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Relatos y Experiencias

No lo pude evitar, nuevamente caí en poder de mi amigo.

Estábamos en su casa viendo vídeos de masturbación, y yo estaba excitado y concentrado cuando sentí que se me abalanzó, me puso las esposas y me tumbó sobre la silla.

Me puso cinta alrededor de mis manos, me subió la camiseta detrás de mi nuca y allí me dejó bocabajo un buen rato.

Traté de liberarme pero no pude, estaba esposado y la llave no estaba por ahí, adicionalmente tenía mis manos envueltas en cinta, y no podía hacer nada al respecto.

Regresó con una sonrisa, y con un panty negro en su mano, lo dobló y me lo metió en la boca, y después envolvió cinta alrededor, con lo cual quedé amordazado.

Me quitó los zapatos,las medias,el pantalón y el boxer, toda la ropa fue a parar al mismo montón.

Estaba desnudo y a su entera disposición.

Ató mis pies con cinta a los brazos de la silla, quedé con mis piernas abiertas.

Empezó a hacerme cosquillas con una pluma, yo trataba de escapar pero era imposible,estaba bien asegurado a la silla, me hizo cosquillas en los pies, los cuales estaban asegurados con cinta,yo reía a través de mi mordaza.

Después de unos minutos paró esa tortura, me dejó tomar aire y empezó a acariciar mi cuerpo, despacio.

Con sus manos empezó a acariciar mi pene, despacio, tocando cada centímetro de piel, acariciando su cabecita.

Yo no quería que parara, yo solo lo miraba.

Se levantó de un momento a otro y trajo una bufanda negra con la cual me vendó los ojos, quedé a oscuras.

Por más que trataba no veía nada.

Siguió acariciando mi pene otro rato más,después sentí que se alejaba un momento y cuando regresó sentí que me ponía un condón en mi erecto pene, y después sentí que algo y subía y bajaba alrededor del mismo,me sentía tan excitado en ese momento.

Recordé entonces que mi amigo tiene un juguete con el que se masturba, y me estaba haciendo la paja con eso, con la precaución de ponerme un condón.

Yo empecé a gemir lo más duro que pude, mientras mi amigo me masturbaba con su juguete también acariciaba la zona alrededor del ano.

Yo sentía que no iba a resistir más, y terminé eyaculando en el condón, empujé todo lo que pude, sentía los chorros saliendo uno tras otro.

Mi amigo dejó de masturbarme, y después de unos minutos me quitó el condón, me quitó la venda de los ojos y me mostró la cantidad de semen contenido en el preservativo.

Lo dejó a un lado con cuidado para que no se regara, y empezó a acariciar la cabecita de mi pene, fue inevitable estar erecto de nuevo.

Empezó a pajearme otra vez, que delicia sus manos tocándome.

No resistí y eyaculé de nuevo, esta vez el semen cayó en sus manos, me exprimió todo.

Me limpió con una toalla, me desató y me dejó tomar aire.

Nunca me habían hecho dos pajas seguidas, que delicia.


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