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Una noche con un admirador

Todos los relatos que compartimos, son recuerdos muy agradables de momentos muy eróticos que hemos compartido mi esposa y yo en estos años de vida swinger.



 

Esta historia se escribe a solicitud del amigo con quien la compartimos. Lo vamos a llamar Pablo para efectos de este relato. Pablo nos contactó en una página swinger de la que somos miembros desde que nos iniciamos en este estilo de vida (sobra aclarar que no es Guía Cereza). Desde sus primeros mensajes nos expresó su admiración por la belleza de mi esposa y nos contó que es casado, que su esposa no participa y por esa razón debe esperar a que ella viaje para poder conocernos. Mantuvimos contacto a través de mensajes de texto por varios meses, siempre presente en las fechas especiales, recordándonos que tenía muchos deseos de conocer a mi esposa y nosotros le enviábamos una que otra imagen esporádica.



 

Una tarde, Pablo comentó una de mis publicaciones de estado y allí iniciamos una conversación que termino planeando un encuentro para cenar. Los tres coincidimos que es necesario reunirnos, charlar y ver que química hay. Mi esposa estuvo de acuerdo y acordamos vernos en un restaurante bonito y tranquilo.



 

Llegamos al restaurante, Pablo llego poco después de nosotros, un hombre amable, de buena apariencia y muy buen conversador. Nos pusimos al día de historias y de momentos, de experiencias y de expectativas. Hablamos de muchas cosas, siempre combinando las historias reales con los deseos eróticos que Pablo muy sutilmente sumaba a la charla. Le contamos de algunas anécdotas divertidas y de una que otra decepción que hay en todas las vidas de todos. Entre las cosas que le contamos, le hablamos de esta página, le hablamos de los relatos, se interesó mucho. Las horas pasaron y llego el momento de despedirnos, un beso y un abrazo MUY amable con mi esposa me confirmó el interés de ella por este nuevo amigo.



 

Esa noche, ya en nuestra casa, Pablo nos escribió para agradecernos el buen rato que habíamos compartido, para ratificar su deseo de estar con mi esposa y para contarnos que había abierto un perfil en guía y que le encantaría salir a bailar con ella, que había leído todos los relatos y que le agradaría que escribiera uno para recordar nuestro encuentro. La invito a bailar y a cenar a lo que mi esposa accedió, lo que me ratificó aún más su interés por este nuevo amigo.



 

Mi esposa quería conocer un restaurante que habíamos visto en Instagram y Pablo accedió a vernos allí y también estuvo de acuerdo con la disco que le propusimos. Nos encontramos y cenamos, de nuevo conversando de la vida, de nuestros trabajos y de los planes eróticos de Pablo con mi esposa. Mi esposa vestida toda de negro con un pantalón ceñido a su voluptuoso cuerpo y una pequeña blusa de tiras que dejaba ver la belleza de todas sus curvas fue tema también de esas conversaciones, terminamos de comer y nos fuimos hacia la disco. Una vez allí, nos ubicaron en una mesa cerca de la pista y comenzamos a bailar. Pablo disfrutaba de bailar con ella y era muy divertida la cara de confusión de los vecinos de mesa, pues en la medida que pasaban las horas y las copas, la cercanía con mi esposa era mayor, bailaba pegada a mí y también pegada a Pablo. Después de compartir algún tiempo y casi terminar el licor que compramos llego la pregunta de Pablo, que mi esposa respondió con agrado y aceptación.



 

Salimos de la disco y Pablo nos contó que como su esposa estaba de viaje, su apartamento estaba solo, que le gustaría que fuéramos allí. Eso es algo a lo que mi esposa rara vez acepta, pero esta noche dijo que sí. No es lejos de la disco y en el recorrido Pablo aprovecho para besar los senos de mi esposa, la acaricio y le hablo de lo que le quería hacer. Al llegar, seguimos escuchando música y conversando, yo me senté frente a ellos para escucharlos, hacer mis fotos y mis videos y ver como Pablo iniciaba su proceso de seducir a mi esposa. Se sentó a su lado, la beso y empezó a desnudarla, la acomodó boca y le hizo sexo oral, ella lo disfrutaba, cuando estaba a punto de venirse, la cambió de posición, la puso en cuatro y siguió chupando su vagina, ella disfrutaba. Luego Pablo la invitó a la habitación, nos fuimos a su cama y siguió haciéndole sexo oral hasta que logro que ella llegara en un orgasmo sonoro y erótico.



 

Para descansar, mi esposa agarro el pene de Pablo y le pego una mamada fabulosa, se veía en los gestos de él lo mucho que disfrutaba. Se acomodaron en un 69 bastante bueno, tanto que mi esposa estuvo a punto de llegar a otro orgasmo, yo seguía grabando y disfrutando de ver cuanta pasión despierta mi esposa. Pablo la acomodó boca arriba, se puso el condón y empezó a clavar su verga erecta en la húmeda vagina de mi esposa que empezaba a gemir, inició suavemente y fue aumentando en intensidad y profundidad. Cuando mi esposa quiere venirse, pide que la dejen hacer arriba, así paso. Ella se montó en ese pene erecto y lo cabalgo con pasión y fuerza llegando a un orgasmo poderoso que tenía mi polla a punto de explotar, mi cámara seguía registrando esos momentos. Pablo aguanto las feroces arremetidas de mi esposa y la cambió de posición, la puso en cuatro, ella recibió esa verga dura y movió sus caderas tratando de hacer llegar a su amante de ocasión. Pablo seguía dándole y ella seguía disfrutando, cambiaron de posición y Pablo se vino en un orgasmo que la puso a vibrar.




Pablo me pregunto si yo quería participar, algunas veces lo hago, casi siempre disfruto más haciendo los videos y las fotos que me erotizan después de cada encuentro. Sin embargo, mi esposa me pidió que le hiciera le amor para rematar una buena noche, así que deje mi cámara a un lado, me desnude y le hice sexo oral a mi esposa que salía de la ducha y estaba lista para mí. Se acomodó boca arriba, chupe su vagina y la penetre con la pasión acumulada de lo que había pasado esa noche. Que polvo que es mi esposa.



 

Descansamos un poco, nos vestimos y Pablo se ofreció a llevarnos a nuestra casa, no sin antes decirnos que quería que nos quedáramos con él el resto del fin de semana, que pedíamos domicilios y seguíamos follando. Mi esposa sonrió y le dijo, quiero descansar en mi cama, pero nos volvemos a ver. Pablo dijo, ojalá mi esposa viaje pronto, jejejejeje. Salimos casi al amanecer, atravesamos la ciudad recordando los buenos momentos vividos, llegamos a nuestra casa y quedamos de vernos de nuevo. Si llega a suceder de nuevo, quizás escriba otro relato.



 

Pd: en el álbum “una noche con un admirador” están las fotos de esa noche.


lego69xxx

Somos pareja swinger

visitas: 1129
Categoria: Tríos
Fecha de Publicación: 2024-04-04 13:43:54
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1 Comentario

Consistentes y excitantes relatos! felicidades Carpe Diem!

2024-05-20 18:41:40