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Relatos y Experiencias

Doble servicio

Hace un par de días me salió un servicio en pequeño apartamento en la cuidad, el tipo que me contactó me dijo que estaba con otra persona y que si habría algún problema en hacer un trio. La verdad no le vi problema, el tipo estaba pagando bien, y además pensé que sería fácil y rápido sacarles la leche y ganarme unos buenos pesos.

Acordamos la hora y llegue al apartamento; era lindo, grande y se notaba que era de alguien con billetico, cosa que me hizo emocionarme. Salude a mis usuarios con un beso a cada uno; era amigos y estaban algo prendidos, uno era alto, blanco, de ojos expresivos y una sonrisa simpática; el otro no tenia un rostro muy lindo que digamos, pero tenía un cuerpo escultural; se notaba lo mucho que le gustaba el deporte estaba super marcado y no es por nada, pero ese tono de piel color caramelo me vuelve loca.

Les dije que me prestaran el baño para poderme cambiar, traía un trajecito de lencería bastante cortico y muy provocador; de esos que la falda es tan cortica que apenas te tapa las nalgas estando de pie, la blusita era super chiquita y se ajustaba de tal manera que me permitía mostrar las tetas y antojar al que sea con esa lencería. Me ofrecieron algo de beber y me senté en medio de ambos, ellos se veían ansiosos de empezar a tocarme y de devorarme. Después de unos minutos me acomodé y puse una pierna en cada uno de ellos, así mi cuquita quedaba a su disposición para que fueran calentando el ambiente y fueran dándole una probadita a ese coñito que se iba a comer. uno de ellos no tardó en sumergirme los dedos en la entre pierna, como quien está buscando algo que no se le ha perdido; mientras el otro me acariciaba sutilmente las tetas, se notaba nervioso, y algo incomodo, pero entendí rápidamente la situación y le dije ¿que si le gustaba el piercing que tenía en los pezones?; lo cual me sirvió de excusa para quitarme la blusa y poder darle acceso total a ese moreno hermoso, para que me acariciara las tetas a su merced, de pronto mi juego erótico se interrumpió cuando el otro tipo me hundió los dedos en mi coño babosito y mojadito; recuerdo que ese tipo parecía ginecólogo practicante, me metía los dedos, me hurgaba el chocho, me acariciaba el gallo, me tenia bien caliente con tanto dedo que me estaba dando, yo, ya bastante arrecha y caliente me acomodé en cuatro y le saqué la verga al moreno para empezar a chupársela, tenía una verga bastante normal, de unos 17 o 78 cm mas o menos, eso si era cabezona y gruesa, de esas que las sientes en las paredes del coño cuando te están taladrando. Y el otro aprovechó que estaba en cuatro para empezar a chuparme el culo; no soy muy amante a que me chupen el culito, por que me da cierta cosquillita, pero el tipo se defendía bien y lo hacia rico. Yo estaba engomada chupando verga cuando sentí como aquel hombre que me estaba chupando el culito me pasaba la cabeza de la verga por la entrada de mi lubricado coño, voltee de reojo a ver si tenía el condón puesto y después de asegurarme, metí mi mano por debajo de cuerpo hasta la entrada de mi concha y agarré la verga de este tipo, quedé asombrada de lo vergón que era ese HP y a pesar de ser un flaco, cari lindo, el man se gastaba tremendo trozo, no era grueso pero si largo, no puedo saber cuanto le media, pero sabia que lo iba a sentir en el estómago. Respiré hondo y me lo clavé sin asco y sin mente; sentía como me estaba rayando las entrañas por dentro con esa verga larga, pero era rico, no era doloroso, pero si algo incomodo. Sentí que el moreno estaba que se corría así que lo dejé descansar un poco y le dije pélate papito y yo los consiento a los dos; no se qué entendió este malpajorro; pero cuando me monté en caballito encima del que me estaba dando por el coño, para poder seguir chupándole la verga al otro de manera mas cómoda, sentí como este HP me escupe el culo y sin piedad me va dejando caer tremendo vergazo, sentí que me quemó la entrada del culo, yo quedé fría, y pasmada, el HP ardor hizo que se llorosiaran los ojos, uy que sensación mas dura. No digo que tengo el culito cerradito, pero es que este tipo la tenía gruesa, y así me la mandó, cuando pude reaccioné y de un salto me baje de ese sofá; tenía ganas de mandarlo a comer de la que sabemos, pero era mi cliente y tenía que tenerle paciencia y comprenderlo, así que con una expresión de incomodo dolor le dije, uy papasito me clavo sin lubricante mi amor, la próxima avíseme papi para que no me incomode tanto y este preparada; el tipo se disculpó, evidentemente apenado, y me dijo “perdóname muñeca, cuanto te debo y dejemos así terminen ustedes”; pobrecito me dio vaina con el pelao, pero bueno yo soy muy profesional en lo que hago y ante todo trato con mucho cariño a mis usuarios, ellos son lo mas importante. Le dije, no amor, yo acá estoy es para complacerlos, así que no se achicopale y más bien alcánceme el bolsito que está allá; me lo pasó y saqué el lubricante anal, me unte bien y le dije ahora si papito desahóguese mi amor, ese culito es todo suyo; así que volví a montar caballito al amigo, que estaba sentado y saqué el culo lo que mas pude para que ese morocho me clavara la verga; esta vez no fue tan brusco y mas cariñoso cuando me clavó, los dos me estaban dando rico, bombeaban a buen ritmo, y yo estaba super caliente y con unas ganas de correrme. De pronto ese moreno acrobáticamente se sube al borde del sofá y me coje duro de la cintura, yo no sé que le pasó pero se enloqueció, me empezó a perforar el culo de una manera brutal y hasta un poquito agresiva, me estaba partiendo el culo en dos pedazos, sentía como la entrada del culo se me abría cada vez más; a eso súmale que el flaco me tenia pero bien clavada también; ya me habían hecho una doble antes, pero ninguna como esta, esas dos vergas parecían que me iban a traspasar las entrañas, están sacando chispas de adentro de mí, y yo parecía una puta cualquiera, gritaba y gemía, pedía mas verga, y empecé a correrme, nunca había volteado los ojos así como ese día, se los juro que me pasó un corrientazo desde la cuca hasta la cabeza que me dejo pailas; la verdad no sentí nada, pero al reaccionar me di cuenta que me había pegado una lavada de coño muy HP, le había salpicada hasta el pecho al flaco, las piernas me temblaban y sentí como el moreno me dejaba su lechita entre el preservativo, lo sentía porque tenia el culo súper sensible y caliente; y de por si que era un tipo lechero pues era más fácil sentirlo; el flaco me pidió que lo dejara terminar en las tetas y yo incapaz de oponer resistencia me eché en ese sofá como una perra petatera y sentí ese baño de leche en el pecho; los chicos se sentaron en otros asientos y viéndome como intentaba recomponerme después de esa verguiza que me habían dado, tomaron unas cerveza y me dijeron lo mucho que les había gustado; yo les dije que para eso estaba para complacerlos y hacerlos felices; nos bañamos, me cambié y al irme me dieron una buena propina. Es hay cuando sabes que ser la más puta vale la pena.


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