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Relatos y Experiencias

No lo podía creer, había despertado tanto placer en mi niña hermosa que ella deseaba hacer el amor conmigo, lo había logrado, me entregaría la inocencia de su cuerpo.

Mi niña hermosa, quiero que otra vez me digas la verdad, dime porque quieres que mi pene entre en tu vaginita ahora.

No se papi, solo quiero saber que se siente cuando entres tu pene, el otro día en la ducha me gusto sentirlo en mi vaginita, sentí cosas raras en mi cuerpo, como cosquillas en mi estómago, además tu me dijiste que nunca estuviste con una mujer virgen y quiero ser tu primera vez.
Que alegría escucharlo, mi niña deseaba hacerlo, no le importaba si cometía pecado, solo quería saber que sentía y complacerme.

Me hace feliz escuchar lo que me dices, no sabes cuanto, siempre desee poder saber lo que se siente cuando se hace el amor con una mujer virgen como tu, perdón con una niña virgen como tú, yo seré el primer hombre en tu vida porque me vas a entregar el tesoro mas hermoso que tienes, la inocencia de tu cuerpo y tu serás la primera y única mujer virgen con quien estaré.Papi, porque me dices que te voy a entregar mi tesoro más preciado que es la inocencia de mi cuerpo y no te importa que sea tan niña.Cuando digo tu tesoro mas preciado, es porque es tu tesoro mas preciado, es lo que un hombre busca en una mujer, que sea virgen, que no haya hecho el amor con otro hombre, siempre quiere robar la virginidad para poder disfrutarla.Y no te importa que sea muy niña para ti?No mi niña hermosa, por el contrario es lo que me encanta, que eres una niña y cada parte de tu cuerpo es puro porque ningún hombre lo ha tocado como yo.

Me di media vuelta otra vez y le dije que hiciera lo mismo, quedamos frente a frente, la abrace y la estreche en mi cuerpo, mi pene quedó atrapado en medio de los dos, ella lo sintió, porque trato de zafarse, aproveche y la tome de la colita y la espalda para estrecharla más hacia mí, ella me abrazo también, estaba dispuesta a vivir este momento plenamente, ella quería entregarse a mí por completo, no le importaba si aún era muy niña y pecaba, solo deseaba sentir placer en todo su cuerpo, mi pene quedó en medio de sus piernas tocando su vaginita por encima, fue la chispa, sentía toda su humedad y el calor que de ella emanaba, por fin los dos solos y con toda la noche para poder disfrutarla.

La solté y quedó boca arriba y yo de medio lado, lleve mis manos hasta su rostro y lo acaricie, no quería que pasara todo rápido, deseaba que fuera especial, inolvidable para ella y para mi.

Baje mi mano y con mis dedos toqué sus labios, hice que abriera un poco su boca e introduje mis dedos suavemente, las caricias encendían nuestro placer y veía como ella se movía en esa cama, estábamos desarropados, pero ella aun tenía su camisón, yo mi camisa y mi pantalón de la pijama hasta mis muslos.
Baje mi manos hasta donde llegaba su camisón y empecé a subirlo suavemente para quitarselo, ella levanto un poco su cuerpo para ayudarme, no decía nada, sus ojos estaban cerrados en ese momento, no le dije nada, si ella quería estar así, lo respetaría, cuando termine de quitar su camisón pude apreciar nuevamente su hermoso cuerpo sobre mi cama, era tan hermosa mi niña, verla estremecía todo en mi, revolcaba todas mis entrañas, el deseo por hacerla mía crecía como espuma, era un momento mágico para los dos.

Me termine de quitar el pantalón y mi camisa, los dos estábamos desnudos, como aquella vez en la ducha para que nuestros cuerpos se fundieran en uno solo por la eternidad.

Lleve mi mano hasta sus pequeños senos, eran tan pequeños, empezaban a florecer como el capullo de una rosa, se perdían en mi mano, cuando sintió mis caricias levantó un poco su cuerpo, no quise preguntar que pasaba solo quería seguir, los acaricie y luego los bese suavemente, sentirlos en mi boca disparaba todo dentro de mí, no sabía si podría aguantar más tiempo, sentía que estallaba.
Baje mi manos hasta su pubis, me gustaba sentir sus pequeños vellos, lo acaricie y apreté suavemente, vi como cerró sus piernas, era mucho placer para ella, pensé, es lo que ella desea en este momento y yo la voy a complacer hasta el final.
Por fin mi mano llego a su vaginita, separe sus piernas y pase mis dedos por encima de su vaginita, estaba totalmente mojada, sentía salir sus ricos juguitos, no soporto y cerró otra vez sus piernas, mi mano quedó prisionera en medio de sus piernas, no quise abrir sus piernas nuevamente, empecé acariciar muy suave los labios de su vaginita con mis dedos, los introduje un poco, sentí el calor que de ella emanaba, lo mojadita que estaba con sus juguitos, la sensación que producía el roce con sus vellitos y ver como intentaba cruzar sus piernas me enloqueció más, pensaba que ya estaba lista para recibirme, pero quería despertar más deseo en ella, quería escucharla diciendo, papi hazme el amor ya, quiero sentir como entra tu pene en mi vagina.
No tocaba mi pene, no se atrevía, igual yo no la quería obligar, deseaba que ella voluntariamente lo acariciara.
Me levanté y me coloque encima de ella con mis piernas abiertas, deseaba acariciarla con mis  manos, en ese momento ella abrió sus ojos, me quedé mirándola, pero ella miraba mi pene y luego me vio a los ojos, quise decir algo, pero preferí callar, era nuestro momento, las caricias eran suficiente, nuestros cuerpos hablaban por sí solos, era lo mágico del momento y no quería arruinarlo, no cerró sus ojos, solo desvió la mirada para un lado, yo abrí un poco sus piernas y deslice mi lengua suavemente en medio de su vaginita sintiendo todo su color y embriagandome con el aroma que de ella emanaba, mientras mis manos acariciaban sus senos suavemente y las bajaba recorriendo todo su cuerpo hasta llegar a sus muslos y los masajeaba buscando despertar más placer en ella, era algo increíble, no había forma de expresar lo que sentía, su vaginita estaba mojadita y vertía de ella todos sus jugos, los probe y devore por completo, sentía que al entrar mi lengua en su vaginita y por las caricias en su cuerpo, cerraba su vaginita tratando de atraparla  en ella, qué locura total vivía en ese momento y yo se que ella también, porque soltaba suspiros,  pequeños quejidos y movía su cuerpo.
Besaba su vaginita, me encantaba el aroma de ella, al rozar sus vellitos encendían mi pasión y deseo por ella, le entraba mi lengua y ella apretaba mas sus piernas, de pronto sentí que sus manos tocaban mi cabeza, empezó a acariciarla, no me levante, me estaba diciendo que se sentía bien, que siguiera haciéndolo y eso hice, seguí acariciando su vaginita y comiendo todos sus juguitos que vertían de ella, era una locura mi boca devoraba toda su delicios vaginita, era toda para mi solo.

Me coloque otra vez de medio lado y le dije que hiciera lo mismo, nos quedamos mirando, la oscuridad no era total por la luz del televisor encendido, el único testigo de lo que pasaba en ese momento, la estreche contra mi cuerpo y una de mis piernas quedó en medio de la de ellas, la tome de su colita y la acerque mas y la cabeza de mi pene quedo en medio de su vaginita y lo presione un poco.Se siente muy duro, me da miedo papi.No te preocupes mi niña hermosa, tu vaginita ya esta preparada para que mi pene pueda entrar dentro de ella y te haga sentir todas esas cosas ricas que deseas y pueda dejar su semen dentro de ella.Papi cómo sabes que mi vagina ya está lista para recibir tu pene y tu semen, quiero saberlo.

Es normal que no lo sepas por ser tu primera vez, lo que pasa es que tu vaginita esta bien mojadita y salen juguitos de ella, por eso te sientes mojadita y con deseos por hacer el amor esta noche.
Si ves mi pene ya esta listo para entrar en ella, esta bien erecto y su cabeza esta mojadita también.
Papi osea que cuando mi vaginita este así tu puedes entrar tu pene y no me va ha doler como dices.
Y dime, puedo sentir tu pene en mi boca como tu lo hiciste con mi vaginita.
Qué más quisiera que lo acariciaras con tu pequeña boca para que lo saborearas porque se que también te gustará, pero aun no es el momento mi niña hermosa, después podrás probarlo, por ahora si quieres puedes tocarlo con tus manos.
Bajó su mano y tocó su cabeza como la primera vez, luego lo agarró con su mano y exclamó:
Papi que duro y calientico  esta, seguro que no me va a doler cuando lo entres a mi vaginita.

No mi niña hermosa, estés tranquila te dolerá muy poquito.

Abrí un poco sus piernas y me subí sobre ella, mis rodillas quedaron en medio de sus rodillitas y mis manos a cada lado de su cuerpo, no podía estar sobre ella por mi peso sabìa que no lo soportaría, sentía que estaba lista, que podía entrar por primera vez en ella, tome con mis manos su colita y la levante un poco, sus piernas se abrieron un poco mas, me incline para poder apreciar lo hermosa que era su vaginita, era la primera vez que la veía así, aunque la luz era tenue, podía apreciar toda su belleza y lo lindo que se veían rodeadea de sus pequeños vellitos, era tan pequeña su vaginita, se veía frágil, pero al verla plenamente un deseo loco se apoderó de mí en ese momento, la mire a sus ojos y le dije:

Mi niña hermosa, me haces el hombre más feliz de la tierra y quiero que tú también lo seas, vas a sentir mucho placer cuando sientas entrar mi pene en tu hermosa y virgen vaginita y yo mucho mas por robar tu virginidad.Papi tengo mucho miedo, pero siento tantas cosas ricas en mi cuerpo pero no se porque.Mi niña hermosa, se te escucha tan lindo, es tu inocencia, sientes todo eso en tu cuerpo porque yo lo he despertado en ti, tienes deseos de probar mi pene por tu vaginita, quieres que te haga mujer y ser mía para siempre, le dije soltando su colita.Papi, cuando entre tu pene en mi vagina yo seré una mujer como mi mama y dejaré de ser una niña como mi hermanita y porque dices que seré tuya para siempre.

No podía creerlo, estaba a punto de penetrar a mi niña hermosa y robarle su virginidad y yo buscando conversación en ese momento, era de no creer, pero debía responderle para que estuviera tranquila, si no lo hacía ella no descansaría hasta saberlo.
Continua "final".

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