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Relatos y Experiencias

Hola, aquí les dejo una de las experiencias más placenteras que he tenido en la vida. Por esos días estaba despechado y lo único que quería era salir de fiesta y follar, así que un amigo me dijo que cayera a Líbido. Había mucha gente y varios conocidos, yo me dediqué fue a bailar y beber sin prestarle atención a nadie. Mi amigo estaba saliendo con alguien y casi no me prestó atención, así que la mayor parte de la noche me la pasé solo bailando. Cuando salí un rato a tomar aire, había un man fumando. Yo lo había visto un par de veces bailando con una nena dentro. Era más alto que yo, sin barba y con el pelo que le caía a los hombros. Me ofreció fumar pero no quise, volví a entrar y seguí tomando y bailando. Varias veces nuestras miradas se encontraron hasta que el man se acercó a bailarme, se fue pegando poco a poco y nos terminamos besando. Así estuvimos gran parte de la noche, yo ya ni sabía dónde estaba mi amigo y este man, que me dijo que se llamaba Alejandro, me dijo que si quería caer a la casa, que él vivía al frente de la U. Yo estaba muy borracho, así que no lo pensé mucho y le dije que si, pero me dijo que no podíamos hacer bulla porque vivía con su primo. 

Cogimos un taxi y llegamos al edificio. Cuando entramos al apartamento, el man me empezó a manosear y besar desesperado, nos quitamos la ropa y nos tiramos al mueble. El man me tocaba la espalda, me agarraba la cadera y con sus dedos me tocaba el culo y me decía al oído que si estaba caliente y yo le decía que si mientras le besaba el cuello y le agarraba la verga. Cuando sentí un dedo del man tocándome el ano, me salió un gemido y el man sonrió maliciosamente y me dijo “como está de caliente esta perrita”, eso me terminó de prender y me arrodillé para meterme la verga en la boca. Empecé a lamerla y chuparla, le sabía deliciosa. El man me ponía la mano en la cabeza y me decía que tragara más, haciendo fuerza con su cadera para metérmela toda en la boca.

Se la estuve chupando un rato y el man fumando, cuando me dijo que iba a servir un ron que tenía. Yo lo veía y más caliente me ponía, con la verga parada, una pequeña barriguita cervecera y unos brazos y pecho grandes, ejercitados. Yo estaba sentado en el mueble, cuando veo que del corredor sale otro man y lo saluda “que hubo primo, ¿mucha fiesta?”. Yo me puse los boxer, con mucha pena. El man era muy alto, flaco, con rastas. Me miró riéndose y me dio la mano, me dijo que se llamaba Adrián. Le pidió al primo que le sirviera también a él. Adrián estaba en bóxer y Alejandro se quedó desnudo. Adrián le pregunto si quería cripa y Alejandro dijo que si. Armaron y empezaron a fumar. Yo me sentía un poco incómodo pero estaba tan borracho que me relajé y empecé a fumar con ellos. Alejandro le preguntó al primo que si la novia todavía estaba ahí y el man le dijo que no, que no había ido por salir con unas amigas. Adrián le dijo que se fumaba eso y se iba a dormir para que siguiéramos en lo que estábamos. Alejandro le preguntó que si no quería mirar un rato, que a él no le importaba y seguro a mi tampoco, matándome un ojo. Yo me puse rojo y le dije que si algo lo dejábamos para después, pero Alejandro se apretó la verga que seguía dura y dijo que la chimba, que a él no lo dejaban iniciado. El primo dijo que si queríamos podíamos seguir mientras él se terminaba de fumar eso.

Alejandro se acomodó a mi lado en el sillón y me besó, luego me dijo que se la siguiera chupando, que fuera una buena perrita. A mi me dio pena que me dijera así delante del primo, pero al tiempo me calentó y me bajé a meterme ese mástil duro en la boca, de reojo miraba al primo que se reía fumando mientras nos veía. Alejandro me dijo que me bajara al piso para él acomodarse bien en el mueble, yo sentí demasiado el morbo, así que me puse en cuatro, dándole la espalda al primo y se la seguí chupando en esa posición. Alejandro me agarraba el pelo y me decía que siguiera, me dijo que me quitara el bóxer y yo lo hice, sabiendo que el primo me estaba viendo. Alejandro le preguntó al primo que qué le parecía. Adrián respondió “nunca me hubiera imaginado al Parcerito tan perrita y sumisa”. Yo sentía mi cara roja, pero ya nada me importaba, por el contrario, paré más el culo para provocarlo. Sabía que tenía novia, pero no era la primera vez que me metería con un “hetero”. Alejandro me agarró del pelo y me escupió en la cara, mientras me decía “páreme más ese culo rico”, yo le hice caso mientras me volvía a meter su verga en la boca, cuando sentí un dedo en mi ano que por la posición, sabía que no era de Alejandro. “Que rico Parce, está más cerradito, está pidiendo es lengua” dijo el primo al tiempo que me daba un par de nalgadas. Yo gemí y moví el culo pidiendo más, cuando sentí la lengua de Adrián comenzando a explorar mi ano, sentía que me escupía y me pasaba la lengua una y otra vez, intentando penetrarme con ella. Yo sentía que iba a explotar de la excitación, mi verga estaba más dura que nunca y sentía que la mirada la tenía perdida. Alejandro se paró y me dijo: chupele la verga a mi primo mientras yo voy por mas ron y unos condones. Yo le obedecí, el primo se paró y se bajó el bóxer mostrando una verga más grande que la de Alejandro, completamente dura. Yo tenía mucha hambre de verga, quería chupar así que me pegué de una, mientras Adrián me acariciaba el pelo y decía que se sentía una chimba. Yo lo miraba a los ojos y el man, en medio de la traba, sonreía y me escupió un par de veces. “Ufff ojalá mi novia fuera tan perra” dijo, mientras Alejandro se acercó con dos vasos de ron y me pegó con la verga en la cara para que también se la chupara. Los primos me miraban desde arriba y se reían maliciosamente, me agarraban de la cabeza para que se la chupara a uno y luego al otro. Adrián le dijo “hágale pues Parce, cómase ese culo porque sino se lo meto yo primero”. Alejandro se rió y me miró “¿quiere verga?” Yo solo asentí con la cabeza, el man se rió más y me dijo “póngase en el mueble en cuatro”. Yo le hice caso y paré el culo, esperando mi premio. Los dos se hicieron detrás de mi y sentí como me miraban mi culo y lo morboseaban “mire, parece un chochito pidiendo chimbo” dijo el primo y se reían. Me daban nalgadas, me pedían que lo parara más y lo abriera más. Sentí que me echaban un poquito de ron y empezaban a chupármelo, sentía que una lengua intentaba abrirme el ano y yo solo gemía de placer. “Papi, yo le voy a dar de comer a esta perrita para que no me despierte a los vecinos” dijo el primo riéndose mientras se sentaba a mi lado y me ofrecía su verga, la cual inmediatamente me llevé a la boca para saciar mi hambre. En eso sentí los dedos de Alejandro, uno, dos, abriéndose pasó con ayuda de la lengua. Después, los dedos fueron reemplazados por la verga, la fue metiendo despacio. Adrián me pedía que lo mirara mientras le decía al primo que yo estaba blanqueando los ojos, que me gustaba, que la metiera más. Yo sentía el dolor pero era más el placer de estar así entre esos dos machos. Cuando sentí que entró toda, Alejandro se pegó a mi y me dijo al oído “que chimba de culo el que me estoy comiendo”, me agarró de las caderas y empezó a bombear. Yo empecé a gemir, pero Adrián me metió la verga en la boca y me dijo que siguiera chupando. Yo mamaba por inercia, solo sentía el placer de la verga de Alejandro entrando y saliendo de mi cuerpo, Adrián le decía a su primo “que chimba de cara Parce, ni la más perra le encanta tanto que le den verga, mírala”… llegó un punto en el que ya solo se referían a mi en femenino, el primo le decía “ábrala más, dele mas duro que esa perra aguanta”, me cogía del pelo y me decía “mami usted tan rica y tan putica con ese culo”, me escupía y me daba cachetadas, me pegaba con la verga en la cara “mira como me tienes el chimbo de duro, trágatelo”, se movía y con sus manos me abría las nalgas “ponela a gemir, metele todo ese chimbo que le encanta”. Alejandro gemía mientras me daba, hasta que se salió y dijo “primo, venga pruebe”. Adrián se paró y me dijo: “vamos para mi cama que yo le quiero ver la cara de perra mientras me la como”.

Lo seguí hasta la habitación y me acosté de espaldas, abrí las piernas mientras el man se puso el condón y se escupía la mano y me abría el ano “ufff como la dejó mi primo ¿quiere más?”, yo asentía con la cabeza, pero el man me agarró del cuello y se acercó a mi cara “que si quiere más perra”… yo le dije que si “qué quiere?” “Verga” “dígame otra vez que quieren mas perras como usted” “verga” le dije “métamela”. El man nunca me besó, pero si sacó su lengua y me lamió la cara, mientras se iba abriendo paso con su verga dentro de mi. Así, en esa posición, comenzó a bombearme mientras me decía que lo mirara. Yo estaba en extasis pidiéndole más, en eso apareció Alejandro y se hizo a un lado mientras se masturbaba “ufff yo diciendo que seguro este man era activo y mira la perra que es”. Adrián me miraba mientras me daba su verga y le dijo “esos músculos son fachada, luego ven un chimbo y se mojan, mire como tiene el culo de mojado, parece un chochito”. Mientras decía eso me metía le verga y me tocaba con sus dedos. “¿Quiere más?” Yo le decía que si. “Ufff, no se cansa de chimbo esta perra”. Me dolía, me sentía agotado, pero era más la excitación y los provocaba pidiéndoles más y más. Luego Adrián le dijo a Alejandro que siguiera él. Este se acostó en la cama y me dijo que lo cabalgara. Así lo hice mientras Adrián tomaba ron y decía “¿activo? Esta es una hembra, mire como se mueve” se reía y tomaba. Yo lo miraba, me excitaba su malicia, su cara de malo, sus rastas, mientras su primo me la hundía más y me pedía que siguiera cabalgando. Adrián me miró feo y se acercó agarrándome del pelo “mira a mi primo pues, dejá de mirarme así provocándome puta”. Cuando me sentí cansado, Adrián me dijo que me pusiera otra vez en cuatro, se la chupé nuevamente a Alejandro que seguía acostado en la cama mientras Adrián me la metía otra vez. Sentía que me partía, que me daba más duro, que intentaba metérmela con todo y huevos.

Luego me incorporó y me dijo que lo siguiera. Yo fui hasta la sala, ya estaba amaneciendo, yo me sentía muy cansado ya, pero Adrián me dijo que me pusiera en cuatro en el sillón, me la metía un rato y luego me la metía Alejandro. Yo empecé a masturbarme y Alejandro me agarró, me puso contra el balcón y me dijo “aquí fue mami” y me empezó a dar muy duro y rápido, yo empecé a venirme a chorros y a gemir desesperado. Adrián dijo, éntrala que mira como me volvió el balcón. Yo ya no podía más, me sentía como una marioneta de los dos. Adrián dijo que me acostara en el piso, que había llegado la hora de mi premio. Me acosté sobre la espalda con un cojín levantando mi culo y Alejandro volvió a penetrarme y a bombearme mientras el primo se masturbaba y ponía sus pies en mi cara, me pedía que se los chupara, me aplastaba la cabeza con ellos… y yo aunque ya me había venido, seguía duro. Alejandro se quitó el condón y se acercó hasta mi cara y se empezó a venir, me la metía en la boca, me la ponía en la nariz, en la barba. Adrián se arrodilló e hizo lo mismo, me botó la leche en toda la cara y me decía que fuera una buena perra y tragara. Los dos se terminaron de venir y se pararon, se sentaron en el mueble satisfechos y yo estaba en el piso, con la cara y el pecho llenos de leche, exhausto pero satisfecho también. Adrián me ponía el pie en la cara, para que chupara el semen de ahí. Fue una de las mejores experiencias de mi vida y después de eso, solo quería encontrar manes que me trataran así y me dieran verga hasta hartarme.


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