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Relatos y Experiencias

MI MUJER Y YO JUGANDO CON FUEGO (1)

Primero y como es menester, paso a presentarme. 

Soy un hombre profesional de 43 años, alto, caucásico y de complexión atlética, fruto de años de gimnasio. Me llamaré: "Andrés", por obvias razones. 

Tengo dos hijos adolescentes que viven con su mamá (soy separado). 

Este capitulo de mi vida se  desarrolló en la ciudad de Cali (Col.)

Por esos días (año 2016), tuve una relación muy férrea con una hermosa y joven mujer de 27 años, de estatura media, piel clara, cabello negro lacio y largo hasta la cintura, rostro hermoso y angelical, nariz pequeña y labios rojos y carnosos, sus ojos oblicuos, casi orientales me recordaban al personaje femenino de la película  infantil: Mulán. 

Su cuerpo esbelto, de senos más bien pequeños pero erectos y sexys, de lindas y torneadas piernas, un gran trasero "jamonudo" y parado, se dibujaba en sus caderas, hermoso, sensual, curvilineo y que llamaba la atención de hombres y mujeres por su cadencia al caminar. 

Pero lo principal: su sonrisa blanca y brillante, conformaban un contexto perfecto para su dulzura. 

Aquí la llamaré  "Erika", también por obvias razones. 

Su olor a perfume, su pulcritud en el aseo personal, su gracia y sensualidad al vestir, hacían de ella un encanto al interactuar con ella, yo por supuesto sabía de su pasión a la hora del sexo. 

Dicho lo anterior y ya presentados, continúo con el relato, yo venía saliendo con "Erika" hacía unos meses y ya estábamos muy  enamorados, entonces  le propuse que nos fuéramos a vivir juntos, incluso con las dificultades que   esto conllevaba, dificultades económicas y todo lo demás, pero lo hicimos. 

Con tan buena suerte que a los días un amigo me propuso que le administrara una "rapitienda", una rapitienda en Cali, Colombia, es lo que en otros países es un minimarket o pequeño supermercado. 

Acepté encantado, con dos ventajas adicionales: en el primer piso estaba situada la rapitienda y en el segundo piso había un apartaestudio, justo lo que necesitaba para irme a vivir con "Erika", fue algo lindo y una gran noticia para ambos. 

Nos dispusimos a mudarnos un sábado con  mi hermosa "Erika", alquilamos un camión de mudanzas y nos trasteamos  en la mañana, "Erika" Lucía unos jeans y un  buzo y yo igual, para pasarnos y acomodar nuestros muebles en aquel pequeño apartamento. 

Esa noche agotados planificamos todo con nuestro amigo y propietario de la rapitienda: proveedores, precios al público, etc. Hasta que mi amigo me dijo : "uds no pueden solos deben contratar personal, al menos dos personas para que les ayuden a ustedes  en atención al público, en acomodar los productos, organizar estantes, etc". 

Nos dispusimos a esa tarea y averiguando entre amigos y anuncios virtuales, nos decidimos por dos personas: una joven trigueña de baja estatura, más bien "rellenita" y no muy agraciada, de 23 años, con experiencia en comercio, de nombre "Adriana" y un joven blanco, de contextura corpulenta, alto, de cabello castaño y  buena presencia, de 24 años, de nombre: "Miguel". 

Nos reunimos todos, el amigo propietario de la rapitienda, los dos empleados y nosotros: "Erika" y yo, hablamos sobre estrategias de venta, atención al público, horarios, salarios, etc. 

Noté prontamente que hubo un "click" entre mi mujer (Erika) y "Miguel", ya que  en dicha  reunión  noté que  El  no perdía de vista a mi mujer y en cada movimiento que ella hacía estaba  la retina de él y por supuesto esta situación no le era indiferente a ella, quien nerviosa y de vez en cuando lo volteaba a mirar, chocando sus miradas, tal vez por la insistente y casi descarada miradera de "Miguel" hacia mí mujer. 

Al principio y un par de semanas después, reinaba  una gran armonía entre todos, había un ambiente de camaradería, nos turnabamos para atender la rapitienda de a dos, mi mujer y yo en la mañana y "Miguel" y "Adriana" en las tardes, así lo habíamos dispuesto, para que  mi mujer y yo tuvieramos una jornada libre para  hacer otros quehaceres. 

Grave error, no podíamos dejar la empresa en manos de dos jóvenes principiantes y además dejarles el manejo de la caja. 

Nuestro amigo y propietario de la rapitienda nos advirtió de ese manejo inadecuado ya que estos jóvenes inexperientes debían ser supervisados. 

Entonces replanteamos: en la mañana "Miguel" y yo atendíamos la rapitienda y en la tarde "Erika" y "Adriana", para que mi mujer y yo manejaramos la caja y supervisaramos el manejo de la misma. 

No todo podía ser trabajo y con los días  empezó más que una relación: jefe - funcionario,  creamos un vínculo y  una amistad y camaradería entre "Miguel" y yo, que aunque joven y un poco díscolo, era buen conversador, alegre y confiable. 

Nos hicimos buenos amigos con el pasar del tiempo y nos contábamos todo, hablábamos sobre fútbol, la familia y por supuesto sobre las mujeres y el gusto y admiración que ambos teníamos por ellas. 

Incluso nuestro nivel de confianza llegó a tanto que  cuando El veía a mi mujer "Erika", se le quedaba mirándola sin disimulo y sin importar mi presencia, la miraba  hipnotizado, sin parpadear, sobre todo a sus nalgas que al caminar, ella las meneaba a lado y lado, algo que para "Miguel"  le resultaba exuberante. 

Esas miradas de parte de El, eran ya descaradas sobre todo cuando mi mujer, bajaba (nosotros vivíamos en el 2° piso), en ropas más ligeras, shores y chanclas mostrando sus lindas piernas y hermosos pies, porque ella  venía a veces a  llevarse algún artículo de la rapitienda para nuestro apartamento, algo para la  cocina o de aseo o viveres para nosotros mismos. 

Entonces en base a eso y a la confianza que ya teníamos El y yo, me anime un día y le dije: "Miguel, dígame aquí entre amigos y hombres que somos, a ud que tal le parece "Erika" y me dijo: "uy con todo respeto Andrés", pero ya que  nos tenemos confianza, la verdad es que  "Erika" esta ufff muyyy buena". 

En ese instante y para generarle confianza a El, me sonreí, y es que  esa frase que dijo, lejos de enojarme, por alguna razón me excitó y se me ocurrió contárselo a mi mujer. 

Y esa misma noche  con "Erika" que ya  estaba en pijama, unos "cacheteros" (shores muy cortos que dejan ver el pliegue de las nalgas) y una blusita transparente, nos acostamos a toquetearnos como un preludio sexual de lo que se venía en la cama entre ella y yo. 

Se me ocurrió entre besos y modorreos contarle  lo que había dicho  "Miguel" de ella  y esperé para ver su reacción y se quedó  pensativa y me dijo: "¿ah siii? Vea pues a este chico" y se sonrió. 

Lo hice para probarla y pude ver  que en el fondo a mi joven y hermosa mujer de alguna manera le agradó saber esto.

A veces pasaba que entre ellos, nuestros dos jóvenes  funcionarios de la rapitienda, se intercambiaban la jornada porque alguno no podía venir en la mañana u otro en la tarde y entonces ocurría que yo podía estar en la mañana apoyado por "adriana" y mi mujer apoyada por "Miguel" en la Rapitienda.

Esto generó que esa química que existía  entre "Erika" mi mujer y "Miguel", se afianzara cada vez más, a tal grado que empezaron una amistad, una simpatía y una gran confianza entre los dos, algo que me agradaba y porque  no decirlo, me excitaba.

De tal manera que incluso a veces cuando mi mujer y yo nos reuníamos a tomar algo de licor y a bailar  en el apartamento para relajarnos cualquier  fin de semana en horas de la noche,  invitabamos a "Miguel" y el obviamente y sin dudarlo acudía al apartamento  para con nosotros, reír, tomar, bailar y por supuesto estar más cerca de "Erika".

Los dos bailaban, se abrazaban, se miraban, se sonreían bajo miradas cómplices  que entre ellos dos se hacían.

Era oficial yá que mi hermosa mujer, obviamente  tenía un "feeling", una simpatía, una "química" con "Miguel".

Entonces una noche decidí confrontar a "Erika"  y le dije ya entre sábanas y entre besos eróticos y calentones, que si a ella le atraía "Miguel" que me lo confesara sin temores ni malos rollos que la idea era tenernos plena confianza. 

Entonces me dijo: "Miguel es muy atractivo, pero tranquilo amor, es solo eso, a ti te amo, solo me llama la atención porque es atento conmigo". 

Entonces le dije aprovechando la situación y forzando un poco las cosas: "mira, tu no tienes la experiencia del sexo que yo tengo, tienes 27 años y yo 43, además ya casi viene septiembre, fecha de" amor y amistad" (celebración colombiana) y siempre te doy un regalo, yo lo he pensado bien y quiero  darte un regalo especial para que te diviertas y para que "juguemos" un poco. 

Entonces me dijo: "¿darme un regalo especial"? "¿divertirme?" "¿a qué te refieres?" 

Le expliqué ampliamente que me gustaría que ella se "diviertiera" un poco con "Miguel" y me dijo:

"osea tu quieres que le coquetee, que lo provoque, aprovechando que yo le gusto a" Migue" ? “

(Ya ella le decía "Migue".) 

Le dije:  "si, como un juego erótico entre los dos, eso te divertirá un poco y le metemos" sal y pimienta" a nuestra relación, además yo se que para ti El no te resulta indiferente, ¿qué dices?"

Estaba algo  dubitativa y yo  forzando un poco la situación empecé a besarla, sus labios, sus senos y el cuello, a abrazarla y a excitarla hasta que terminamos haciendo el amor con algo de rudeza; ya que la noté sobre excitada, aproveche entonces para decirle de manera más directa, vulgar y pornograficamente mientras la penetraba a lo misionero:

"Dime: ¿te gustaría" culiar" con  "Miguel"?, ahhh? Dilooo? "

Hasta que ella gimiendo excitada gritó:

" siii siii, me lo quiero comer"

Le insisti: " ¡a quien te quieres comer, dilo! " 

Y me volvió a gritar: 

"ayyy a "Miguel", papacito, siii  quiero culiar con El, en serio me  dejarias hacerlo?"

Le dije:" sii mi amor, eso quiero, es un muchacho sano, deportista,  atractivo y lo mejor es que está desesperado por tenerte, las mirada de ganas con que te observa, te desviste con la mirada,  a veces hasta pienso que  se excita al verte". 

Y me contestó mi "recatada" mujer :

 "siii? que rico, EL es lindo y quiero usarlo, esta bien amor, siii me quiero divertir con El, solo porque tu tambien estas de acuerdo  amor."

Entonces planeamos el como seria la estrategia.

Fue así como lo  dispuse y se lo conté a  "Erika" : yo me iría un viernes en la tarde a visitar a otra ciudad a mi madre e hijos, como normalmente hago, pero en vez de  regresar en la noche, me quedaría hasta el otro día. 

Y me dijo: "y yo amor?  ¿No voy a ir contigo? , sabes que no me gusta quedarme sola."

Le dije: "no te quedarás sola, invitaremos a" Miguel" con la excusa de que se quede contigo para acompañarte.

Entonces me dijo: "bien amor, pero hay que llamarlo antes para que no se comprometa en otra cosa, porque sola no me quiero quedar".

Yo le dije: amor esta es nuestra  aventura erotica, quiero que lo disfrutes, que la pases rico, que hagas lo que quieras con El, El es algo vulgar cuando esta erotizado porque el mismo me lo ha contado, permitele serlo y tu tampoco te cohibas en nada, ahí veras es con los vecinos como disimulan el ruido, jajaja".

Y me dijo con una sonrisa pícara: "amor no te preocupes, sé cuidarme y ambos confiamos mucho en miguel, quedo  en buenas manos o no?"

Y le dije: "si amor, disfruta bastante tu regalo y  después me cuentas con" pelos y señales" cada cosa porque esto es de ambos, que sea una promesa".

Me dijo ella: "te lo prometo amor" y me dio un beso.

El día sábado llegó, dispusimos un letrero en la rapitienda  advirtiendo al público que ese sábado en la tarde no se abriría hasta el día lunes.

Esto con el fin de que mi hermosa "Erika" tuviera al igual que yo, su día libre y por la noche... Su diversión.

Me despedí de mi mujer, pensando en cada instante porque yo sabía lo que se vendría: un par de jóvenes que se gustan, solos y en privado en un apartamento y  uno de esos jóvenes, era mi hermosa mujer.

Me fui en mi vehículo rumbo a mi ciudad destino oyendo música a Alto volumen, como me gusta viajar.

de aquí en adelante relato lo siguiente estando ausente, pero apoyado por los detalles que posteriormente "Erika" mi mujer me contó detalladamente.

Cuando me fui, "Erika" llamó a "Miguel" diciéndole que se viniera más temprano que ella se quería broncear en el patio y que la acompañara, por supuesto esto fue como "miel para la mosca" no sin antes decirle que no olvidara traerse todo de una vez para amanecer con ella: cepillo de dientes, alguna muda de ropa para cambiarse, etc.

El hecho fue que "miguel" una hora después estaba llegando a nuestro apartamento y ella lo recibió en unos shores que dejaban ver media nalga y una camiseta de tiritas sin brasier donde se le notaban sus aureolas y las puntas de sus  pezones.

Por supuesto "Migue" jamás la había visto así en "vivo y en directo"  y lo mejor, ella sola para El.

Se fueron al rato al patio tomando cerveza ambos mientras ella se quitaba los shores y se dejaba una minúscula tanga (hilo dental) y arriba unos pegatinas o tapa pezones que se adhieren a la Piel, mientras "Erika" lo miraba fijamente a los ojos.

Para "Miguel" esto era demasiado y se sentó a  admirarla con las piernas juntas por la tremenda ereccion que se asomaba por en medio de  su pantaloneta.

"Erika" lo notó y al calor de las cervezas y la calentura de la situación, más el "permiso" que tenía de hacer lo que quisiera, le dijo:

"ven Migue, bronceate  conmigo estas muy blanco" y El le dijo: "nooo estoy muy blanco pero me el sol me hace daño y  me pongo es rojo".

Entonces "Erika" le dijo:

"venga pues y echeme  bronceador".

Obvio "Migue" sin titubear y disimulando su ereccion al ver a mi mujer casi desnuda, se dispuso a echarle el bronceador acurrucado mientra ella acostada boca abajo esperaba el aceite en manos de "Miguel".

EL empezó el suave masaje en la espalda, piernas, glúteos y demás, mientras ella seguía acostada recibiendo las manos de "miguel" que recorrían su cuerpo.

Ese fue solo el abrebocas sensual:  permitirle a él acariciarla toda y nada más.

Ya en la Noche, Erika se bañó y se puso un vestido vaporoso negro, luego comieron  en la cocina, se prepararon comida  y se fueron a la piesa a  seguir tomando mientras ponían canales musicales en la TV para bailar.

A veces ella  me mandaba mensajes de whatsapp:  "amor estamos bailando en nuestra piesa , ¿estas seguro que no te arrepentirás ni te enojaras por  esto? Porque sé que  pronto esto subirá de tono y estoy que  me "cómo" a "Miguel",  estoy mojada de sentirlo tan cerca de mi".

Yo le dije: "tranquila amor, tienes todo mi permiso, disfruta mi vida".

Luego de tantos ritmos  a veces resultaba algúno diferente al regueton  tipo  Balada, donde ellos ya  descaradamente y  estando a solas, bailaban entrelazados, los brazos de ella en la nuca de  su "Migue" y él rodeandola, con una mano en la espalda y otra en la parte baja de la misma,  donde empiezan las nalgas.

Parecían amantes.

Hasta que ambos  mirándose a los ojos, ella le soltó la frase:

 "No te vayas a ir, ni me dejes sola esta noche, Migue, no quiero estar sola, no te lo perdonaria". 

Y "Miguel" le Dijo: "no te dejaré sola, te lo prometo". 

Y mirándose a los ojos, pasó lo inevitable, ante tanta carga de sensualidad:... Se besaron. 

El, ya siendo de noche, las cervezas surtiendo  efecto y el placer de esos deliciosos besos... 

Estiró la mano y le dijo: "ven Erika" y la condujo a la cama. 

Y se sentaron en ella a besarse como locos, con desenfreno y éxtasis. 

El siempre a la iniciativa empezó a desvestirla y ella no opuso resistencia y decidida a todo le dijo con ganas:

"si mi amor, hazme tuya, quiero ser tuya, Migue...solo tuya".

Ya desnudos ambos, se entrelazaron  en la cama, a besarse apasionadamente como dos adolescentes enamorados descubriendo el sexo por primera vez. 

Primero Erika le cogio su verga entre las manos y le metió una mamada alucinante que cuenta ella que Miguel se estremecía en la cama y se le blanqueaban los ojos de placer de la tremenda mamada que le dio Erika. 

Luego ella le dijo: "aquí hay condones, amor", pero El le contestó: 'no quiero condones, te quiero así, piel a piel, que nuestros líquidos se junten. 

Entonces sin decir más, "Erika" le dijo a "Miguel" : "métemelo mi amor, penetrame, hazme tuya." 

Y mientras ella se abría de piernas invitándolo a recibirlo con ese hermoso cuerpo, esas tetas medianas y erectas de pezones cafés y puntas muy paradas y su pubis con algo de vello en la parte de encima sobre su clitoris," Miguel se extasiaba  de placer al verla así, abierta solo para El. 

Luego y  a lo misionero "Miguel" empezó a penetrarla con fuerza, con brusquedad, le podían más las ganas de tenerla por fin, para El, para El solamente. 

Empezaron un rítmico "mete y saque" con fuerza, con las arremetidas que un  arrecho y ganoso joven deseoso de su hembra abierta de piernas podían proveerle. 

Ya no era el "Miguel" que conocíamos, era otro, este era más fuerte, más vigoroso, más brusco, más empoderado de la situación, era el jefe, el dueño, el que mandaba a su hembra en celo y ella la chica dócil y sumisa. 

"Erika" conocedora de todo eso porque yo se lo había advertido, lo aceptó todo de parte de "Miguel".

 El transformado en otro y con voz temblorosa le grito a "Erika":

"así puta, así te quería ver, toda abierta, ahora  ponte en cuatro perra! 

Erika no vaciló y le puso su enorme culo a disposición, esos grandes cachetes que Miguel jamás había visto desnudos, ahora los tenía a su disposición reparando con detalle sus dos  "tesoros" a buen  resguardo de esas dos Nalgotas que los aprisionaban: enmarcados en una coloración más oscura que el resto de su piel estaban ahí, su ano y su vagina. 

Abiertos y a disposición de "Miguel". 

"has conmigo lo que quieras amor", fue la voz que escuchó  Miguel sacándolo del éxtasis de ver esos dos agujeros hermosos que siempre quizo tener frente a frente. 

Le  metió su erecto pene de un solo  empellon y rítmicamente y entre  el "saca y mete"  en la vagina, le propinaba duras  nalgadas a los cachetes grandes y ya rojizos de Erika. 

Mientras espetaba con autoridad: "asi putaa asiii, que rico culote" mientras Erika gemia como poseída de placer : "siii mi amor, dame más duro"

Como entendiéndose en un mismo idioma el le decia:

 "Que eres? Dilo! Que eres! 

Y ella contestaba:" tu puta Miguel, soy tu puta'

Mientras El la  reclamaba como de su propiedad:

"siiiii mi puta, eso eres, ni de Andrés, ni de nadie, solo miaaa mi Putaaaa, dilooooo! 

Y ella: siiii migue mi amor soy tu putaa culeameeee, culeamee! Soy tu puta mi amor soy tu puta, 

En un jadeo de placer, de orgasmos y de lágrimas de pasión y deseo ella le gritaba y le hacia saber  su deseo incontrolable  de ser poseída por El. 

Y así pasaron los minutos, las horas, varias poses, todas en medio de gritos y jadeos, de besos y nalgadas, de venirsele adentro y llenandole su vagina de semen a borbotones mientras ella le decía:

"Migue malparido, me vas a preñar, estúpido!" 

El le contestaba: " rico, perra, tu preñada por miii, siiii mi puta te haré un bebe nuestro!" 

Asi los  encontró la Mañana, dos cuerpos entrelazados, unidos, durmiendo de cucharita, agotados y deshidratados de perder fluidos genitales, saliva y sudor, yacian ahí acostados, dos amantes" muertos" de agotamiento. 

En la mañana aún estaba "Miguel" dormido casi

 a las 10: 00 am mientras ella se levantó desnuda también a hacer algo de desayuno y a despertarlo con un beso y un: "Buenos días amor" luego ambos se dispusieron a desayunar, así, desnudos, como querian estar, como querían verse, luego a la ducha donde tuvieron el último encuentro sexual, ella sontra la pared a espaldas de El, parando sus nalgas, mientras "Miguel" le daba fuertes embestidas con su miembro erecto y duro, más unas  sendas nalgadas recordándole que siempre sería "la perra" de El. 

Al rato "miguel" se fue, yá al filo del medio día, se despidieron de beso no sin antes prometerse que aunque "Erika" me ama entrañablemente, volverían a "culiar" y en las sombras de la noche ser "la perra" que "Miguel" le hizo prometer a ella  que siempre sería para El.

Pronto: segunda parte:

Mi mujer y yo jugando con fuego (2).


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