Saludos a todos!
Seré sincero, soy simpático pero no lo más atractivo del mundo (algo que compenso siendo jocoso y divertido).
Jugaba fútbol americano y tenía un cuerpo fibroso (de lo que aún queda un poco).
Soy casado, tengo 32 años, 1'70cms, trocito, color moreno, muy caliente, me mide 14cms mi parcero del alma (lo que para muchas sería decepcionante).
Trato al máximo de respetar a mi esposa y mi relación, sería demasiado doloroso perderla, pero, no quiero decir que lo tenga todo con mi amada esposa, resulta que ella recibió una educación católica demasiado fuerte, pues fue criada por monjas los primeros años de su vida y los demás, los vivió un internado de mi ciudad, donde aún vivía cuando la conocí,
Después de varios años casados, tratando de ser el hombre ideal, pasó lo que tanto evite, fui infiel.
Era tan fiel a mi relación, que el solo hecho de ser infiel, era para mí una fantasía a la que le huía cobardemente.
Llegaba a eso de las 10pm de mi trabajo y al subir a el parqueadero, me ubique justo al lado de una hermosa vecina, a la que bote un poco maniatada en retirar el maletero de su moto, me ofrecí ayudar (algo que acepto encantada), al intentar retirar una una pieza, resultó con 4 forzados tornillos y no teníamos herramienta a la mano, subí a mi apartamento a buscar de la mía y nuevamente bajé a terminar lo iniciado, al llegar nuevamente, termino una conversación con su tinieblo de ese momento al que le dijo;
-Tengo que colgar, me ocuparé, hablamos mañana. (Cosa que me hizo ilusionarme en esta mente arrecha que tengo, eso me hacía pensar que la noche sería larga).
Después de unos 20 minutos de trabajo y conversación, supe que esa mujer tan linda, era de Bucaramanga (¿quien no se ha soñado una santandereana, con esa famita que tienen de bravas e indomables?), al terminar, bajamos juntos el ascensor y pues, ya casi se iba a despedir de mi con un simple "Mi Dios le pagué". Sentí que si con esa frase cerraba este pequeño momento, se disolvía toda oportunidad de llegar a más, así que, sabiendo que estaba solo en mi apartamento (mi esposa se quedó donde mis suegros), le interrogué;
-Ya comiste?-No se por que carajos fue lo primero que se me vino a la cabeza!
-Si, y usted?
-No, pero llego a preparar algún sándwich, solo quería saber si se le antojaba.
-Tengo antojo de otra cosa, de comida ya estoy llena.
Aquí me pregunté si era yo y mi mente maquiavélica o de verdad me había dicho eso, yo que mantengo con la calentura a flor de piel.
-cómo? Le pregunté.
-Estoy segura que me escuchaste a la primera.
-solo quería confirmar.
-estás solo?
-si, lo estoy
-Entonces, vamos!
Para mi solo pensaba, que me pasa?? Y mi esposa? Esto realmente está pasando? De verdad está belleza que apenas me conoce, se me pone en bandeja de plata así? Incluso por un momento sentí sospechoso que fuera todo tan fácil, me llegué a imaginar atado y con el apartamento saqueado por calenturiento, en eso estaba cuando el sonido del ascensor y su mano en mi espalda me saco de mi pequeño trance.
La miré, sonreí y salimos a mi puerta. Antes de ingresar valide que estábamos solos y pss, abrí, entramos y puse seguro!
-Porque tanto seguro?, pregunto mi vecina.
-La costumbre de entrar y hacerlo así.
-Ok.
Ya estábamos dentro de mi hogar, el que tanto respete hasta este instante.
Esa preciosura me miró, se desabrochó los botones de su blusa y me dijo;
-Te gustan? Refiriéndose a dos hermosas tetas no muy grandes, no muy pequeñas, justas para hacerse en ellas una deliciosa paja cubana!
-Gustarme es poco, me encantan.
-todas tuyas!
Con mi mano derecha, sujete su pezón con mis dedos y lo pellizque suavemente, puse mi otra mano en su nuca, sujetando un poco su cabello, ella solo entrecerro los ojos y se quejó tan suave, tan gemidamente que me dio un corrientazo desde las huevas hasta la cabeza de la verga, verga que ya quería salir de su prisión.
Le di un besito en el cuello y me dijo;
-Tanto tiempo queriendo esto.
Allí me pare en seco, me dio algo que me hizo detener todo!
-Tanto tiempo? A qué te refieres?
-Si, te he visto, varias veces, en el parque de la unidad con tu hijo, en el supermercado, de el parqueadero, siempre me ha fascinado la seguridad con la que caminas, te expresas y el amor que se ve que le das a tu hijo, eso hizo crecer en mi un deseo de poseerte que nisiquiera yo entiendo!
Ahora sí, me imaginé como en las películas donde todo es una trampa, pensé que había planeado todo lo de la moto, pero, fue mera coincidencia y pues la supo aprovechar
Dicho esto, saco mi camisa por mi cabeza, desabrochó mi correa, bajo mi cierre y metió su mano mientras me daba unos besitos en el cuello, allí si, me sentí suyo y solo pensaba en lo que me hacía sentir, me dio unos mordiscos en mis tetillas (que son lo más sensible que tengo) y eso me hizo estremecer, lo noto y sonrió.
Siguió bajando hasta quedar arrodillada y saco de su encierro mi erguida verga, que pedía a gritos ser liberada.
Me miró con una cara que solo de recordarlo, me babea la cabeza de la verga y me dijo;
-Se ve deliciosa, no como la imaginé, pero me gusta!
Y se la trago de una sola mamada.
-Uff, Si no me sujeto, me voy a caer de rodillas, me tiemblan las piernas.
Siguió chupandomela como si no hubiera un mañana, se la sacaba, la escupía y volvía y se la metía entera, la sacaba, se daba cachetaditas con ella y solo chupaba la cabecita mientras me pajeaba, nunca había yo sentido una bestialidad de mamada de esas, esta mujer si sabía lo que hacía, yo solamente había visto esto en videos al poco tiempo, entre chupadas y paja, me hizo venir en su boca golosa, me exprimio cada una de las contracciones con las que arrojaba leche y lo degusto de una manera nueva para mi. Que señora mamada me había pegado esa mujer.
Se levantó, me mostró mi leche en esa boquita y se la tragó, abrió la boca y me mostró que la tenía limpia, me dijo;
- estabas bien cargadito, así me gusta a mí.
-si, llevaba un par de días sin poder deslecharme ni con pajas.
Procedió a abrocharse la camisa y simplemente me dijo;
-Quiero más de ti, pero no será hoy, tomo mi celular, apuntó su número en el y me dijo que le escribiera mañana sobre el medio día, que mi leche le había encantado y que sabía que esto era el inicio de algo rico, que lo íbamos a disfrutar los dos!
Me dio un besito en los labios y me agradeció por ayudarla con la cuestión de la moto
Allí quedé yo, deslechado y con un caos en la cabeza por este placentero acontecimiento!
Si quieren saber que siguió pasando, me pueden decir y con gusto les contaré, también si gustan, pueden contactarme al email- 📧








Comentarios
4 comentarios
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Que bueno
enserio dejaste el relato hasta ahí?
Y después?