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Relatos y Experiencias

Este relato es diferente a los que he compartido en este espacio porque hoy quiero hablar de una persona que es muy especial y diferente del resto de mujeres con las que he compartido.

El día que llego a mi oficina la vi y me impresiono con su belleza, sus labios rojos y delgados que hacían contraste con el tono de su piel blanco y su pelo castaño, su linda cara me hipnotizaba y aún más cuando podía sacarle una tierna sonrisa, sus senos pequeños pero provocativos y su cola combinada con una linda cintura, causando que llamara mucho la atención. Pero Katherine no solo era belleza física, cuando por fin logré tener un trato más de confianza empecé a descubrir que esa chica linda también era interesante, con dolores, alegrías, deseos y ganas de poder aprender muchas cosas desde todos los aspectos, y en este relato lógicamente será en lo sexual.

Rápidamente la confianza fue llegando y cada vez más nos íbamos demostrando el gusto que nos teníamos, pero había un problema, su corazón pertenecía a otra persona y su deseo lo contraía porque no quería hacer algo que luego la hiciera hacer sentir mal.  Pero mi deseo si era mas fuerte y no quería que se desvaneciera, porque sabia que esta experiencia seria muy placentera e inolvidable para los dos.  

Un día Katherine me acepto una invitación, y en esa salida me di cuenta que ambos disfrutábamos estar juntos, charlamos y charlamos, nos mirábamos cada uno expresándonos deseo. Luego le tome la mano y me atreví a decirle que me gustaba, le tome luego su cara y acariciándola procedí a darle un beso, arriesgándome porque ya ambos sabíamos que en cualquier momento esto iba a suceder, nos besamos y nos besamos desbordados y con ansias de más.  Salimos del sitio y nos montamos en mi carro, dentro de el los besos fueron mas calientes, empezamos a tocarnos ella tomaba mis brazos y mis piernas como queriendo llegar hasta donde estaba mi punto de excitación máximo, yo besaba su cuello y mis manos por debajo de su blusa acariciando sus lindos senos en especial sus pezones, los cuales fueron luego chupados con mi boca. Eso la excito más y más, donde se tomó confianza abriendo la cremallera de mi pantalón y sacando mi verga la cual empezó a masturbarla. 

Era excitante tenerla en mi carro, pero quería que nos quedáramos ahí, tome rumbo a menga rápidamente (nunca en mi vida había llegado tan rápido a un motel) porque ambos queríamos seguir disfrutando de una noche que ninguno de los dos quería que terminara. La tire en la cama besándola por todo su cuerpo mientras la iba desvistiendo, cuando le quite su pantalón su linda tanga en lencería mostraba algo de sus lindos labios que quería chupar, corrí a un lado su tanguita y mi lengua empezó a hacer su trabajo, chupando su clítoris suavemente y con la punta de mi lengua tocándola y frotándola mientras la masturbaba, luego mi lengua entrando y saliendo por su linda cuquita que estaba rojita como siempre me la había imaginado. Luego ella tomo la iniciativa, me quito el pantalón y mi bóxer y empezó a hacerme sexo oral, lo chupaba suavemente y luego más rápido y fuerte queriendo demostrar que la niña tierna y hermosa, también disfrutaba de un buen sexo sin prejuicios. 

La calentura llego hasta un momento que ella me pedía que la penetrara, tomándola en cuatro primero suavemente y luego aumentando la intensidad, combinando palmadas que le dejaban su colita roja, luego la penetre profundamente en misionero mientras chupaba sus senos generando un orgasmo tan rico que sus gemidos se escucharon hasta en recepción. Esa noche nuestros cuerpos fueron uno solo, su piel y mi piel transmitía una linda energía, los sonidos, los olores y los sabores quedarán en nuestra memoria y harán parte de nuestros recuerdos. 

Esa noche lo hicimos varias veces en todas las posiciones y sentir mi sexo dentro del suyo fue único, ninguno de los dos quería que acabara. Luego de que acabamos nos abrazamos en la cama cansados de tanta lujuria y placer, nos fuimos a la ducha enjabonándonos el uno con el otro y sacando ambos la conclusión de que esa noche no importaba nadie, habíamos creado un mundo en el que los únicos protagonistas éramos los dos   y nadie podía quitarnos lo vivido ni el deseo por seguir disfrutándonos. 

Actualmente, seguimos trabajando en la misma empresa (ella aun con novio) y compartimos otras cosas más aparte de sexo; sino también una linda amistad, un apoyo en tiempos difíciles y compañía cuando nos sentimos solos.  


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