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Relatos y Experiencias

Al leer algunos relatos sale a relucir lo que mi mente pervertida guarda, el hecho de querer ver a mi bella esposa haciéndolo con otro, me excita, me pone a mil y entonces doy rienda suelta a mis deseos, me encanta su coqueteo innato y su forma de hablar de sexo sin tapujos.

Se lo que no ha logrado hacer y me gustaría que lo hiciera, me la imagino observando al hombre negro en un bar mientras está departiendo con sus amigas, con el correspondiente cruce de miradas aunque ellas no se dan cuenta si hay cierta complicidad por parte de sus amigas, mientras tanto se le acerca al hombre y le da su número de contacto, todas se van para sus casas, una vez en el taxi, mi esposa decide bajarse y regresar al bar, se toma un par de cervezas en compañía de aquel personaje, va al baño y desde allí me llama diciéndome que quiere llevar a un amigo a la casa y que me quiere cumplir mi fantasía, sin pensarlo le doy la aprobación no sin preguntarle que en realidad lo quiere hacer, la conversación me pone a mil, dos horas después 11:00 llegó con su amigo a nuestra casa, me lo presenta y  me dice al oído que no le comentó nada de lo que deseamos hacer, les sirvo un par de cervezas y nos sentamos en el sofá de la sala mientras hablamos de todo un poco, ella se sienta en el centro y tomamos dos cervezas más, redireccionamos la conversación a unos temas picantes mientras le pasó mi mano entre las piernas levantando suavemente ese hermoso vestido negro putanezco que me gusta verle puesto, mientras mi mano sigue lentamente hasta posarse su re su cuquita mojada su amigo no deja de mirar mi mano y la expresión excitado de mi esposa, me levanto al baño mientras presto atención como mi esposa se acerca a su invitado y le susurra al oído que se lo quiere comer esta noche y frente a su esposo, una vez regresó yo otra vez en la sala él se levanta y va al baño mientras tanto mi esposa me pone al tanto de lo ocurrido, una vez se reune otra vez, mi esposa sorpresivamente pone su delicada mano sobre su abultada verga que se enmarcan bajo su pantalón y sin que hubiera objeción por parte nuestra ella se la saca del pantalón y se lo empieza a mamar frente a mi, lentamente le baja el pantalón sin dejar de mamarsela, yo solo miro sin mediar palabras, solo atino a decirle a este hombre que haga de cuenta que yo no me encuentro ahí, entonces los dos le dan rienda suelta a sus deseo, él la levanta y la lleva a nuestra habitación, los sigo y me siento a verlos en el sillón, la ubica en el borde de la cama, le inicia a chupar su cuquita ya húmeda por la excitación, mientras le acaricia sus hermosas tetas, continúa con su cabeza ente las piernas de mi mujer hasta hacerla venir, ella se levanta y lo empuja sobre la cama dándole una corta mamada a su verga negra  cogíendosela a dos manos mientras la besa y se la apretá suavemente con sus labios y se la rodea con su lengua para luego tragarsela, mientras de reojo me lanza una mirada coqueta sin sacar de la verga de la boca, como provocándome y pidiendo mi aceptación a lo que le sonrió y le señaló que siga y le digo disfrútatela al máximo, de manera hábil le pone un condón  para después iniciar una estupenda cabalgada dándome la espalda mientras yo sentado veo como esa tranca negra de aproximadamente 20 cm y gruesa, entra y sale toda de su cuca mojada, mientras los gemidos de placer de mi esposa se confunden  con los sonidos de la televisión, también un par de palmadas en el culo de se escuchan de manera clara mientras ella sube y baja comiendo se esa verga, los sigo observando, veo como se acarician sin descanso, con casa estocada mi esposa gime de placer, me siento muy excitado, siguen es ese ritmo hasta que el la baja, la ubica en cuatro al borde de la cama y empieza a clavarla con fuerza, esta ve, el sonido que produce en cada estocada es fuerte creo que todos estamos muy excitados, continúan así hasta que ella empieza como de costumbre a contraerse y voltear sus ojos mientras él le hace tener un envidiable orgasmo, ella agarra las sábanas con fuerza al momento de sentir el empuje del semen dentro de su vagina,pero quedando atrapado en el condón,  es una experiencia única que siempre querre vivir con mi adorada esposa. Una vez su amigo se va nos bañamos y tiene nuevamente una nueva culiada pero está vez conmigo, es la mejor y excitante clavada que nos hecha os para luego dormir a nuestras anchas... Vivirlo será lo máximo, ansío que se me haga realidad. 


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