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Relatos y Experiencias

Una tarde me relajé y estando en mi habitación, no recordé que aquel día venían de visita unos amigos de mucha confianza y que deambulaban por mi casa como si fuera de ellos, por lo que cuando más excitado estaba y sin darme tiempo a reaccionar entró de repente en mi cuarto Ana, la amiga de mi mujer .

Ya se pueden imaginar la escena yo con mi verga en la mano dale que te dale, y ella parada allí sin poder reaccionar, inmediatamente salió de la habitación y yo deseé que me tragara la tierra, por supuesto que se me fue toda la excitación. Salí inmediatamente y fui al salón, ya se habían ido y como no me había avisado ni me habían llamado, pensé que habría decido callárselo y dejarlo pasar, pero cuando al día siguiente llamo a casa por teléfono y pregunto por mi, fue cuando me temí lo peor.

Me dijo que si podía ir a su casa esa misma tarde que necesitaba hablar conmigo, como no me podía negar( me tenia en sus manos), le dije que si, y se despidió con un – No faltes por favor- en un tono que me pareció enfadado.

Ana es una mujer de unos 45 años de muy buen ver, está en su peso, con un culo que te hace dar media vuelta cuando te cruzas con ella y sobre todo lo que más me gusta de ella es que se le adivinan tras las prendas ajustadas que usa, unas tetas muy grandes pero firmes. Esas tetas eran mi delirio y muchas veces me había hecho pajas pensando en ella.

Bueno, pues llegó la tarde y me presente en la casa de Ana con la seguridad de que se me venía el mundo encima y que debía hacer algo para convencerla de que no contar la escenita de mi casa. Ella me abrió la puerta ataviada con un delantal de cocina tras el cual solo llevaba un top que resaltaba sus senos gloriosos y una falda de estas de vuelo cortita de veras. Me hizo pasar y tras ofrecerme alguna bebida me hizo sentar en el salón.

-Sabes que lo que estabas haciendo el otro día no es algo agradable para tu madre si se enterara, verdad.

-Sí lo sé, pero…

-No, no me digas nada sé lo que quieres decir, pero figúrate mi posición soy la amiga de tu mujer .

-Ana yo, te prometo….

-Tú te callas, no me hace gracia que un hombre maduro como tú haga esas cosas, aunque tenga necesidades. Pero me caes bien y si te portas bien y haces todo lo que te digo no pasara nada.

-Haré todo lo que tú quieras.

-Para empezar me perdí el final el otro día así que podías pajearte otra vez delante de mí, me excita ver un hombre masturbándose.

¡Cómo!

Lo que oyes quiero que te desnudes y te hagas un paja hasta que te vengas

No me quedaba otra creía estar en una película surrealista.

Me fui bajando los pantalones y me quité los bóxer y allí apareció mi verga medio erecta.

No tengo mucha excitación no sé si podré.

Pues piensa en algo que te excite, o mejor deja que yo ayude.

Se vino hacia mí y tomo la verga y me comenzó a pajear lentamente, arriba y abajo, había hecho más de una paja en su vida, lo hacía como experta , abarcando con sus manos toda mi verga y deslizando con lentitud pero con fuerza, arriba y abajo. No tarde en estar súper caliente y ella se dio cuenta.

-Dios, que verga tan grande, no me fije bien el otro día.

-Ana, me excitas muchísimo, voy a correrme si sigues así.

De pronto paro en seco y dándome un empujón me sentó en el sofá, se arrodilló y tomo la verga….

Tranquilo hoy vamos a hacerte una paja que no vas a olvidar fácilmente.

Acercó su boca a mi verga y se la metió toda de un golpe en la boca, yo vi el cielo abierto, me iba a hacer una mamada. Se la sacaba y la recorría con la lengua para después meterla toda entera una y otra vez, me besaba los huevos y me la ensalivaba, yo estaba a punto de estallar cuando ella lo notó aceleró y comenzó a pajearme con la boca…

Me voy a venir ya no puedo mas…

Espera, papito , quiero tu leche en mi cara, pero me llevas dos días caliente quiero que me eches un polvo de campeonato.

Se levantó y se quitó el delantal y sin quitarse la falda se bajo las bragas me dio una fugaz visión de su vagina lo llevaba parcialmente rasurado. Se acercó hasta mí y levantándose la falda dejo su raja a la altura de mi cara, yo estaba paralizado por la excitación no sabía que hacer hasta que me ordenó…

Chupame la raja , quiero que pruebes lo caliente que estoy.

No sé si sabré darte placer.

Tú chupa y méteme la lengua, yo te iré guiando.

La cogí por sus caderas y me acerqué hasta sentir el calor que emanaba de su agujero. Abrí la boca y me lancé a lamer como un poseso.

Así, ves como no es tan difícil?…..ah, ah, así, un poco más arriba, cógeme con la boca, ¡¡¡oh, dios!!! Cómo me gusta, sigue.

Rápidamente le fui cogiendo el truco y me guiaba por sus jadeos, le metí un dedo y le tocaba por donde ella me decía, estaba en pleno éxtasis.

Ah……..me voy a venir como una tonta, ah qué me vengooooooooooooo….

Te gusta, ¿eh?

Se apartó de mí y sacándose la falda se vino a mí y tras masajearme la verga, se la metió de nuevo en la boca le dio un par de chupaditas y cuando vio que volvía a crecer hasta ser un mástil tieso y duro, se puso a horcajadas en el sofá y fue bajando hasta penetrarse lentamente y tragarse toda mi verga cuando llego hasta el final comenzó a culear poco a poco, hasta que notó que estaba perfectamente encajada y apoyándose en los brazos del sofá comenzó un sube y baja, primero lento pero que luego se convirtió en un ritmo que me estaba volviendo loco.

Asíiiiiii, qué verga mas grande, me llena toda…, qué gusto más grande… disfrutas… esto si que es sexo, no pajeararse solo, ahhh………dame verga, papito.

OH, qué gusto, sigue, ufffff, me pones a cien, voy a estallar….

Aguanta papiquequiero que me culees e forma incansable…

No sé si voy a aguantar…ohhhhhooohhhhhhhhh qué gusto…que puta eres…

Te gusta… soy muy puta y tu vas a ser mi papi… mi verga particular…

Era la gloria me estaba follando a la amiga de mi mujer a lo bestia, estaba como loco pero a punto de venirme, no sé como estaba soportando tanto, solo la visión de esa hembra cabalgando sobre mí con sus tetas bailando sobre mi , tomé la iniciativa y le agarré los pechos, ella me quitó las manos y sin dejar de saltar se llevó las manos a la espalda ( Dios, que imagen más erótica) al aire susdos tetas como jamás había visto..

Toma, comételas, se que te gustan…o acaso crees que no he visto muchas veces tus miradas a mis tetas……ahhh, vamos, chúpalas y no pares de culearme.

Me acerqué a ellas y sobándolas mientras saltaban me dediqué a chupar los pezones primero y todas ellas después, eran tan grandes, qué placer sobarlas, cogerlas, atraparlas al vuelo. Cuando de nuevo estaba a punto de reventarla y llenarla de leche, no sé cómo lo notó, se salió de mí y fue a apoyarse contra la mesa y abriendo las piernas comenzó a tocarse el clitoris con las manos…

Vamos a que esperas métemela por detrás quiero que me cojas por detrás pero solo por la vagina … mi culo no es para ti…

Me levanté y tomándola de las caderas la ensarté hasta el fondo y comencé un vaivén que pronto fue un ritmo de cogida a lo loco ya que tenia ganas de venirme ya… no podía mas…

Toma, puta, toma verga , no querías verga pues trágatela toda…ahhhhhhh, toma putita …

Dame, dame más, dámela toda, qué placer… que verga tan rica … qué suerte esta verga dura…ahhhhhhhh… toda para mi…

Le agarré las tetas y se las tocaba mientras a golpe de cadera la taladraba.

Dios, creo que me voy a venir otra vez… no puedo más aaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh, qué gusto, me corro otra vez, ahhhhhhhhh, mi puto … que verga más buena…

Yo le pellizcaba los pezones y le amasaba las tetas…ella al darse cuenta del placer que me daban sus pechos, cuando sintió que me venía, antes de decirle nada se salió de mí y agachándose tomo la verga con las tetas y me comenzó a pajear con ellas, las metió en el canal de sus pechos y comenzó a subir y bajar. Yo extasiado al sentir como mi capullo rozaba su boca deseosa de tragar mi pene, me corrí en su cara y sus tetas, ella al sentir mi corrida se metió la verga en la boca y saboreo mi leche mientras yo me moría de gusto…

Nos quedamos unos minutos derrumbados sobre la alfombra y poco después nos besamos y mirándome mientras se iba a la ducha me soltó…

Esto es venirse y no lo que te haces tú solo en tu casa… es solo la primera lección, y recuerda que harás todo lo que yo te diga si es que quieres meterla otra vez en esta raja y comerte estas tetas.

Apenas tuve tiempo de levantarme y salir de esa casa…pero ya volvería


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