¿Dudas sobre tu compra?
 01 8000 423 503

Relatos y Experiencias

Gracias por sus comentarios e interés en el relato, espero les guste la segunda parte.

Retomando con la historia, me encontraba dirigiéndome al encuentro con esta hermosa chica trans. 

El tiempo del trayecto hasta su ubicación se extendía más de lo normal,  mis ansias y excitación por llegar a dicho encuentro aumentaban con cada minuto que pasaba, pero no me arrepentiría, estaba decidido a dejarme llevar y disfrutar al máximo de esa experiencia.

Cuando por fin llegue, note que era un pequeño edificio de apartamentos y la llame, tardo un poco en contestar, finalmente respondió. Con una voz un poco fingida pero muy sutil y femenina me indico que entrara y me dio su número de habitación, mientras ingresaba al edificio se apoderaban de mí los nervios, la ansiedad, excitación, expectativa y mil emociones más que sería imposible plasmar en estas palabras. Subí las escaleras y llegue a la puerta de su habitación, dude por un momento en golpear pero ya no había vuelta atrás, golpee la puerta y en seguida se abrió, estaba ante mí esa espectacular trans que se veía aún mejor en persona que en las fotos de sus anuncios, vestía un pequeño short de jean y una blusa ombliguera blanca que dejaba ver ese abdomen plano con un piercing en su ombligo, además de unos tatuajes que note parcialmente.

Me invito a seguir y cerro la puerta, avanzo hasta su cama para retirar un portátil y una ropa que tenía allí, mientras yo continuaba aún parado en la puerta de la habitación petrificado, realmente sin la mínima idea de que hacer. Cuando termino de retirar las cosas volteo a verme y su cara emitió una sonrisa, de una manera muy pícara me pregunto ¿estás nervioso?, yo respondí asintiendo con la cabeza y después le dije "Un poco". Volvió a sonreír y camino hacia mí mientras me decía "no te preocupes, no vamos a hacer nada que tú no quieras" se detuvo a unos centímetros de mi boca, tomo mi mano y la acomodo en su cintura mientras con la otra mano tomo mi cabeza por detrás y me dio un delicioso beso, que, aunque un poco tímido al principio, se desbocó luego en un beso donde nuestras lenguas jugaban y nuestros cuerpos se apretaban con fuerza. Nos detuvimos y ella me dice al oído "dame un momento que me voy a poner algo lindo para ti, ponte cómodo". Se dio la vuelta, saco algo de su cómoda y se dirigió al baño.

Yo estaba hipnotizado viendo como ese rico culito se movía por la habitación. Entro al baño y rápidamente comencé a quitarme la ropa dejándola en un perchero, me dejé el bóxer puesto, creo que por algo de vergüenza, no lo sé. Me senté en el borde de la cama con una erección más que evidente y mojado por el líquido pre seminal que con solo un beso había brotado de mi dura verga que ya no aguantaba más. Salió del baño con un pequeño conjunto de lencería, que para mi sorpresa, era el mismo que había visto en las fotos de sus anuncios, eso me encanto.

Se acercó a mí y aprovechando que yo estaba sentado en la cama se ubicó sobre mí de frente con sus piernas abiertas a los lados de mi cintura y esos ricos senos a la altura de mi rostro. Podía sentir su verga tocando mi abdomen, eso me puso con el deseo a mil y me abalancé sobre sus senos para chuparlos y lamerlos mientras la tomaba por la cintura y apretaba sus nalgas. Note que le gustaba bastante, ya que emitía unos pequeños gemidos cada vez que mordía sus pezones y me miraba con cara de excitación. 

Estuve unos minutos encantado lamiendo y chupando esos ricos senos, cuando ella los quito de mi rostro y comenzó a besarme el cuello, pecho, abdomen. Me empujo suavemente sobre la cama y apoyé mis brazos atrás para no caer del todo, ella seguía bajando con su boca hasta llegar a mi verga que aun se escondía bajo el bóxer, se arrodilló en el piso y con un movimiento rápido me lo quito, haciendo que mi verga rebotara bruscamente y untándose la cara con un poco de mi líquido pre seminal que voló sobre su rostro por el ágil movimiento. Tomo mi verga con su mano y la apretó por el tronco con un poco de fuerza haciendo salir aun más líquido, el cual mientas salía untaba con su dedo por mi glande. Comenzó a pasar su lengua por la cabeza de mi verga, mientras con una mano me masturbaba y con la otra acariciaba mis guevas, escupió un par de veces para dejarla bien ensalivada y procedió a tragársela sacándola de vez en cuando para chupar mis guevas.

Sentía que no aguantaría mucho más, viendo como disfrutaba de mi verga que restregaba por su cara y escupía, así estuvo unos minutos, se detuvo lentamente dándome unos picos en la verga. Luego me tomo por las piernas levantándolas y empujándome sobre la cama, me arrastre de espaldas para acomodarme mejor, mientras ella se acostaba de lado, con la cabeza aun en dirección a mi verga palpitante y deseosa de más. Se ubicó de lado sobre mí para seguir con la espectacular mamada que me estaba dando, ya un poco más cómoda, siguió pasando su lengua desde la base hasta la punta de mi verga. Me tenía extasiado de placer, sentía el calor de su boca y su saliva deslizarse por mi miembro, era inimaginable cuanto podía disfrutar ese momento.

Mientras recibía esa deliciosa mamada comencé a tocar su cara, le movía el cabello, que de vez en cuando caía sobre su rostro evitando ver como metía y sacaba mi verga de su boca. Comencé a tocar y apretar esos lindos senos, cada vez guiando más mi mano en busca de su sexo, que por la posición en la que estábamos, no estaba a mi alcance, ella notó mis intenciones y acerco un poco más su cadera hacia mí, aproveche para acariciar sus piernas y deslizar mi mano hasta su verga. Aún no estaba erecta, pero se sentía un gran bulto bajo esa sexi tanga negra de encaje, acaricie su verga por encima apretándola suavemente un par de veces y metí mi mano estirando su tanga por un lado, con unas ansias locas de ver lo que me esperaba; En cuanto logre estirarla lo suficiente se descolgó una verga aun flácida, pero hermosa y de buen tamaño, la tome con mi mano y la apreté por el tronco tal y como ella me había hecho a mí, comencé a masturbarla un poco y ella se acomodó para acercarla aun más a mí, escupí en mi mano y nuevamente tome su verga para darle placer; Cuando de repente paso su pierna sobre mi cabeza quedando de rodillas sobre mí en un delicioso 69 donde termino de correr su tanga hacia un lado dejándome ver como salían sus guevas y colgaba su verga.

Abrí mi boca y elevé mis brazos tomándola por las nalgas, empujando un poco hacia mí, ella abrió sus piernas para bajar más hasta meterme toda su verga en la boca, aún estaba algo flácida por lo que pude metérmela hasta el fondo, pero rápidamente sentí como comenzaba a crecer y a palpitar mientras yo la chupaba desenfrenadamente y fue solo tras unos segundos que ya no pude tragármela entera. Ella seguía dándome esa espectacular mamada y comenzaba a mover su cadera para que su verga entrara y saliera rápidamente de mi boca; En uno de estos movimientos bajo tanto que casi me ahoga y me produjo una arcada, tosí un poco. Ella me miro por el medio de sus senos con mi verga en la mano, soltó una pequeña risa y me pregunto ¿estás bien?. Lo pensé por un momento y lo único que pude responder fue "no pasa nada" y sonreí. Ella continuo chupándome la verga mientras yo la masturbaba y ensalivaba su culito. Sentí que se la estaba metiendo hasta el fondo e hice un movimiento brusco con mi cadera hacia arriba causándole también una arcada, me dio una palmada en la nalga y me miro con cara de "te desquitaste" yo sonreí, me metí nuevamente su verga mi boca y empuje hasta casi vomitarme atorándome con esa deliciosa verga, luego ella hizo lo mismo y así un par de veces más, entre miradas y sonrisas cada vez que nos atorábamos con nuestras vergas, sentí que desapareció la tensión y supe que nos divertiríamos mucho más de lo que esperaba esa noche. Continuará ----->>> Parte 3 

Gracias por leer, no olviden comentar y opinar. Espero publicar pronto la tercera parte


¿Dudas sobre tu compra?
 01 8000 423 503

Ingresa a tu cuenta

¿No tienes una cuenta? Crea una AQUÍ