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Relatos y Experiencias

Sebastian el adolescente sobrino de mi esposo - I Parte

Estábamos recién casados y vivíamos en un pequeño apartamento de dos habitaciones y dos baños, solo uno contaba con ducha y era el baño dentro de nuestra habitación.

Sebastián (Sebas) el sobrino de mi esposo tenía en ese entonces escaso 17 o 18 añitos y yo tendría unos 27 años.

Sebas era un adolescente alto, le gustaba el deporte y con un rostro de bebe ya lo había conocido en el pasado en algunas reuniones familiares, siempre me pareció lindo, pero nada más.

Sebas vivía en Pereira, pero ingreso a la Universidad en Palmira, por lo que mi esposo sugirió que mientras conseguía alguna residencia de estudiantes él podía quedarse algunos meses mientras se ubicaba en la nueva ciudad y su nueva vida.

En ese tiempo yo no trabajaba y mi esposo iniciaba apenas con su empresa lo cual le demandaba mucho tiempo por fuera.

Sebastián se acomodó en la pequeña habitación al lado de la cocina, que en realidad era un pequeño cuarto utilizado para guardar ropa y cajas, pero se acondicionó para su dormitorio.

La única limitante fue la ducha del baño, solo había una que debía ser usada por turnos, pero como yo era la última en levantarme pues ya las 8:00 am estaban todos por fuera y yo quedaba sola.

Yo realizaba el aseo del pequeño apartamento, cierta ocasión arreglado la habitación de Sebas encontré una de mis tangas debajo de su almohada!, no sabía que hacer, las cojo?, lo confronto?, pensé, es un adolescente y lejos de enfadarme me dio risa y de alguna manera me alagaba que se sintiera sexualmente atraído hacia mí.

Decidí entonces seguirle el juego, así que a partir de mañana iba a dejar mis pantys del día colgados en el baño (pero después de que mi esposo se haya bañado) , mientras mi esposo ya estaba desayunando yo me apuraba a quitarme mis pantys y colgarlos en el gancho de la toalla cosa que Sebas obligatoriamente tenía que verlas y tocarlas y olerlas si le daba la gana, antes de colgar su toalla.

Solo era un juego lo juro mi único interés era poner nervioso a Sebas y ver que hacía y hasta donde se atrevía a llegar. jajaja.

Cuando Sebas salía del baño yo estaba acostada entre cobijas viendo tv o simplemente haciéndome la dormida para espiarlo.

La rutina era la misma todos los días, mientras mi esposo desayunaba yo me quitaba mis pantys y los colgaba en el gancho de la toalla y cada vez más atrevida, ya lo estaba colgando en el pomo del grifo de la ducha, sebas se los llevaba esa mañana y las regresaba al día siguiente al cesto de la ropa sucia, o sea pasaba la noche conmigo jajaja, o por lo menos con mis tangas.

Debo confesar que me excitaba la idea que se estuvieran masturbando oliendo mis pantys, pero no había nada que me confirmara que Sebas se estaba masturbado con mis tangas.

Si lo hacia debió ser en las noches porque mientras lo espiaba en el baño solo las olía y se las llevaba.

Decidí ser más agresiva y me masturbaba en la mañana con el panty para impregnarlo con mis flujos, al principio solo dejaba una que otra gotita babosa en mi panty, pero entonces vi una escena que me excito sobremanera, Sebas ya no solo olía mis tangas ahora lamia y chupaba literalmente mis jugos y se metía a la boca la parte de mi panty que protege mi cuquita!, entonces decidí darle más juguito al “baby face” , ya no se conformaba con el sudor de mis tangas después del entrenamiento, las cuales guardaba para colgarlas a la mañana siguiente, ahora yo sabía que le excitaba más mis babitas de excitación, así que a la mañana siguiente de nuevo me masturbe y me percate de dejar la mayor cantidad de flujo posible, prácticamente me sequé mi cuquita con el panty, si eso es lo que quiere, eso tendrá.

La dejé rápido colgando y me hice la dormida como siempre con la luz apagada, entonces de nuevo lo espié por la hendija de la puerta y Sebas parecía un perro en celo cuando comenzó a lamer y chupar mi panty, entonces vi algo que cambiaría la historia, Sebas dejo caer la toalla y se puso mi tanga envolviendo su verga , tremenda verga empinada apuntando al techo, la veía claramente, rosadita y afeitadita estaba viendo una de las escenas más excitantes de mi vida, un chico se estaba masturbando con mi panty, se la halaba, volvía a envolverla y vi como limpiaba sus líquidos con la rayita de mi panty como proyectando esa tanga como si fuera mi vagina y él queriéndome penetrar

Esa noche me desquite con mi esposo haciendo el amor, pero pensando en esa verga grande de Sebas e intencionalmente jadeaba algo más fuerte de lo normal para que Sebas se diera cuenta que alguien más estaba disfrutado mis jugos.

Sebas ya llevaba unos tres meses con nosotros y ya la confianza era total, el salía en bóxer al baño auxiliar y yo me mantenía en shorts, con pijama y sin brasier, mi esposo que siempre ha sido un provocador me metía la mano a mi teta mientras los tres veíamos televisión en las noches, siempre he tenido consentimiento de mi esposo para hacer travesuras y aun que en ese momento nunca nos habíamos propuesto un trio , si me dio la aprobación que si quería lo podía seducir pero como cosa mía, no quería involucrarse como familia.

Con el visto bueno de mi esposo comencé a ser mas mostrona, cuando salía Sebas del baño yo estaba “dormida” sin cobijas y dándole la espalda y solo en tangas y el camisón “inocentemente” más arriba de mi cintura, sentía como Sebas caminaba despacio, cuando salía del baño.

Algunas veces me bañaba primero que sebas y esperaba que sebas saliera de bañarse y yo me ponía a vestir dándole la espalda como si nada pasara.

Cierta ocasión, Sebas al salir del baño se le cayeron mis tangas por que no las apretó bien con la toalla y su cintura yo estaba en mi cama y al percatarme de esto salte a recogerlas y le dije: “Sebas! se te cayeron mis tangas”, mientras se las pasaba con una sonrisa, Sebas no sabía dónde meterse jajaja.

-No son mías, jajaja fue lo único que se le ocurrió decirme.

- jajaja, Por supuesto que no son tuyas, y con una sonrisa se las pase envueltas en su mano y se la cerré y con una sonrisa le dije: llévamelas a la cesta, eso ibas a hacer verdad?

- Si claro, me contesto con risa nerviosa.

Al día siguiente vi desilusionada como mi tanga sudada aun permanecía colgada en el gancho de la toalla, se asustó Sebas?, no puede ser!!, ahora que empezaba a gustarme Sebastián.

No me di por vencida y entonces tomé la decisión de tomar la delantera, cuando salió Sebastián a estudiar le arregle su cuarto y yo misma le coloque mis tangas debajo de su almohada, no antes sin masturbarme y limpiarme con ellas.

La noche transcurrió normal y a la mañana siguiente, yo ya no le deje mis tangas en el gancho, por primera vez Sebas no veía mis tangas colgadas, solo quería que sintiera la misma desilusión que yo sentí el día anterior cuando vi mis tangas aun colgadas.

Cuando Sebas se estaba bañando yo entré al baño en baby doll y ante su incrédula mirada me quité delante de él mis tangas y las colgué en el gancho y entonces le dije : “ayer se te olvidaron mis tangas, solo entré a cerciorarme que hoy no se te vayan a olvidar”.

Me di la vuelta y salí despacio del baño, ya sin panty y baby doll abierto me acosté en mi cama esperando que Sebas saliera del baño.

Continuará...


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