando, solo deseaba despertar deseo en ella, lo único fue que ella en todo ese rato no lo toco.Terminó la película y le dije que si quería irse a su cama o deseaba seguir conmigo viendo tv hasta que se durmiera que yo la pasaría a su cama.

Me respondió que viéramos tv otro ratico y luego se iría a dormir.
Tenía una incógnita grande, no entendía como ella no lo había tocado y tampoco me decía nada.

No quise volver a subir mi pantalón y tampoco cubrirme con las cobijas deseaba que ella siguiera viéndolo, fue cuando me dijo:Papí, tu pene se ve grande y duro todavía, no se quiere poner pequeño como en la ducha.Pensé que era el momento para tratar de convencerla y se me ocurrió decirle, mi niña hermosa ya sabes que debe pasar para que el se calme un poco y no esté así de grande y duro.Si papi yo se y se tapó hasta su cuello con las cobijas y se acostó boca arriba, no se si era un mensaje, yo hice lo mismo y me tape hasta el cuello con las cobijas.Entonces tomé una de sus manos y la lleve a su estómago, ella no se opuso y me dejó hacerlo, luego hice que ella misma se diera masajes en su estómago por encima de su camisón, no quería subirlo, si me dice que no que hago, pensé en ese momento.

Lo intente, subí su camisón hasta la parte de su estómago, ella se movió al sentir el contacto de nuestra piel, no dijo nada, pensé que podía continuar, que era como un sí de parte de ella, deseaba que lo hiciera, lleve otra vez su mano hasta su estómago, sentí el calor de su piel y su respiración se estaba acelerando, era la señal, ella quería vivir la experiencia nuevamente, solo que no quería decírmelo, me dejaba la iniciativa a mí.
Suavemente tome su otra mano e hice que masajeara su estómago con sus dos manos, en ese momento deseé tanto que sus manos estuvieran tocando mi pene, encendía tanto mi deseo mi niña hermosa que era imposible controlarme, pero no me arriesgaba, me daba miedo que ella no quisiera, por eso debía tener un poco de paciencia y esperar que las cosas se fueran dando poco a poco, no debía olvidar que teníamos toda la noche para los dos.
Tome una de sus manos e hice que rozara su pubis por encima de su pantis, sentir el calor su pubis era genial, ella se dejaba llevar sin decir nada, todo lo hacía en silencio, luego baje su mano hasta su vaginita para que se tocará por encima de su pantis, senti en ese momento la humedad de su vaginita, ella reaccionó cerrando sus piernitas pero sin sacar nuestras manos, sentí que moría en ese momento, el calor de su vaginita se sentía totalmente, sabía que ella estaba excitada.

Tome una de sus manos e hice que la entrara por su panty, sentir el contacto de la piel y como me rozaban sus pequeños vellos púbicos fue fantástico, un impulso que me llevaba a vivir nuevamente la experiencia de la ducha y lograr que mi niña hermosa me entregará la virginidad de su vaginita, lleve su mano hasta su pubis, pero rozando su piel, sentir como palpitaba su piel al contacto con la mía me estremecía, con su mano masajeaba su pubis, el deseo que había despertado en mí al sentir su piel y sus vellos es inexplicable, su cuerpo estaba ardiendo de placer, sentía que su respiración era más fuerte, se estaba excitando, solo que no decía nada, igual yo, estábamos en silencio, solo con el ruido del televisor encendido.

No quería soltar su mano, quería llevarla y ella se dejaba, tome su mano por encima e hice que bajara sus dedos hasta su vaginita para que empezara a acariciarla, al contacto de mi piel con su vagina cerró sus piernas y nuestras manos quedaron en medio de sus piernas sintiendo todo su calor, sentí que estaba bien mojadita, mi niña hermosa estaba excitada y se preparaba para vivir una noche llena de erotismo y porque no, nuestra primera noche de amor.

Hice que abriera sus piernas un poco y empezo a tocar su vaginita por encima sin entrar sus dedos, deslizaba sus dedos en medio de los labios de su vaginita, no soltaba su mano, quería experimentar todo lo que ella sentía en ese momento, así lo hizo una y otra vez.Pensé que era el momento para acercar mi cuerpo a ella, al hacer contacto la piel de sus delgadas y bellas piernas con las mías empecé a rozarlas para encender un poco más su deseo, ella no quitaba sus piernas, se quedaba quieta, disimulando que veíamos la tv.Me di media vuelta para quedar de medio lado y mi pene rozó la parte de su muslo, como estaba húmedo la cabeza de mi pene resbalo un poco y ella subió un poco su pierna, me asuste, pense que le había molestado, siguió haciendo contacto la cabeza de mi pene por debajo de su muslo, tome sus manos e hice que bajara sus pantis con sus manos, lo hacía pausadamente, pero en ningún momento me detuvo, estaba seguro que ella deseaba que repitiera lo de la ducha, que estaba deseosa que pasará nuevamente, solo que esta vez deseaba robarle la virginidad de todo su cuerpo.Me acerque más a su cuerpo dejando que mi pene quedara por encima de su pierna rozando con la cabeza de mi pene que estaba mojada,  deseaba tanto que ella lo acariciara pero aguantaba los deseos, sentía su respiración fuerte y cuando sus pantis ya estaban en sus pies, le ayude con mis pies a quitarlos, al momento de subir un poco mi pierna para poder quitar sus pantis, mi pene rozo sus caderitas, aproveche para acercarla mas, quería que sintiera mi cuerpo caliente y mi respiración.

Separe suavemente con su mano sus piernas, mis manos solas no habían tocado su bello cuerpo, solo la rozaba suavemente.

Hice que sus dedos penetraran suavemente su vaginita, ella se sobresaltó y quitó su mano, no sabia que hacer, en ese momento eran solo caricias, no hablábamos solo se escuchaba la tv, entonces tomé una decisión.Mi hermosa niña, recuerdas que te dije que tu eras la única mujer que podía hacer feliz a mi pene y que él siempre te estaría esperando a tí y a tu vaginita para hacerlas sentir todas esas cosas bonitas que sintieron el otro día en la ducha si tu querías y en este momento deseo que lo puedas disfrutar, jugar con él como quieras y que al final el te demuestre la felicidad entregandote todo su semen que guarda para demostrarte lo feliz que lo haces.Papí, es que me da mucho miedo que tu lo entres en mi vaginita, porque tu pene es grande, duro y me va ha doler mucho, también leí, que hacer estas cosas con el papa es un pecado y aún soy muy niña para hacerlo.

Nuevamente con sus respuestas y preguntas, me dejaba sin palabras, sin saber que responder en el momento.
Se que lo que me dices es verdad mi niña hermosa, pero yo no te he dicho que voy a entrar mi pene en tu vaginita, si lo deseo con todo el alma, porque nunca hice el amor con una mujer virgen y hermosa como tu y quisiera hacerlo ahora, pero dime
¿Quieres volver a sentir otra vez lo que sentiste en la ducha el otro día y poder tocar mi pene otra vez?

No se papi, me da mucho miedo, no quiero cometer un pecado y no soy una mujer, soy una niña.Pero dime, te ha gustado lo que sientes cuando acaricias tu vagina con tus manos y ver mi pene erecto todo este tiempo, porque se que lo haz visto e imagino quieres tocarlo también.Papi, si me ha gustado lo que siento, se siente rico, pero ver tan grande y duro tu pene me asusta, porque me puede doler mucho cuando lo entres en mi vagina porque soy una niña.Con lo que ella me decía entendía que si quería que mi pene entrara en su vaginita, ella deseaba darme su más valioso tesoro, la inocencia de su cuerpo, pero no se atrevía a decírmelo porque no quería cometer un pecado.

Mi niña hermosa, quiero que me digas solamente la verdad, es importante para mí en este momento, tu quieres que mi pene pueda entrar en tu vaginita te haga sentir cosas ricas y deje su semen dentro de ella? porque si es eso lo que quieres yo te digo como hacer para que no sientas mucho dolor.
Papi, es que no quiero cometer un pecado y soy muy niña para hacerlo.

Eso quiere decir que si deseas que mi pene entre a tu vaginita te haga sentir cosas ricas y deje su semen dentro, lo deseas hacer, pero te da miedo por el pecado y porque eres una niña.

Si papi, es eso......
Continua "III".

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