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Relatos y Experiencias

Me pidió que masturbara para él...y accedí a sus deseos

Conocí a un muchacho de 19 años, con muy poca experiencia sexual, pero eso si, muy,muy pajero.

Empezamos a hablar sobre la paja,le conté mis técnicas y demás; coincidíamos en algunos gustos,y me cayó bien.

Él nunca había visto a otro hombre pajeandose en frente de él, aunque era una fantasía que tenía desde hace rato.

Algunas veces iba a cabinas privadas de internet acá en Bogotá, aunque solo se pajeaba , eyaculaba y nada más.

Le propuse que viniera a mi casa, quería que viera como me masturbo, lo dudó unos minutos pero al fin me dijo que si; lo cité para el siguiente sábado,en la tarde.

Llegó puntual,y obviamente estaba muy nervioso; lo llevé a la sala y allí hablamos de varias cosas.

Me contó que se masturba desde que tenía 13 años, que no ha tenido más de 3 relaciones sexuales (es hetero), que le fascina la paja y que quería ver mi masturbación.

Lo llevé a mi habitación y lo senté en una silla al lado de mi cama; me quité los zapatos y las medias y me recosté mientras le contaba sobre mis experiencias pajeras.

Me quité la camiseta y el pantalón, y empecé a acariciar mi pene por encima del boxer, mientras él no perdía detalle alguno.

Mi pene se estaba endureciendo, yo estaba disfrutando el momento; me iba a quitar el boxer pero él me pidió que todavía no lo hiciera,quería esperar un poco más.

Le di gusto y seguí tocándome por encima de la tela, mientras él empezaba a acariciarse despacio, de forma tímida.

Lo animé y le dije que se tocara tranquilo, me sonrió y solo dijo: gracias.

Al rato me quité el boxer, mi pene quedó libre y erecto, él no resistió y se acercó para verlo en detalle y solo atinaba a decir: que lindo es tu pene.

Empecé a masturbarme despacio, frente a él, y empecé a gemir despacio, mientras mi placer aumentaba.

Él se tocaba encima de la entrepierna del pantalón, tenía una erección notoria, y no pudo reprimir dos suspiros de placer.

Después de un momento me pidió que lo dejara tocar mi pene, accedí y se acercó despacio.

Su mano derecha cogió mi pene y empezó a bajarla y subirla lentamente, mientras que con la izquierda acariciaba mis testículos.

Me preguntó si lo estaba haciendo bien y yo solo pude decirle entre gemidos: si si, no pares,no pares!; En realidad me estaba haciendo disfrutar demasiado.

Al rato dejó de tocarme, de sentó de nuevo y me pidió que siguiera pajeandome.

Me masturbé de varias maneras, y su erección era cada vez más notoria, lo noté algo incómodo, así que le sugerí que se quitara la ropa.

Al principio se sonrojó y no quería,pero después se fue a la sala, allí se desnudó y entró de nuevo a mi habitación totalmente desnudo y con su pene totalmente erecto.

Tiene un pene de buen tamaño, con una bella cabecita redonda.

Seguí masturbandome y él empezó a hacer lo mismo,sentado en la silla,viéndome.

En un momento me puse en 4 y empecé a ordeñar mi pene, él se quedó mirandome y aumento su velocidad pajera.

Me pidió permiso para acariciar mi ano y la zona que lo rodea,le dije que si,y su dedo índice empezó a recorrerlo despacio,me hizo excitar aún más.

Volví a ponerme bocarriba, y empezó a salir precum de mi cabecita, y lo unté en mis pezones.

No resistí más y eyaculé sobre la cama, fueron varios chorros de caliente esperma.

Él se acercó a ver mi pene recién eyaculado y mi semen desplegado en la cama, pasó uno de sus dedos sobre la cabecita de mi pene,limpiandola de esperma.

Le pedí que eyaculara sobre mi semen derramado, lo cual hizo tras unos instantes,gimiendo de placer.

Se limpió con una toalla que le presté y acto seguido se vistió.

Me dijo que no esperaba que fuera tan delicioso, que se sintió mejor de lo esperado y que quería repetir.

Y esa será otra historia.


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