¿Dudas sobre tu compra?
 01 8000 423 503

Relatos y Experiencias

En uno de esos viajes de trabajo me tocó hacer una escala de casi 4 horas en el aeropuerto de Panamá, sin embargo iba para México y el clima no me permitió salir. Lo peor era que el tiquete era de dos aerolíneas diferentes y a empresa para la que trabajo no me pagó el hotel, así que tuve que quedarme en el aeropuerto en las salas VIP.

Sin nada que hacer... Abrí Grinder y me puse a buscar una aventura. La encontré cerca de las 8 de la noche.. Era un sugar daddy Argentino de unos 45, bajito y un poco gordito según sus fotos de perfil. A esa altura de la noche ya llevaba unas 4 horas hablando de sexo con varias personas y estaba bastante caliente así que me  dediqué a calentarlo. Quería sexo en cualquiera de sus formas.

Hablamos y nos calentamos un rato pero nada que se concretaba algo real y ya estaba empezando a aburrirme. Yo sospechaba que él estaba en la misma sala de espera, sin embargo él no tenía información suficiente para identificarme.

Cerca de la media1noche pensé que no iba a encontrar nada de sexo para pasar el rato pero lo vi pasar hacia el baño y decidí tomar la iniciativa. Lo seguí hasta el baño, estaba solo, en el lavamanos le dije: ven... Yo soy el de Grinder. Y me fui al último baño, el de discapacitados, y dejé la puerta abierta.

Pensé que no iba a entrar, pero abrió la puerta y la cerró conmigo adentro. Una vez allí no pude evitar mirarle la verga, el de inmediato se soltó el cinturón y dejó caer sus pantalones cortos.

Tenía la verga totalmente dormida, me dijo: Me tomaste por sorpresa. Yo le dije: ven acá y lo solucionamos. Empecé a pasar mi lengua por su verga flácida pero húmeda, se notaba que ya se había calentado y tenía líquido preseminal por todas partes. Disfruté limpiando la zona, ese sabor me gusta tanto como el de una vagina recién lubricada, es delicioso.

Poco a poco empezó a crecer dentro de mí boca era verga babosa, tenía una cabeza grande, no era tan larga así que empecé a metermela hasta la garganta, no me considero muy buen mamador así que era una buena oportunidad para practicar.

La segunda vez que me la metí toda el sugar daddy me tomó de la cabeza y la apretó contra su verga, eso me gustó un poco así que tomé sus nalgas con mis manos para indicarle que podía usar mi boca para masturbarme, ali empezó a follarme por la boca de una manera deliciosa. Yo estaba de rodillas como una perra complaciente y eso me excitaba. 

Así siguió metiéndome la verga una y otra vez en la boca, cada vez me sentía más cómodo así que empecé a sacar la lengua un poco para chupar también sus huevos cada vez que me la metía hasta el fondo. En cuanto lo hice me saco la verga de la boca y me dijo que le chupara los huevos. Así lo hice, estaban calientes y cargados. Mientras lo hacía masajeaba su verga.

Totalmente caliente me metió la verga en la boca de nuevo y aceleró el paso, casi no podía respirar  pero me excitaba mucho ver su cara de depravado follandome la boca. Me dijo... Te la vas a tragar toda!!! a lo que apenas hice un gemido de aprobación. Empecé a sentir como mi boca se llenaba de semen a montones, tuve que tragarme un poco para poder respirar porque seguía metiéndo y sacando su verga mientras se venía a chorros dentro de mi. Era tanta la leche caliente que se me salía de la boca y goteaba en el piso.

Cuando terminó de venirse me dispuse generosamente a limpiarle la verga con mi lengua aún con mi boca chorreada de semen. Se subió el pantalón, salió del baño y me dejó allí como una perra recién usada. Eso me encantó, era sentir lo que en muchas ocasiones yo le hice sentir a otras parejas hombres y mujeres. Nunca lo había experimentado. Me organicé en el baño y sali a descansar no sin antes masturbarme saboreando la leche caliente de mi sugar daddy.

Espero que les haya gustado, pueden buscarme en Twitter como @Athilamind. Saludos!!! 


¿Dudas sobre tu compra?
 01 8000 423 503

Ingresa a tu cuenta

¿No tienes una cuenta? Crea una AQUÍ